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¡Viva los toros!

¡No a la tortura animal! Davidhammerstein.com

¡No a la tortura animal! 2015. Davidhammerstein.com

Las corridas, los toros embolados y las vaquillas son una grosera costumbre de divertirse mediante la cruel tortura infringida a inocentes animales que corren asustados arriba y abajo ante el acoso humano que sufren. En realidad no comprenden lo que les ocurre y no tienen ganas de atacar a nadie, solo están atemorizados y quieren escapar y que los dejen en paz. Los toros son pacíficos herbívoros y con frecuencia ocurre que a pesar de los gritos y golpes que reciben se quedan quietos sin cumplir con las embestidas que el público espera de ellos.

Conviene hacer algo de memoria sobre estas abyectas tradiciones. La crueldad extrema ha sido aceptada en la mayoría de la historia humana, formas atroces de tortura de seres humanos y animales han sido rutinarias. Solo hace menos de un siglo que la tortura comenzó a parecernos una práctica repugnante e intolerable.

En los anfiteatros de la Roma antigua, gladiadores y animales salvajes se despedazaban mutuamente para el regocijo de una plebe complacida. La quema de herejes y las ejecuciones públicas eran un espectáculo aplaudido por las masas. La tortura era parte legítima de un sistema penal que buscaba que la agonía del condenado fuera lo más prolongada posible, descoyuntar miembros, despellejar o quemar viva a la víctima eran habituales.

En Madrid se celebraron ejecuciones públicas hasta que en 1890 fueron abolidas con gran decepción popular. También la tortura de osos, toros, gatos, perros y otros animales, ha tenido un público apasionado. Para el transporte y el trabajo se daba un trato inmisericorde a burros, mulos y caballos. El poder político se asentaba en la represión y los castigos corporales, con justificaciones basadas en la costumbre, la religión o el poder dinástico. La misma esclavitud no es cuestionada hasta el siglo XVIII.

Manifestación contra el Toro de la Vega. 'La tortura no es cultura'. Madrid, 13 sept. 2014. Fuente: Globopedia.com.

Manifestación contra el Toro de la Vega. ‘La tortura no es cultura’. Madrid, 13 sept. 2014. Globopedia.com.

Desde el siglo IV hasta el XVII poca o nula atención se prestaron a los animales y el trato humano que sufrían. En la España del XVII los nobles aburridos cazaban y se entretenían alanceando a los toros a caballo mientras el pueblo los torturaba a pie.

En el Alcázar de Madrid se lanceaba y acribillaba a los toros hasta que desesperados se lanzaban a un precipicio en el que caían destrozándose los miembros y haciendo saltar sus vísceras por el aire, con gran regocijo de una corte que miraba y aplaudía. Esta costumbre del despeño de toros que se desnucaban y rompían en pedazos se extendió a otros sitios. La actual fiesta de la tauromaquia es una variante de la misma. Los espectáculos de tortura de animales eran comunes en la Europa medieval.

Un relativo aprendizaje intelectual y moral ha favorecido el reconocimiento de las necesidades y las capacidades sintientes de “las bestias”, convirtiendo a los animales en preocupación ética y objeto de protección legal. Desde el siglo XVIII el pensamiento ilustrado de la razón y la libertad inició una reacción contra estas crueles y degradantes diversiones haciendo defensa de la consideración moral del trato humano que reciben los animales. Estas nuevas ideas fueron expandiéndose y emergieron las primeras organizaciones cívicas para la prevención de la crueldad hacia los animales. A fines del XIX muchos espectáculos de tortura pública de animales comenzaron a ser prohibidos en la mayoría de países.

Pero la España negra de inquisidores y toreros caricaturizada por Goya perdió el tren de la Ilustración y se impuso el absolutismo y el “vivan las cadenas”. Fernando VII, además de represor de las libertades liberales fue instaurador de las escuelas taurinas. En esta época cuajó la corrida de toros actual, surgida de la variedad plebeya de a pie de la tradicional tortura de toros.

Cartel. Cartel anunciador de una corrida de toros en la Plaza de las Arenas. Barcelona. 1900. Wikipedia.org.

Cartel anunciador de una corrida de toros en la Plaza de las Arenas. Barcelona. 1900. Wikipedia.org.

