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Segunda visita a Santa Cruz de La Palma

Fachada de una casa colonial situada en la Avenida Marítima. Santa Cruz de La Palma. 16 de mayo de 2017. Foto: Enrique López Manzano.

Como algunos sabéis, o al menos quienes miráis mi Facebook, he estado mes y medio de trotamundos por las islas Canarias, y más en concreto por tres de ellas, todas pertenecientes a la provincia de Santa Cruz de Tenerife: El Hierro, La Gomera y La Palma. Es la segunda vez que las visito , y como quiera que me he quedado con ganas de volver, espero que algún día se haga realidad aquello de que no hay dos sin tres.

Para los que eguís en este blog, poco o nada acostumbrados a ver publicados en él artículos como éste, he de deciros que, en cierto modo, marca el inicio de un nuevo enfoque en mi bitácora, menos basado en la denuncia de la corrupción política y en la defensa del medio ambiente, que ha sido hasta ahora lo más habitual, y más en mis intereses particulares, así como en mis viajes. Lo cierto es que este artículo sobre Santa Cruz de La Palma,  la hermosa ciudad que visité recientemente durante una semana, nació casi sin proponérmelo mientras elaboraba una nota para mi Facebook.

Un poco de historia.

Fundación de Santa Cruz de Santiago de Tenerife por Alonso Fernández de Lugo. Pintura de Manuel González Méndez. Wikipedia.org.

Santa Cruz de La Palma, con una “ele” en mayúscula según lo prefieren los naturales, fue fundada en el 3 de mayo de 1493 con el nombre de Villa de Apurón,  en una bahía que hacía de puerto natural, por el conquistador de La Palma y Tenerife, el hidalgo castellano-andaluz Alonso Fernández de Lugo (1456 – 1525). A él se le atribuye la incorporación definitiva de las islas Canarias a la Corona de Castilla en el siglo xv.

La capital palmera nació al pie de una impresionante masa rocosa que corresponde a un viejo cráter volcánico llamado ‘La Caldereta’, en la desembocadura del riachuelo donde se localizaba la cueva del antiguo jefe del reino de Tedote (la Cueva de Carías, al norte de la ciudad). La elección de este lugar para establecer la capital se debió, sobre todo, a las características portuarias del enclave, protegido de los vientos e idóneo para que recalasen los barcos.

Hoy Santa Cruz de La Palma es una ciudad dinámica que sorprende y cautiva por la hermosura de su casco antiguo, y en especial por su esplendorosa arquitectura colonial. Éste fue declarado Bien de Interés Cultural y Conjunto Histórico en 1975, y es precisamente la ciudad vieja la que ofrece la mejor estampa de la isla, trasmitiendo al visitante un sosiego que solo se pierde brevemente en la avenida que avanza paralela al puerto en dirección al sur (la Avenida de los Indianos) y en la que se encuentra una gasolinera y las paradas de las “guaguas”. Vamos, los tradicionales autobuses canarios. 

El Barco de la Virgen, museo naval, situado junto a la Plaza de la Alameda. Santa Cruz de La Palma. 9 de mayo de 2017.

Resulta notable que tan solo un siglo después de la conquista española la ciudad disfrutara ya de un notable desarrollo económico, gracias en especial a la exportación de caña de azúcar y a la construcción naval, favorecida esta última actividad por los numerosos bosques de la isla. Según informa la Guía Michelín, a la que me gusta recurrir por lo escueto de sus opiniones, en el siglo XVI la capital de la isla de La Palma llegó a convertirse en uno de los puertos españoles más importantes.

