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“Última llamada”: ciudadanos europeos alertan sobre un posible colapso civilizatorio

Logo. Última llamada.Hasta mi redacción ha llegado el manifiesto “Última llamada”, que recoge algunas de mis preocupaciones de las últimas décadas, las últimas de ellas publicadas en este blog. El manifiesto está respaldado por personas de mi confianza, por lo que me apresuro a difundir su contenido.

Necesitamos crear un movimiento creciente que lo respalde, y también que sus principios lleguen y se extiendan por todos los continentes y organizaciones de todo el mundo.

Un ecologista en El Bierzo.

Huelga general y de Consumo. 29 marzo 2012. Fuente Ecobierzo_org.__“Última llamada: esto es más que una crisis económica y de régimen: es una crisis de civilización”.

Los ciudadanos y ciudadanas europeos, en su gran mayoría, asumen la idea de que la sociedad de consumo actual puede “mejorar” hacia el futuro (y que debería hacerlo). Mientras tanto, buena parte de los habitantes del planeta esperan ir acercándose a nuestros niveles de bienestar material. Sin embargo, el nivel de producción y consumo se ha conseguido a costa de agotar los recursos naturales y energéticos, y romper los equilibrios ecológicos de la Tierra.

Nada de esto es nuevo. Las investigadoras y los científicos más lúcidos llevan dándonos fundadas señales de alarma desde principios de los años setenta del siglo XX: de proseguir con las tendencias de crecimiento vigentes (económico, demográfico, en el uso de recursos, generación de contaminantes e incremento de desigualdades) el resultado más probable para el siglo XXI es un colapso civilizatorio.

Hoy se acumulan las noticias que indican que la vía del crecimiento es ya un genocidio a cámara lenta. El declive en la disponibilidad de energía barata, los escenarios catastróficos del cambio climático y las tensiones geopolíticas por los recursos muestran que las tendencias de progreso del pasado se están quebrando.

Frente a este desafío no bastan los mantras cosméticos del desarrollo sostenible, ni la mera apuesta por tecnologías ecoeficientes, ni una supuesta “economía verde” que encubre la mercantilización generalizada de bienes naturales y servicios ecosistémicos. Las soluciones tecnológicas, tanto a la crisis ambiental como al declive energético, son insuficientes. Además, la crisis ecológica no es un tema parcial sino que determina todos los aspectos de la sociedad: alimentación, transporte, industria, urbanización, conflictos bélicos… Se trata, en definitiva, de la base de nuestra economía y de nuestras vidas.

Estamos atrapados en la dinámica perversa de una civilización que si no crece no funciona, y si crece destruye las bases naturales que la hacen posible. Nuestra cultura, tecnólatra y mercadólatra, olvida que somos, de raíz, dependientes de los ecosistemas e interdependientes.

La solución a la crisis es sencillisima. El Roto.La sociedad productivista y consumista no puede ser sustentada por el planeta. Necesitamos construir una nueva civilización capaz de asegurar una vida digna a una enorme población humana (hoy más de 7.200 millones), aún creciente, que habita un mundo de recursos menguantes. Para ello van a ser necesarios cambios radicales en los modos de vida, las formas de producción, el diseño de las ciudades y la organización territorial: y sobre todo en los valores que guían todo lo anterior. Necesitamos una sociedad que tenga como objetivo recuperar el equilibrio con la biosfera, y utilice la investigación, la tecnología, la cultura, la economía y la política para avanzar hacia ese fin. Necesitaremos para ello toda la imaginación política, generosidad moral y creatividad técnica que logremos desplegar.

Pero esta Gran Transformación se topa con dos obstáculos titánicos: la inercia del modo de vida capitalista y los intereses de los grupos privilegiados. Para evitar el caos y la barbarie hacia donde hoy estamos dirigiéndonos, necesitamos una ruptura política profunda con la hegemonía vigente, y una economía que tenga como fin la satisfacción de necesidades sociales dentro de los límites que impone la biosfera, y no el incremento del beneficio privado.

Por suerte, cada vez más gente está reaccionando ante los intentos de las elites de hacerles pagar los platos rotos. Hoy, en el Estado español, el despertar de dignidad y democracia que supuso el 15M (desde la primavera de 2011) está gestando un proceso constituyente que abre posibilidades para otras formas de organización social.

