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Ecologistas en Acción otorga sus Premios Atila 2015 a Isabel García Tejerina y Jean-Claude Juncker

La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina. 2014. Eldiario.es.

La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina. 2014. Eldiario.es.

Con ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio, Ecologistas en Acción convoca los premios Atila para distinguir a quienes a lo largo del año hayan destacado más por su contribución a la destrucción del medio ambiente. La ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker han sido distinguidos con los Premios Atila y Caballo de Atila que concede cada año Ecologistas en Acción.

Los Premios Atila en León.

Cartel. No al TTIP. Madrid, 11 oct. 2014. Tomalosbarrios.net.

Cartel. No al TTIP. Madrid, 11 oct. 2014. Tomalosbarrios.net.

A destacar que en León se otorga también el premio “Hordas de Atila” al peor currículo y el premio “Ecologista” a la mejor conducta ambiental.

Premio Atila: a los partidos políticos PP, Ciudadanos, UPyD y PSOE, por apoyar el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP) que negocian, a espaldas de la gente, Estados Unidos y la Unión Europea.

Mención especial: al PSOE por mentiroso, al haber votado, el pasado 28 de mayo en la Comisión Europea a favor del proyecto de informe que apoya el TTIP y negarlo públicamente.

Premio Caballo de Atila: a Juan José Mateos Otero, Consejero de Educación de la Junta de Castilla y León, por no rescindir en León (y en el conjunto de la Comunidad Autónoma) el contrato a la empresa Serunión, la multinacional concesionaria de los comedores escolares, a pesar de servir reiteradamente menús en malas condiciones (comidas en las que han aparecido gusanos y objetos diversos).

Ecologistas en Acción considera que la Junta antepone el beneficio de esta empresa (que prepara sus comidas en Málaga) a la salud de los escolares y a la posibilidad de que la contratación pública impulse las economías locales.

PremioHordas de Atila: a Juan Carlos Peral Sánchez, director, desde hace más de 25 años, de las Reservas Regionales de Caza (Áncares, Mampodre y Riaño) de la provincia de León, por gestionar estos espacios protegidos con el único fin de favorecer la caza intensiva.

Ecologistas en Acción atribuye a esta gestión la creciente intensidad del furtivismo (que no respeta especies protegidas, ni prohibiciones como las relativas a la caza con nieve o en zonas de seguridad) así como la persecución y caza ilegal de lobos (realizada en ocasiones por personal de las propias reservas). “La elevadísima mortalidad de ciervos este invierno, a consecuencia de las fuertes nevadas, y el macabro espectáculo de sus cadáveres decapitados abandonados al borde de las carreteras, no es sino la prueba de todo ello”, subraya el colectivo conservacionista.

Premio“Ecologista” 2015.

Este premio se otorga a la Asociación Lobo Marley, por su lucha ejemplar para que el lobo ibérico sea especie protegida en todo el territorio nacional.

Lobo Marley se ha distinguido por sus intensas campañas de divulgación en defensa del lobo tanto impartiendo conferencias y charlas en los pueblos y ciudades como a través de las redes sociales en Internet. La asociación lleva recogidas más de 110.000 firmas para detener la caza de lobos en Asturias y Castilla y León.

Los Premios Atila de los últimos años.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Independent.co.uk.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Independent.co.uk.

2014: Miguel Arias Cañete, exministro de Medio Ambiente. Premio Caballo de Atila a la multinacional petrolera Repsol.

2013: Nuclenor y sus dos propietarias, Iberdrola y Endesa. Premio Caballo de Atila a Shale Gas España.

2012: José Manuel Soria, Ministro de Industria, Energía y Turismo.

2011: Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO).

2010: Coalición Canaria y Partido Popular de Canarias.

2009. Elena Espinosa, Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.

El boicot de León.

Llevo publicando los premios Atila desde que inicié esta bitácora en 2009. De hecho, pude participar en su designación durante el breve periodo en el que fui portavoz comarcal de la organización. He de precisar que por entonces ésta se encontraba muy debilitada, con sólo cuatro socios, y que con mi trabajo conseguí que se doblara la cifra de los activos en pocos meses, así como que se multiplicara por trescientos el número de los seguidores del blog local.

Este relanzamiento y, sobre todo, la amplia difusión de esta bitácora, tuvieron por efecto la visita de un equipo del programa El Escarabajo Verde que recibía regularmente mi información. Pero con la grabación del programa sobre el carbón llegaron las envidias y también la exclusión de este servidor por parte de su secretaria provincial.

He tenido ocasión de exponer esta situación en Madrid hasta en tres ocasiones, proponiendo la integración Ecobierzo en la organización nacional como grupo propio, a lo que siempre se me ha respondido con buenas palabras que se han quedado en eso. Parece claro que la existencia de un grupo Ecobierzo – Ecologistas en Acción resulta incómoda para la secretaría leonesa, que nos niega cualquier tipo de información desde entonces.

Mientras tanto, por aquí no hemos tenido la ocasión de ver publicados los premios Atila en ningún medio local y nos hemos enterado de los mismos a través de otro grupo provincial. En fin, una sinrazón que dura ya demasiado tiempo y que debería de acabar en beneficio del medio ambiente.

Para cualquiera que conozca el ámbito local resulta evidente el debilitamiento del movimiento ecologista local que tal situación ha implicado en los años transcurridos. Es obvio que la unión debiera situarse por encima de personalismos que perjudican el logro de los objetivos comunes.

Recuerdo que se quejaba la señora secretaria de la escasa atención de los medios a la hora de difundir sus comunicados. Quizás debería preguntarse sobre el por qué de tal situación cuando nosotros publicamos con relativa facilidad. También debería comprender que otorgar ‘premios’ es importante, pero que más aún lo es acudir ante el Seprona o a Fiscalía de Área cuando se producen ciertos incumplimientos.

