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Ecomarcha 2016 de Ecologistas en Acción: Cantábrico

Cartel. Ecomarcha 16-30 jul. 2016. Ecologistas en Acción.

Cartel. Ecomarcha 16-30 jul. 2016. Ecologistas en Acción.

Fue hace cuatro días cuando me enteré de esta Ecomarcha, de la cual tenía algunas noticias vagas de su celebración en años anteriores. Dado que en esta ocasión recorre las costas cantábricas, las más cercanas a mi residencia habitual, pensé que sería una buena ocasión de conocerla más de cerca y de pasar unos días divertidos con gente afín.  

Puede decirse que Ecologistas en Acción se está consolidando como mentora del cicloturismo de alforjas. Hace ya seis años que organizó su primera Ecomarcha y desde entonces no ha parado. Siempre con carácter reivindicativo, cada año centrada en un problema medioambiental, pero creando un contexto de viaje, diversión y camaradería.

Este año nos invita a visitar la costa norte, un increíble recorrido pleno de belleza natural, pero que tiene su “cara B”, la de una industrialización hecha a toda prisa y bajo el signo desarrollista, con frecuencia poco respetuosa con el medio ambiente y creadora de entornos de gran degradación.

Al no disponer de bicicleta, porque la última que tuve algún desgraciado me la robó en Ponferrada (un auténtico problema por su extensión), me he tenido que espabilar para conseguir una. Más las alforjas. Aunque lo más complicado de todo para mí ha sido conseguir  información sobre la situación geográfica del grupo, que comenzó su andadura en Bilbao el sábado 16 de julio. Continúo sin noticias de esa información tres días después de haberla solicitado al correo que facilita la organización. Pero, buscando en la Red,  hoy localicé un Facebook  a través del cual  puede conocerse la localización diaria del grupo. Así que si os deseáis sumar durante algunos días a la Ecomarcha 2016, como continúa siendo mi intención, en él encontraréis la información que precisáis. El resto de informaciones necesarias para participar en ella resultan más fáciles de localizar en Internet. De hecho, las agrupo todas juntas al pie de este artículo.

Por lo que podido averiguar, se inició la marcha ciclista el día 16 para conmemorar los 40 años de la primera manifestación contra la central nuclear de Lemoniz, que finalmente se consiguió parar, y de la que quedan las ruinas abandonadas junto al mar (hace algunos años me desplacé hasta allí para verla). Luego, desde allí la comitiva ha continuado su camino en dirección a Gijón, donde tiene previsto que  finalice el día 30 del corriente.

Cartel. Ecomarcha. 16-30 jul. 2016. Ecologistas en Acción.

Cartel. Ecomarcha. 16-30 jul. 2016. Ecologistas en Acción.

Acompañrán el pedalear de los participantes hermosos paisajes, como los impresionantes acantilados y playas de la costa norte, así como rías y humedales costeros que albergan una  gran biodiversidad, praderas y bosques autóctonos y de repoblación. En definitiva, el verde y el azul serán los colores predominantes.

La “cara B” de toda esta riqueza natural serán las múltiples amenazas a la costa en forma de refinerías, centrales térmicas y urbanizaciones descontroladas, industrias contaminantes y otros despropósitos ambientales.

Un ecologista en El Bierzo.

Facebook.

Etapas y trazado.

Más información de la Ecomarcha 2016.

Equipo básico.

Página web de la Ecomarcha 2016.

Ecomarcha 2016/ Ecologistas en Acción: Tel: 915 31 27 39

Correo electrónico: ecomarcha@ecologistasenaccion.org  

Se cumplen 30 años del asesinato de la ecologista Gladys del Estal

La joven donostiarra Gladys del Estal militaba en el Colectivo ecologista de Eguía (San Sebastián), y en los Comités Antinucleares de Euskadi. Trabajaba como programadora de informática y compaginaba su trabajo con sus estudios en químicas. Su muerte ocurrió en el transcurso de una protesta que exigía la paralización de la central nuclear de Lemóniz y el cierre del Polígono de tiro de las Bardenas en Tudela (Navarra).

La muerte de Gladys hay que encuadrarla en la difícil situación de la llamada Transición española, tres años después de la muerte de Franco, en un momento en que los intentos de involución del bunker franquista se enfrentaban a los que propugnaban la ruptura con el pasado y una mayor apertura política.

Cualquier concentración de masas era mirada entonces con gran suspicacia – o incluso animadversión – por aquellos que temían perder el control del país y sus prebendas. La Constitución española había sido ya promulgada, pero aún subsistían formas dictatoriales e instituciones que se resistían ferozmente al cambio democrático. Y en Vascongadas y Navarra el debate giraba en torno a la conveniencia de unirse en una única comunidad autónoma. Una postura mal vista desde el gobierno español.

