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La Peña do Seo y sus minas de wólfram desde Cadafresnas

Ascendiendo por los zigzags hacia la peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Ascendiendo por amplios zigzags hacia la peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique López Manzano.

Uno de los mitos que perdura en El Bierzo guarda relación con las minas de wólfram de la peña do Seo. La imagen de un poblado minero en ruinas, perdido en la inmensidad de unas montañas interminables, ha contribuido en gran medida a mantenerlo vivo.

Desde luego les invito a conocer esta zona y peña, que aunque con una altitud inferior a los mil seiscientos metros (lo que hace que pudiéramos considerarla como una cima menor en comparación con otras alturas bercianas) presenta unos encantos que compensan con creces el esfuerzo de acercarse hasta el lugar, y no digamos hasta la cumbre.

El pueblo de Cadafresnas y la peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

El pueblo de Cadafresnas con la peña do Seo al fondo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Recomiendo que realicen esta visita aprovechando algún momento de bonanza meteorológica, pues de lo contrario no hay abrigos, salvo en las casas semiderruidas del poblado minero y en una caseta situada en la cima de la montaña. Por otra parte, aunque yo realicé la ascensión en un día ideal, sin excesivo calor y con límpidas panorámicas, me temo que la nieve, la lluvia o la niebla, podría complicar la excursión al ocultar los hitos y volver resbaladizo el trecho rocoso más inmediato a la cima.

Ruta Cadafresnas - Peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Ruta Cadafresnas – Peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Una vez alcanzada ésta, que ofrece un precioso cordal no demasiado complicado de recorrer, el montañero podrá disfrutar de unas vistas extraordinarias del Bierzo, pudiendo reconocerse desde la lejanía la ciudad de Ponferrada, la central térmica de Compostilla I y las Médulas, entre otros puntos de interés. La misma peña do Seo es visible y fácilmente reconocible desde una buena parte de la hoya berciana, pudiéndose decir de ella que, pese a su limitada altitud, la preside con tanta autoridad como otras cumbres más altivas. Además, su peculiar forma hace que se la pueda reconocer fácilmente, permitiéndonos situar con facilidad los límites del Bierzo con Orense y Lugo.

La peña do Seo y el poblado minero. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

La peña do Seo y el poblado minero. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Hay quienes dicen que desde la peña pueden distinguirse hasta las cumbres de Babia, la zona de Trevinca y hasta Cabeza de Manzaneda. Desde luego es posible ver las orensanas montañas de la sierra de la Encina de la Lastra (Valdeorras, Orense) e inclusive la berciana sierra de Gistredo, con su mítico Catoute. Pero, incluso con estos alicientes incontestables, conviene recordar que estamos frente a una ruta con alguna dificultad y que, por lo tanto, no es apropiada para domingueros.

También para evitarme alguna posible reclamación, aclaro que mis explicaciones son meramente informativas, que lógicamente están sujetas a mi subjetiva apreciación, y que pueden variar mucho de una fecha a otra y, enormemente, en función de la meteorología. También les recomiendo que echen un vistazo a los enlaces antes de lanzarse a la aventura.

Ruinas del poblado minero del wólfram. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Ruinas del poblado minero del wólfram. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Sin embargo, también estamos ante una ruta aconsejable a todo amante de la naturaleza y la montaña, que puede limitarse a la visita del poblado, o alargarse un par de kilómetros más hasta las bocaminas y los restos del lavadero del mineral. Los más atrevidos podrán culminar alcanzando la cima, en una hora y media aproximadamente a partir de las ruinas del poblado.

Personalmente elegí realizar la ruta desde Cadafresnas, una aldea a la que se llega por carretera asfaltada que sale desde Villafranca del Bierzo cogiendo en dirección a Corullón, aunque hay otras igual de interesantes. Para llegar hasta ella basta con seguir las indicaciones de las señales de carretera. Una vez allí, hay que preguntar por la ruta al poblado minero, aunque exista una gran señal que nos la indica, pero que creo que no está bien ubicada. Supongo que debería situarse un poco antes, para así evitarnos tanteos y pérdidas de tiempo en la búsqueda de esa orientación.

