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Veinticinco años después Chernóbil continúa siendo un foco de contaminación radioactiva

Niño de Chernóbil. Fuente: cartasdealoysius.blogspot.com.

Niño de Chernóbil. Fuente: cartasdealoysius.blogspot.com.

Hoy se cumplen veinticinco años del accidente nuclear de Chernóbil, uno de los más graves jamás conocidos.

Algunos afirman que la importancia de sus efectos sirvió para cambiar la actitud del mundo frente a la seguridad nuclear, aunque mucho dudamos que tal afirmación sea cierta.

Precisamente en estos días se está reconociendo como de nivel 9 el desastre nuclear ocurrido en Fukushima-Daichii (Japón), el mismo en importancia que se atribuyera a Chernóbil. Hemos vuelto a repetir la historia, continuamos jugando a aprendices de brujo y no aprendemos de los errores pasados. Las presiones empresariales continúan siendo enormes y el compromiso ciudadano frente a las mismas resulta insuficiente.

En un comunicado público la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recordado que el accidente nuclear de Chernóbil sirvió para mejorar el conocimiento que hasta entonces se tenía sobre los efectos de la radiación ionizante en la salud humana. ¡Qué gran triunfo! Baste recordar que Greenpeace sitúa en cien mil las víctimas mortales relacionadas con el siniestro.

En el plano económico, las pérdidas causadas por el accidente de Chernóbil han sido recientemente valoradas por el primer ministro ucraniano, Nikolái Azárov, en 180.000 millones de dólares. Según el político, el porcentaje de gastos destinados a superar las secuelas del accidente han llegado a suponer el diez por ciento del presupuesto anual de Ucrania.

Consecuencias del accidente de Chernóbil a día de hoy.

Juguetes infantiles abandonados en Prípiat. 1986. Taringa.net.

Juguetes infantiles abandonados en Prípiat. 1986. Taringa.net.

Chernóbil esparció hasta 200 toneladas de material fusible con una radiactividad equivalente a 500 bombas atómicas como la de Hiroshima. El accidente nuclear supuso que 145.000 kilómetros cuadrados de los territorios de Ucrania, Bielorrusia y Rusia resultaran contaminados. Son 2,2 millones de personas en Ucrania las que han recibieron el estatuto de víctimas de Chernóbil. Sólo al día siguiente de la catástrofe miles de personas tuvieron que ser evacuadas de la ciudad de Prípiat. Según la OMS la radiación afectó a más de cinco millones de personas, principalmente en Rusia, Ucrania y Bielorrusia.

La planta fue clausurada en el año 2000, pero que aún alberga toneladas de combustible nuclear. La comunidad internacional ha aportado 550 millones de euros para construir un nuevo sarcófago sobre el averiado cuarto reactor de la central y completar los otros programas de desactivación. Sin embargo Azárov aseguró ayer que “renunciar a las tecnologías nucleares es como prohibir los ordenadores“.

Afirmación que vuelve a evidenciar el alejamiento de los políticos de la opinión de la gente de a pie, ya que los ucranianos, según una encuesta divulgada la pasada semana, son contrarios en un 70 por ciento a la construcción de nuevas centrales nucleares. La discrepancia de opiniones es evidente, algo que no resulta sorprendente cuando se considera que, en caso de accidente, ‘ellos‘ siempre tienen la oportunidad de alejarse y comenzar una nueva vida en otro lugar, mientras que los pobres lo pierden todo.

Un ecologista en El Bierzo.

El espectro de Hiroshima planea de nuevo sobre Japón. 18/03/11. Ecobierzo.org.

El futuro de la energía nuclear en base a sus riesgos

Barcos japoneses Intentan apagar el incendio del reactor nuclear de Fukushima I. Marzo 2011. Adnpressonline.blogspot.com.es.

Barcos japoneses Intentan apagar el incendio del reactor nuclear de Fukushima I. Marzo 2011. Adnpressonline.blogspot.com.es.

El día 11 de marzo de 2011 se produjo uno de los accidentes nucleares más graves de la historia después del de Chernóbil. Un terremoto de 8,9 grados, con epicentro cercano a la costa noroeste de Japón provocó un enorme tsunami que afectó gravemente a la central nuclear de Fukushima Daiichi, situada en la costa noreste de Japón.

