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Greenpeace denuncia la elevada presencia de residuos químicos en las manzanas europeas cultivadas con métodos convencionales

Manzana. Los análisis realizados revelan la presencia de plaguicidas en los cultivos convencionales. Oct. 2015. Greenpeace.org.

Manzana. Los análisis realizados revelan la presencia de plaguicidas en los cultivos convencionales. Oct. 2015. Greenpeace.org.

Pocos productos alimenticios podrían despertar menos sospechas de contener productos químicos como la manzana. Al menos eso es lo que creía, dado que se trata de un fruto considerado excelente y cuyas cualidades nutricionales acredita la sabiduría popular. Sin embargo, tras leer el último estudio de Greenpeace, he cambiado de opinión. Esto no significa que dejaré de comer manzanas, sino que en la medida que mis posibilidades intentaré encontrar otros proveedores distintos a los que venía utilizando mayormente hasta ahora.

España, el país de la UE con medias más altas de residuos por muestra.

El informe, -cuyo resumen podéis encontrar al pie de este artículo junto al texto íntegro del mismo en inglés-, establece que tras analizar muestras de manzanas de producción nacional provenientes de once países europeos, compradas en veintitrés supermercados diferentes, se han encontrado hasta ocho plaguicidas distintos. Por desgracia, una vez más, España vuelve a ser noticia al situarse en cabeza del cóctel químico detectado, pues es en nuestro país donde se han encontrado las medias más altas de residuos por muestra. Greenpeace denuncia que los plaguicidas descubiertos representan un riesgo para el medio ambiente y suponen riesgos desconocidos para nuestra salud.

Un cóctel químico en las manzanas de producción convencional.

Pesticide application as routinee in EU apple production. Oct. 2015. Greenpeace.org.

Pesticide application as routinee in EU apple production. Oct. 2015. Greenpeace.org.

Para quienes quieran ahondar en esta cuestión les recomiendo la lectura del informe completo, aunque yo intentaré realizar un breve resumen aquí. Queda claro que hablamos de plaguicidas que se aplican de manera rutinaria a los manzanos.

Greenpeace ha hecho analizar en un laboratorio independiente alemán ciento veintiséis muestras de manzanas de producción nacional. De éstas, diecisiete eran ecológicas. Las muestras se analizaron mediante una técnica de análisis de residuos múltiples capaz de identificar una gran variedad de plaguicidas y sus metabolitos (500 parámetros). La buena notivia es que en las últimas manzanas no se detectó ningún residuo químico significativo.

Las muestras españolas fueron compradas en Madrid en Alcampo (tres muestras, dos convencionales y una ecológica), Carrefour (tres convencionales), E. Leclerc (dos convencionales), Lidl (dos convencionales), Mercadona (dos convencionales), NaturaSi (dos ecológicas y de Km 0). Excepto NaturaSi, sólo un supermercado ofrecía manzanas ecológicas de producción nacional (Alcampo) y otro (Carrefour) las ofrecía, aunque de importación.

De las ciento nueve muestras de manzanas cultivadas de forma convencional, noventa y una (un 83%) contenían uno o más residuos detectables correspondiéndole el mayor número de residuos detectables (8) a una muestra procedente de Bulgaria. Las medias más altas de residuos por muestra se encontraron en las muestras de España (4,3) seguidas de Bulgaria (4,0) y los Países Bajos (3,4).

En las manzanas de Alcampo se hallaron restos de difenilamina, un plaguicida cuyo uso no está aprobado en la UE. Este químico se puede utilizar como tratamiento después de la cosecha en países no pertenecientes a la Unión. Por tanto, dado que el nivel hallado fue bajo, es posible que su presencia se deba a una contaminación cruzada mientras se almacenaron o empaquetaron juntamente manzanas procedentes de la UE y de otros países.

En conjunto, las manzanas analizadas procedían, además de España, de Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Eslovaquia, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia y Suiza.

Presencia de plaguicidas.

Greenpeace denuncia la presencia de fungicidas en manzanas europeas conve Oct. 2015. Greenpeace.

Greenpeace denuncia la presencia de fungicidas en manzanas europeas conve Oct. 2015. Greenpeace.

Numéricamente los tipos de plaguicidas que se encontraron con mayor frecuencia fueron fungicidas (20) e insecticidas (16), el resto consistía en acaricidas (2) y el metabolito THPI del captano. El THPI fue la sustancia que se detectó con más frecuencia (76), seguida del captano (20), boscalid (19), pirimicarb (18) y clorpirifos etil (15). Además se hallaron dos plaguicidas cuyo uso no está aprobado en la UE: difenilamina en una muestra de España y etirimol en una muestra de Polonia.