A notar que en estos ‘premios’ echo en falta el que se merecía la Federación Leonesa de Empresarios (FELE) por su premio a Cementos Cosmos como ‘Mejor Empresa del Año’. Un olvido imperdonable por parte de León que muestra a las claras, una vez más, la diferencia en intereses que separan al ente local de la realidad berciana y de lo que realmente nos preocupa y acucia.

Las 5 'erres'. Erlym.blogspot.com.es.

Las 5 ‘erres’. Erlym.blogspot.com.es.

Un ecologista en El Bierzo.

Ecologistas en Acción otorga los Premios Atila 2015 a García Tejerina y Jean-Claude Juncker. 05/06/15. Europapress.es.

Premios Atila provincia de León 2015. 04/06/15. Ecologistasenaccion.org.

Relación de Premios Atila desde el año 1998. 03/06/15. Ecologistasenaccion.es.

El Bierzo histórico

Historia del Bierzo.

Es posible certificar un poblamiento prehistórico de El Bierzo. Se han encontrado numerosas piezas en las terrazas del río Cúa, catalogadas entre el 300.000 y el 100.000 a. C.  Además existen varios hallazgos correspondientes al neolítico, sobre todo hachas pulimentadas descubiertas en diversos lugares del Bierzo.

Se ha localizado cerámica precampaniforme en la Cueva de las Tres Ventanas, en Toral de los Vados, y cabe destacar las pinturas rupestres halladas en las cercanías de Sésamo y también en Librán, posiblemente pertenecientes a esta época. 

También existen variados hallazgos correspondientes a la Edad del Bronce (puntas de lanza, herramientas, cerámica…), correspondientes a todas sus etapas intermedias.

En El Bierzo, como en el resto del norte peninsular, también se desarrolló la cultura castreña. Son muchos los yacimientos y hallazgos correspondientes a esta época. Ejemplos de castros son Castro Bergidum (cerca de Cacabelos), y el Castro del Chano, en Fornela. 

Tras su conquista, los romanos integraron al Bierzo dentro del pueblo astur, como así recogen la mayoría de investigadores y crónicas de la época.  La inserción del Bierzo en el mundo romano se hizo rápidamente, auspiciada por las riquezas auríferas de la zona (Las Médulas y La Leitosa,  entre otras explotaciones auríferas), lo que produjo multitud de cambios tanto en la organización social de la zona, como en la económica y en la geográfica, desplazándose algunos núcleos de población y creándose nuevas ciudades. De esta época quedan numerosos yacimientos arqueológicos.

La Alta Edad Media en El Bierzo.

Tras la entrada de los pueblos germanos en la península, los suevos y los vándalos asdingos (que posteriormente se trasladarían a la Bética) se instalaron en la provincia de Gallaecia, en la que se incluye entonces al Bierzo.

Del dominio visigodo del Bierzo existe mayor información. A destacar el surgimiento de la denominada Tebaida Berciana, un florecimiento monástico en El Bierzo que llevo a edificar numerosas fundaciones en la cabecera del río Oza, en el valle del mismo nombre.

De la dominación musulmana, tras la invasión de la península ibérica en el 711, hay poca información, aunque se supone que tras la rápida ocupación peninsular por parte musulmana se establecerían guarniciones encargadas de cobrar los tributos.

Tras la Batalla de Covadonga los reyes asturianos, una vez controlada gran parte de Galicia, intentan hacer lo mismo en territorio berciano. Sin embargo, los monarcas asturianos no conseguirán un dominio sobre El Bierzo hasta los reinados de Alfonso II y de Ramiro I, pasando antes el territorio berciano de manos musulmanas a cristianas, alternativamente. Es en esta época, durante el reinado de Ramiro I (842-850), cuando El Bierzo comienza a estar bajo dominio de diversos condes, siendo el primero de ellos Don Lorenzo y el más conocido el Conde Gatón, que repuebla el este berciano.

El Bierzo feudal.

Entre el periodo Alto medieval y el Bajo medieval del Bierzo, los historiadores vienen distinguiendo, habitualmente, una etapa denominada el Bierzo Feudal. Es un periodo de transición que abarca desde finales del  siglo IX hasta el siglo XIII inclusive.

En este periodo, inicialmente, la economía se basa en la explotación agraria y ganadera. Solo a partir del siglo XII se produce una progresiva diversificación de esta economía, que se amplía a la minería y transformación de los recursos minerales, a la pesca y el comercio a través de ferias y mercados.

La propiedad se concentra en pocas manos realizándose una distinción entre propiedades de carácter eclesiástico -cuyos principales exponentes son los monasterios de San Pedro de Montes, de San Andrés de Vega de Espinareda (benedictinos), de Santa María de Carracedo y de San Miguel de las Dueñas (cistercienses)-, y propiedades de realengo y nobiliar, sin olvidar el papel desempeñado por las órdenes militares de Santiago, el Hospital y el Temple.

Administrativamente, el Bierzo, , se integra hasta el año 910 en el Reino de Asturias, y en el de León entre el 910 y el 1230. A partir de ese año se incluye en la Corona de Castilla. En  1187 El Bierzo pasa a ser señorío, y tiene por tal a D. Velasco Fernández, pasando, a principios del siglo XII a tener gobernadores. Uno de los más conocidos fue D.  Gonzalo Peláez, y en el año 1243 aparece, como merino de El Bierzo, D. García Carnota. El Bierzo en este periodo se articula en tenencias como Ancares, Ulver, Boeza, Aguiar, Valcarce, y tenencias de un ámbito territorial más reducido en las que podemos incluir las villas, dentro de otra mayor (Tenencia mayor). A partir de mediados del siglo XIII estas tenencias dan paso a las merindades mayores que terminaran convirtiéndose, posteriormente, en Adelantamientos.