Al viajero, la zona de la ciudad que más le interesa conocer es, a mi juicio, la correspondiente al casco antiguo. Es decir, aquella que se extiende entre la Avenida Marítima, construida hace tan solo unas décadas, y las verticales paredes del antiguo volcán. Es en efecto en esta zona donde esta ciudad apacible despliega lo mejor de su arquitectura colonial, y en la que exhibe elegantes y floridas fachadas que adornan balcones fabricados con madera de tea. Balcones que, curiosamente, formaban entonces la parte trasera de las viviendas. Además, es en esta zona, y en la Avenida Marítima inmediata, que el Océano Atlántico besa, donde el viajero encontrará las terrazas más agradables para saborear un momento de asueto, beber un trago o saciar su hambre en algún restaurante típico.

La playa de Santa Cruz de La Palma. 16 de mayo de 2017.

En los últimos años la economía de La Palma se ha visto favorecida por un  turismo estable, desde luego extensible al resto del archipiélago, que en la capital palmera ofrece a los bañistas una recién estrenada, y muy cuidada, playa de arena negra, situada delante de la Avenida Marítima Y del puerto. Esta nueva playa es la que ha sustituido a la anterior de guijarros conocida como ‘La Caleta del Varadero’. La obra, puede asegurarse, ha contribuido a cambiar por completo la fisonomía de la ciudad, mejorándola notablemente. Pero no olvidemos tampoco que ésta cuenta, a tan solo tres o cuatro kilómetros de distancia del nuevo arenal, con la muy turística Playa de los Cancajos, un enclave muy solicitado y popular.

Una calle típica en Santa Cruz de La Palma. 9 de mayo de 2017.

Como curiosidad comentaré que Santa Cruz de La Palma tiene privilegio de contar con el primer ayuntamiento de España elegido democráticamente, localizado en lo que hoy se conoce como Cueva de Carías, según lo afirma una placa colocada en la entrada del actual Ayuntamiento. A destacar también que en 1936, al producirse el levantamiento militar que cmarcaría el inicio de la “Guerra Incivil”, la isla de La Palma se resistió al golpe y mantuvo la legalidad republicana hasta el 25 de julio, momento en el que llegó a la ciudad de Santa Cruz de La Palma el cañonero Canalejas. Este episodio es conocido con el nombre de  “La Semana Roja.

El cura Díaz.

La escalinata de la iglesia de El Salvador. Santa Cruz de La Palma. 16 de mayo de 2017.

Como monumentos destacable de Santa Cruz situaría la Iglesia de El Salvador, del siglo XVI, enclavada en la recoleta Plaza de España, y a cuyo interior se accede por una gran escalinata de piedra. En esta plaza destaca la presencia de una estatua situada sobre un elevado pedestal: la del cura párroco Manuel Díaz Hernández (1774 – 1865). Natural de Santa Cruz de La Palma, Díaz Hernández fue ordenado sacerdote en 1789, el mismo año en que se produjo la Revolución Francesa, cuya influencia sin duda conoció. De talante liberal e ilustrado, escribió como predicador varios exhortos y cultivó la escultura, la pintura y la música.

Al producirse el levantamiento de Riego, e instaurarse el liberalismo en España con una nueva Constitución, publicó en Madrid un “Exhorto” (1822) en el que dejó ver claramente sus ideas políticas. Es por lo que, tras la involución política de 1823, fue procesado y desterrado a la isla de Tenerife, en donde permaneció durante once años. Cuando sus detractores del Partido Apostólico abandonaron el poder en 1835 por fin pudo regresar a La Palma, donde continuó con su comprometida labor pastoral en la parroquia de El Salvador.

Treinta y dos años después de su óbito, corriendo el año 1897, se colocó en la plaza frente a la iglesia, una escultura en bronce dedicada a su memoria. Se trata de la primera estatua erigida a un canario en el archipiélago y, también, la primera dedicada a alguien de la sociedad civil.

Estatua de Manuel Díaz Hernández, frente a la iglesia de El Salvador. Santa Cruz de La Palma. 16 de mayo de 2017.