El final de la pista y el inicio de la pared de la peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

El final de la pista y el inicio de la pared de la peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Es posible dejar el coche en el pueblo y emprender el camino a pie hasta el poblado minero siguiendo una pista de unos 4,5 kilómetros que ofrece unas excelentes vistas. Pero también se puede llegar con el vehículo hasta el mismo, sin excesivos problemas. El más grave de todos es que, en una zona de estancamiento de aguas ya cerca de las casas, hay algunos socavones que hacen que los vehículos toquen los bajos con facilidad si no se reduce al mínimo la velocidad. Los vehículos 4×4 pueden pasar sin problemas hasta la pared misma de la peña. Esto, claro está, en una época seca como la que yo disfruté, aunque me temo que en otras estaciones la aventura pueda resultar más complicada. El otro problema, si se anima a hacer el trayecto en coche, es que la pista de tierra no dispone de apenas espacios para el cruce de dos vehículos.

Vista de las dos cimas de la Peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Vista de las dos cimas de la Peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Señala alguien que no hay que olvidar que la ruta completa desde Cadafresnas al poblado resulta bastante larga (unos 9 kilómetros ida y vuelta), y más aún si se añade la visita a las bocaminas (otros 4 kilómetros entre ir y volver), con un desnivel total acumulado de algo más de 850 metros si se hace la cumbre y otros 5 kilómetros más (ida y vuelta), por lo que cada uno deberá de calcular bien su fondo físico. Sin embargo, sólo hasta el poblado, el camino a asciende suavemente y es muy llevadero.

Ya alcanzado el poblado se puede acceder a las bocaminas. En ese caso hay que coger una pista que aparece una vez dejadas atrás las casas, como a un centenar de metros a la derecha, que asciende en empinados zigzags (que siguen la Ruta circular del Bierzo, de la cual aparecen algunos postes indicadores) hasta el desvío a la izquierda que lleva a las bocaminas y al antiguo lavadero del mineral. Si se sigue subiendo por la pista de la derecha se llega, en poco tiempo, a un collado desde el cual puede verse el otro lado de la montaña.

Bajando de la peña hay que coger la bifurcación a la derecha que nos devuelve al poblado. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Bajando de la peña hay que coger la bifurcación a la derecha que nos devuelve al poblado. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

En ese collado están las ruinas macizas de una antigua construcción. Al lado de la misma se inicia un estrecho sendero, algo difícil de observar, que lleva a la cumbre de la peña. Yo calculo que en una hora aproximadamente. Avanzar por esa senda no resulta fácil debido al brezo bajo y la carquexia, que rasca bastante si no se lleva pantalón largo. Por lo demás, una vez cogido resulta fácil de seguir.

Personalmente prefiero la otra opción, creo que la más frecuente, para subir a la cumbre. Ésta consiste en continuar por la pista que, dejando atrás el poblado, pasa al lado de un gran depósito de agua abandonado, con una característica escalera que se conserva todavía, para alcanzar en aproximadamente una hora de camino de tierra fácil, aunque algo empinado, la pared rocosa tras unos amplios zigzags. Una vez llegados a la pared solamente hay que seguir los hitos, a veces un tanto esquivos, que nos dirigen hasta el cordal. En esta zona las vistas, en todas las direcciones, son impresionantes. Tampoco resulta demasiado difícil subir, aunque se tenga a veces la impresión de escalar la pirámide de Keops.

Antiguo lavadero de mineral. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Antiguo lavadero de mineral. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Ya alcanzada la cresta podemos llegarnos hasta el geodésico, situado a nuestra izquierda junto a los restos de una caseta, o hasta un hito bastante grande de piedras, que encontraremos cresteando hacia la derecha. Se tarda aproximadamente unos tres cuartos de hora en llegar a las cumbres desde el pie de la peña, y si dejamos atrás el gran hito podremos comenzar a bajar hasta el cuello del que hablé antes que nos lleva a la casa de piedra abandonada (hecha de grandes bloques blancos) y que permite regresar al poblado. Bajando por esa pista podemos incluir un desvío de ida y vuelta hasta las bocaminas. Calculo en una media hora larga esta bajada desde el hito al cuello.

Sobre la historia del poblado y del wólfram no me quiero extender en esta ocasión. Vale la pena pararse a conversar un momento con algún vecino del pueblo. Hay un bar poco señalado en el centro del pueblo. Con un poco de suerte encontraréis a alguien que os hable del Lejano Oeste que un día fue esta zona, de la temible ‘Patrulla del Gas’, y de las hasta 250.000 pesetas de la época por tonelada que se pagaba por el mineral. Cuando el salario era, por entonces, de unas 15 pesetas diarias.