Sin embargo, es fundamental que los proyectos alternativos tomen conciencia de las implicaciones que suponen los límites del crecimiento y diseñen propuestas de cambio mucho más audaces. La crisis de régimen y la crisis económica sólo se podrán superar si al mismo tiempo se supera la crisis ecológica. En este sentido, no bastan políticas que vuelvan a las recetas del capitalismo keynesiano. Estas políticas nos llevaron, en los decenios que siguieron a la segunda guerra mundial, a un ciclo de expansión que nos colocó en el umbral de los límites del planeta. Un nuevo ciclo de expansión es inviable: no hay base material, ni espacio ecológico y recursos naturales que pudieran sustentarlo.

El siglo XXI será el siglo más decisivo de la historia de la humanidad. Supondrá una gran prueba para todas las culturas y sociedades, y para la especie en su conjunto. Una prueba donde se dirimirá nuestra continuidad en la Tierra y la posibilidad de llamar “humana” a la vida que seamos capaces de organizar después. Tenemos ante nosotros el reto de una transformación de calibre análogo al de grandes acontecimientos históricos como la revolución neolítica o la revolución industrial.

Atención: la ventana de oportunidad se está cerrando. Es cierto que hay muchos movimientos de resistencia alrededor del mundo en pro de la justicia ambiental (la organización Global Witness ha registrado casi mil ambientalistas muertos sólo en los últimos diez años, en sus luchas contra proyectos mineros o petroleros, defendiendo sus tierras y sus aguas). Pero a lo sumo tenemos un lustro para asentar un debate amplio y transversal sobre los límites del crecimiento, y para construir democráticamente alternativas ecológicas y energéticas que sean a la vez rigurosas y viables. Deberíamos ser capaces de ganar grandes mayorías para un cambio de modelo económico, energético, social y cultural. Además de combatir las injusticias originadas por el ejercicio de la dominación y la acumulación de riqueza, hablamos de un modelo que asuma la realidad, haga las paces con la naturaleza y posibilite la vida buena dentro de los límites ecológicos de la Tierra.

Una civilización se acaba y hemos de construir otra nueva. Las consecuencias de no hacer nada —o hacer demasiado poco— nos llevan directamente al colapso social, económico y ecológico. Pero si empezamos hoy, todavía podemos ser las y los protagonistas de una sociedad solidaria, democrática y en paz con el planeta.

En diversos lugares de la Península Ibérica, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, y en el verano de 2014.

El consumo responsable cuida de las personas, pero también del planeta. Fuente: ben-jerrys.

El consumo responsable cuida de las personas, pero también del planeta. Fuente: ben-jerrys.

“Última llamada”. Manifiesto. 22/08/14. Ultimallamadamanifiesto.wordpress.com.

Balance de la primera ‘Huelga de consumo’ en El Bierzo. 23/12/10. Ecobierzo.org.

Ecobierzo se adhiere a la Huelga general y de Consumo convocadas para mañana. 28/03/12. Ecobierzo.org.

¿Qué es el decrecimiento? 26/05/14. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

 

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¿Qué es el decrecimiento?

El caracol como símbolo del decrecimiento. 23 mayo 2005. Foto: Jürgen Schoner.

El caracol como símbolo del decrecimiento. 23 mayo 2005. Foto: Jürgen Schoner.

“Quien crea que un crecimiento exponencial puede continuar indefinidamente en un mundo finito es un loco o un economista”. Kenneth Boulding. Economista.

En el mundo globalizado se ha impuesto la idea, en nuestro imaginario colectivo, de que el crecimiento económico es imprescindible para nuestras sociedades y que con el mismo se consigue aumentar nuestro bienestar personal y calidad de vida, cuando muchos indicadores señalan que, muy habitualmente, no es así.

La consigna del decrecimiento tiene como meta, sobre todo, insistir fuertemente en abandonar el objetivo del crecimiento por el crecimiento.

Sin embargo, no sólo tiene que ver con un desafío a la centralidad de Producto Interior Bruto (PIB) como el objetivo principal de la política, sino que propone un marco para la transición hacia modelos de producción y consumo más reducidos y sostenibles.

El decrecimiento es una corriente de pensamiento político, económico y social favorable a la disminución controlada de la producción económica con el objetivo de establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, pero también entre los propios seres humanos.

Decrecimiento. Sevilladecrece.wordpress.com.

Decrecimiento. Sevilladecrece.wordpress.

Existe constatación científica de que la conservación del medio ambiente y de las sociedades no es posible sin reducir la producción económica, que es la responsable de la reducción de los recursos naturales (metales, minerales, energéticos, etc.) y la destrucción del medio (el agua, la tierra, el aire, la flora y la fauna).

