Copenhague: los ‘integristas del capital’ ponen en jaque la seguridad del planeta

Cartel. '350 minutos contra el cambio climático'. Barcelona, 12 dic. 2009. Fuente: unecologistaenelbierzo.com.

Cartel. ‘350 minutos contra el cambio climático’. Barcelona, 12 dic. 2009. Fuente: unecologistaenelbierzo.com.

Ni Bill Clinton ni George W. Bush, presidentes de  uno de los países más contaminantes del planeta, tuvieron coraje suficiente para comprometerse con la defensa del planeta ratificando el Protocolo de Kioto en 1997.

Una herencia que no parece haber heredado el nuevo ocupante de la Casa Blanca. Pese a las limitaciones que le impone el cargo Barack Obama ha apostado resueltamente por las energías renovables. El primer presidente negro en su país ha iniciado un cambio de ruta en la política hasta ahora aplicada. Una decisión que podría facilitar un acuerdo vinculante en Copenhague (Conferencia del Clima, 7-18 diciembre).

El compromiso de Estados Unidos podría arrastrar en su estela a países como China e India, las potencias emergentes en el nuevo escenario mundial, actualmente considerados como los principales contaminadores del planeta tras el gigante norteamericano. Si estas esperanzas llegasen a confirmarse podríamos situarnos ante un nuevo escenario, más esperanzador en la lucha contra el cambio climático.

Llamamiento mundial para que los políticos se comprometan a luchar contra el cambio climático.

Tras las llamadas mundiales de Avaaz.org y 350.org continúan las gestiones de las organizaciones ciudadanas y ecologistas con los representantes de los países que participan en la Conferencia de Copenhague. Intentan que estos lleguen a “un acuerdo real” que implique a todos los gobiernos en la lucha contra el cambio climático. En estas páginas he dado cuenta de algunas de estas iniciativas, como las promovidas por Ecologistas en Acción, Greenpeace, InterAction u Organízate.org, entre muchas otras.

Ciberacciones y llamadas telefónicas han caldeado las redes sociales los últimos días, así como los teléfonos de los organismos gubernamentales en todos los países. ¿Su objetivo? Trasladar a los gobernantes actuales la preocupación ciudadana por el calentamiento global.

Algunos de estos eventos, como la ‘Batucada por la Tierra’, celebrada días atrás en Ponferrada, han incluido alguna cacerolada ciudadana. Sin embargo, lamentablemente, en ninguno de estos eventos han participado los políticos, ni tampoco el equipo de Gobierno municipal.

Celebración del Día de Acción Climática. Ponferrada, 12 dic. 2009. Foto: Eva Massana.

Celebración del Día de Acción Climática. Ponferrada, 12 dic. 2009. Foto: Eva Massana.

Aún así, las protestas ecologistas han continuado en nuestra ciudad, con nuevos actos como el celebrado el pasado ‘Día de Acción Global’ , el sábado 12 de diciembre. La concentración se celebró en la plaza Mayor, convocada por los mismos colectivos ciudadanos que convocamos la batucada (Acción en Red, Bierzo Aire Limpio, Ecologistas en Acción, La Redina Berciana, la Asociación de Mujeres del Bierzo, Sonido y Vida, Avaaz y 350.org).

El pasado 6 de noviembre participé en una protesta climática que Ecologistas en Acción organizó en Madrid, en la fuente de Atocha. Y en Barcelona, el día 12, se organizó un enorme pasacalle, con batucada y cacerolada incluida, bajo lemas como “350 minutos contra el cambio climático” , “El clima no está en venta” o “Por la justicia climática”.

Aquella marcha  finalizó frente a las oficinas de Fecsa. En la actualidad, las eléctricas se sitúan entre las mayores productoras de CO2, siendo la circulación motorizada el otro gran polo de contaminación, junto con la navegación aérea.

Necesitamos líderes valientes y comprometidos con el cambio climático.
El compromiso de los países más contaminantes es indispensable. Pero sus gobernantes deberían que ser más valientes  y podrían, aprovechando el apoyo popular, marcarse objetivos concretos e inmediatos. Como, por ejemplo, conseguir que el pico máximo de contaminación por los gases de efecto invernadero no se fuese más allá del año 2015.