La Baja Edad Media en El Bierzo.

La Baja Edad Media en El Bierzo se caracteriza, principalmente, por la crisis de los señoríos monásticos y el auge, muchas veces a costa de éstos, de los laicos, personificados en la figura de ciertos nobles que utilizan la encomienda como instrumento para usurpar muchos de los bienes de los señoríos monásticos.

La guerra de las comunidades que asola toda todo el territorio de la Corona de Castilla en el siglo XVI tiene escasa incidencia en El Bierzo.

Ponferrada fue comprada por los Reyes Católicos en 1486, constituyéndose en Corregimiento en 1494 hasta el año 1780.

Como expresión de la singularidad de El Bierzo, y su fuerte identidad desde antiguo, vale la pena reseñar la carta enviada al ayuntamiento de la ciudad de León, en 1567, y que continua una correspondencia de diciembre de 1563 de similar intención, solicitando que la provincia del Bierzo se separe del Adelantamiento de León, argumentando tal pretensión en la lejanía geográfica, y pidiendo que la audiencia (de los negocios de El Bierzo) se atiendan en la persona del Corregidor de Ponferrada. Sin embargo, dicha formulación fue rechazada porque Ponferrada no era una ciudad con voto en Cortes.

El Antiguo Régimen.

El Antiguo Régimen  abarca desde el siglo XVI hasta principios del  XIX. Se le ha dado en llamar, también, feudalismo desarrollado ya que conserva muchas de las características medievales.

El Bierzo sigue siendo principalmente agrario, siendo la vid su principal producto, y en las zonas montañosas ganadero, heredando del periodo medieval el minifundismo (que aún persiste) y la gran cantidad de tierras en manos de eclesiásticos. Destacar la introducción en este periodo (siglo XVII) de uno de los productos que tendrá mayor fama y calidad, el pimiento.

Ferias y mercados marcan la actividad comercial en las principales villas (Ponferrada, Bembibre, Villafranca del Bierzo y Cacabelos) en las existen tenderos y algún mercader, desarrollándose el comercio ambulante gracias a ancareses y fornelos a pesar de la precariedad de las vías de comunicación y los impuestos al atravesar las fronteras internas, llamados pontazgos, portazgos y algún otro de distinta naturaleza.

En el sector industrial destaca la industria textil, aunque numerosas veces no cubre más que el autoabastecimiento. En Bembibre y en la merindad de Cornatel se elaboraban unos paños de lienzo blanco llamados ‘bierzos’ que alcanzaron gran éxito y reconocimiento, comercializándose fuera del Bierzo con gran demanda. También destacan las numerosas ferrerías (herrerías), algunas con una producción significativa que llevo a intentar producir acero e incluso una fábrica de armas, en el año 1779, en Villafranca del Bierzo.

La sociedad se organiza en tres estamentos: clero, nobleza, y el pueblo llano o Estado llano. El primero, aparte de su gran influencia ideológica y cultural, acentuada por su riqueza patrimonial, está exento de pagar impuestos y su gran cantidad proporcional refuerza su poder e influencia.

El caso de la nobleza es distinto, ya que en este estamento caben desde los Grandes de España hasta los hidalgos. Es especialmente significativo el gran número de personas que formaban parte del estamento de la nobleza en esta región a finales del siglo XVIII. Se estima que en El Bierzo el 50% de las personas se incluían en dicho estamento, aunque de ellos la mayoría eran simples hidalgos. La mayor parte de ellos malvivía de pequeñas explotaciones agrarias de casi subsistencia, ocultando esa situación bajo ese título de “baja” nobleza.

El Estado llano, el tercer estamento, lo formaban, aproximadamente, a finales del siglo XVIII, el 38% de la sociedad. Eran labradores, artesanos y comerciantes, que lograban sobrevivir con dificultad debido a las mayores cargas impositivas.

El Partido de Ponferrada.

Durante los siglos modernos y hasta las reformas del siglo XIX, El Bierzo formó parte de la Intendencia de León, que agrupaba al Principado de Asturias y a los Partidos de León y Ponferrada. En lo que concierne al Bierzo actual, se incluía dentro del Partido de Ponferrada, el cual a su vez incluía a otras zonas que hoy ya no pertenecen al Bierzo. Este Partido era gobernado desde Ponferrada, villa realenga, por un corregidor de nombramiento real, subdividiéndose El Bierzo en merindades, cotos, concejos y jurisdicciones.

La Provincia del Vierzo.

Tras la jura de la Constitución de 1812 por el Rey, el 9 de marzo de 1820, se inicia en la Cortes un nuevo proceso, con carácter de urgencia, de organización administrativa del Reino, para lo que se nombra a una comisión.

La creación de la Provincia del Vierzo suscita varios problemas, entre los que destaca la rivalidad entre las dos principales ciudades de la región: Ponferrada (468 vecinos) y Villafranca del Bierzo (690 vecinos), ya enfrentadas desde la guerra, puesto que la primera represneta a los nuevos poderes económicos, la nueva burguesía (comerciantes e industriales), y la segunda a los poderes tradicionales del Antiguo Régimen (pequeña nobleza, terratenientes, clericatura).

En el proyecto de división provincial del cartógrafo mallorquín Bauzá y del ingeniero Larramendi de 1821 se contemplaba la creación de la Provincia de Ponferrada, que quedaría posteriormente descartada en favor de la Provincia del Vierzo con capital en Villafranca del Bierzo.