A finales del XIX progresistas y republicanos solicitaron a las Cortes la suspensión de las corridas de toros por considerarlas un espectáculo bárrbaro e indigno, propio de analfabetos y no de un pueblo civilizado. A principios del XX el público acudía a las plazas sediento de sangre y violencia, la bravura de las reses se valoraba por el número de caballos destripados. Durante la dictadura de Franco las corridas de toros fueron exaltadas como “fiesta nacional” y el mismo caudillo presidió muchas en Madrid. Después, con la democracia modernizante y los gobiernos de turno de socialistas y conservadores la clase política ha reavivado no solo el cutrerío taurino oficial sino incluso las tradiciones locales más embrutecedoras.

Nuestra condición de animales sociales y nuestro vivir juntos incorpora el interrogante moral sobre el trato que damos a los demás humanos, animales, seres vivos, ecosistemas y cosas, y sobre las consecuencias correctas y buenas en los otros. No todas las tradiciones valen si ponen en práctica los aspectos más siniestros de la humanidad y anestesian nuestros instintos y sentimientos morales más solidarios: la empatía emocional y cognitiva, la compasión y socorro ante el sufrimiento y dolor de seres indefensos, sean humanos o animales no humanos.

No hay razón de peso ni virtud alguna en reavivar cada año unas fiestas ancladas en buenas dosis de sufrimiento y tortura animal. El que existan otros horrores en el mundo no elimina el sentimiento moral de malestar visceral ante la crueldad infringida a animales inocentes e indefensos. Un mal no desaparece ni se puede disimular o legitimar recordando que también existen otros males similares o peores. No es justificable la “fiesta nacional” aludiendo a otras formas peores de maltrato, como la de las granjas ganaderas de producción de carne para alimento humano.

No es cierto que los toros no sienten dolor ya que tienen como nosotros un cerebro límbico sede de las emociones. Como mamíferos que son, los toros tienen una compleja experiencia subjetiva y una individualidad propia, con necesidades e intereses, como son los de vivir tranquilos en condiciones de bienestar, dignidad y respeto, acordes con las necesidades de su especie y la singularidad de cada individuo. Tampoco vale el cinismo político de gobernantes y autoridades cuando al tiempo que hacen defensa de los derechos de los animales permiten o subvencionan las horrendas diversiones con los toros dejándolas en manos de embrutecidas peñas taurinas o de “referéndums” populares.

Toro. Un animal herido agoniza en una plaza de toros. 2011. Fuente: ecobierzo.org.

Toro. Un animal herido agoniza en una plaza de toros. 2011.  Ecobierzo.org.

A pesar de que las programaciones de TVE intentan dar carta de normalidad y de aceptación social de los matadores de toros y los espectáculos taurinos, las encuestas sociológicas evidencian que la mayoría ciudadana es bien contraria a las corridas y a las diversiones populares con maltrato de animales. Desde hace décadas crecen en suelo español los sentimientos de repugnancia y rechazo contra la infame tauromaquia, que a su vez empujan el avance de la moral y los derechos en nuestras sociedades. Reivindicar con fuerza los derechos de los animales, como hoy lo hace la variopinta y sonora ciudadanía animalista, es desbloquear la represión de nuestras tendencias instintivas y sentimientos morales de solidaridad, empatía y compasión, es ampliar el circulo de lo colectivo y de la moral, es fomentar sociedades y gobiernos más buenos y justos.

Mara Cabrejas.

¡Viva los toros! 18/08/15. Levante-emv.com.

Declaraciones indignantes del diputado de UPyD, Toni Cantó, en la tramitación de la ILP sobre los toros. 13/02/13. Ecobierzo.org.

Cataluña deja atrás siglos de barbarie tras prohibir las corridas de toros. 29/07/10. Ecobierzo.org.

Corrida de toros ‘benéfica’ en León: ni san Froilán, ni san Francisco de Asís, lo hubiesen permitido. 01/10/09. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

Esperanza Aguirre y su concepto de españolidad ligado al gusto por los toros

El presentador televisivo Jorge Javier Vázquez discrepa con Esperanza Aguirre sobre los toros.  Fuente: lavozdegalicia.es.

El presentador televisivo Jorge Javier Vázquez discrepa con Esperanza Aguirre sobre los toros. Fuente: lavozdegalicia.es.