La catástrofe produjo una gran conmoción internacional y continúa generando multitud de artículos en los medios de comunicación, tanto españoles como extranjeros.

José Luis Lamana, el vicepresidente de la Asociación Cultural Ecobierzo, también ha querido compartir con nosotros su particular visión sobre este asunto.

Un ecologista en El Bierzo.

Incendio en la central nuclear de Fukushima-Daichii. 11 marzo 2011. Larepublica.pe.

Incendio en la central nuclear de Fukushima-Daichii. 11 marzo 2011. Larepublica.pe.

Más de medio millar de accidentes jalonan la andadura de la energía nuclear. En Fukushima  se ha producido el que podría convertirse en el segundo accidente más grave conocido de la historia nuclear mundial, después del de Chernóbil y a la altura del de Three Mile Island (Pensilvania, Estados Unidos).

Básicamente se trata de un accidente de nivel 4, pero que podría ganar puntos en la escala INES de sucesos nucleares (que alcanza 7 puntos), con una avería grave, muy concretamente en el reactor número 2 y un muy importante escape de sustancias radioactivas. Actualmente, y por lo que se conoce, se encuentran dañados los cuatro reactores en funcionamiento en la central nuclear Fukushima I.

El reactor número 2 ha sufrido una explosión que ha producido el desborde de la contención del combustible nuclear, quedando éste al descubierto. No existen cubiertas externas de los reactores 5 y 6, lo que conlleva la difusión de la radioactividad ambiental. También se desconoce el nivel de contaminación radioactiva del agua y los demás productos en las piscinas donde están los residuos de alta actividad de la central, que continúan estando altamente contaminadas.

Evidentemente las centrales japonesas no están preparadas para aguantar un terremoto y un tsunami. ¿Qué habría pasado en Europa, o en España, en idéntica situación? Ésta es una pregunta de interés clave.

El uso de la energía nuclear conlleva un innegable riesgo inherente a la misma y es aconsejable a todas luces regular seriamente su uso ante la problemática creciente del cambio climático con todas sus consecuencias, las cuales en la actualidad son notorias y palpables en todos los lugares del planeta.

A nivel de probabilidades de catástrofes, en cualquier punto del globo terráqueo, hemos pasado de lo lejano a lo cercano en términos objetivos cuantificables. ¿Cuál es la situación real de las centrales nucleares españolas y su probabilidad de catástrofe?

La situación actual de las centrales nucleares en España.

Vista aérea de la central nuclear de Garoña. 2009.

Vista aérea de la central nuclear de Garoña. 2009.

La central nuclear de Garoña (Burgos), -sobre la que se ha publicado mucho en estas páginas-, es muy similar al reactor número 1 de Fukushima I, pero con más problemas de seguridad. Lo más sensato sería cerrarla ya.

La central nuclear de Cofrentes, al igual que la de Garoña de agua en ebullición, presenta los mismos inconvenientes que implican, a priori, una alta vulnerabilidad ante sucesos externos a la central. Si ocurriera una rotura de tuberías se produciría una debacle igual a la de la central nuclear japonesa. El embalse de Tarancón es poco probable que pueda resistir un terremoto de nivel máximo en la escala sismológica Richter en la zona, lo que generaría una sinergia negativa que produciría la inundación de la central y la inutilización de todos los sistemas del Plan B y posteriores para solucionar la problemática que se pudiera presentar.

La central nuclear de Almaraz I y II (Cáceres) a nivel de refrigeración depende del embalse de Acrocampo, el cual no presenta una excesiva resistencia a los seísmos.

La central nuclear de Ascó I y II (Tarragona) está asentada en una zona de arcillas expansivas.

La central nuclear de Trillo (Guadalajara) tiene demasiado cerca la localidad de Escopete, lugar donde hubo de manera imprevista un fenómeno sísmico del grado 4,2 en el año 2007.

Con todos estos datos podemos inferir que existe un alto riesgo potencial en las centrales nucleares españolas, y lo más lógico sería el cierre escalonado de las mismas.