El 16 de Octubre de 1821 se publica en la Gaceta de Madrid la aprobación realizada en Cortes Extraordinarias de la nueva provincia, que pasa a denominarse “Provincia del Vierzo” con capital en Villafranca del Vierzo.

El 27 de enero de 1822 se publica el Decreto por el que El Bierzo se convierte en provincia y en él que se fijan sus límites. Cuenta entonces con 86.365 habitantes y ejerce su jurisdicción sobre los Partidos Judiciales de Villafranca del Vierzo, Ponferrada, Toreno, y Valdeorras, limitando al norte con Asturias (hasta el puerto de Leitariegos), al este con León (la línea divisoria será la cuenca hidrográfica), al sur con Zamora (el límite será la Sierra de Cabrera) y al oeste con Lugo y Orense (la frontera será el antiguo límite de Galicia).

Tras un breve periodo en el que El Bierzo forma parte de la provincia de Lugo y de Orense, el 30 de noviembre de 1833 se designa una nueva división territorial, creada por Javier de Burgos, en la que El Bierzo queda integrado en la provincia de León.

Un ecologista en El Bierzo.

 Fuente informativa principal: Wikipedia.org.

‘Remembranza del castaño’, por Santiago Castelao

'Las raíces del tiempo'. 2º Premio 'Biocastanea 2010'. Villarrubín, 2010. Foto: Julián Rodríguez Asensio.

‘Las raíces del tiempo’. 2º Premio ‘Biocastanea 2010’. Villarrubín, 2010. Foto: Julián Rodríguez Asensio.

Este escritor y naturalista villafranquino Santiago Castelao Diñeiro es el autor de los libros “Castaños monumentales del Bierzo: tradición y cultura” y “Árboles singulares del Bierzo“. El mes pasado presentó en su última obra “El tejo en El Bierzo” en la Caja de España de Ponferrada.

Autor de culto, dado la pequeña tirada de estas abundantemente ilustradas publicaciones, su obra es difícil de encontrar pese al indudable interés que presenta.

Un ecologista en El Bierzo.

Remenbranza del castaño, por Santiago Castelao.

Santiago Castelao tomando notas de campo. Fuente: cafeavenida.spaces.live.com.

Santiago Castelao tomando notas de campo. Fuente: cafeavenida.spaces.live.com

Mi memoria permanece inevitablemente unida desde mi más tierna infancia a la naturaleza. De este primer contacto, surgió un idilio con este árbol mítico que es el castaño; fue con mi abuela Generosa, con quien di mis primeros pasos por los sotos de Fumbutilla, Travesa do polin y Peizais, donde habitan esos seres inmensos que suben con sus ramas hacia el cielo, y sus troncos retorcidos besaban el suelo… No tarde en aprender, a distinguir, la castaña de presa de la marela y de la de pared; y a desorizar con la tala los erizos. Así es como fue surgiendo en mi un entusiasmado fervor hacía los árboles, y un deseo cada vez más enraizado de respeto y defensa de la naturaleza.

El castaño tiene un verdadero ciclo anual. En la oscuridad del invierno el castaño se desnuda y cuando la luna empieza a menguar en el mes de enero es cuando se aprovecha para cortar la madera y como bien dice el refrán: “Si quieres ter bon madeiro, cortao, no menguante de xaneiro”. La influencia de la luna es vital para la posterior conservación de la madera, y al estar la savia en ese duerme vela del invierno tampoco será atacada por la polilla en tiempos venideros.

Cuando marzo acerca su sombra, ya los moucadores, que es como se denomina por estas tierras a los podadores, sacan el filo al hacha, y al despertar de la savia empieza la poda y como verdaderos equilibristas sin red se mueven como rigiletes entre las ramas, desafiando a las verticales o a las horizontales, según el destino del árbol sea para la producción de fruto o de madera. La savia circula con más rapidez por las ramas verticales, por ello estas ramas suelen ser vigorosas y producen sobre todo madera; mientras las horizontales, reciben menos savia y tienden a producir fruto.

De las cañas que se cortan en la poda se hacen estelas que se apilaran para quitar el frio en el largo invierno. A veces la barriga de algún castaño sirve para apilar los troncos recién cortados.

Marzo es también el mes en el que el castaño presta sus ramas a las aves para que puedan hacer sus nidos…

Febrero buscadeiro
Marzo nidarzo
Abril güeberil
Mayo paxarallo
Y en San Juan volarán.

Entre abril y mayo se preparan los injertos y era también la época en la que los pastores fabricaban con destreza las gaitas y rombones, y tejían sobre los montes conciertos y canciones que se disolvían lentamente por el aire.

Entre mayo y junio el castaño estalla de un color amarillo y los ejércitos de abejas libran su batalla entre sus flores.

Dice el refrán: “las castañas quieren en agosto arder y en septiembre beber”. En estos meses de agosto y septiembre, se empiezan a limpiar los sotos, decapitando los fieitos y comienzan a construirse las debasas, que son una especie de zanjas construidas en los sotos, para que cuando se produzca la caída de las castañas no pasen al terreno de los vecinos.

Alguna vez podemos encontrarnos con algún castaño convertido en bodega, en la que su propietario coge otro tipo de castañas.

En la casa en estos meses se limpian las rendijas del canizo… “Monxe que estas no canizo tira castañas para abaixo, tira das mas grandiñas que polas pequeñas no me baixo”.

Entre octubre y noviembre se recoge la castaña. Antiguamente se vareaban, en la actualidad se van recogiendo a medida que van cayendo del árbol. A la castaña que sale del erizo al caer y está fuera del mismo se le llama ”devagada“, y ”cagalla” a la que queda dentro del erizo sin crecer. Para sacar las que están dentro del erizo se utiliza la “tala”, que es como una pinza hecha de castaño bravo, y que en las puntas tiene una especie de hendidura que ayuda a la apertura de los erizos.