“Lo peor de estos antitaurinos, que lo son especialmente, o esencialmente por ser antiespañoles, eso es lo peor. Que lo son porque saben muy bien que los toros simbolizan mejor que nada la misma esencia de nuestro ser español, y por tanto, en su afán por acabar con España, buscan desprestigiar, y si pueden prohibir los toros por decreto” (Esperanza Aguirre Gil de Biedma, 2014).

Son palabras textuales de la presidenta del Partido Popular madrileño y la que fuera ministra de Educación y Ciencia entre 1996 y 1999, pronunciadas durante el pregón de la última Feria de Abril en Sevilla. No pertenecen a alguna ópera bufa. En su intervención, situada en la línea de otras anteriores, Aguirre volvió a avivar la polémica en torno a los toros, provocando alguna sonada enganchada  con quienes rechazan la mal llamada ‘Fiesta Nacional’.

Esperanza Aguirre. 6 mayo 2013. Fuente: PP Madrid.

Esperanza Aguirre. 6 mayo 2013. Fuente: PP Madrid.

Esperanza Aguirre consiguió que el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid declarase la fiesta de los toros Bien de Interés Cultural (8 abril 2010) cuando ella era su presidenta, y siempre la ha defendido con valentía, lo cual por otra parte entra dentro de su derecho a la libertad de expresión que yo respeto, aunque esté en total desacuerdo con ella. De aquella manera, el Gobierno de Esperanza Aguirre se convirtió en la primera administración autonómica que otorgó la calificación de “hecho cultural de especial relevancia y significación” a la tauromaquia. Ocurrió poco tiempo después de que el Parlamento de Cataluña legislara, en 2009, sobre la prohibición de la Fiesta Nacional. Una decisión que encendió una polémica que durante meses se extendió a todo el territorio nacional.

Esperanza Aguirre ha sido también noticia recientemente por un comentado y desafortunado incidente de tráfico, acontecido el 3 de abril pasado, en el que provocó la caída de la moto de un agente de Movilidad, lo que unido a otras noticias, como la celebración en Ciudad Real de una corrida de toros para recaudar fondos para el Banco de Alimentos y Cáritas, y la celebración en León de una recolecta para la Asociación de Lucha Contra el Cáncer, en esta ocasión con un espectáculo teatral a celebrar en la plaza de toros de la ciudad,pero felizmente sin corrida (una circunstancia que yo critiqué hace algunos años), me han animado a desempolvar el tema.

La concesión del título de españolidad de Aguirre.

Esperanza Aguirre durante su intervención en la Feria de Abril. Marzo 2014.

Esperanza Aguirre durante su intervención en la Feria de Abril. Marzo 2014.

Porque, como me imagino que le habrá ocurrido a miles de españoles que como yo rechazamos los toros, me he sentido ofendido por las palabras de la expresidenta, también condesa y Grande de España. Esta última es la máxima dignidad de la nobleza española en la jerarquía nobiliaria y se sitúa justo después de la de infante.

Que la presidenta del PP madrileño decida sobre mi españolidad, o la de otros, en base a un criterio tan subjetivo como el gusto o rechazo de la tauromaquia me parece una auténtica frivolidad. Y, desde luego, un grave error proviniendo de alguien con su experiencia y larga trayectoria política. Porque el movimiento social a favor de la protección animal es algo hoy en día mucho más amplio de lo que parece percibir la señora Aguirre. Y no tiene, o no debería tener, en general, nadaque ver con cuestiones políticas, ni nacionalistas, de uno u otro signo.

Pero, además, Aguirre delatacierta incultura cuando pronuncia tales peroratas. Desde luego no pretendo que conozca el rechazo que la Fiesta provocaba en la hoy escritora muy insuficientemente promocionada Flora Tristán, publicado en sus ‘Peregrinaciones de una paria’ (1837), pero no debiera olvidar que el rey Carlos III, el inventor de la bandera de España a finales del siglo XVIII, y al que supongo no tachará de ser antiespañol, prohibió  las corridas de toros en el año 1771. O que, si buceamos más lejos en el tiempo, la mismísima reina Isabel la Católica era antitaurina hasta la médula. La soberana aborrecía las corridas de toros, y escribió: “Propuse con toda determinación de nunca ver los toros en toda mi vida, ni ser en que se corran”. Ahora resultaría que fue la primera “antiespañola”.

El cardenal Isidre Gomà i Tomàs. Wikipedia.org.

El cardenal Isidre Gomà i Tomàs. Wikipedia.org.