En el caso del etirimol es posible que este residuo esté presente debido a la degradación del bupirimato. Por otro lado, la difenilamina se puede utilizar como tratamiento después de la cosecha en países no pertenecientes a la UE. Por tanto, dado que el nivel hallado fue bajo, es posible que su presencia se deba a una contaminación cruzada mientras se almacenaron o empaquetaron juntamente manzanas procedentes de la UE y de otros países ajenos a la Unión.

Los resultados analizados con la base de datos del indicador de carga tóxica alemán1 mostraron que catorce de los plaguicidas detectados merecían la calificación más alta (10) por su toxicidad para los organismos acuáticos. Quince de los residuos merecían una calificación de 10 por su toxicidad a insectos beneficiosos, un subconjunto de ocho de estos residuos recibió un 10 por su toxicidad para las abejas, y trece de los plaguicidas detectados recibieron una calificación de 1.

Escasa normativa e insuficiente investigación sobre los plaguicidas.

Los manzanos dependen en gran medida de las abejas para su polinización. 2015. Greenpeace.org.

Los manzanos dependen en gran medida de las abejas para su polinización. 2015. Greenpeace.org.

Greenpeace destaca la dificultad actualmente existente para analizar de forma clara y global los posibles efectos de los plaguicidas sobre la salud, e indica que tras examinar la Base de Datos de las Propiedades de los Plaguicidas (Pesticide Properties Database-PPDB) resulta evidente la falta de información con la que se cuenta para evaluar los efectos de los plaguicidas sobre ésta. Para la ONG es especialmente preocupante la falta de información sobre la carcinogénesis, la mutagénesis y las posibles alteraciones endocrinas de un porcentaje significativo de plaguicidas detectados en las manzanas analizadas en este estudio.

Por otro lado, Greenpeace subraya que tampoco existe información sobre las posibles repercusiones medioambientales o sanitarias que puede acarrear la presencia de los plaguicidas detectados cuando éstos se encuentran como mezclas, lo que a su juicio demuestra las graves deficiencias del régimen normativo sobre plaguicidas.

Sin embargo, pese al nivel de preocupación que nos despierta esta investigación, la ONG informa de que “ninguno de los treinta y nueve residuos de plaguicidas diferentes hallados en las muestras recogidas sobrepasaron los límites del nivel máximo de residuos (MRL por sus siglas en inglés) establecido para las manzanas”.

El estudio demuestra la gran variedad de plaguicidas que se utilizan en los productos comercializados, tanto antes como después de la cosecha, lo que indica que su utilización es la norma en su cultivo convencional. Una situación que, unida a la falta de información sobre las consecuencias de estos plaguicidas, ya sea individualmente o como mezclas, es motivo para preocuparse según la organización. Además, para ésta los resultados obtenidos tras los análisis realizados muestran una vez más la gran necesidad de cambiar las presentes prácticas agrícolas basadas en el uso intensivo de sustancias químicas.

Algunas recomendaciones de Greenpeace.

La mitad de los plaguicidas encontrados son tóxicos para los organismos acuáticos, como las pulgas de agua y peces, y para las abejas y otros insectos beneficiosos. En este sentido es importante recordar que las manzanas tienen una gran dependencia de los insectos polinizadores como las abejas y que, en su ausencia, pueden darse pérdidas de producción de hasta un 90%.

Greenpeace considera necesario “reducir, y en última instancia eliminar, el uso de plaguicidas”. Para la ONG esto supondría abandonar el sistema de agricultura industrial y adoptar prácticas agrícolas ecológicas, lo que a su juicio “permitiría solventar de manera eficiente y holística los problemas ecológicos y económicos que actualmente asolan al sector agrícola”.

En consecuencia, Greenpeace considera que las iniciativas deben ir dirigidas a romper el círculo vicioso del uso de plaguicidas, centrándose en la agrobiodiversidad funcional. También entiende como fundamentalmente necesario: a) mejorar la gestión del suelo; b) poner en marcha el control biológico de las plagas; c) optar por variedades resistentes adaptadas a las condiciones locales; d) establecer sistemas para la rotación adecuada de los cultivos; y e) diversificar los sistemas agrícolas para facilitar que se remplacen los plaguicidas en la producción agrícola.