'Desde el castañal'. Minas de oro de la Leitosa. Paradaseca, 2010. Foto: Julián Rodríguez Asensio.

‘Desde el castañal’. Minas de oro de la Leitosa. Paradaseca, 2010. Foto: Julián Rodríguez Asensio.

Después se van depositando las castañas en el mego, y según la variedad se secan o se venden en verde para el consumo. El secado de la castaña se realiza en el canizo, que estaba situado generalmente encima de la lareira. Las castañas tardan en secarse de diez a doce días aproximadamente. El fuego se mantenía lento y con poca llama. La castaña tenía que ir revolviéndose cada poco tiempo. Después de secas, viene la operación del pisado, que consiste en la separación de la cáscara. El pisado se realizaba de diferentes formas en la comarca del Bierzo, a saqueta, con pisón o piote o en el trobo. Después se limpiaban bien con el “bandoxo“, que es una especie de cajón de madera de 80 por 20 cm, de forma semicircular, que se cuelga del cuello por unas correas, y por ambos lados tiene dos asas que sirven de agarradera y con un movimiento rítmico se va separando por gravedad la ligera cáscara de las castañas secas. La otra forma de limpiarlas es con una criba, por donde iban cayendo la “puxa” y los “picanzos”.

Posteriormente se escogían en una mesa, separándose las buenas para vender,de las cocosas y las blandas que se utilizaban para el alimento de los animales domésticos. También en estos meses era cuando se llenaban las “oriceiras”, que consistía en una pequeña construcción más o menos circular de piedra y de un metro aproximadamente de altura en donde se depositaban los erizos para que fuesen madurando poco a poco las castañas y así se conservaban verdes durante los siguientes meses del año. Había que tapar la oriceira con fieitos para que no entrase la luz y no se estropeasen las castañas.

Una vez finalizada la recolección de las castañas comenzaba el “rebusco”, que consistía en autorizar a todo el mundo para que apañen libremente por los sotos. Hoy día, quien realmente se encarga de rebuscar es el jabalí.

A lo largo de estas líneas he ido desgranando una serie de palabras creadas por la gente sencilla, para poner nombres a las cosas. Están libres de aditamentos y por supuesto no las recogen las cátedras. Son palabras sembradas de naturalidad y espontaneidad, y condenada al olvido por la inminente desaparición del mundo rural.

Y entramos de lleno en el magosto, ese ritual que en sus orígenes era pagano y mágico en el que nuestros antepasados rendían homenaje a los que ya no estaban presentes y se manifestaban cuando los “bullos” estallaban en el fuego.

Recuerdo de mi niñez los domingos de finales de octubre, nos reuníamos los rapaces de la Cábila y subíamos hasta la rapiña donde recogíamos en el soto unas castañas, mientras otros encendían una pequeña hoguera a la que añadiríamos posteriormente las castañas después de realizarles una pequeña hendidura con la navaja para que no explotasen en el fuego. Se tiznaban las yemas de los dedos con las primeras castañas salidas del fuego y como dice el refrán: “o quen non ten mañas, non come castañas“.

En la actualidad, los ayuntamientos promocionan, dirigen y organizan los magostos perdiéndose cada vez más el carácter festivo y desinteresado de las antiguas celebraciones colectivas; ya nos mezclan cada vez más el chorizo con la castaña, con el corre y apaña. Desde aquí levanto mi bandera para reivindicar el carácter desenfadado y desinteresado que tenía esta festividad en tiempos pretéritos.

Creo que ya vamos por diciembre y estamos ya en el tiempo de las “mamucas” y el “papabello“. Damos así por terminado el ciclo anual.

Deciros que el castaño existe sobre la tierra desde hace cuarenta millones de años. El hombre desde hace dos millones de años. Es el árbol de Europa que más años puede vivir. Gran número de animales de nuestra fauna silvestre tienen en la castaña un elemento básico para su alimentación, de tal forma que forman parte de su cadena trófica.

'Color de otoño'. Primer Premio 'Biocastanea 2010'. Foto: Ángel Vázquez Jáñez.

‘Color de otoño’. Primer Premio ‘Biocastanea 2010’. Foto: Ángel Vázquez Jáñez.

La castaña fue alimento de la humanidad desde el período paleolítico. Acompañó al hombre europeo en las migraciones del período glaciar. El castaño fue venerado por las religiones antiguas. Las tribus prerromanas consideraban a la castaña como su pan. Los legionarios romanos llevaban en su morral el “bullote”, hecho con harina de castaña, que les servía de alimento en los grandes recorridos.

En “Las Bucólicas” de Virgilio se habla de las castañas y de su consumo por la gente. En “De Honesta Voluptate Veletudine” se describen las que pudieran ser las primeras tortas de castañas. Trituradas con un mortero se mezclaban con trozos de tocino y queso, a lo que se agregaban huevos, azúcar y azafrán, para darle color. Finalmente se cocían en el horno.

La castaña fue desde siempre un alimento básico de los pueblos más desfavorecidos. Las consumían crudas, secas o en forma de harina, con lo que hacían una especie de pan. El consumo de la castaña en la alimentación humana continuó hasta las primeras décadas del siglo XX.

La mejora del nivel de vida, el éxodo de la población rural, la regresión de los castaños diezmados por las enfermedades de la tinta y el chancro, fueron factores determinantes para que disminuyese el consumo de la castaña por el hombre.