Ya puestos a citar podría hacerlo con don Mariano José de Larra, escritor y periodista madrileño, nada proclive a simpatizar con nacionalismos separatistas, y que era tan poco afín a las corridas. Opinaba De Larra que éstas son un “circo” adonde los espectadores van a ver “a un animal tan bueno como hostigado, que lidia con dos docenas de fieras disfrazadas de hombres, unas a pie y otras a caballo”. Y el cardenal Isidre Gomà y Tomàs (1869-1940), defensor de la “cruzada” nacional y de la Hispanidad, y por lo tanto difícilmente refutable por la derecha arcaica, es el autor de esta cita: “El toreo es el último escollo de una humanidad sin civilizar”.

Finalmente, para cerrar el recorrido, podría recordar aquí a la que presidenta popular, la frase de Gandhi, cuando afirma que “un país, una civilización, pueden ser juzgados por la forma en que tratan a sus animales”.

A Esperanza Aguirre se le podría decir que los antiespañoles no son los antitaurinos, sino quienes defraudan al fisco escondiendo sus millones en Suiza, o los que devoran ilegalmente el territorio nacional ofreciéndoselo al mejor postor, quienes retiran las ayudas sociales, quienes recortan en educación y sanidad, y quienes hunden en la miseria al otros compatriotas por sus prebendas excesivas o robos. O, también, los que hacen uso de lo público en beneficio propio. Estos son los verdaderos antiespañolistas.

A destacar que Carlos III se vio obligado a derogar su prohibición, porque la Fiesta Nacional tenía por entonces tal arraigo que el populacho que éste enardecido por la suspensión se soliviantó de tal modo que el rey prefirió dar marcha atrás en su decisión.

Para aquellos interesados en conocer los orígenes de la tauromaquia les recomiendo la interesante lectura del libro de José Vargas Ponce, Disertación sobre las corridas de toros (1807), que he localizado en Internet. En él se menciona también el rechazo de la primera reina de España a las corridas de toros.

Aguirrator en 'El intermedio'. La Sexta. 2014.

Aguirrator en ‘El intermedio’. La Sexta. 2014.

No oculto cierta admiración por el valor de los toreros a la hora de colocarse delante de una bestia de más de media tonelada de peso, armada con tan potentes y temibles armas de defensa. Es la misma que sentía Ernest Hemingway, aunque se diferencia de él en que yo continúo pensando que el maltrato animal es inaceptable y que éste se sitúa por encima de cualquier otra consideración.

Por otra parte, los resultados de muerte, o de graves heridas sufridos por los toreros, o subalternos, también me parecen un riesgo excesivo e inaceptable. En este sentido, las imágenes de cogidas de diestros como Israel Lancho, Julio Aparicio Díaz o Juan José Padilla, a las que sobrevivieron, son ciertamente estremecedoras.

Es cierto que estas situaciones de riesgo también se dan en algunas otras actuaciones de los humanos, que están admitidas, como en algunos tipos de deportes, pero seguramente habremos de avanzar hacia la minimización de esos riesgos, o incluso la prohibición, de algunas de tales prácticas.

Un ecologista en El Bierzo.

Esperanza Aguirre y los antitaurinos malandrines. 28/04/14. Diariodemallorca.es. Manuel Molina Domínguez.

¡Españolidad no es torturar a un toro señora Aguirre! 22/04/14. Traigamelacuenta.com.

Dani Rovira y Esperanza Aguirre se ‘enganchan’ en Twitter por la españolidad de los antitaurinos. 22/04/14. Vertele.com.

Polémica en Twiter entre el actor Dani Rovira y Esperanza Aguirre. Marzo 2014. Vertele.com.

Polémica en Twiter entre el actor Dani Rovira y Esperanza Aguirre. Marzo 2014. Vertele.com.

Aguirre sostiene que los antitaurinos son “parte de la sal de la fiesta”. 03/08/11. Publico.es. Publico.es.

Toros y polémica. 24/05/10. Elprogreso.galiciae.com.

Cogida a Israel Lancho en Las Ventas. Parte médico. 27/05/09. Youtube.com. Ivan030790.

Aparicio sufre una escalofriante cogida. 21/05/10. Marca.com.

El torero Juan José Padilla sufre una grave cornada en la cara en Zaragoza. 07/10/11. Eleconomista.es.