En esta situación, sucedieron hechos tan graves como el asesinato de cinco trabajadores durante unas jornadas de huelga en Vitoria, el día 3 de marzo de 1976, cuando Manuel Fraga Iribarne era ministro de la Gobernación. O los sucesos de  Montejurra, el 9 de mayo de 1976. Acontecimientos en los que se vieron involucradas personas pertenecientes a los cuerpos de seguridad del estado.

La Semana pro-amnistía de mayo de 1977, movilización popular que reclamó la amnistía de los presos políticos, se extendió por Álava, Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra, y acabó con un saldo de ¡siete muertos y numerosos heridos! Y la situación se agravó con los duros enfrentamientos acaecidos durante los Sanfermines de 1978, en Pamplona, cuando ya Rodolfo Martín Villa era ministro de la Gobernación. Unos hechos que serían archivados sin juicio.

En el ambiente enrarecido de entonces se produjo la concentración del 3 de junio de 1979, que fue autorizada, y en la que los ecologistas querían entrar en terreno militar. A ello respondió el gobierno con una nutrida presencia policial, que prácticamente tomó la ciudad de Tudela, próxima al Polígono de tiro.

En medio de una concentración popular de varios miles de personas, mientras los asistentes almorzaban en un parque tudelano, se produjo una violenta carga policial que provocó la desbandada de los concentrados. Los temidos grises expulsaron sin contemplaciones a los concentrados, a través de dos filas de policías, hasta el puente que cruza el  río Ebro a su paso por la ciudad.

Al otro lado del puente se había habilitado un aparcamiento, por lo que la muchedumbre empezó a montar en sus vehículos para irse del lugar. También, provenientes del centro de Tudela, una fila compacta de vehículos huía atravesando el puente ante el mal cariz que iban tomando los acontecimientos.

En un momento dado, un grupo de jóvenes inició una sentada en la salida del puente. Fue entonces cuando un grupo de guardias civiles llegó a la carrera y uno de ellos, de gatillo rápido y llamado José Martínez Salas, disparó en la nuca  a Gladys que se había negado a obedecer la orden de levantarse. Gladys murió en el acto y en la instantánea tomada segundos después de su asesinato se ve al criminal alejándose del lugar hacia el puente.

Numerosos testigos, dieron versiones coincidentes de los hechos en la Comisión de Investigación que se formó al efecto, incluidas las personas que se hallaban en el primer vehículo detenido ante la sentada, y que estaba ocupado por periodistas de la Televisión Holandesa.

El guardia que la mató a Gladys fue juzgado en 1981 y condenado “por imprudencia”. Sin embargo, la débil condena de año y medio, que ni siquiera exigió el cumplimiento efectivo, fue un motivo añadido para más movilizaciones. Para que nos hagamos una idea diré que la pena impuesta al guardia civil fue casi la misma que la impuesta a un ecologista mallorquino por colocar una pancarta de protesta contra el asesinato de la antimilitarista.

Desconozco en este instante, treinta años después, cual es la situación de la familia de Gladys y si prosperó o no su reclamación para que la muerte de Gladys fuese equiparada -a todos los efectos- con la de víctimas del terrorismo. A la madre se le entregó un acta de defunción certificando que su hija falleció por parada cardiorespiratoria. Pero hoy todo el mundo sabe ya que Gladys murió porque una bala le entró por la nuca y salió por su cara. Sin ánimos de venganza, pero sí con la exigencia de justicia, creo que deberíamos continuar trabajando para que se ofrezca  una reparación a su familia.

A la hora de redactar estas líneas ya se han filtrado a la prensa noticias interesadas que pronostican la continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña. Yo tan an sólo quiero recordar que gracias a sacrificios como el de Gladys fue posible paralizar los dos grupos nucleares de Lemóniz (Vizcaya). La de una triste historia que acabó trágicamente, y no sólo por la muerte de Gladys.

Hoy Gladys tiene dedicados a su memoria una pequeña calle que llevaa su nombre en Tudela, un monolito en un parque de San Sebastián, y una pasarela, también a su nombre, en la ciudad de Pamplona.

Un ecologista en El Bierzo.

Aralar recuerda la muerte de la ecologista Gladys del Estal. 03/06/09. Elpais.com.

La Guardia Civil retiró un monolito dedicado a Gladys del Estal. 03/06/80. Elpais.com.

Gladys Del Estal. Homenaje 30 años de su muerte. 06/06/09. Youtube.com. Mikel Fuentealba Iribarne. 

Lemóniz, victoria pírrica. 09/09/13. Hoysalgoenmoto.blogspot.com.es.