Manuel Díaz Hernández fue nombrado Académico Honorario de la Real Academia Canaria de Bellas Artes (RACBA) en 1850. Destaco que su estatua se realizó gracias a iniciativa de los masones palmeros, pues en ella figuran símbolos masónicos que han hecho pensar también en su vinculación  con alguna logia de La Palma (o tal vez de Tenerife, durante o después de su destierro), lo que no ha sido probado documentalmente. Pero lo que sí es cierto que fueron masones de alto grado quienes lo honraron públicamente tras su muerte.

La parroquia de El Salvador ofrece un horario amplio de visitas, lo que permite al viajero disfrutar sin agobios de la quietud del templo y admirar, también con tranquilidad, sus más que notables artesonados. A destacar, asimismo, la existencia de una bella bóveda gótica en la sacristía.

El Real Convento de la Inmaculada Concepción.

Convento de la Inmaculada Concepción. Santa Cruz de La Palma. 16 de mayo de 2017.

La otra plaza de obligada visita es la de San Francisco, donde encontraremos lo que antaño fue el real convento franciscano de la Inmaculada Concepción, fundado en 1508 por esa orden monástica. En la actualidad se nos permite caminar por su espléndido, soleado y aséptico claustro mayor, así como utilizar una notable escalinata de madera para subir a la primera planta del edificio, donde se exponen diversas muestras. La iglesia aledaña, dedicada a San Francisco de Asís y edificada entre los siglos XVI y XVIII, es una de las primeras muestras del arte renacentista en las Islas Afortunadas. 

La plaza donde se ubica este conjunto resulta muy agradable. El suelo de la plaza, está agradablemente empedrado con miles de cantos rodados, y es una auténtica maravilla. El ágora cuenta además con una hermosa fuente de cantería que sirve para refrescar el ambiente en los días calurosos y en cuya pila nadan pequeños peces que aportan una nota de color.

Un episodio curioso relacionado con el convento de la Concepción, del que me enteré a la postre, es el protagonizado involuntariamente por un pastor de Garafía, Baltasar Martín (1520-1553). Es un suceso histórico que una lápida, prsente en algún lugar próximo a la entrada y que casi se me pasa desapercibida, nos recuerda. Sucedió en 1553 cuando este patriota canario defendió heroicamente a Santa Cruz de la Palma del ataque del temible corsario francés François Leclerc, también conocido como “Pata de Palo”. El 21 de julio de ese año, al frente de un contingente de unos setecientos hombres, este último saqueó e incendió la que era una muy próspera población.

Baltasar Martín. Wikipedia.org. Foto: Ayuntamiento de Garafía.

El joven garafiano logró convencer a los locales, que habían huido ante la presencia de los piratas, de presentar batalla, armándolos y logrando que estos les forzaran a reembarcarse. Por desgracia, el pastor falleció en el acto cuando, habiendo venido a agradecer a los santos la victoria y encontrándose frente a la puerta del templo, recibió en la cabeza el impacto de un ladrillo lanzado por un monje que le confundió con uno de los facinerosos.

Exposición de Carmen Arozena.

Claustro menor del convento de la Inmaculada Concepción. Santa Cruz de La Palma. 16 de mayo de 2017.

En cuanto al convento, éste sirve hoy de sede al Museo Insular de La Palma, exponiéndose en sus diversas salas interesantes colecciones de ciencias naturales, etnografía y también valiosas muestras de arte pictórico.

A notar que en el momento de mi visita había una exposición, organizada por el Cabildo, sobre el desarrollo histórico de la telefonía en la isla, la cual incluía la muestra de diversos y curiosos modelos de teléfonos o de centralitas de otras épocas.

Os recomiendo, de una manera especial, la visita de la sala dedicada a las ciencias naturales, que es de una riqueza que apabulla.

Interesante es también la exposición dedicada a la pintora y grabadora local Carmen Arozena (1917 – 1963), quien llegó a colaborar con artistas de la talla de Miró, Matta, Yves Tanguy, Max Ernst, André Masson o Jackson Pollock.