La primera bocamina en la peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

La primera bocamina en la peña do Seo. 6 sept. 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Pero todo terminó cuando finalizó la demanda de un mineral que, añadido al acero, permitía su endurecimiento y evitaba el recalentamiento de las armas. El final de la II Guerra Mundial también marcó el ocaso de la minería en la peña. Sin embargo, en el pueblo se me dijo que una compañía canadiense está realizando catas por las noches, con la intención de reabrirla. El wólfram y otros minerales codiciados, utilizados esta vez en los móviles, estarían detrás del nuevo intento.

En los enlaces que facilito podéis ver fotos del interior de las galerías mineras, realizadas por unos moteros, muy deterioradas en la actualidad por los derrumbes. Dan bastante miedo y desde luego desaconsejo entrar dentro. Para aquellos que sientan el gusanillo de conocerlas les diré que en el pueblo me dijeron que un señor de Corullón (Jose) las ha filmado en su casi totalidad y que comercializa esos videos.

Lo que me parece lamentables es que los escombros procedentes de la explotación minera se hayan dejado abandonados de cualquier manera en la pared de la peña. Esperemos que, si se llegase a explotar de nuevo, se logre evitar este feísmo.

Un ecologista en El Bierzo.

La tercera bocamina del wólfram. 6 sept. 2015. Foto: Enriqe L. Manzano.

La tercera bocamina del wólfram. 6 sept. 2015. Foto: Enriqe L. Manzano.

Peña do Seo (Cadafresnas-Pabellones-Minas Peña do Seo – Cadafresnas) 04/07/13 y 07/07/13. Wikiloc.com.

Peña del Seo (1.576 m). 18/11/13. Aventurasdeundominguero.blogspot.com.es.

Cadafresnas – minas de wolframio – Peña do Seo – Cadafresnas.
12/07/14.Wikiloc.com.

La Peña do Seo y su mina. !Espectacular! 04/12/11. Atce.mforos.com (imágenes de las galerías).

Antigua mina de wolframio. Rottodigital.com. Enrique Álvarez (interior de una galería).

El Instituto Europeo de Turismo impulsa una ruta del wolframio que ‘puentea’ al Bierzo. 05/12/12. Diariodeleon.es.

Hoy voy a pedir la luna

La luna. Actiweb.es.

La luna. Actiweb.es.

Me he levantado con conjuntivitis. ¿tal vez abusé ayer del ordenador? No sé si será esta la causa, pero me fastidia, sobre todo porque quiero seguir siendo el altavoz de ciertas noticias o pensamientos. Aunque no forzosamente de los míos, pues no soy tampoco tan torpe como para no darme cuenta de que no soy más que una gota de agua en el océano. O de que lo que yo tejo por un lado, otros se encargan de destejerlo por el otro.

La historia, como la vida, está hecha de una suma de avances y retrocesos, que ciertamente pueden juzgarse desde muy diferentes ópticas, sujeto este juicio a la nuestra naturaleza, educación y formación. Todo es, pues, extremadamente relativo. Sin embargo, y aún conscientes de que nuestras energías raramente culminarán en grandes cambios sociales, somos muchos/as los que nos animamos a insistir en esa generosa dirección, lo que es de agradecer. Porque esos esfuerzos, aunque sean nimios, contribuyen a contrarrestar los otros, en sentido contrario.

Firma del Acuerdo de Londres sobre la deuda alemana. 27 febr. 1953.  Wikipedia.org. Deutsche Bank AG, Kultur und Gesellschaft Historisches Institut, Frankfurt am Main.

Firma del Acuerdo de Londres sobre la deuda alemana. 27 febr. 1953. Wikipedia.org. Deutsche Bank AG, Kultur und Gesellschaft Historisches Institut, Frankfurt am Main.

Pienso, en concreto, en esos bárbaros asesinatos cuyas imágenes nos regalan ciertos personajes fanatizados hasta la médula, y que por suerte viven lejos, aunque eso no me impida sufrir por quienes, por desgracia, han de suportar sus denuestos. O en este océano, tan cercano a nosotros, manchado casi a diario de sangre joven e inocente. De hombres y mujeres cuyo único pecado fue nacer en esta época, y unos cuantos kilómetros más al sur que yo mismo.