En la actualidad ya está por encima de la capacidad de regeneración natural del planeta, y esto obliga a cuestionar la capacidad del modelo de vida moderno para producir bienestar ante la imposibilidad de generalizarlo para el conjunto de la humanidad.

El reto está en vivir mejor con menos. Los partidarios del decrecimiento proponen una disminución del consumo (material y energético) y de la producción controlada y racional, permitiendo respetar el clima, los ecosistemas y los propios seres humanos. Esta transición se realizaría mediante la aplicación de principios más adecuados a una situación de recursos limitados: escala reducida, relocalización, eficiencia, cooperación, autoproducción (e intercambio), durabilidad y sobriedad.

Sus defensores argumentan que no se debe pensar en el concepto como algo negativo, sino muy al contrario. Cuando un río se desborda, todos deseamos que decrezca para que las aguas vuelvan a su cauce.

El decrecimiento tiene que ver con encontrar un camino, una transición a la justicia social, bienestar y sostenibilidad ecológica. Implica una gama de acciones a nivel individual y colectivo, basadas en un cambio de valores y en la democratización de las sociedades.

El decrecimiento tiene que ver con que sean las gentes, más que los mercados, los estados o la tecnologías, quienes decidan la dirección de la evolución de la sociedad. Tiene que ver, también, con aportar sentido a la vida humana, qué no está asociada per se con el consumo ostentoso y con el materialismo.

Los seis pilares del decrecimiento, por Carlos Taibo.

Menos para vivir mejor. Alboan.org.

Menos para vivir mejor. Alboan.org.

  1. Sobriedad y simplicidad voluntaria.
  2. Defensa del ocio creativo frente al trabajo obsesivo y, con ella, del reparto del trabajo.
  3. El triunfo de la vida social frente a la lógica de la propiedad y del consumo ilimitado.
  4. La reducción de las infraestructuras productivas, de las organizaciones administrativas y de los sistemas de transporte.
  5. La rotunda primacía de lo local sobre lo global.
  6. Políticas activas de redistribución de los recursos en provecho de los desfavorecidos y en franca contestación del orden capitalista imperante.

Las ‘Ocho R´s’ del decrecimiento, por Serge Latouche.

Decrecimiento. Sevilladecrece2011.blogspot.com.es.

Decrecimiento. Sevilladecrece2011.

  1. Reevaluar (revisar nuestros valores: cooperación versus competencia, altruismo versus egoísmo, etc.)
  2. Reconceptualizar (modificar nuestras formas de conceptualizar la realidad, evidenciando la construcción social de la pobreza, de la escasez, etc.)
  3. Reestructurar (adaptar las estructuras económicas y productivas al cambio de valores).
  4. Relocalizar (sustentar la producción y el consumo esencialmente a escala local).
  5. Redistribuir (el acceso a recursos naturales y las riquezas).
  6. Reducir (limitar el consumo a la capacidad de carga de la biosfera).
  7. Reutilizar (contra el consumismo, tender hacia bienes durables y a su reparación y conservación).
  8. Reciclar (en todas nuestras actividades).
1er Encuentro sobre Decrecimiento. Sevilla, mayo 2011. Sevilladecrece2011.blogspot.com.es.

1er Encuentro sobre Decrecimiento. Sevilla, mayo 2011. Sevilladecrece.

Gonzalo.

¿Qué es el Decrecimiento? Sevilladecrece.wordpress.com.

Decrecimiento – Carlos Taibo. 2011. Vimeo. AttacTV.

Simplicidad Voluntaria y Decrecimiento. 2010. Vimeo. Jean-Claude Décourt. (en francés, con subtítulos en español).

 

El Movimiento Cívico contra Sama-Velilla anuncia nuevas acciones contra la instalación de la línea eléctrica

No conozco a Joaquim Sempere personalmente, pero he oído comentar su defensa del decrecimiento’ como la solución para reducir la insostenible huella ecológica de los países occidentales, que está llevando nuestro planeta al borde del colapso. Autor de “Mejor con menos”, un libro que denuncia la explosión consumista y que recoge admirablemente el sentimiento que anima a quienes ven en un retorno a lo elemental la vía para reducir nuestro impacto ecológico sobre el entorno.