Mujeres y jóvenes abanderan el rechazo a la mal llamada ‘Fiesta Nacional’

El origen de la palabra tauromaquia se encuentra en el idioma griego, de ταῦρος, toro, y μάχομαι, luchar, y se refiere a todo lo relativo a la práctica de lidiar toros, tanto a pie como a caballo. Su origen se remonta a la Edad del bronce y existen mitos como el del Minotauro que entroncan con ella. En la Creta minoica era habitual un tipo de juego en el que audaces malabaristas se exponían a la furia del toro saltando sobre su lomo en espectáculos públicos de gran popularidad. Así parecen acreditarlo las figuras representadas en vasos antiguos. Lo que en su día estudié, mientras escribía un ensayo sobre el mito de “La Atlántida” e investigaba sobre las culturas mediterráneas antiguas, no atestigua que el animal fuese sacrificado después.

En un sentido amplio, la tauromaquia incluye el desarrollo previo al espectáculo taurino, desde la cría del toro a la confección de la vestimenta de los participantes, además del diseño y publicación de carteles y otras manifestaciones artísticas o de carácter publicitario. Su expresión más moderna y elaborada es la corrida de toros, un espectáculo que empieza a configurarse en la España del siglo XII, y que se considera como el entretenimiento de masas más antiguo en nuestro país. Como espectáculo moderno realizado a pie, fija sus normas y adopta su orden actual a finales del siglo XVIII en España, en donde la corrida finaliza con la muerte del toro.

Las corridas de toros son consideradas como una de las expresiones de la cultura hispánica, aunque también se practiquen en Portugal (donde no se le da muerte al toro en la plaza), en el sur de Francia y en diversos países hispanoamericanos, como México, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, Costa Rica, Panamá y Bolivia. Es también un espectáculo de exhibición en China, Filipinas, EE.UU. y Cuba. Pueden clasificarse, según la edad y el trapío del toro que se lidia, en becerradas, novilladas y corridas de toros propiamente dichas, y desarrollarse a pie o a caballo. Si se ejecutan las suertes a caballo, el festejo recibe el nombre de corrida de rejones o rejoneo. Cuando se combinan ambas disciplinas en un mismo festejo, se denominan corridas mixtas. Desde sus comienzos, las corridas de toros han despertado vivas polémicas entre partidarios y detractores.

La polémica.

Desde las páginas de  este blog tuve ocasión de abordar el tema taurino a raíz de la convocatoria de una corrida benéfica organizada en León por la Asociación Leonesa de lucha Contra el Cáncer, con ocasión de las últimas fiestas de San Froilán. Ya entonces dejé clara mi postura contraria al maltrato animal, declarando que era una auténtica barbaridad que a estas alturas de nuestra evolución humana continúen celebrándose actos que implican la tortura de animales para divertimiento del “respetable”. Un respetable que para mí, y siento lo que voy a decir porque sé que molestaré a alguien-, bien poco tiene de eso. Las corridas de toros me hacen pensar irremediablemente al circo romano y a la plebe inculta que disfrutaba viendo como las fieras despedazaban a los cristianos.

Dicen los entendidos que la “Fiesta Nacional” no tiene vuelta de hoja. Que gusta o no, que te enamoras de ella a primera vista o la aborreces para siempre. Y a mí me ocurrió lo último. Personalmente sólo recuerdo haber asistido a dos corridas en mi vida. La primera era muy joven cuando la vi, en compañía de mi padre, en España. Y, pese a la vistosidad del espectáculo y el colorido de la fiesta, que sí me agradó, me disgustó profundamente el maltrato animal. Volví a repetir por una segunda vez, en esta ocasión en Venezuela, y por aquello del que no se diga. Y recuerdo que salí aún más convencido de que aquello no era para mí. En mi memoria perduran los chorros de sangre del animal herido, lanzados por la presión sanguínea hasta varios palmos de altura por encima de su espinazo. Y prefiero evitar pensar en el descabello torpe aplicado sobre su cerviz rendida, repetido una y otra vez. Y es que para mí, con todo el respeto posible, las corridas de toros no me aportan los valores históricos, artísticos o de identidad que sus defensores encuentran en la “Fiesta Nacional”. Al contrario, me suponen una de las más evidentes demostraciones de la apología del sufrimiento, de la agresividad irracional del hombre sobre el animal y del desprecio por la vida. Algo, a todas luces, incompatible con la cultura.