El convento franciscano alberga además el Archivo General de La Palma, que guarda documentación que va desde el siglo XVI hasta hoy. Y también da cobijo a la Biblioteca Insular José Pérez Vidal, dedicada a eminente filólogo, etnólogo e historiador canario (1907-1991), la cual atesora la documentación reunida en vida por éste.

Claustro del convento de la Inmaculada Concepción. Santa Cruz de La Palma. 16 de mayo de 2017.

Una exposición que llamó mi atención fue la dedicada a Juan Bautista Fierro y Van de Walle (1841 – 1930), acuarelista que en la segunda mitad del siglo XIX plasmó en una serie de ingenuas y a la vez realistas estampas la indumentaria tradicional en diversos términos de la isla. Recoge así representaciones de Punta Gorda, Garafía, Tijarafe, Tazacorte, Las Breñas, Maso, Puntallana, Los Sauces y Barlovento, divididas en tres grandes grupos de acuerdo a su funcionalidad: trajes de faena, trajes de gala y trajes de manto y saya.

Y es que mientras que en las demás islas las ropas siguieron su propia evolución, en La Palma perduraron ciertos arcaísmos, de muy alto valor etnográfico, de los cuales dan fe las prendas – algunas exhibidas aquí- que aún se conservan.

La visita de la iglesia no tiene coste alguno y la del convento cuesta dos euros, los cuales me fueron perdonados al resultar gratuita para mayores de sesenta años. Un detalle que ensalcé, ya que no es muy habitual en la isla. Sin duda, tal y como argumenté, la extensión de tal práctica contribuiría a favorecer el turismo y de paso la calidad de vida de los jubilados.

Una bulliciosa plaza en la zona antigua de Santa Cruz de La Palma. 9 de mayo de 2017.

Otras sedes a las que da cobijo el antiguo convento son las de las de la Escuela Insular de Música y del Taller Insular de Restauración de Pintura y Escultura.

Otra exposición que también me causó una muy grata impresión, fue la que celebrada en la Casa Salazar, otro edificio notable sito en la zona antigua, dedicada a nuestro genial escritor Miguel de Cervantes Saavedra con motivo del cuatrocientos aniversario de su muerte.

Estatua del Padre José de Arce y Rojas S. J. Santa Cruz de la Palma. 16 de mayo de 2017.

Deambulando por la parte vieja de la ciudad, entre la calle Anselmo Pérez de Brito y la Avenida Marítima, en una calle de corto recorrido encontraremos la estatua en bronce de José Francisco de Arce y Rojas. Este reverendo padre, que aparece junto a un niño de aspecto amerindio, nació en la capital palmera el día 8 de noviembre de 1651 y aunque su historia es poco conocida resulta, desde luego, muy relevante. El jesuita llevó a término un enorme y difícil trabajo de evangelización en las misiones del Nuevo Mundo,  en Uruguay, Argentina, Paraguay y Bolivia.

Un ecologista en El Bierzo.

Cartel de la exposición “Miguel de Cervantes Saavedra, embajador de España”. 11-31 mayo 2017. Santa Cruz de La Palma.

Santa Cruz de La Palma estrena playa. 19/04/17. Huffingtonpost.es.

La Casa Principal de Salazar alberga la exposición ‘Miguel de Cervantes Saavedra, embajador de España’. 11/05/17. Mundolapalma.es.

Iglesia Matriz de El Salvador (Santa Cruz de La Palma). Wikipedia.org.

Parroquía San Fsco. de Asís. Lapalmabiosfera.es.

Díaz Hernández, Manuel. Racba.es.  

El siglo en que nació “Diario de Avisos”.  02/11/10. Lapalmaislaadentro.wordpress.com.

Reverendo Padre don José de Arce y Rojas. Un mártir palmero. 25/10/05. Bienmesabe.org.

