Los intereses petroleros de Arabia Saudita ‘descafeinan’ la Cumbre del Clima en París

Participantes en la cumbre de París en una de las sesiones de debate. Lavanguardia.com. Michel Euler. AP.

Participantes en la cumbre de París en una de las sesiones de debate. Lavanguardia.com. Michel Euler. AP.

Dicen que lo que es imposible no puede ser. O, si lo prefieren, que lo que no puede ser resulta imposible. Es lo que he pensado después de leer unos cuantos artículos sobre las rollan dificultades que están apareciendo a medida que avanzan las conversaciones sobre el clima en París.

Hace un par de días, cuando escribí mi último artículo sobre la cumbre, informando acerca de las exigencias de India, eché de menos entre la profusa información publicada sobre la cimera noticias relacionadas con países cuya economía depende mayormente de los combustibles fósiles. Para estos, el cambio a una economía basada en las renovables no es una opción, puede decirse incluso que representa una ruina, y por lo tanto no es difícil adivinar que no estarán demasiado por esa labor.

El ministro de Petróleo de Arabia Saudita, Ali al-Naimi, durante la Cumbre del Clima de París. Elmundo.es. Jacky Naegelen.

El ministro de Petróleo de Arabia Saudita, Ali al-Naimi, durante la Cumbre del Clima de París. Elmundo.es. Jacky Naegelen.

Uno de esos países es Arabia Saudíta, considerado por unos como el primer productor mundial de petróleo, aunque algunos lo sitúan ya como próximamente por detrás de Estados Unidos, gracias a la aportación extra de petróleo de arenas bituminosas o de esquisto propiciada por el fracking a ese país. Rusia se situaría en tercer lugar, con una producción ligeramente inferior. Y ya bastante más lejos situaríamos a China.

Puede decirse que los ingresos totales del reino wahabita dependen, en sus tres cuartas partes, de la venta del petróleo. Así pues, se entiende con facilidad que quieran seguir vendiéndolo. Lo que resultará más difícil con los planes de reducción de CO2.

Por estas circunstancias este país de la península arábiga, ya desde un principio, estaba llamada a ser un gran problema para lograr un acuerdo vinculante en la cumbre. Y, por desgracia, así ha sido. El país árabe se ha convertido esta semana en la ‘bestia negra’ del primer ministro francés Laurent Fabius, empeñado en alcanzar un acuerdo histórico. De modo que, tras el primer ministro hindú, ha sido el ministro de Petróleo saudí, Ali al-Naimi, el encargado de aportarle su segundo gran disgusto en la cumbre.

“El mundo está cambiando y eso les está poniendo nerviosos”, comentó en París el libanés Wael Hmaidan, situado al frente de Climate Action Network (CAN), un conglomerado de oenegés. “Cualquier intento de acelerar la transición energética está siendo bloqueado por Arabia Saudita”, advirtió.

No obstante, las reticencias de Arabia Saudita resultan comprensibles, ya que es un que depende casi totalmente del petróleo para la producción de electricidad e impulsar su flota de automóviles. Además, cuenta con las segundas mayores reservas mundiales de petróleo después de Venezuela (267.000 millones de barriles), otro de los países que puede resultar perjudicado por una reducción de sus ventas de crudo. Arabia Saudita fue uno de los últimos países en “hacer los deberes”. Es decir, en remitir su plan de reducción de emisiones para la cumbre COP21. Una propuesta vaga que fue criticada por su imprecisión y falta de transparencia.

Aun así, el también conocido como Reino de Arabia Saudita se ha propuesto la “ambiciosa” meta de instalar hasta 41 gigavatios de energía solar para el año 2032, según su último plan energético. Como ministro de Petróleo, Ali al-Naimi, se ha limitado a indicar que la economía global de su país se está “alejando de los combustibles fósiles” y que “posiblemente en el 2040 y 2050” dispongan de otras fuentes de energía.