Traeré aquí el recuerdo del cardenal Isidre Gomà y Tomàs (1869-1940), con quien creo compartir pocas cosas, aunque sí su especial cariño por poblaciones del campo de Tarragona como La Riba, Montbrió del Camp, Valls o Montblanc. El defensor de la “cruzada” nacional y de la Hispanidad, y que por tanto difícilmente podrá ser refutado por la derecha arcaica que acaba de salir en manada a defender la “Fiesta Nacional”,- con la presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre a la cabeza-, es el autor de estas palabras: “El toreo es el último escollo de una humanidad sin civilizar”.

Las encuestas confirman el paulatino desinterés de los españoles por las corridas.

Los toreros han dejado de ser los ídolos que fueron y que encandilaran a actrices como Ava Gardner o escritores como Ernest Hemingway. Ya no despiertan el fervor de las multitudes, como lo hicieran Manuel Laureano Rodríguez Sánchez, más conocido como Manolete o, en época más reciente, Manuel Benítez El Cordobés”. Aunque continúen teniendo bastante gancho a nivel mediático. Según los datos del sondeo realizado por Gallup, y aportados por Ecologistas en Acción, que lleva tiempo luchando por la prohibición de las corridas de toros, en los últimos años el 72,1 por ciento de la población en España afirma no tener ningún interés por los espectáculos taurinos. Este desinterés lo muestran sobre todo las mujeres, con un 78,5 por ciento, y las personas con edades comprendidas entre 15 y 24 años, 81,7 por ciento.

”Sólo el 7,4 por ciento de los españoles siguen estando muy interesados en la injustamente llamada Fiesta Nacional“, subraya la asociación ecologista. Sin embargo, un 26,7 por ciento de las personas encuestadas afirman estar interesadas por las corridas de toros, de las cuales un 19,3 por ciento afirma estar “algo” interesada. Un 7,4 por ciento manifiestan que les interesa “mucho“.

Desde el punto de vista de la evolución histórica, la encuesta continuada de Gallup permite reflejar que el interés por las corridas de toros mantiene la tendencia a la baja, ya que, en 1993, el estudio reflejó un 38 por ciento de interés; en 1999, se situaba en el 32 por ciento; en el 2002, la afición era del 31 por ciento y, actualmente, es del 26,7 por ciento. Son datos que demuestran contundentemente el constante y generalizado incremento de los españoles que rechazan las corridas de toros.

Para mí existe una correlación entre aumento de nivel cultural y disminución del interés por las corridas de toros. Aunque reconozco que la locura del pueblo español por el espectáculo futbolístico continúa planteándome algunas dudas sobre esta opinión…

Un ecologista en El Bierzo.

Corrida de toros ‘benéfica’ en León: ni san Froilán, ni san Francisco de Asís, lo hubiesen permitido. 01/10/09. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

Espontánea Esperanza Aguirre. 05/03/10. Elpais.es.

Ecologistas en Acción estudia recurrir las declaraciones de “Bien de interés cultural” de las corridas de toros. 06/03/10. EcoDiario.com.

Un ecologista en El Bierzo.

Comentario por Carrera el 14/04/2010.

Las personas que disfrutan viendo como un ser vivo muere sufriendo, no lo entiendo. Perdonad. Gracias.

Corrida de toros ‘benéfica’ en León: ni San Froilán, ni San Francisco de Asís, lo habrían permitido

Es probable que San Froilán, este venerable anacoreta que oró en El Bierzo y que, por petición popular dirigida al rey, llegó a ser obispo -el más querido de todos los obispos de los leoneses-, probablemente hubiese estado en desacuerdo con que se torturara a animales para celebrar su festividad. Y, desde luego, estoy plenamente convencido de que San Francisco de Asís tampoco lo habría aprobado. Aquel que con su humanísima naturaleza hablaba con el lobo, al que llamaba “hermano lobo” no lo habría permitido. Su festividad se celebra el 4 de octubre. Precisamente el día elegido por la Asociación Leonesa Contra el Cáncer (ALCC), con el beneplácito de las autoridades municipales, para celebrar en León una supuesta jornada benéfica taurina. ¿Benéfica para quién?