Personajes destacados de La Palma. Palmerosenelmundo.com.

El Bierzo histórico

Historia del Bierzo.

Es posible certificar un poblamiento prehistórico de El Bierzo. Se han encontrado numerosas piezas en las terrazas del río Cúa, catalogadas entre el 300.000 y el 100.000 a. C.  Además existen varios hallazgos correspondientes al neolítico, sobre todo hachas pulimentadas descubiertas en diversos lugares del Bierzo.

Se ha localizado cerámica precampaniforme en la Cueva de las Tres Ventanas, en Toral de los Vados, y cabe destacar las pinturas rupestres halladas en las cercanías de Sésamo y también en Librán, posiblemente pertenecientes a esta época. 

También existen variados hallazgos correspondientes a la Edad del Bronce (puntas de lanza, herramientas, cerámica…), correspondientes a todas sus etapas intermedias.

En El Bierzo, como en el resto del norte peninsular, también se desarrolló la cultura castreña. Son muchos los yacimientos y hallazgos correspondientes a esta época. Ejemplos de castros son Castro Bergidum (cerca de Cacabelos), y el Castro del Chano, en Fornela. 

Tras su conquista, los romanos integraron al Bierzo dentro del pueblo astur, como así recogen la mayoría de investigadores y crónicas de la época.  La inserción del Bierzo en el mundo romano se hizo rápidamente, auspiciada por las riquezas auríferas de la zona (Las Médulas y La Leitosa,  entre otras explotaciones auríferas), lo que produjo multitud de cambios tanto en la organización social de la zona, como en la económica y en la geográfica, desplazándose algunos núcleos de población y creándose nuevas ciudades. De esta época quedan numerosos yacimientos arqueológicos.

La Alta Edad Media en El Bierzo.

Tras la entrada de los pueblos germanos en la península, los suevos y los vándalos asdingos (que posteriormente se trasladarían a la Bética) se instalaron en la provincia de Gallaecia, en la que se incluye entonces al Bierzo.

Del dominio visigodo del Bierzo existe mayor información. A destacar el surgimiento de la denominada Tebaida Berciana, un florecimiento monástico en El Bierzo que llevo a edificar numerosas fundaciones en la cabecera del río Oza, en el valle del mismo nombre.

De la dominación musulmana, tras la invasión de la península ibérica en el 711, hay poca información, aunque se supone que tras la rápida ocupación peninsular por parte musulmana se establecerían guarniciones encargadas de cobrar los tributos.

Tras la Batalla de Covadonga los reyes asturianos, una vez controlada gran parte de Galicia, intentan hacer lo mismo en territorio berciano. Sin embargo, los monarcas asturianos no conseguirán un dominio sobre El Bierzo hasta los reinados de Alfonso II y de Ramiro I, pasando antes el territorio berciano de manos musulmanas a cristianas, alternativamente. Es en esta época, durante el reinado de Ramiro I (842-850), cuando El Bierzo comienza a estar bajo dominio de diversos condes, siendo el primero de ellos Don Lorenzo y el más conocido el Conde Gatón, que repuebla el este berciano.

El Bierzo feudal.

Entre el periodo Alto medieval y el Bajo medieval del Bierzo, los historiadores vienen distinguiendo, habitualmente, una etapa denominada el Bierzo Feudal. Es un periodo de transición que abarca desde finales del  siglo IX hasta el siglo XIII inclusive.

En este periodo, inicialmente, la economía se basa en la explotación agraria y ganadera. Solo a partir del siglo XII se produce una progresiva diversificación de esta economía, que se amplía a la minería y transformación de los recursos minerales, a la pesca y el comercio a través de ferias y mercados.

La propiedad se concentra en pocas manos realizándose una distinción entre propiedades de carácter eclesiástico -cuyos principales exponentes son los monasterios de San Pedro de Montes, de San Andrés de Vega de Espinareda (benedictinos), de Santa María de Carracedo y de San Miguel de las Dueñas (cistercienses)-, y propiedades de realengo y nobiliar, sin olvidar el papel desempeñado por las órdenes militares de Santiago, el Hospital y el Temple.