¿Qué niveles de radiación están sufriendo cerca de la planta afectada en la costa noroeste de Japón los ciudadanos residentes en la zona? Se estima que son del orden de los 400 mSv/hora, lo que significa que están recibiendo una dosis 20 veces superior a la exposición anual de un empleado de la central nuclear. Para reubicar a la población de Chernóbil se consideraron 350 mSv/hora.

La población de la zona noroeste del Japón está expuesta a nivel natural a unos 2mSv/año. Y hay que tener en cuenta que en Japón funcionan 55 reactores nucleares.

Incendio en la central nuclear de Fukushima-Daiichi. 11 marzo 2011. Taringa.net.

Incendio en la central nuclear de Fukushima-Daiichi. 11 marzo 2011. Taringa.net.

Una única dosis de 1.000 m/Sv causa dolencias pero no la muerte instantánea de la persona. La dosis letal (DL50) es de 5.000 m/Sv/mes.

Con todo este grave panorama yo pregunto: ¿cuándo acometeremos seriamente el problema de las centrales nucleares a nivel mundial? Primero fue Three Mile Island, después Chernóbil, ahora Fukushima-Daiichi… No debemos bajar la guardia, pues la catástrofe puede ser apocalíptica.

José Luis Lamana.

En España existe casi un millar de balsas parecidas a la de Hungría

Tareas de limpieza del lodo tóxico en Hungría. Fuente: reuters. Foto: Bernadett Szabo.

Tareas de limpieza del lodo tóxico en Hungría. Fuente: reuters. Foto: Bernadett Szabo.

El martes 5 del corriente, la noticia difundida por la agencia de noticias MTI sobre un grave accidente medioambiental en Hungría despertó de su apatía a millones de oyentes y lectores de todo el mundo. Y mi blog la daba a conocer al instante en su agenda internacional. Luego fui publicando, día a día, enlaces con la información referida al suceso, en un intento de ofrecer a la ciudadanía un seguimiento de las reacciones y consecuencias provocadas por este desembalse mortal. Por lo que se sabe, ya hay al menos cuatro muertos, seis desaparecidos y unos ciento veinte heridos.

Una vez más nos hallamos frente a una gran catástrofe provocadas por la incompetencia del hombre, metido a aprendiz de brujo. Casos tenemos en la memoria como el ya relativamente olvidado de Chernóbil; el de Prestige’, ocurrido hace tan sólo ocho años y aún de vivo recuerdo; o el del angustioso vertido de petróleo de la British Petroleum (BP) en el golfo de México. La mayoría de ellos desarrollados con víctimas inocentes que no podían imaginarese lo que se les venía encima. O Aznalcóllar.

Como ya he denunciado en repetidas ocasiones, la búsqueda del máximo beneficio al menor coste se encuentra en la raíz de estos accidentes. Fue el caso del ‘Prestige’, el petrolero liberiano monocasco a partir de cuya dramática experiencia se modificó la normativa marítima y se obligó, a nivel mundial, a que todos los buques transportadores de crudo dispongan de un casco doble y reforzado. O el de la BP en el Caribe, cuya irresponsabilidad y escasas medidas de seguridad provocaron el mayor vertido de petróleo al océano jamás ocurrido.

La mala imagen pública conseguida por la empresa, y el declive de su popularidad, la obligaron incluso a modificar su logo identificativo para intentar no perder más cuota de mercado. Del accidente de Chernóbil el mundo tampoco sacó una conclusión definitiva, como por ejemplo la renuncia a la energía nuclear. Que esta energía tenía esos riesgos era algo que ya se sabía de antes. Menos se habla de las imprudencias en el diseño de la planta que se cometieron para ahorrar dinero también.

Pero una lección que no se olvida tan fácilmente, o al menos en nuestro país, es la de Aznalcóllar. Hace doce años. Como en el caso del ‘Prestige’, también tuvo unas muy nefastas consecuencias ambientales y económicas. Aunque, al menos en este caso, la calamidad sirvió para algo: generó cambios legislativos. Desde el año 2000 todas las compañías mineras están obligadas a presentar el proyecto de construcción de una balsa, además de un plan de mantenimiento y de seguimiento de los residuos, incluso para después del cierre. Así lo señala Lucas Vadillo, un experto del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), quien cree que con la nueva legislación no podría producirse un caso semejante: “En España la legislación es suficientemente rigurosa para que no ocurra ninguna catástrofe tras la de Aznalcóllar”, afirma.

