Manifiesto por una salud pública y planetaria

Gente árbol. Fuente: davidhammerstein.com.

Gente árbol. Fuente: davidhammerstein.com.

Mientras el consejero de Fomento y Medio Ambiente en la Junta de Castilla y León, Antonio Silván, (sólo a alguien como a él se le puede ocurrir unificar ambos ministerios), se frota las manos por la aprobación de ‘su’ Plan Integral de Residuos en Castilla y León, el mismo que abre las puertas a la incineración de basura doméstica en las cementeras castellano-leonesas, en otros lugares alguna gente de más categoría que él piensa en conseguir que el derecho a la salud pública se considere como algo intrínseco a nuestra condición humana.

Es notable que hoy continúan cometiéndose atentados contra los derechos humanos, pero no es menos cierto que todo el mundo reconoce la importancia que han tenido, y que tienen, hechos históricos como la la abolición de la esclavitud, la consecución del derecho al voto femenino (arrancado gracias al esfuerzo de grandes luchadoras), o documentos como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, (firmada en 1948 una vez finalizada la II Guerra Mundial.

Julio Anguita. Fuente: publico.es.

Julio Anguita. Fuente: publico.es.

El valor de este último documento es tal que hace pocos días, en una conferencia celebrada con ocasión de las ‘Marchas por la Dignidad’, las mismasque culminaron en Madrid el pasado 22 de marzo, el pensador Julio Anguita lo exhibía en un itin declarando que, para cambiar el mundo a mejor sólo necesitábamos que lo que allí estaba escrito se cumpliera.

Vivimos todos en un mismo planeta, y en él existen elementos que son absolutamente indispensables para asegurar la existencia humana. Uno de ellos es el agua dulce, que por encima de países y fronteras no debería tener más que un único propietario: la humanidad.

Una opinión personal que, desde luego, mo tiene nada en común con lo afirmado la pasada semana, en la conferencia organizada por la Fundación Botín y ‘El País’ y titulada “El agua nuestro mejor recurso”, por el catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Zaragoza, Antonio Embid Irujo, quien dijo que la administración del agua no tiene nada que ver “ni con la democracia ni los derechos humanos”.

Podrán poner todas las trabas que quieran, pero todas las luchas de la especie humana llevarán siempre hacia la consecución de estos objetivos, tanto las de los de ahora, como lo fueron las de ayer, como serán las que nazcan después. Y que a lo sumo  podrán ser frenadas, pero jamás aniquiladas.

Este manifiesto que hoy publico me ha llegado a través del ex-eurodiputado David Hammerstein, a quien he publicado numerosos comunicados y cuyas ilustraciones utilizo para embellecer este artículo.  Podéis encontrar el texto original en inglés y firmarlo, si os place, en el siguiente enlace.

Un ecologista en El Bierzo.

Manifiesto por la salud pública y planetaria, por Richard Horton, Robert Beaglehole, Ruth Bonita, John Raeburn, Martin McKee y Stig Wall.

Evolución humana. Fuente: davidhammerstein.com.

Evolución humana. Fuente: davidhammerstein.com.

Este manifiesto es una llamada en favor de la creación de un movimiento social que defienda apoyar la acción colectiva a favor de la salud pública en todos los ámbitos, personal, comunitaria, regional, nacional, global y planetario.

Nuestro objetivo es responder a las amenazas a las que nos enfrentamos, en defensa de la salud y el bienestar humano junto a la sostenibilidad ecológica de nuestra civilización, de los sistemas naturales y humanos que dan soporte a la vida. Nuestra visión es la de un planeta que alimenta y sostiene la diversidad de la vida, en la cual coexistimos y sobre la que dependemos. Nuestra meta es crear un movimiento a favor de la salud planetaria.

Nos dirigimos a la ciudadanía y grupos como son los profesionales de la salud y de la salud pública, políticos, funcionarios internacionales de la ONU y de agencias del desarrollo, y académicos que trabajan en favor de las comunidades. Sobre todo, es un llamamiento a cada persona que tiene un interés en su propia salud, en la salud de los seres humanos y la salud de las futuras generaciones.