De básica en la alimentación humana, de ser consumida en cantidad, pasó a ser utilizada de forma selectiva, su consumo se centró en una población de nivel alto. Así se pasó de un consumo de la castaña en cantidad a ser consumida en calidad.

En cuanto a la madera de castaño, su alto contenido en taninos le confiere una gran resistencia a la podredumbre exterior y a la picadura de la polilla en el interior. Es una madera flexible y fácil de trabajar a la que hay que unir la belleza de sus vetas. La madera de castaño se utilizó por el hombre a lo largo de la historia de una forma amplia y variada para todo tipo de fines, tanto agrícolas, como domésticos, industriales o artísticos.

La cestería de castaño tuvo sus años de prosperidad, hasta que poco a poco fue cayendo en el olvido absoluto.

En el pueblo de las Médulas, la junta vecinal se encargaba de subastar la madera de castaño, que como un ritual sería sacrificada en el menguante de enero, para que luego las manos artesanas, dieran forma a los cestos, carrales, banastras, cestos, nasas…

Hoy día, con tantas leyes protectoras, se ha ido destruyendo la corta de retoños que se talaban cuando llegaban a la edad de 5 años, y que han dado al conjunto de las Médulas ese contraste entre vegetación y arcilla, donde el castaño acaricia los picachos, mientras estos se ponen rojos, viendo como la cultura de un pueblo desaparece, junto a una administración que la empuja con múltiples normativas y enredos, mientras los habitantes permanecen callados…

El castaño era como de la familia. En la vivienda tradicional solía dividirse la casa en una parte baja y otra alta. En la baja tenemos dos estancias fundamentales: la cuadra y la bodega.

El castaño está presente en todo. Así, los maseiros, los cortellos, el carro con los estadullos. Abrimos la puerta de la bodega, los puíles, los cubetos, la paneira, la cambeira, las cestas, el cuartal, el rodo, el bandoxo, el trobo…

Subiendo a la casa, las escaleras, los corredores, las puertas, las ventanas, las vigas. Entramos en la cocina, el escano, la vasal, la lacena, la espeteira, las bancas, la mesa; levantamos la vista y encontramos el canizo. El suelo de la casa, las camas, y el techo.

El castaño en el arte.

Castañar en Orellán. 19 nov. 2010. Foto: Enrique L. Manzano.

Castañar en Orellán. 19 nov. 2010. Foto: Enrique L. Manzano.

En el arte religioso durante siglos la madera de castaño fue la más utilizada en los lugares donde abundaba este árbol, por su belleza, por su larga duración, así como por la facilidad de ser trabajada. Algún ejemplo reciente y que nada tiene que ver con el arte religioso lo encontramos en la “Venus dos carocos”.

Sin lugar a dudas la madera de castaño fue fundamental a lo largo de los siglos para la construcción de las pallozas. Se utilizaba para colocar los pies, sobre los cuales se asentaba la “viga madre”, y sobre ésta arrancaban las “teixeiras”, que se entrecruzaban para sujetar la “cumpia” o “cumbrela”, que es la viga que se coloca en la cumbre. Posteriormente se colocan las “tercias”, y de una tercia a otra van unos palos más pequeños llamados “ripias”, que van atados a las tercias con “vrincallos”.

Junto a la palloza es el hórreo la otra construcción en el que el castaño adquiere todo su poderío. Se empieza construyendo sobre cuatro basas de piedra, en las que se asienta el “orcón” de castaño (o pie). Sobre el orcón se coloca una laja de piedra circular llamada “tornarratos”, precisamente para dificultar la subida de los roedores a esa inmensa despensa que eran los hórreos. Sobre el tornarratos van las vigas que se denominan “cuadral” o “pontón”, construyéndose sobre ellos los “esquinales”, y sobre estos los “canteaos”, pasándose a cerrar con las “tablas acantriladas” sobre la “caja”. Los hórreos se construyeron para guardar los productos de las matanzas y las cosechas.

La cubierta es de paja o de pizarra, siendo la de paja mucho mejor por ser un aislante térmico y contribuir a mantener una temperatura más homogénea, lo que favorece la conservación de los alimentos que se guardan en su interior.
Al mismo tiempo el hórreo servía de garaje para los carros sin que hubiese que pagar el vado permanente.

No quisiera olvidarme de una costumbre que se vino realizando desde tiempos inmemoriales en el pueblo de Murias, en la parroquia de Rao, en los Ancares de Lugo, donde existe un castaño llamado “O castañeiro das cruces”, que cuando una persona fallecía en el pueblo de Murias, al trasladarse el cortejo fúnebre hacia la parroquia, se realizaba una pausa delante de este castaño, clavándose en el tronco una cruz de pequeñas proporciones, junto a las de otros difuntos anteriores, y rezándose una oración.

Un horreo en Teixeira (El Bierzo).

Un horreo en Teixeira (El Bierzo).

Para ir terminando, desearía hacer una reflexión acerca de cómo el hombre ha intentado desde siempre reproducir en sus obras la belleza y la perfección que le llegaban a través de los sentidos. Así, podemos observar como en los troncos de castaños, esas carochas y carocos, son arte en estado puro, atormentados por el paso del tiempo y esculpidos por el viento y la lluvia, e incluso a veces condenada su silueta por el fuego; es el arte recreado a sí mismo por la naturaleza. Por último, presentaros a los siete abuelos del Bierzo, que llevan siglos danzando con el viento y que son monumentos vivos. Todos ellos pasan de 12 metros de perímetro y encierran una eternidad, y los secretos de muchas generaciones.

Catañeiro de Catín, 14,50 metros.
Castaño de Fontexan, casi 16 metros.
Castaño do Regañón, 12 metros.
Campano, 14,40 metros.
Castaño da Pena do Subeiro, 12 metros.
Cataño de Valdeloso, 13 metros.