Pero yo creo que no aprendemos. Continuamos jugando a aprendices de brujo, y seguimos arriesgando la vida de los demás, pensando que a nosotros eso no nos ocurrirá jamás.

El lodo rojo de Hungría.

Un miembro de los equipos de descontaminación descansa antes de seguir la tarea de contención de la marea roja. Foto: Efe.

Un miembro de los equipos de descontaminación descansa antes de seguir con la tarea de limpieza de la marea roja. Foto: Efe.

En Hungría, en Kolotar y las aldeas vecinas, los vecinos de las casas próximas a la balsa asesina durmieron la noche anterior tranquila y confiadamente. Después de todo, ¿quién iba a pensar que ésta iba a reventar, asolando sus viviendas y llevándose por delante la vida de algún familiar? ¿Entraba en su imaginación que las paredes de la inmensa piscina de lejía, óxido de hierro, titanio, plomo y silicio, levantadas con materiales de aluvión, podían algún día ceder? Probablemente no.

Pero cedieron, y una marea de casi un hectómetro cúbico de lodo rojo y letal se extendió como un manto a lo largo de varios kilómetros de distancia, provocando la muerte de cuatro personas y poniendo en estado de alerta a tres condados. Por momentos, incluso se llegó a temer que el vertido alcanzaría el río Danubio, de cuyo buen estado de salud depende mucha gente e intereses.

El fango rojo, un residuo generado por el refinado de bauxita, producido por la planta de aluminio de Ajkai Timfoldgyar Zrt, perteneciente a la empresa MAL Zrt, se extendió por la aldea más cercana, y después algunas más, afectando a los condados de Veszprem, Gyor-Moson-Sopron y Vas.

De inmediato, España ofreció a los húngaros, con manifiesta buena voluntad, su experiencia en la materia, fruto de lo aprendido en Aznalcóllar. Y la Unión Europea también envió un equipo de expertos. Más tarde, ésta anunció que aplicará una nueva normativa para evitar que, a partir de ahora, se puedan volver a producir accidentes como el magiar.

La empresa húngara culpó a la lluvia del incidente. “Ha sido una catástrofe meteorológica”, dijo su portavoz. Y aunque el Gobierno húngaro aseguró que los responsables pagarán por el vertido, lo cierto es que la minera dispone de un seguro que apenas alcanza a cubrir unos 37.000 euros. ¿No os suena esto a visto antes? En España, la empresa responsable del desastre de Aznalcóllar, Boliden-Apirsa, que yo sepa aún no ha pagado. Es más, no lo ha hecho ni siquiera después de haber sido condenada por los tribunales.

La región húngara afectada por el vertido de lodo tóxico tardará en recuperarse varios años, puesto que habrá que retirar la tierra superficial de un área de 40 km2. En cuanto a las familias de los fallecidos, éstas no se recuperarán jamás.

El 60% del millar de balsas mineras de España se encuentran abandonadas.

Vista érea del vertido de lodo tóxico en Hungría. Oct. 2010.

Vista érea del vertido de lodo tóxico en Hungría. Oct. 2010.

Actualmente un 60% de las balsas mineras españolas están abandonadas a su suerte. O al menos esto es lo que indica el último inventario, ¡fechado del año 2.000! Y lo que es peor, los ecologistas no temen tanto a que se puedan vaciar de golpe (en un accidente parecido al de Hungría) como a la contaminación producida por el goteo persistente de las mismas. Éste imposible de cuantificar y verificar.

En Andalucía, el pasado 21 de septiembre, la Agencia Andaluza del Agua abrió un expediente administrativo a la empresa responsable del mayor depósito de lodos mineros en Europa, la multinacional chipriota Emed Tartessus. Está acusada de verter aguas residuales desde la balsa de desechos mineros que gestiona en Huelva.

Entre enero y marzo de este año, cuando el sur de la península sufrió unas lluvias históricas, el servicio de Guardería Fluvial de la agencia, dependiente del gobierno regional, detectó “vertidos no autorizados de aguas residuales industriales por parte de las instalaciones mineras”. Así consta en la resolución en la que se comunicó la apertura del expediente a la empresa que gestiona la balsa de Gossan, en Riotinto.