Según la organización, otras medidas necesarias han de encaminarse hacia garantizar que se aplica adecuadamente la directiva de la UE sobre el uso sostenible de plaguicidas. Para la ONG los Estados miembros han de adoptar medidas concretas y establecer objetivos ambiciosos que permitan avanzar hacia una reducción significativa en el uso de plaguicidas, tal y como establecen las directivas de la UE pertinentes. A más a más, considera que se deben revisar los controles normativos para la evaluación de riesgo de los plaguicidas, de manera a resolver con urgencia las incertidumbres e indeterminaciones relativas a sus posibles consecuencias sanitarias y medioambientales.

Frutas vistosas y de llamativos colores pueden ser conseguidas por los transgénicos consiguiendo engañar a nuestra vista. Fuente: extremaduraaldia.com.

El informe de Greenpeace señala la ausencia de plaguicidas en las manzanas ecológicas analizadas. Extremaduraaldia.com.

Así mismo interpreta que se deben investigar y monitorizar los efectos de los cócteles agroquímicos en la salud humana y el medio ambiente en general, aspecto que debiera traducirse en un marco normativo efectivo. Es más, cuando no exista esta información la ONG entiende que la regulación de los plaguicidas se debe basar estrictamente en el principio de precaución reconocido por la Comisión Europea. Además, considera que se deben evaluar las fórmulas de los plaguicidas en su conjunto y no solo los ingredientes activos por separado. En esta dirección, Greenpeace exige a la Administración que toda la información utilizada en el proceso de aprobación sea de dominio público, de forma inmediata y rutinaria.

Por su parte, Luís Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace, insta a los supermercados “a que eliminen gradualmente los plaguicidas tóxicos en la producción de frutas y verduras, que apoyen a los agricultores y agricultoras a cambiar al modelo ecológico y que amplíen su oferta de productos ecológicos locales”.

Un ecologista en El Bierzo.

Aplicación de plaguicidas como rutina en la producción convencional de manzanas de la UE. Análisis de los residuos de plaguicidas presentes en manzanas en Europa. 21/10/15. Greenpeace.org.

Resumen en castellano del informe. Oct. 2015. Greenpeace.org. Pdf.

El informe íntegro en inglés. Oct. 2015. Greenpeace.org.

La FAO recomienda consumir más insectos para acabar con el hambre

Pueden los insectos representar una alternativa creíble al hambre. Fuente: hilodirecto.com.mx.

¿Pueden los insectos representar una alternativa creíble al hambre? Fuente: hilodirecto.com.mx.

Hace pocos días leí en la prensa una noticia sobre la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que me llamó poderosamente la atención. La organización internacional recomendaba un mayor consumo de insectos como una alternativa razonable para acabar con el hambre y justificaba su propuesta debido al elevado valor nutricional que estos tienen y a una producción barata de los mismos. Así, por citar un ejemplo, el contenido de proteínas, vitaminas y minerales de los gusanos de la harina es similar a la del pescado o la carne.

Para la FAO expandir la superficie dedicada a la agricultura no es ya una opción sostenible. Los océanos están sobreexplotados y el cambio climático augura complicaciones en la producción de alimentos. Para hacer frente a la hambruna, los expertos de la ONU creen que un mejor aprovechamiento de los insectos como alimento podría ser una alternativa interesante, sobre todo para la alimentación en las granjas de animales.

Según la FAO, entre las ventajas para montar granjas de insectos se situaría el hecho de que emiten menos gases de efecto invernadero que la mayoría del ganado (sólo las termitas y las cucarachas emiten metano) y que sus emisiones de amoniaco son también muy inferiores a las de la ganadería convencional, como los cerdos.

Informe FAO. 2013. El informe recomienda comer más insectos como alternativa al hambre. Fuente: 20minutos.es.

. El informe FAO 2013 recomienda comer más insectos como alternativa al hambre. 20minutos.es.

Por otra parte, comer insectos no es nada nuevo. O al menos no lo es en muchos lugares ajenos a nuestra órbita cultural, sobretodo en zonas cercanas a los trópicos y también donde quiera que los alimentos, por una u otra razón, escasean. Según el diario ‘El País’ los insectos que los humanos consumen mayormente son los escarabajos (31%), las orugas (18%), las abejas y hormigas (14%), los saltamontes, langostas y grillos (13%), las cigarras, saltamontes, chicharritas, cochinillas y chinches (10%), las libélulas (3%) y… las moscas (2%).