La mayor dificultad, y algo que por suerte  la gente empieza a ver, son las presiones empresariales de los que mi amiga Montse llama “los integristas del capital”. Es decir, aquellos que – nos guste o no – son los que actualmente deciden sobre nuestras vidas. Estos están vinculados al negocio del petróleo y, desde brillantes despachos situados en el presumidamente denominado “primer mundo”, controlan el mundo (¡Como si hubiese otro mundo y no estuviésemos todos en éste!).

Está claro que las grandes empresas no piensan cambiar ni en un ápice sus políticas de máximo beneficio, – en el menor plazo de tiempo posible -, ni aunque se hunda el mundo. Son negocios que piensan continuar por los caminos trillados de siempre.

A estas alturas parece evidente que el capitalismo, el sistema que rige los destinos de la humanidad desde la  revolución industrial, ha llegado a su extenuación. En estos días son muchos los que hablan de la necesidad  de una nueva organización económica y, sobre todo, social en la que los seres humanos sean el centro de todas las políticas. Pero los  integristas del “business” no opinan igual. Después de esta crisis mundial, que muchos califican de estructural, siguen sin admitir – ni por asomo – la necesidad de ningún cambio y que la justicia social sustituya al capitalismo salvaje y depredador que vienen practicando desde hace siglos. Un ordenamiento egoista que, se ha demostrado, condena al hambre y a la miseria a millones de seres humanos.

Cartel. 'El clima no está en venta'. Dic.2009.

Cartel. ‘El clima no está en venta’. Dic.2009.

Tras la explosión de la última crisis económica un breve relámpago de ilusión alumbró a quienes creían que algo podía cambiar. Los políticos empezaron a hablar de “un capitalismo humano”. Duró un par de años, o tres, y todo volvió a lo de antes.

Aplicando parches al sistema los neoliberales, hijos del capitalismo, insisten en citar al comunismo como excusa para salirse por la tangente de los problemas auténticos, incapaces de considerar ni un sólo elemento de transformación, supeditándolo todo al mercado libre y globalizado. Es decir, al paradigma de la antieconomía. Una posición que destruye y despilfarra por doquier los recursos del planeta; que inicia proyectos innecesarios únicamente orientados a producir beneficios; o que gasta en descontaminar lo que antes contaminó, en vez de intensificar los esfuerzos en impurificar menos.

Pero lo peor de todo es que no aborda la raíz del problema. Se trata de un sistema basado en un consumismo ilimitado, algo que es una falacia, pues el planeta cuenta con unos recursos limitados. Además, se trata de un sistema voraz que necesita estar siempre en movimiento, como sucede cuando vas en bicicleta, que en el momento en que dejas de pedalear te caes.

¿Puede existir un sistema económico basado en una premisa tan irracional como el crecimiento continuo?

Este era un pensamiento que la humanidad quizás se podía permitir en los años cuarenta, tras el final de la II Guerra Mundial, cuando todavía se desconocían los límites naturales del planeta. Pero esta idea, con la experiencia que tenemos, ha quedado ampliamente arrinconada.

Sin embargo, los gobernantes continúan adorando a su especial becerro de oro (el dinero) y recurriendo a su indicador estrella para decir que todo va bien. Los políticos han erigido al Producto Interior Bruto (PIB) como sinónimo de bienestar… Pero olvidan quees una herramienta que solo sirve para señalar que se ha “creado” más dinero, pero que no especifica a costa de qué ni de quienes. Y que no sirve como indicador del bienestar social, que es lo único que realmente debería importarnos.

Estamos frente a un sistema decadente que no puede renovarse sin renunciar a los valores que le son propios: la competencia, el consumo y la acumulación de capital. Y que no se inmuta, ni logra cambiar, cuando se sitúa frente a la aplastante evidencia del gran sufrimiento humano y del caos planetario que genera. Una situación que está situando la Tierra al borde del colapso.

Puede que, en sus orígenes, el capitalismo incluyera algún deseo de ofrecer bienestar a la sociedad, pero la misma falta de sostenibilidad del sistema lo desacredita ante los nuevos retos climáticos. La codicia de unos pocos, defendida bajo el lema mágico de “globalización”, está acabando con todo.