Joaquim Sempere tiene sesenta y ocho años de edad y es licenciado en Sociología por la Universidad de París X, además de doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona. Fue director de la revista “Nous Horitzons” y es miembro del consejo editorial de la revista “Mientras tanto”. Entre 1972 y 1980 fue dirigente del PSUC y actualmente trabaja como profesor de Sociología en la Universidad de Barcelona (UB) en temas de medio ambiente. Ha escrito varios libros, como “El final de la era del petróleo barato” (Icaria, Barcelona, 2008), “La explosión de las necesidades” y algunos más. En lo que respecta a “Mejor con menos” es posible encontrarlo y adquirirlo en esta dirección.

Sempere, que fue compañero sentimental de la escritora Montserrat Roig, publica además excelentes artículos de opinión, uno de los cuales me viene ahora como anillo al dedo para matar de un tiro dos pájaros. Por un lado saca a la luz el desastre del apagón eléctrico ocurrido en Gerona hace poco, sobre el que yo quería hablar, y por el otro me permite mencionar nuevamente el tema de la línea Sama-Velilla, que por desgracia continúa coleando y para cuya campaña el Movimiento Cívico está recabando una ayuda económica urgente. Por el momento facilito el correo del Movimiento (contactar@salvemoslamontanaleonesa.info) y también la información para entregar  fondos a la campaña: (Caja España en La Vecilla (León); nº c. c.: 2096 0042 64 3258474904). La cuenta está a nombre de Unión de Concejos.

En lo que concierne el artículo de Sempere, sólo quiero añadir una cosa que él no menciona y que para mí es una parte de las causas del desastre eléctrico catalán. Recordemos que hubo hace tiempo un interés importante de una empresa catalana, Gas Natural, por adquirir una parte de las acciones de Endesa. Y también que se armó la marimorena en España porque esa empresa era catalana y se temía, no se sabe muy bien por qué, que controlasen excesivamente el sector energético. Después vinieron los arrumacos con la alemana “e.On”, que quedaron en agua de borrajas, y finalmente llegó la italiana Entel, que fue la que puso el fajo más gordo de billetes sobre la mesa. Pagó muy caro lo que compró, probablemente más de lo que valía. Y como se trata de una empresa capitalista, y su finalidad es hacer negocio pete quien pete, pues de algún sitio tenía que sacar el dinero despilfarrado. ¿La solución? Ahorrar. Es decir, invertir lo mínimo, y desde luego no inmediatamente, en renovar viejos tendidos eléctricos. Las torres catalanas se plegaron en dos porque estaban oxidadas y no lograron soportar el vendaval. Las fotos de las torres tras el desastre sufrido hablan por sí solas en este sentido.

Tampoco menciona Sempere que el mayor enemigo de las redes descentralizadas es el oligopolio de las grandes eléctricas. Los macroproyectos, económicamente inalcanzables para las pequeñas empresas les sirven de barrera perfecta para frenar la entrada de posibles competidores. Sin embargo, apostar por las microcentrales y territorializar la producción y el consumo eléctrico se me antoja como lo ideal, lo más sostenible y, desde luego, lo que hace años que las organizaciones ecologistas llevan pidiendo.

A continuación transcribo el texto del artículo de Sempere, publicado en el diario digital  “Público” el día 26 de marzo, y cuyo original todavía permanece en la red en el momento de la revisión de este artículo (diciembre, 2013).

El colapso eléctrico, por Joaquim Sempere.

“La situación creada en varias comarcas gerundenses por el apagón de una semana provocado por la nevada del 8 de marzo, que afectó a 200.000 personas, invita a la reflexión. La visión de 33 torres eléctricas rotas como frágiles cañas estremece. Lo tendrán difícil las compañías eléctricas implicadas (Endesa y Red Eléctrica Española) para esquivar su responsabilidad. ¿Acaso la obsesión por reducir costes para aumentar los beneficios ha llevado a instalar torres de pacotilla y no invertir en su mantenimiento? Las investigaciones deberán aclarar este punto. También las administraciones públicas deberán explicar si sus normas sobre líneas eléctricas se han cumplido y, en caso afirmativo, asumir la responsabilidad por unas normativas tal vez inadecuadas.

Habrá que decidir dónde termina la “fuerza mayor” y empieza la negligencia humana. El Gobierno deberá imponer a las eléctricas la exigencia de hacer frente a sus responsabilidades. Y si no pueden, esperemos que no se repita el bochornoso espectáculo de rescatar con dinero público unas empresas privadas (entonces fueron bancos) para dejarlas luego en libertad para seguir funcionando como antes. ¿Será capaz el Gobierno catalán de hacerlo, cuando resulta que el director general de Energía es Agustí Maure, antiguo alto directivo de Red Eléctrica? ¿O cuando el presidente Montilla defiende la tesis de Endesa de que si la proyectada línea de muy alta tensión (MAT) hubiera estado instalada, los daños habrían sido menores?