Son datos que quizás puedan animaros a consumir estos bichejos tan feos, aunque la realidad es que en países como el nuestro tal consumo resulta complicado, por no decir improbable, debido al rechazo generalizado que estos provocan. Y no es que -digo yo- no podamos llegar a acostumbrarnos a consumir saltamontes, escorpiones, arañas, avispas, moscas u otras ‘lindezas’ parecidas, sino porque -como bien dicen los expertos de la ONU- la dificultad principal reside en nuestra educación y costumbres. Sin embargo, la organización de las Naciones Unidas considera que éstas podrían verse modificadas con alguna que otra campaña de por en medio.

De todo lo antes dicho deduzco que las indicaciones de la FAO se orientan sobre todo a los países que ya han introducido en su vida cotidiana tales hábitos alimentarios. Con lo cual, dicho de paso, tampoco creo que el mencionado informe vaya a producir grandes cambios en esos lugares. Dicho esto sinintentar restar mérito a la iniciativa, puesto que mirados con optimismo posiblemente algunos de sus consejos podrían, si se llevasen a la práctica en nuestros lares, contribuir a disminuir el alcance de ciertas plagas relacionadas con algunos de estos insectos comestibles.

Después de todo, ¿acaso no consumimos nosotros caracoles? Y aunque a algunos ese pensamiento les provoque asco, lo cierto es que a otros, -como a mí mismo-, este menú nos encanta. También en otras culturas, como en la oriental, se comen perros, gatos e incluso, en la africana, monos. Algunos dicen que el SIDA nos llegó por esta última vía… Sin embargo, bien mirado, a nosotros no nos hacen ni pizca de gracia estas ideas.

Hoy, según datos de la misma FAO, -que la investigadora Esther Vivas nos recuerda-, nuestro planeta es capaz de producir alimentos suficientes en para unos doce mil millones de habitantes. Pero el problema no estriba tanto en la producción sino en su distribución. Una repartición que resulta complicado organizar, y más aún financiar, y que sin embargo resulta necesaria para asegurar una entrega equitativa de los alimentos y que estos puedan llegar en buenas condiciones hasta el lugar donde se necesitan.

En todo esto yo veo además un peligro añadido. El protagonizado por las grandes multinacionales que presionan a los gobiernos para quedarse con el monopolio de las semillas. Algunas de estas empresas, como por ejemplo Monsanto, establecen patentes que luego obligan al campesino a pagar un canon para poder continuar produciendo algo tan sencillo como una lechuga. O lo que se tercie.

Un plato variado y colorido a base de saltamontes. Fuente: informe21.com.

Un plato variado y colorido a base de saltamontes. Informe21.com.

Otros asuntos empresariales, como por ejemplo las grandes plantaciones de palma de aceite (el cultivo oleaginoso que mayor cantidad de aceite produce por unidad de superficie plantada), o de soja o maíz, destinados a la fabricación de biodiesel, están creando también serios desajustes en la cuestión alimentaria al conseguir elevar los precios de productos que son básicos en ciertas comunidades. El impacto medioambiental de tales comercializaciones es importante, pues significa un aumento de la deforestación de los bosques nativos y el desplazamiento de los cultivos tradicionales y variados. Y para la ganadería suponen la destrucción del ecosistema y la biodiversidad, así como la expulsión de los trabajadores rurales hacia otras áreas.

De lo anteriormente afirmado puede deducirse que mi respuesta para acabar con el hambre no pasa tanto por aumentar el número de las especies de insectos comestibles, como los que ya se comen habitualmente en ciertos países de África, Asia y América Latina –y que Vivas sitúa en el orden de las 1.900-, sino en exigir una mayor solidaridad en las políticas agrícolas y alimentarias mundiales.

En cuanto a ciertas afirmaciones que aseguran que casi dos mil millones de humanos ya estarían consumiendo insectos en su dieta habitual parecen fundadas.

Un ecologista en El Bierzo.

Un asiático se prepara para comer un escorpión. Fuente: eldiario.es.

Un asiático se prepara para comer un escorpión. Eldiario.es.

La ONU insta a comer insectos para combatir el hambre en el mundo. 13/05/13. Elpais.com.

Edible insects: Future prospects for food and feed security (Insectos comestibles. Perspectivas de futuro para la seguridad alimentaria y la alimentación). 2013. FAO. (En inglés).

¿Comer insectos para acabar con el hambre? 18/05/13. Esthervivas.com.

La Comisión europea prohíbe durante dos años la utilización de los plaguicidas tóxicos que amenazaban a las abejas

Una abeja polinizando una flor. 2011. Fuente: avaaz.org.

Una abeja polinizando una flor. 2011. Fuente: avaaz.org.