Administrativamente, el Bierzo, , se integra hasta el año 910 en el Reino de Asturias, y en el de León entre el 910 y el 1230. A partir de ese año se incluye en la Corona de Castilla. En  1187 El Bierzo pasa a ser señorío, y tiene por tal a D. Velasco Fernández, pasando, a principios del siglo XII a tener gobernadores. Uno de los más conocidos fue D.  Gonzalo Peláez, y en el año 1243 aparece, como merino de El Bierzo, D. García Carnota. El Bierzo en este periodo se articula en tenencias como Ancares, Ulver, Boeza, Aguiar, Valcarce, y tenencias de un ámbito territorial más reducido en las que podemos incluir las villas, dentro de otra mayor (Tenencia mayor). A partir de mediados del siglo XIII estas tenencias dan paso a las merindades mayores que terminaran convirtiéndose, posteriormente, en Adelantamientos.

La Baja Edad Media en El Bierzo.

La Baja Edad Media en El Bierzo se caracteriza, principalmente, por la crisis de los señoríos monásticos y el auge, muchas veces a costa de éstos, de los laicos, personificados en la figura de ciertos nobles que utilizan la encomienda como instrumento para usurpar muchos de los bienes de los señoríos monásticos.

La guerra de las comunidades que asola toda todo el territorio de la Corona de Castilla en el siglo XVI tiene escasa incidencia en El Bierzo.

Ponferrada fue comprada por los Reyes Católicos en 1486, constituyéndose en Corregimiento en 1494 hasta el año 1780.

Como expresión de la singularidad de El Bierzo, y su fuerte identidad desde antiguo, vale la pena reseñar la carta enviada al ayuntamiento de la ciudad de León, en 1567, y que continua una correspondencia de diciembre de 1563 de similar intención, solicitando que la provincia del Bierzo se separe del Adelantamiento de León, argumentando tal pretensión en la lejanía geográfica, y pidiendo que la audiencia (de los negocios de El Bierzo) se atiendan en la persona del Corregidor de Ponferrada. Sin embargo, dicha formulación fue rechazada porque Ponferrada no era una ciudad con voto en Cortes.

El Antiguo Régimen.

El Antiguo Régimen  abarca desde el siglo XVI hasta principios del  XIX. Se le ha dado en llamar, también, feudalismo desarrollado ya que conserva muchas de las características medievales.

El Bierzo sigue siendo principalmente agrario, siendo la vid su principal producto, y en las zonas montañosas ganadero, heredando del periodo medieval el minifundismo (que aún persiste) y la gran cantidad de tierras en manos de eclesiásticos. Destacar la introducción en este periodo (siglo XVII) de uno de los productos que tendrá mayor fama y calidad, el pimiento.

Ferias y mercados marcan la actividad comercial en las principales villas (Ponferrada, Bembibre, Villafranca del Bierzo y Cacabelos) en las existen tenderos y algún mercader, desarrollándose el comercio ambulante gracias a ancareses y fornelos a pesar de la precariedad de las vías de comunicación y los impuestos al atravesar las fronteras internas, llamados pontazgos, portazgos y algún otro de distinta naturaleza.

En el sector industrial destaca la industria textil, aunque numerosas veces no cubre más que el autoabastecimiento. En Bembibre y en la merindad de Cornatel se elaboraban unos paños de lienzo blanco llamados ‘bierzos’ que alcanzaron gran éxito y reconocimiento, comercializándose fuera del Bierzo con gran demanda. También destacan las numerosas ferrerías (herrerías), algunas con una producción significativa que llevo a intentar producir acero e incluso una fábrica de armas, en el año 1779, en Villafranca del Bierzo.