En este caso, el problema no ha sido de suministro sino de distribución, y las redes que han fallado son las de media y baja tensión, las que llegan hasta los consumidores finales. La existencia de la MAT, por tanto, no habría servido de nada. Es más, en la polémica en torno a la MAT, los alcaldes que se oponen a ella aceptarían, si acaso, su soterramiento, que sería más caro pero más seguro ante tormentas como esta última u otras eventualidades meteorológicas. Y viendo lo ocurrido, con reparaciones y compensaciones millonarias a la vista, parece que habrá que rehacer los cálculos, y la opción de línea soterrada saldrá reforzada.

Pero el caos provocado por el apagón tiene otras facetas. La historia de las redes eléctricas centralizadas está punteada de apagones, algunos monumentales, como el de 2003 en el noreste de Estados Unidos y Ontario, que dejó sin luz a 50 millones de personas, o el de 2006, que afectó a gran parte de Europa occidental. Por esto hace años que se investiga y experimenta en modelos descentralizados de suministro eléctrico.

En 2006, la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea publicaba un opúsculo (que se puede consultar en http://europa.eu.int/comm/research/rtdinfo sobre las “redes inteligentes” (smart grids) que señala la conveniencia de pasar de las redes centralizadas aún imperantes a redes descentralizadas. La idea está muy elaborada. Implica redes en telaraña, como Internet, donde la electricidad se inyecta desde muchos nodos, lo cual implica no sólo centrales grandes, sino también pequeñas, y multitud de instalaciones fotovoltaicas y otras instalaciones domésticas de generación eléctrica en casas particulares y otros edificios. También prevé múltiples focos descentralizados de almacenamiento de electricidad. Una red así no sólo dispersa la generación eléctrica por el territorio, sino que aproxima producción y consumo, reduciendo las pérdidas por transporte. Se basa no en tres o cuatro, sino en miles de productores. Una red de este tipo es mucho menos vulnerable a desastres como el acaecido en Catalunya.

Este sistema es el futuro y su viabilidad aumenta a medida que se introducen innovaciones como la que Volkswagen ya comercializa en Alemania: instalaciones domésticas de calefacción con gas natural que, por cogeneración, aprovechan el calor sobrante para producir electricidad e inyectarla a la red. En Hoogkerk (Holanda) funciona ya una “red inteligente” que agrupa 25 hogares. Ya hoy la fotovoltaica y la eólica tienen una viabilidad probada para avanzar hacia este modelo.

Por otra parte, si los edificios de la zona afectada hubieran dispuesto de captadores solares térmicos, no se habrían quedado sin agua caliente, y si no hubiera tantas cocinas y calefacciones eléctricas, el colapso habría sido menor. Dependemos demasiado de la electricidad. Las autoridades públicas tienen la responsabilidad de adoptar criterios de diversificación energética y de promover las energías renovables y un cambio urgente hacia sistemas descentralizados. ¿Servirá para ello el plan Zapatero de “economía sostenible”? Sospecho que se va a quedar corto tanto por falta de inversiones como por falta de ideas.

Esperemos que, una vez superados los efectos del colapso vivido, los responsables políticos, en vez de empecinarse en proyectos como la MAT, se tomen en serio la adopción de un modelo energético descentralizado basado en energías limpias y renovables. Es una asignatura pendiente para luchar contra el cambio climático. Hoy, además, es una condición para dormir tranquilos y evitar catástrofes como la del noreste de Catalunya. Una situación tan dramática debiera ser un revulsivo tanto para los gobiernos como para la ciudadanía. No aprovecharla para dar un salto adelante sería una lástima”.

Un ecologista en El Bierzo.

Nota a posteriori: es posible que la cuenta bancaria mencionada en este escrito ya no exista en la actualidad.

El desalojo de la decena de activistas contrarios a la MAT acaba tras 8 horas. 24/03/10. larioja.com.

Entrevista a Joaquim Sempere: “Hay que aprender a vivir satisfactoriamente con menos energía y con menos objetos”. 23/07/08. Economiasolidaria.org. Salvador López Amal.

“¿No quiere parar de consumir? Tranquilo que ya te obligará la realidad a ello. 11/04/10. Farodevigo.es.

Casi doscientos colectivos leoneses en contra de la línea eléctrica de muy alta tensión Sama-Velilla. 31/03/10. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.