¡Lo hemos conseguido! Una vez más la unión, en este caso de ecologistas, apicultores, agricultores y miles de ciudadanos anónimos que han firmado diversas ciberacciones, ha logrado convencer a una mayoría de los estados miembros de la Unión Europea de la necesidad de apoyar a la Comisión en la prohibición de tres plaguicidas que los estudios de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) señalan como tóxicos para las abejas.

Gracias a la enorme presión popular ejercida, quince países -entre ellos España, y esto a pesar de sus reticencias iníciales- respaldaron la propuesta presentada por la Comisión Europea el pasado  29 de abril. La medida ahora aprobada prohíbe, durante dos años, el uso de los tres neonicotinoides de uso más frecuente como plaguicidas en la siembra del girasol, la colza, el algodón y el maíz, por sus supuestos riesgos para las abejas.

El órgano europeo había propuesto que la medida entrara en vigor a principios de julio, aunque finalmente se ha aceptado retrasarla unos meses, hasta el 1 de diciembre, para permitir a los agricultores que puedan adaptarse a ella con más comodidad. Por su parte, como podía esperarse, la Asociación de Empresas de la Industria Fitosanitaria (AEPLA) ha dicho que considera “desproporcionada” la medida.

Éxito de las ciberacciones emprendidas.

La cabecera de la página web de Ecobierzo.

La cabecera de la página web de Ecobierzo.

Ecobierzo (asociación a la que pertenezco) se ha congratulado del éxito de las ciberacciones promovidas por Avaaz.org y Change.org, que generosamente potenció desde su web y Facebook.

Desde sus páginas en Internet el colectivo berciano ha agradecido a sus seguidores su contribución y se ha manifestado dispuesto a continuar defendiendo la maravillosa biodiversidad de la naturaleza. También ha dado efusivas gracias a los colectivos promotores de esta campaña, para los que ha pedido ayuda económica de las administraciones. La campaña de Avaaz.org ha permitido recoger, -hasta ahora-, más de dos millones seiscientas treinta mil firmas. Y la de Change.org unas trescientas sesenta mil más. 

Como he podido comprobar aún no se ha parado el contador de estas entidades y cientos de nuevos recién llegados continúan sumándose a la petición inícial, que sigue activa, por lo que vuelvo a incluir sus enlaces al pie de este artículo.

Un ecologista en El Bierzo.

Una abeja recogiendo polen y-néctar. Cookingideas.es.

Una abeja recogiendo polen y-néctar. Cookingideas.es.

Cientos de miles de firmas piden la retirada del mercado de los plaguicidas neonicotinoides que diezman a las abejas. 30/01/13. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

¡Salvemos a las abejas! Prohíban los plaguicidas neonicotinoides. 29/01/13. Change.org.

Avaaz emprende una campaña internacional para salvar a las abejas de su extinción. 16/01/11. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

3 million to Save the Bees (Tres millones para salvar las abejas). 2011. Avaaz.org (el día 4 de febrero de 206, fecha en la que se revisó este artículo, la campaña sumaba 3.366. 683 firmas).

La industria fitosanitaria considera “desproporcionado” prohibir los neonicotinoides para proteger a las abejas. 29/04/13. Europapress.es.

La Coordinadora Europea de Apicultura denuncia que la UE deja su evaluación sobre riesgos de los pesticidas en manos de ‘expertos’ vinculados a empresas privadas

Una abeja recogiendo polen y néctar. Cookingideas.es.

La apicultura europea podría desaparecer en diez años.

Hace pocos días alertaba desde este blog de los peligros incognoscibles que puede suponer para la supervivencia del planeta la desaparición de las abejas. También referenciaba la influencia demostrada de ciertos plaguicidas, producidos por empresas vinculadas al sector fitosanitario, o incluso al farmacéutico, sobre esta mortandad. Atendía así a la llamada de socorro lanzada por Avaaz y otras organizaciones que están alertando sobre esta situación.

Esta semana he recibido un correo de un apicultor de Cantabria agradeciendo que aireara la información. A raíz de ello, y considerando que el tema merece que se le dé aún mayor divulgación he decidido ampliarla publicando este nuevo artículo y diversos enlaces.