Todos ellos merecen un reconocimiento y un abrazo, aunque sólo sea con él de vuestra mirada.

El castaño es para el Bierzo, un tesoro sumergido, en una cultura que tiende a desaparecer en esa memoria colectiva que todo lo diluye.

Los océanos de sotos que rodean nuestros pueblos gritan para que alguien extienda su mano y los rescate de esa condena al olvido que sacude y devora a todo el mundo rural.

Santiago Castelao. 18/11/2010.

Valentín Carrera: la mina a ‘infierno’ abierto del Feixolín

La mina del Feixolín, trece años explotada sin permisos pese a las denuncias ecologistas.  Laciana, 2009. Fuente: filonverde.org.

La mina del Feixolín, trece años explotada sin permisos pese a las denuncias ecologistas. Laciana, 2009. Fuente: filonverde.org.

Ayer, después de haber escrito el artículo sobre Juan Carlos Mestre y su negativa a compartir tribuna con Victorino Alonso (el empresario que tanto daño medioambiental ha hecho en El Bierzo y Laciana), casi sin darme cuenta he ido a parar al ‘Blog del Bierzo’, con el que mantengo un enlace.

Es este un espacio desde donde Valentín Carrera, cineasta, escritor nocedense y reciente mantenedor del XXXVIII Festival de Exaltación del Botillo de Bembibre (un certamen que ha adquirido grandeza de fiesta de ‘Interés Turístico Nacional’) publica noticias relacionadas con su obra magna: ‘Viaje interior a la provincia del Bierzo’, consultable tanto en CD como en papel.

Valentín Carrera.

Valentín Carrera. Culturagalega.org.

Valentín Carrera. Culturagalega.org.

Hace pocos días, nuestro personaje leyó ante una sala abarrotada en Ponferrada, durante la presentación de su libro, un discurso un tanto heterodoxo. Una especie de cajón de sastre imaginativo en el que puso de todo. Un poco al estilo de la última película de este talentoso autor. Y me gustó que en su alocución, provocadora, imaginativa y divertida a la vez, también hubiese espacio para comunicar sus inquietudes medioambientales.

Algo que le agradezco muy sinceramente. Situado frente a un público tan variopinto entiendo que no quisiera entrar a saco en ese tema peliagudo. Sin embargo, yo que estoy libre de esas ataduras me pudo permitir recordar a quien quiera saberlo dónde hay conflictos ambientales en El Bierzo, en estos momentos. Tienen nombre de pueblos bercianos: Fabero, Paradela de Muces, Carucedo, Toral de los Vados, Cubillos del Sil… en todos ellos hay algún litigio aún sin resolver.

Pero regresando al origen de este artículo, me gustaría hacerme eco del homenaje que Carreras ha realizado a Juan Carlos Mestre en solidaridad con su desplante al empresario minero Victorino Alonso. Y evitando entrar en consideraciones sobre lo que es o deja de ser un intelectual he de reconocer que me siento especialmente identificado con el texto del autor. Trasluce un sentimiento que tiene mucho en común con el mío cuando me veo confrontado ante el paisaje desolador de una montaña agredida, despojada de todos sus adornos arbóreos, y arrasada con una brutalidad extrema.

Por esto me he decidido a traer hoy a colación un texto de Carrera sobre ‘El Feixolín’, titulado ‘Una mina a infierno abierto’, publicado en su última obra. Se trata de una reflexión emotiva en la que el escritor berciano cuestiona la riqueza derivada de la explotación de esa mina, llegando a veces a conclusiones tan parecidas a las mías que parecen sacadas de un mismo molde.

Un ecologista en El Bierzo.

El Feixolín: una mina a infierno abierto, por Valentín Carrera.

Logo. Fundación Oso Pardo. 2010.

Logo. Fundación Oso Pardo. 2010.

“Nos entusiasma el trabajo científico de la Fundación Oso Pardo y, en este viaje interior, vamos a compartir una jornada de trabajo con la Patrulla del Oso. Toca madrugón. Salimos antes del amanecer desde Páramo por la vieja carretera que discurre paralela al curso del río Sil. La carretera es mala, retorcida como tripa de buey; pero el paisaje es una caricia para los ojos soñolientos.

Nos hemos citado con la Patrulla del Oso a las siete de la mañana a la entrada de Villablino y, cuando llegamos, ateridos, ya nos están esperando los dos guardas, Luis y José, bien abrigados y sonrientes. Aunque los osos se mueven en zonas extensas, los guardas conocen su hábitat al dedillo, dónde comen, dónde duermen, dónde hibernan. Información confidencial. Ya le gustaría a más de un furtivo saber lo que saben Luis y José; pero nosotros hemos hecho un pacto: la patrulla nos va a guiar en busca del oso sin decirnos por dónde, de modo que no preguntamos.

Amanece, pues, en algún lugar de Laciana, entre Caboalles y Peña Ubiña, una mañana fresca y limpia, lavada por la lluvia de anoche. El jeep de la Patrulla sube por carreteras entre minas a cielo abierto que sangran en la ladera: es la mina del Feixolín, que explota sin ningún escrúpulo la MSP. La mina lleva quince años destrozando el valle sin licencia, extrayendo miles de toneladas de carbón de modo ilegal. Quince escandalosos años impunes, con la connivencia de la Junta de Castilla y León: el consejero Pilatos se lava las manos con carbonilla.