Los propios países árabes en la Cumbre del Clima en París han acusado a Arabia Saudita de sabotear propuestas como la de rebajar el punto crítico del calentamiento de planeta de 2 a 1,5 grados, solicitado por algunos países, y de manera especial por aquellos que se ven condenados a desaparecer por la subida previsible del nivel del mar. También por oponerse a la de creación de un mecanismo de revisión periódica de las emisiones cada cinco años, que iba por buen camino y arecía que iba a prosperar. “Es inaceptable que a países en desarrollo como el nuestro se les pida participar en un mecanismo de revisión cada cinco años”, argumentó un representante de la delegación saudí durante las negociaciones.

La situación se ha complicado aún más porque este país de Oriente Medio, con unos treinta millones de habitantes, ha llegado incluso a insinuar que del mismo modo que a unos países se les quiere compensar por el impacto que el cambio climático tendrá sobre sus economías, a otros se les debería compensar por las pérdidas económicas que se derivarán del abandono progresivo de los combustibles fósiles. Algo que, bien pensado, tiene cierta lógica. Sin embargo, uno se pregunta quién va querer pagar eso.

Sirva lo antes dicho para resaltar que la monarquía saudí, que representa a una de las economías más poderosas del planeta, se ha convertido en un serio obstáculo, prácticamente insalvable, para el buen curso de las negociaciones. “Somos un país pobre y tenemos muchas otra prioridades”, justificó un delegado saudí.

La realidad es que Arabia Saudí es un país bastante rico, pues se sitúa en el número 26 del ranking mundial por renta per cápita, a tan solo tres puestos de España. Aparte de que es un país clave dentro de la OPEP y miembro del G20.
Con todos estos escollos, el clima de entusiasmo y confianza que iluminó el primer día de la cumbre se ha ido transformado en un pesimismo negro que augura lo peor. Tanto es así que ya no parece tan claro que vaya a salir de ella un acuerdo vinculante, que es lo que exigían las organizaciones medioambientalistas.

China, India y Arabia Saudí ponen en vilo el acuerdo sobre cambio climático.

Vista general del plenario durante la presentación del primer borrador de acuerdo del clima elaborado por el Comité de París en la COP2 Efe. Ian Langsdon.

Vista general del plenario durante la presentación del primer borrador de acuerdo del clima elaborado por el Comité de París en la COP2. Efe. Ian Langsdon.

No se acaban aquí los motivos de desvelo del responsable de la cumbre,  Laurent Fabius, debidos a su preocupación por lograr un tratado internacional que permita combatir el calentamiento lobal con contribuciones por parte de todos los países a partir del 2020 y bajo control de la ONU. Las discrepancias se han hecho más evidentes en el momento actual debido a que la negociación con los países emergentes, reunidos en el denominado Grupo Basic (China, India, Brasil y Sudáfrica) se ha complicado desde el mismo momento en que (como ocurriera con India) han vuelto a insistir en que se les mantenga la consideración de países en vías de desarrollo. Una categoría que limitaría sus compromisos económicos en el nuevo pacto.

Hoy, según he podido leer, se cerró un nuevo borrador, totalmente descafeinado. Los ambientalistas critican que se haya sacado del acuerdo el compromiso de la descarbonización, que pretendía un compromiso para lograr un planeta con cero emisiones de carbono por la acción humana después de 2050.

Sin embargo, la negociación continúa y debería cerrarse el viernes, algo difícil de conseguir porque todos los frentes están abiertos en las discusiones de los diferentes grupos de trabajo y de negociación.

Un ecologista en El Bierzo.

Arabia Saudí ‘protege’ su petróleo y bloquea la Cumbre del Clima de París. 09/12/15. Ecodiario.eleconomista.es.

Arabia Saudí, la ‘bestia negra’ en las negociaciones de la Cumbre del Clima. 09/12/15. Elmundo.es.

La COP21 rebaja la ambición contra el cambio climático a pocas horas del pacto final. 09/11/15. Publico.es.

China, India y Arabia ponen en vilo el acuerdo mundial sobre el clima. 09/12/15. Lavanguardia.com.

La Cumbre de París ultima el borrador definitivo del acuerdo contra el cambio climático. 09/12/15. 20minutos.es.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s