En este instante la llamada de Avaaz lleva recogidas un millón ciento cincuenta mil firmas. Os vuelvo a facilitar el enlace para que los que aún no habéis firmado podáis hacerlo: https://secure.avaaz.org/es/save_the_bees/?cl=917890663&v=8209

El hecho que los responsables del asesoramiento y redacción de las directrices europeas sobre la evaluación de la toxi­cidad de los plaguicidas incorporen a “ex­pertos” provenientes de esta industria no está ayudando precisamente a que se pueda evitar el desastre natural que estamos viviendo. Más bien al contrario, cabría situarlo en sus orígenes y convendría que el Gobierno adoptase las medidas necesarias para poner un punto final al asunto.

La Comisión Europea permite a las empresas fitosanitarias modelar la normativa en cuestión de plaguicidas.

Observación de la colmena a primera hora de la mañana con un cierto número de individuos muertos a la entrada de la misma. 2013. Adapas.com.

Que la Comisión Europea deposite en manos de las empresas productoras de plaguicidas la valoración del riesgo de los productos que fabrican es un sinsentido que no cabe en la cabeza ni de un infante. Pero nosotros somos así; depositamos la defensa de los elementos esenciales que garantizan nuestra existencia en manos de organismos que parecen anteponer los intereses empresariales a los ciudadanos. Y nos echamos tranquilamente a dormir, pensando que otros –a los que pagamos- ya están cumpliendo con sus obligaciones.

Ahora os invito a leer este informe del Corporate Europe Observatory (CEO) y de la Coordinadora Europea de Apicultura, fechado de noviembre 2010: “El futuro de las abejas en manos de la industria de plaguicidas”. Os adelanto solamente algunos párrafos para dejaros a continuación con el texto entero accesible gracias a un enlace (documento en pdf).

El número de abejas y otros insectos polini­zadores está cayendo de forma dramática, poniendo su futura supervivencia en peli­gro con consecuencias catastróficas para los ecosistemas y la agricultura. En algunos países europeos, las abejas están desapare­ciendo del medio ambiente a la velocidad sorprendente de hasta un 20-32% al año. Una serie de factores contribuyen a este des­censo, incluida la aparición de nuevos virus y el cambio climático, pero hay claros indicios de que las prácticas agrícolas modernas, en particular el predominio de la agricultura de monocultivo con su dependencia de los pla­guicidas podría ser clave.

Existen evidencias científicas que sugieren que los cambios en las prácticas agrarias po­drían estar dejando las poblaciones de abe­jas vulnerables a enfermedades y parásitos, aumentando así su tasa de mortalidad. In­cluso hay indicios para pensar que los nue­vos plaguicidas existentes en el mercado o la variación tradicional de sus formas de aplicación podrían ser responsables del co­lapso de colonias completas de abejas. Por ello, es urgente mejorar la evaluación y el control del uso de plaguicidas. Sin embargo, en la Unión Europea este proceso parece ha­ber sido tomado por la industria. Los grupos de asesoramiento responsables de redactar las directrices sobre la evaluación de la toxi­cidad de plaguicidas se componen de “ex­pertos” de la industria de los plaguicidas.

Marco de una colmena de abejas que muestra signos de síndrome de colapso. Las abejas han desaparecido sin dejar rastro. Adapas.com.

Un caso de grandes mortalidades de abejas en Fran­cia ha demostrado ser causado por la capa de pla­guicidas utilizados en el pildorado de las semillas de girasol (hasta la suspensión de dicha práctica para ciertos pesticidas). El pico de nuevas pérdidas de co­lonias colonia de abejas sucedió en la primavera de 2008 en Francia, Alemania, Italia y Eslovenia, donde una alta carga de pesticidas neurotóxicos fue pre­sente en el aire después del sembrado de semillas tratadas.

La Coordinadora Europea de Apicultura cree firme­mente que una evaluación adecuada de los riesgos de estos pesticidas en las abejas es de suma impor­tancia. Sin embargo cuando la organización, junto con representantes de la comunidad científica, plan­teó la necesidad de cambiar el procedimiento de aprobación de los pesticidas sistémicos, descubrie­ron que la industria de plaguicidas había logrado in­troducir sus propios “expertos” en grupos de trabajo que asesoran sobre cómo los riesgos de pesticidas deben ser evaluados. Los “expertos” incluyen a empleados de BASF, Bayer Crop Science, Dow Che­micals y Syngenta”.

“El futuro de las abejas en manos de la industria de plaguicidas”. 2010. Adapas.com. Pdf.

Un ecologista en El Bierzo.

Los apicultores somos ecologistas… O ¿deberíamos serlo? 16/12/10. Adapas.com. Christian P. Ozers. 

S.O.S. Abejas. 2010. Adapas.com.  

Una abeja recoge polen y néctar de flores de lavanda. Adapas.com.