La sociedad se organiza en tres estamentos: clero, nobleza, y el pueblo llano o Estado llano. El primero, aparte de su gran influencia ideológica y cultural, acentuada por su riqueza patrimonial, está exento de pagar impuestos y su gran cantidad proporcional refuerza su poder e influencia.

El caso de la nobleza es distinto, ya que en este estamento caben desde los Grandes de España hasta los hidalgos. Es especialmente significativo el gran número de personas que formaban parte del estamento de la nobleza en esta región a finales del siglo XVIII. Se estima que en El Bierzo el 50% de las personas se incluían en dicho estamento, aunque de ellos la mayoría eran simples hidalgos. La mayor parte de ellos malvivía de pequeñas explotaciones agrarias de casi subsistencia, ocultando esa situación bajo ese título de “baja” nobleza.

El Estado llano, el tercer estamento, lo formaban, aproximadamente, a finales del siglo XVIII, el 38% de la sociedad. Eran labradores, artesanos y comerciantes, que lograban sobrevivir con dificultad debido a las mayores cargas impositivas.

El Partido de Ponferrada.

Durante los siglos modernos y hasta las reformas del siglo XIX, El Bierzo formó parte de la Intendencia de León, que agrupaba al Principado de Asturias y a los Partidos de León y Ponferrada. En lo que concierne al Bierzo actual, se incluía dentro del Partido de Ponferrada, el cual a su vez incluía a otras zonas que hoy ya no pertenecen al Bierzo. Este Partido era gobernado desde Ponferrada, villa realenga, por un corregidor de nombramiento real, subdividiéndose El Bierzo en merindades, cotos, concejos y jurisdicciones.

La Provincia del Vierzo.

Tras la jura de la Constitución de 1812 por el Rey, el 9 de marzo de 1820, se inicia en la Cortes un nuevo proceso, con carácter de urgencia, de organización administrativa del Reino, para lo que se nombra a una comisión.

La creación de la Provincia del Vierzo suscita varios problemas, entre los que destaca la rivalidad entre las dos principales ciudades de la región: Ponferrada (468 vecinos) y Villafranca del Bierzo (690 vecinos), ya enfrentadas desde la guerra, puesto que la primera represneta a los nuevos poderes económicos, la nueva burguesía (comerciantes e industriales), y la segunda a los poderes tradicionales del Antiguo Régimen (pequeña nobleza, terratenientes, clericatura).

En el proyecto de división provincial del cartógrafo mallorquín Bauzá y del ingeniero Larramendi de 1821 se contemplaba la creación de la Provincia de Ponferrada, que quedaría posteriormente descartada en favor de la Provincia del Vierzo con capital en Villafranca del Bierzo.

El 16 de Octubre de 1821 se publica en la Gaceta de Madrid la aprobación realizada en Cortes Extraordinarias de la nueva provincia, que pasa a denominarse “Provincia del Vierzo” con capital en Villafranca del Vierzo.

El 27 de enero de 1822 se publica el Decreto por el que El Bierzo se convierte en provincia y en él que se fijan sus límites. Cuenta entonces con 86.365 habitantes y ejerce su jurisdicción sobre los Partidos Judiciales de Villafranca del Vierzo, Ponferrada, Toreno, y Valdeorras, limitando al norte con Asturias (hasta el puerto de Leitariegos), al este con León (la línea divisoria será la cuenca hidrográfica), al sur con Zamora (el límite será la Sierra de Cabrera) y al oeste con Lugo y Orense (la frontera será el antiguo límite de Galicia).

Tras un breve periodo en el que El Bierzo forma parte de la provincia de Lugo y de Orense, el 30 de noviembre de 1833 se designa una nueva división territorial, creada por Javier de Burgos, en la que El Bierzo queda integrado en la provincia de León.

Un ecologista en El Bierzo.

 Fuente informativa principal: Wikipedia.org.