Desde luego no para las reses que participarán en la corrida, y que no tendrán oportunidad de salir vivas del cerco a las que se las someterá sin piedad alguna. Espectáculo colorido, pero cruel donde los haya, publicitado turísticamente para vergüenza nuestra como “Fiesta Nacional” y que proporciona a sus admiradores la sensación de poderío que debieron sentir aquellos romanos deshumanizados que, hace veinte siglos, desde las gradas, disfrutaban mirando en el circo como las fieras devoraban a unos desdichados, o como los gladiadores se destrozaban ente sí.

Quizás el empresario taurino Gustavo Postigo, propietario de la Plaza de toros de León y afectado el año pasado por un cáncer, creyó actuar de buena fe al organizar esta corrida. Una presunción que extiendo al doctor Serafín de Abajo Olea, presidente de la Asociación leonesa contra esta enfermedad, sin duda preocupado por recaudar fondos para un estudio que se está llevando a cabo conjuntamente con la Universidad de León. Pero, si el empresario no fue capaz de intuir el claro rechazo que su decisión de vincular el negocio taurino con la lucha contra el cáncer podía provocar en algunas personas sí debiera haberlo previsto el presidente. La mala imagen que ofrece la asociación organizando un acto así es un desacierto que alejará a miles de personas, no sabemos durante cuánto tiempo, de su anual colaboración económica con la misma. Y, como dije, somos cientos de miles los que pensamos así.

Estoy convencido de que se podía haber celebrado otro tipo de evento (un concierto de música, un partido de fútbol, etc.) para recaudar fondos para la organización… Seguro que posibilidades deben de existir mil. Pero no, ¡han de organizar una corrida ‘benéfica‘ de toros! Por otra parte, según informaciones que he recibido, también falsamente benéfica. Porque, según dicen los animalistas, allí todo el mundo cobrará lo que le corresponde por su trabajo. Gastos que pueden alcanzar los 200.000 euros si se contabiliza la compra de las reses y los honorarios de los toreros y de sus cuadrillas. Y como suele ocurrir, la venta de las localidades no cubrirá ni de lejos todos los gastos, y esto pese a que las entidades que subvencionan las corridas taurinas suelen comprar un buen número de localidades para regalar a amigos y también –en algunos casos- pesebreros.

Así pues, al final estas corridas siempre resultan deficitarias y, como suele ocurrir,  -y es algo de lo que empezamos a estar hartos- acabaremos poniendo dinero entre todos, participemos o no en el festejo. Al final, la Asociación Española de Lucha Contra el Cáncer sólo se llevará una pequeña porción del pastel. Tal vez hubiese sido preferible que nos lo hubiesen pedido directamente, algo con el que estaríamos de acuerdo todos los contribuyentes. En cualquier caso más de los que participarán en  este espectáculo degradante en el que los únicos que hacen su agosto acabarán siendo la empresa taurina, los toreros y su equipaje. Y encima, lo que es el colmo ya, se nos mostrarán ante el público como ¡los benefactores de la humanidad! Desde aquí animo a los lectores que discrepen con esta corrida a que llamen a la AECC, que cuenta con un número de teléfono gratuito (900 100 036)  – y dejen bien clara su postura sobre este asunto. Otra cosa, me dice mi informadora que la corrida no figura en el programa municipal oficial, aunque sí está anunciada en la prensa. ¿Será que la alcaldía se avergüenza de ella?

¡No, señor Serafín de Abajo! No, Asociación Española Contra el Cáncer. ¿Más de medio siglo aunando esfuerzos de una asociación pionera en la lucha contra el cáncer como es la suya, y el haber vivido de cerca tanto sufrimiento humano, no han sido capaces de despertar en usted la sensibilidad contra el sufrimiento animal? La lanza abrirá la piel del animal, las banderillas de fuego quemarán su carne y la espada atravesará sus pulmones, su hígado y sus vísceras… No le importa. ¡No es más que un animal! “No sufre, no piensa, no siente…” Quizás piensa que si están en este mundo es para nuestro divertimiento y como despensa de carne para los humanos.

Yo repetiré aquí, y no me cansaré de recordarlo a quien sea, las sabias palabras del hombre de la no violencia, Mahatma Gandhi, cuando afirmó que el nivel cultural de una civilización puede conocerse por el respeto que demuestra hacia los animales.