El futuro de las abejas en manos de la industria de plaguicidas. 03/02/11. Adapas.com. 

¿Qué responsabilidad tiene Bayer en la matanza de las abejas? 14/12/10. Cookingideas.es.

El “Wiki-bees” de Tom Theobald, el apicultor con documentos clasificados que explican el exterminio de las abejas. 14/12/10. Blogslainformacion.com (este enlace ya no se puede consultar en la revisión de este artículo en mayo de 2017, pero he encontrado otro que habla de lo mismo).

Contraste de fuentes en el caso “Wiki-Bee”. 13/01/11. Tercerainformacion.es.

Asociación en Defensa de la Abeja (A.D.A.P.A.S). Avenida del Jardín Botánico, s/n. 33394 Gijón (Asturias). E-mail: webmaster@adapas.com

Avaaz emprende una campaña internacional para salvar a las abejas de su extinción

Ls abejas generan 15.000 millones de dólares al sector agrícola en EE.UU. Cnnexpansion.com. Foto: Jupiter Images.

Ls abejas generan 15.000 millones de dólares al sector agrícola en EE.UU. Cnnexpansion.com. Foto: Jupiter Images.

“Si las abejas llegaran a desaparecer, al hombre le quedarían unos años de vida“, profetizó el científico Albert Einstein hace ya bastantes años.

Hoy, este temor nos acongoja a muchos al tener algunos visos de poder convertirse en una desastrosa e inquietante realidad. Silenciosamente, millones de abejas se están muriendo a lo largo y ancho del mundo, poniendo en serio peligro, con su desaparición, nuestra cadena alimentaria.

Las abejas no solo producen miel, sino que también constituyen una gigantesca y sacrificada mano de obra encargada de polinizar el 90% de las plantas que se siembran en este planeta. Los expertos echan la culpa de su desaparición a algunos pesticidas que ya han sido prohibidos en cuatro países europeos. Avaaz considera que  ha llegado el momento de decir ¡basta ya!, y que si logramos que Estados Unidos (EE.UU.) y la Unión Europea (UE) se sumen a estas prohibiciones otros gobiernos les seguirán y así podremos salvar a nuestras abejas.

Lo cierto es que múltiples estudios científicos apuntan hacia un determinado grupo de pesticidas como los principales responsables de esta rápida desaparición. En los países europeos que han comenzado a prohibirlos las poblaciones de abejas melíferas han iniciado una recuperación, pero algunas compañías químicas, muy poderosas, están ejerciendo una enorme presión para lograr que sus productos continúen vendiéndose en el mercado.

Una abeja colabora en la polinización de una planta. Elmundo.es.

Una abeja colabora en la polinización de una flor. Elmundo.es.

Subrayo que en este asunto no se trata solamente de proteger a las abejas, sino que estamos hablando de la misma supervivencia humana. Ahora, según esta organización internacional, se trataría de generar un ensordecedor “zumbido” mundial pidiendo que estos peligrosos productos químicos se prohíban tanto en EE.UU. como en la UE, para así salvar a nuestras abejas y, con ellas, nuestros alimentos.

Te ruego que firmes esta petición de emergencia y que la envíes a todos tus conocidos. Avaaz se encargará de entregarla directamente a destacados dirigentes políticos. De hecho, en muy pocos días esta organización ha conseguido reunir hasta medio millón de firmas para salvar a las abejas. Ahora, su objetivo -y el nuestro- es alcanzar el millón de firmas. Si compartes, firma aquí.

El irremplazable papel de las abejas en el mantenimiento de la vida.

Las abejas son indispensables para la vida en el planeta. Cada año polinizan plantas y cultivos por un valor estimado de 40 mil millones de dólares. En muchos países, esta cifra representa más de un tercio del suministro de alimentos a nivel nacional. Pero sin una acción inmediata para salvar a estos insectos, muchos de nuestras frutas, frutos secos, verduras, vegetales y nueces, podrían desaparecer de nuestras despensas.

En los últimos años, hemos visto una rápida y preocupante disminución en las poblaciones de abejas a nivel global. Algunas especies ya han desaparecido, y de otras americanas apenas queda el 4% de la población original. Los científicos han buscado respuestas y algunos estudios concluyen que la causa de su disminución puede tener su causa en una combinación de factores, incluyendo enfermedades, la diminución y pérdida de su hábitat y la aplicación de productos químicos tóxicos. Últimamente, investigaciones independientes han señalado con una sólida evidencia a los pesticidas (neonicotinoides) como los principales culpables de la situación. Esto ha llevado a apicultores y científicos en Francia, Italia, Eslovenia, e inclusive Alemania, donde se encuentra Bayer, el principal fabricante de estos pesticidas, a ejercer presión sobre sus gobiernos y lograr establecer la prohibición de uno de estos químicos. Pero, mientras tanto, Bayer continúa exportando su veneno por todo el mundo.