La disciplina de salud pública es necesaria por sus valores de justicia y equidad social y por su orientación hacia las acciones de pueblos interdependientes y sus comunidades. Nuestros objetivos son proteger y promover la salud y el bienestar, evitar la enfermedad y la discapacidad, eliminar las condiciones que dañan la salud y el bienestar y fomentar las capacidades de resiliencia para la mejor adaptación, resistencia y flexibilidad. Para conseguir estos objetivos nuestras acciones deben responder a la fragilidad ecológica del planeta y partir de nuestra obligación para salvaguardar los entornos naturales y humanos en los cuales existimos.

La salud planetaria es un bien común y una actitud y filosofía hacia la vida. Se orienta hacia las personas en lugar de las enfermedades, hacia la equidad en lugar de las sociedades injustas. Intentamos minimizar las diferencias en salud por rentas, sexo, educación y lugar de nacimiento. Apoyamos el acceso al conocimiento como una fuente de transformación social y el derecho a realizar progresivamente el más alto nivel de salud y bienestar sin dañar los procesos biogenerativos del planeta.

Nuestros patrones de sobreconsumo pueden causar el colapso de nuestra civilización. Los múltiples daños que infligen a nuestros sistemas planetarios ponen en peligro nuestro futuro como especie. Las ganancias en salud y bienestar de los últimos siglos no son irreversibles, se pueden perder fácilmente, esta es una lección que no hemos aprendido de otras civilizaciones que se colapsaron por sobrepasamiento de los límites ambientales. Hemos creado un injusto orden económico global que favorece a una pequeña y rica élite por encima de la gran mayoría.

La idea de crecimiento y progreso ilimitados en un planeta finito es una peligrosa ilusión humana: su éxito trae cada vez más amenazas y daños potencialmente peligrosos. También nuestra tolerancia del neoliberalismo y de las empresas multinacionales que persiguen fines muy ajenos a las necesidades de la mayoría, especialmente las personas más vulnerables y marginadas, aumenta los peligros a que enfrentamos. Vivimos en un mundo donde la confianza que tenemos en nuestros líderes y en nuestras instituciones ha caído a niveles incompatibles con sociedades justas y pacíficas. Así se contribuye a la creciente desilusión ciudadana con las instituciones de la democracia y con los procesos políticos de regulación.

Nos urge una transformación tanto en nuestros valores como en nuestras prácticas basada en el reconocimiento de la interdependencia y la conexión de todos los riesgos sociales y ambientales a los que nos enfrentamos. Necesitamos una nueva visión democrática y cooperativa a todos los niveles de la sociedad además de un nuevo principio planetario de bienestar ecológico y de todas las personas, un principio de supervivencia que afirma que debemos conservar, sostener y aumentar la capacidad de resistencia y recuperación de los sistemas naturales y humanos de los que nuestra salud depende. A menudo los gobiernos incumplen sus compromisos; hace falta un control independiente para revisar estos compromisos y para proponer medidas compensatorias.

Las voces de la salud pública y de la medicina como las de la conciencia de la salud ambiental planetaria pueden desempeñar un papel importante para conseguir esta visión. Junto a la acción de comunidades activas podemos enfrentarnos a intereses y fuerzas que hipotecan nuestro futuro. Un movimiento social potente puede defender la salud planetaria y al mismo tiempo apoyar un desarrollo humano acorde con la sostenibilidad.

Planeta Tierra.The Lancet, London NW1 7BY, UK (RH); University of Auckland, Auckland, New Zealand (RBe, RBo); Department of Public Health, AUT University, Auckland, New Zealand (JR); Department of Health Services Research and Policy, London School of Hygiene and Tropical Medicine, London, UK (MM); Department of Public Health and Clinical Medicine, Umeå University, Umeå, Sweden (SW).

Julio Anguita (Presentación Marchas de la Dignidad). 07/02/14. Youtube.com. Acampada Mérida.

La consulta ciudadana se cierra con un 99% a favor de la gestión pública del agua. 25/03/14. Eldiario.es.

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