El asunto ha llegado varias veces al Parlamento Europeo, donde el eurodiputado de Los Verdes David Hammerstein denunció que la mina a cielo abierto del Feixolín es “el atentado contra la montaña más importante de Europa; hay cuarenta sentencias sin ejecutar y una orden de cierre que no se ha aplicado por presiones a las autoridades. El Feixolín no tiene razón como generador de empleo y riqueza; sólo existe por las subvenciones”. Aunque tarde, demasiado tarde, al fin ha actuado la justicia y, mientras escribo estas líneas, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ordena “clausurar la actividad minera desarrollada por Minero Siderúrgica de Ponferrada en El Feixolín y obliga a restituir el daño ambiental y a la apertura de procedimientos sancionadores”.

Yo pondría al dueño de la MSP y al Consejero de la Junta a reponer con sus propias manos el daño causado por su codicia insaciable, obligándoles a limpiar escombros y plantar árboles durante los próximos quince años. ¿Qué beneficio han sacado El Bierzo y Laciana de esta explotación ilegal? ¿Unos cuantos puestos de trabajo insostenibles? Pan para hoy y hambre para mañana, puestos de trabajo que se destruyen a sí mismos, aunque siempre habrá miopes que sólo miren el corto plazo. Y ahora ¿qué?, ahora que se han llevado el dinero y nos dejan el escombro, ¿qué va a pasar en Villablino? ¡Qué papanatas somos!

Y no hablamos de una zona cualquiera. Hablamos del espacio natural Alto Sil que incluye los concejos de Villablino y Palacios. Estamos hablando de una zona ZEPA (de especial protección para las aves), por la presencia de urogallo, perdiz pardilla ibérica, halcón abejero, aguilucho pálido y cenizo, pito negro y roquero rojo. Hablamos de una zona declarada LIC (lugar de interés comunitario) por la Junta de Castilla y León. Y estamos hablando de que el valle de Laciana, donde está El Feixolín, fue declarado en 2003 reserva de la Biosfera por la UNESCO. ¿Para qué sirven tantas declaraciones y tantas protecciones oficiales?

Una imagen del ‘territorio comanche’ del valle de Laciana, sin leyes que se respeten por los empresarios mineros. Valle de Laciana, 2009. Fuente: rtve.es.

Una imagen del ‘territorio comanche’ del valle de Laciana, sin leyes que se respeten por los empresarios mineros. Valle de Laciana, 2009. Fuente: rtve.es.

Sólo en la zona del Bierzo, hay más de 6.000 hectáreas de espacios degradados por las explotaciones mineras. La del Feixolín, como muchas otras, sólo ha beneficiado a unos pocos bolsillos y deja a su paso un rastro de destrucción y auto-odio que tardaremos mucho más de quince años en reponer. Que todo esto se haya consentido por nuestras autoridades durante quince años en una zona sensible, de protección del oso pardo y del urogallo, en unos montes que son un verdadero regalo de la Naturaleza, llena de indignación.

Hemos dejado el coche en una revuelta del camino. Anxo y yo contemplamos el paisaje lunar del Feixolín en silencio roto por el runrun de los dumpers y camiones que maniobran en el fondo del cráter. De pronto, nos sobresalta un estruendo etarra, una explosión de dinamita. Otra voladura, una más, a diario.

Luis y José se encogen de hombros y nos miran con resignación mientrascaminamos hacia el interior del bosque. Ni ellos mismos se explican cómo el oso sobrevive a tantas amenazas. Atropellos, voladuras a cielo abierto cuya onda expansiva retumba en las oseras, y los furtivos, que usan venenos y cepos prohibidos. Nos comentan que, a pesar de todo, los osos han perdido el miedo y se acercan cada vez más a zonas pobladas y hacen sus travesuras: cuando encuentran un colmenar lo destrozan para darse un festín, como ocurrió hace unos días en Palacios. Los dueños de las colmenas están que trinan, es comprensible, pero el daño es reparable con un coste ínfimo. Es un mal menor y ojalá hubiera en todo el monte cientos y cientos de colmenas y todo nuestro problema ecológico fuera tener que pagar a los dueños las meriendas del oso. Aunque, para convivir con el oso, sería inteligente recuperar las tradicionales albarizas, esas construcciones de piedra frecuentes en algunas zonas de Ancares, Valdeorras y Trives que cayeron en desuso.”

El Premio Nacional de Poesía, Juan Carlos Mestre, rechaza ser galardonado en compaía del empresario minero Victorino Alonso. 12/02/10. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

El Juzgado de lo Penal rechaza el cierre cautelar de la cantera de Catisa. 22/05/09. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

Laciana, territorio comanche. 28/06/09. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

Destrozos de la minería a cielo abierto en Laciana.  Mina del Feixolín. 20010. Fuente: filonverde.org.

Destrozos de la minería a cielo abierto en Laciana. Mina del Feixolín. 20010. Fuente: filonverde.org.

Nota: En el momento de la revisión de este artículo, eactamente cuatro años después, Victorino Alonso se encontraba en fase de liquidación de su imperio minero, dejando tras de sí un paisaje de desolador, la montaña destrozada y una población abocada al paro o al exilio de la zona. 

En cuanto al citado blog de Valentín Carrera, ya no existe, ni tampoco los artículos que contenía. En la actualidad enlaza con una página empresarial del escritor vinculada al mundo del libro.

Comentario por Treita el 14/02/2010.

Bien explicado Valentín, el desastre es inmenso. Pero para ayudar a comprender todo este tinglado deberíamos saber cuántas denuncias ha interpuesto la Fundación Oso a esta barbarie. Me temo que ninguna. Debo entender que si se está degradando el hábitat del oso de esta manera tan bárbara esta Fundación debería estar a la cabeza en número de denuncias. Mucho me temo que el señor Guillermo Palomero está muy a gusto sin tentar al todopoderoso Victorino.