Manipulación de la información por las industrias sucias.

Campaña del clima no está en venta. Dic. 2009.  Fuente: elclimanoestaenvenda.wordpress.com.

Campaña del clima no está en venta. Dic. 2009. Fuente: elclimanoestaenvenda.

Hace pocos días corría de boca en boca la noticia de que unos científicos ingleses, especialidaos en el estudio del clima, habían exagerado la magnitud del desastre que se nos avecina. Un hacker  habría supuestamente reventado sus claves y robado documentación que desvelaría que sus asertos son un fraude.

Podríamos empezar preguntándonos sobre el interés de tal intromisión, a todas luces ilegal. Pero, además, personalmente dudo mucho de que sea cierto lo que dicen. ¿Por qué?

El panel de estudio de la Organización de Naciones Unidas incluye el trabajo de investigación de miles de científicos sin vinculación entre sí, de cuyas conclusiones no dudo. Para mí resulta obvio que la información anterior está manipulada.

Detrás del escándalo citado veo la sombra de una importante fundación estadounidense, que se financia con los fondos aportados por las petroleras y que necesita negar el cambio climático para así continuar con su sucio negocio. Su finalidad es lavar su mala imagen pública y desmovilizar y confundir a la gente en el momento álgido de la lucha ciudadana contra el cambio climático.

Precisamente, el día 8 de diciembre – coincidiendo con el inicio de las negociaciones en Copenhague -, la Alianza Global para Alternativas a la Incineración (Gaia) denunció que algunas de las industrias más contaminantes, como las incineradoras, estaban intentando maquillar su pésima imagen pública  disfrazándose de “solución climática”. Algo que solo responde, en realidad, a su deseo de captar mayores subsidios gubernamentales. Subsidios que estarían, mucho mejor invertidos, en la investigación y desarrollo de tecnologías limpias.

Copenhague : puesta en libertad de activistas.

Suramericanos se manifiestan contra el cambio climático en Copenhague durante la COP15. 12 dic. 2009. Fuente: elclarin.com.

Suramericanos se manifiestan contra el cambio climático en Copenhague durante la COP15. 12 dic. 2009. Fuente: elclarin.com.

El domingo día 13 de diciembre fueron liberados casi un millar de manifestantes detenidos el día anterior por la policía danesa durante una manifestación que congregó a decenas de miles de ellos, de más de 500 organizaciones y 67 países. Sólo trece quedaron retenidos en comisaría. Algunos de los detenidos han denunciado maltratos policiales.

Tras una semana de conversaciones climáticas, y aunque se han dado algunos avances positivos, la moneda sigue en el aire y todo por decidir.

Un ecologista en El Bierzo.

La ciudadanía de Murcia se echa a la calle para exigir medidas contundentes contra el cambio climático. 13/12/09. Desde mi cornijal.

Vigilia que simboliza la muerte de la biodiversidad en Ponferrada. 13/12/09. Youtube.com. Radio Televisión de Castilla y León.

El Gobierno vende el clima. 13/12/09. Ecologistasenaccion.org.

Cerca de 1.000 detenidos en Copenhague sede de la Cumbre del Clima de la ONU. 13/12/09. Euronews.net.

Se cumple la primera semana con optimismo por el desarrollo de las negociaciones. 12/12/09. Europapress.es.

Un borrador indigna a los países emergentes en la Cumbre de Copenhague. 09/12/09. Euronews.net.

El primer ministro chino, Su Wei, calificó de inadecuada la oferta de EEUU, Japón y la UE. Copenhague, 8 dic. 2009.

El primer ministro chino, Su Wei, calificó de inadecuada la oferta de EEUU, Japón y la UE. Copenhague, 8 dic. 2009.

Los países en desarrollo echan un jarro de agua fría sobre Copenhague. 09/12/09. Google.com.

Copenhague: China está disconforme. 09/12/09. Bbc.co.uk.

El clima no està en venda. 21/04/10. Elclimanoestaenvenda.wordpress.com (en catalán).

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