Mientras tanto, la organización WWF continúa reclamando más control sobre los depósitos de residuos mineros. Juan José Carmona, su portavoz en asuntos de agua, explica los motivos: “Si la balsa no está bien controlada puede ocurrir una catástrofe silenciosa, una catástrofe de la que no te das cuenta, como las filtraciones [de residuos tóxicos] que crean pequeños arroyos, lo que puede tener efectos importantes sobre los acuíferos y eso podría entrar en la cadena alimentaria”.

Adega denuncia fisuras en una balsa de aluminio en Xove (Galicia).

El pasado día 7 la portavoz de la Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (Adega) en Lugo, Adela Figueroa, alertó del “grave riesgo” que para el medio ambiente representa la existencia de una balsa de la empresa ‘Alcoa’, similar a la recientemente reventada en Hungría. Y advirtió sobre la presencia de fisuras en su muro de contención.

La portavoz ecologista también acusó a los alcaldes de los ayuntamientos lucenses en la zona de influencia, Xove y Cervo, de minimizar los riesgos que supone esta situación y de ser unos “inconscientes”. Figueroa recordó que Alcoa construyó un talud de tierra en un lugar elevado y próximo a núcleos de población.

La organización conservacionista denuncia que la balsa de Xove contiene un volumen de residuos hasta siete veces mayor que el de la empresa húngara, ya que Alcoa produce 4.000 toneladas de residuos diarios. Según Figueroa, este gran tamaño la convierte en muy peligrosa. Además, los vertidos a través de las fisuras en el muro de contención ya están contaminando las aguas de la zona. “Hay casos denunciados de contaminación y filtraciones a los regatos, llegando a la piscifactoría”, apostilló la portavoz ecologista.

Adega censuró que “la administración no esté revisando eso” y exigió mejoras en el proceso de producción y en las medidas de seguridad de la empresa. Después, reveló casos de “fluorosis” en la zona, un daño bastante grave detectable que se detecta en la fragilidad de los huesos de los animales y que también afecta a vecinos de la zona.

Alcoa contradice a los ecologistas.

Por su parte, la dirección de Alcoa trasladó informalmente al comité de empresa que en la planta de Xove “no se puede producir” un caso como el húngaro, y garantizó la seguridad de la planta lucense. Según esta dirección, en Galicia “el proceso es completamente diferente al húngaro”, dado que el residuo almacenado es sólido mientras que en Hungría era semisólido.

Por su parte, el presidente del comité de empresa, Xosé Paleo, destacó su tranquilidad ante un posible accidente e insistió en que no veía peligro alguno: “Nunca estuvimos preocupados porque el pantano reventase”, dijo. No obstante, su convicción quedó en entredicho al manifestar que era algo “que puede pasar, como el tener un accidente de tráfico cuando vas conduciendo”. A la postre insistió en que no iban a dejar de trabajar “por pensar en lo que puede pasar” y reiteró que la empresa ya tomaba las medidas de precaución necesarias.

Un ecologista en El Bierzo.

Foto aérea general del vertido de lodo tóxico en Hungría. Oct. 2010.

Foto aérea general del vertido de lodo tóxico en Hungría. Oct. 2010.

Estado de emergencia en Hungría por un vertido de aluminio. 05/10/10. Europapress.es.

España ofrece a Hungría su experiencia en Aznalcollar. 06/10/10. Europapress.es.

La UE envía un equipo de expertos para combatir la contaminación del lodo tóxico. 06/10/10. Es.noticias.yahoo.com.

El mayor riesgo es la catástrofe gota a gota. 16/10/10. Elpais.com.

Andalucía expedienta a la mayor balsa de lodos por vertidos al Odiel. 16/10/10. Elpais.com.

Denuncian fisuras en la balsa de aluminio de Xove (Lugo). 07/10/10. Europapress.es.

Derrame tóxico de barro rojo en Hungría. 09/10/10. Youtube.com. Suarezviolentoo.

Derrame tóxico en Hungría. 08/10/10. Youtube.com. Juarezviolentoo.