No me gusta el machismo presente en  mi lenguaje e idioma. Ni me gusta esta globalización, la financiera sobretodo, destinada a explotar aún más y mejor a nuestros semejantes con jornadas de trabajo extenuantes y salarios de miseria.  Como tampoco me gusta el Club Bilderberg, con sus reuniones secretas y elitistas, orientadas a mantener los grandes privilegios sociales de sus participantes. Me congratula Warren Buffett cuando se enfrenta a Obama y le dice que los multimillonarios, y sus empresas, han de contribuir más al erario público. Porque paga él menos porcentaje en sus impuestos personales que sus trabajadores.

Stéphane Hessel y  José Luis Sampedro (de izq. a dcha) en la presentación de 'Indignaos'. Madrid, 28 marzo 2011. Fuente: elpais.com. Foto: Uly Martin.

Stéphane Hessel y José Luis Sampedro (de izq. a dcha) en la presentación de ‘Indignaos’. Madrid, 28 marzo 2011. Elpais.com. Foto: Uly Martin.

Me gustaba José Luis Sampedro, tanto como Hessel, y no me gusta esta Troika, dispuesta a arrastrar hasta el precipicio a un gobierno que no fue el que generó las deudas que ahora le reclaman. Me disgusta su arrogancia y su intransigencia. Alemania parece haber olvidado ya que, en 1953, le fue condonada una buena parte de una deuda odiosa que le impedía su resurgimiento como nación poderosa. Como no me gustan los bancos para el desarrollo, el FMI o el Banco Mundial, que sólo piensan en cómo ganra más dinero, y a los que habría que hacer desaparecer junto con sus responsables para dar paso a un relevo de personas que propiciaran un retorno a la esencia de los mismos.

Federico Mayor Zaragoza. Fuente: superandoelsida.ning.com.

Federico Mayor Zaragoza.

Me gusta Federico Mayor Zaragoza, cuando clama contra los grupos plutocráticos, que se han adueñado de la representación del mundo, haciendo ascos de unas Naciones Unidas a las que humillan con sus reuniones bilaterales. Y me gusta cuando dice que ha llegado la hora de los pueblos, pensando en Internet. Aunque, por desgracia, el control de la red todavía esté en manos de posibles déspotas.

Como él, yo también bramo cuando leo que cada día se gastan miles de millones de dólares, -o de euros, qué más da- en armamento. Cuando pienso en que cada día, cada pocos minutos, alguien sobre este planeta muere de miseria, hambre o desnutrición.

Viajamos al espacio, hasta los más recónditos lugares. Queremos colonizar los planetas y otros sistemas solares. Pero en el planeta Tierra, mientras tanto, cada día fallecen entre cinco y diez mil niños menores de cinco años, y dos o tres veces más de adultos, porque no tienen qué comer. Y los conflictos bélicos no disminuyen, más bien al contrario.

Martin Luther King. Comandofotográfico.com.

Martin Luther King. Comandofotográfico.com.

Pienso en ese necesario despertar de la conciencia ecologista. Estamos haciendo desparecer a cientos de especies que tardaron siglos en crearse. Y seguimos produciendo tan cantidad de residuos que pronto ya no sabremos dónde ocultarlos. Como seguimos destruyendo y contaminando ciegamente al planeta.

Ciertamente algo estamos haciendo bastante mal. Y, eso parece ocurrir a todos los niveles. En mi comarca algunos inútiles acaban de hacer desparecer los restos únicos de organismos que vivieron hace millones de años bajo una capa de cemento. Todo, para sujetar el talud de una carretera. Y aquí no pasa nada.

Teresa de Calcuta. Derrama.org.

Teresa de Calcuta. Derrama.org.

No funciona bien la organización establecida por unos pocos, muchas más veces atraídos por el dinero y el poder que por el servicio a la comunidad. Como tampoco lo hace aquella en la que todos quieren mandar. Necesitamos, ante todo, la presencia de personas dialogantes, tolerantes, bondadosas y bien preparadas, para dirigir los destinos de la humanidad. Personas, a ser posible, con una reconocida trayectoria y prestigio profesional y social.

No sé por qué, en un día tan soleado se me ocurrió pedir la luna.

Un ecologista en El Bierzo.

Acuerdo de Londres de 1953 sobre la deuda alemana. Wikipedia.org.

Desarme para el desarrollo humano y sostenible. 13/06/15. Federicomayor.blospot.com.