La responsabilidad de Bayer en la desaparición de las abejas.

Antes de recibir un subsidio de Bayer, Jerry Bromenshenk apoyaba la teoría que responsabilizaba a los pesticidas de esta empresa. Cnnexpansion.com. Foto: Fortune.

Antes de recibir un subsidio de Bayer, Jerry Bromenshenk apoyaba la teoría que responsabilizaba a los pesticidas de esta empresa de la desparición de las abejas. Cnnexpansion.com. Foto: Fortune.

A medida que los nuevos estudios confirman la escala del problema, el debate sigue caldeándose más y más. Pero si logramos que los gobiernos de los EE.UU y de la Unión Europea adopten fuertes medidas los demás seguirán su ejemplo. Aunque esto no esto va a resultar fácil. Un documento secreto de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA) revela que reguladores en ese país conocían los peligros de los pesticidas y que, aun así, los ignoraron. De hecho, el informe dice que uno de los productos de Bayer es “altamente tóxico” y que presenta un “grave peligro para la abejas“.

Avaaz informa que un artículo publicado en el ‘New York Times’ descartó que la muerte de abejas fuese provocada por pesticidas, como se creía; pero que a posteriori se reveló que Jerry Bromenshenk, el responsable de esa investigación, había recibido subsidios de Bayer.

Para combatir la fuerte influencia de Bayer sobre legisladores y científicos Avaaz considera necesario que las voces ciudadanas se escuchen con fuerza allá donde se financian los estudios y se definen las políticas. Apicultores y agricultores, -los verdaderos expertos-, quieren la prohibición de estos pesticidas mientras no existan estudios independientes y sólidos que demuestran que son seguros.

Entiendo que es un riesgo inasumible dejar nuestra delicada cadena alimentaria en manos de investigaciones coordinadas por compañías químicas. La prohibición de los pesticidas que están contribuyendo a la desaparición de las abejas nos acercará a un mundo más seguro para nosotros y para las especies de las que dependemos y a las que necesitamos proteger.

Un ecologista en El Bierzo.

Nota: en el momento de una primera revisión de este artículo, el día 12 de febrero de 2016, la petición de Avaaz llevaba recogidas 3.362.880 firmas. Y el 25 de mayo de 2017 ya eran casi cuatro millones y medio.

Las abejas, en riesgo por la pérdida de biodiversidad. 20/01/10. Elmundo.es.

Las abejas ¿van a desaparecer? 23/12/10. Elcolombiano.com.

Los problemas de salud de las abejas dependen de múltiples factores. 28/04/10. Organización Mundial de Sanidad Animal. Maria Zampaglioni (este artículo ya no se localiza; es por lo que n su defecto hemos colocado uno de fecha más reciente del mismo organismo internacional)

Proteger a las abejas, preservar nuestro futuro. Boletín 2014-2 de la Organización Mundial de Sanidad Animal. 2014. Oie.int.

Las abejas ‘pican’ a Bayer. 15/10/10. Cnnexpansión.com.

“Nicotine Bees” Population Restored With Neonicotinoids Ban
(Poblaciones de abejas “Nicotine” resurgen tras la prohibición de los neonicotinoides). 15/05/10. Treehugger.com (en inglés).

Comentarios.

Comentario por Apicultor el 5 Febrero 2011.

Soy apicultor en Cantabria y me parece estupendo el artículo, por lo que lo apoyo en todo. Pertenezco a la Asociación de Apicultura de Cantabria.

Comentario por Un ecologista en El Bierzo el 5 Febrero 2011.

Supongo que te está refiriendo a la Federación de Asociaciones de Apicultores de Cantabria (F.A.A.C.). Desconozco cuál es su sede, pero he podido encontrar su blog en la Red: http://federacionapicantabria.blogspot.com.es/
Su email es: faacantabria@gmail.com

Confío en que esta dirección sea de gran interés para mucha gente que se dedica a la apicultura, y no sólo en Cantabria. También os  dejo con un artículo publicado en el blog de la Asociación en Defensa de la Abejas (A.D.A.P.A.S.), que me ha parecido interesante: Los apicultores somos ecologistas…O ¿deberíamos serlo?“.