Pienso en los más de 550 millones de euros de dinero público que el Gobierno español y sus distintas administraciones gastan cada año en el mantenimiento de la tauromaquia. Cuánto mejor sería que destinasen dicha cantidad a oenegés y a otros fines sociales, como por ejemplo la sanidad o la educación. ¡Que falta nos hace! Yo el otro día tuve que marcharme del médico porque ya llevaba esperando más de una hora de retraso sobre el horario de cita y tenía otro compromiso.

Como la gran mayoría de los españoles he colaborado en numerosas ocasiones con la Campaña contra el Cáncer que organiza la Asociación Española Contra el Cáncer. Pero, le aseguro que después de esto me lo pensaré dos veces antes de volver a hacerlo, o al menos, hasta  que usted –¿o tendría que decir ustedes?- no presente una disculpa pública en la que reconozca su error al aceptar una propuesta que ofende la dignidad de muchos de los españoles.

El Partido Antitaurino contra el Maltrato Animal y Ecologistas en Acción reclaman un San Froilán sin toros.

El PACMA y Ecologistas en Acción enviaron, el día 26 de octubre del corriente, una carta a la Asociación Leonesa Contra el Cáncer reclamando un San Froilán sin toros y denunciando que, benéficas o no, siempre acaban pagándose con fondos públicos. Ambas organizacionesllevan tiempo reclamando al Gobierno que los más de 550 millones de euros anuales de dinero del contribuyente que recibe la industria taurina sean invertidos en servicios públicos, entre ellos en la mejora de la Sanidad. Esto sin duda beneficiaría a los enfermos de cáncer mucho más que la dudosa recaudación de un espectáculo tan lamentable como una corrida de toros.

Apúntate a la cibermanifestación para el fin de las subvenciones a la tauromaquia.

Ecologistas en Acción convocó el pasado 13 de septiembre la primera manifestación virtual contra las subvenciones públicas a la tauromaquia. Hoy te invito a brindar tu apoyo a la organización y a su causa subiendo tu foto a un portal virtual. Yo ya lo hice.

Porque no queremos que nuestro dinero sea destinado al maltrato de animales; Decimos NO al detrimento de la educación a favor de la industria taurina; NO al detrimento de la sanidad a favor de los empresarios taurinos; NO al detrimento de la asistencia social a favor del maltrato de animales. ¿Toros? Con mis impuestos NO, gracias. ¡Actúa!

Comunicado del PACMA.

Si no estás de acuerdo con la celebración de una corrida de toros benéfica en las fiestas de San Froilán, ¡no te quedes de brazos cruzados! Pasa a la acción. Hay varias cosas que puedes hacer para que tu disconformidad sea oída.

1. Escribe o llama a la Asociación Leonesa Contra el Cáncer mostrando tu desacuerdo con la celebración de una corrida de toros benéfica: ALCC. Plaza de Santo Domingo, 4, 8º Izq. 24001 León. Tlf. 987 27 16 34

2. Escribe a la Sección de Cartas al Director de los periódicos de León.

3. Presenta una queja al Procurador del Común solicitando que no se utilicen tus impuestos para financiar corridas de toros, benéficas o no (te proporcionamos un modelo). Puedes hacerlo personalmente en el registro de la sede, por Internet, rellenando el formulario en este enlace: http://www.procuradordelcomun.org/quejas4.php, o enviándola a esta dirección: Javier Amoedo Conde. Procurador del Común de Castilla y León. Plaza de San Marcos, 5. 24001  León. (El formulario cibernético ya no funciona).

4. Puedes hacer llegar tu protesta también a los negocios que patrocinan los carteles de la corrida de San Froilán, y que son los siguientes: Hotel Conde Luna. Avda. de la Independencia, 7. 24003 León. Tlf. 987 20 66 00; Centro de Estética Osiris. San Agustín, 2, 3ºD, León. Tlf. 987 23 52 29; Patatas Valderrey. Riego de la Vega, León. Tlfn.: 987 60 59 05.

5. Regístrate en la primera foto-manifestación contra las subvenciones a la tauromaquia  y difunde el video de la campaña.

Fiestas de San Froilán, del 5 al 12 de Octubre.

Pero no todo ha de ser negativo hoy. Quiero sumarme a la alegría de los leoneses dedicando unas líneas a su fiesta más entrañable: San Froilán. Un festejo inaugurado oficialmente el día 27 con la ya habitual y espectacular representación teatral de la coronación de Alfonso VII, el nuevo emperador de la cristiandad.

Es importante destacar que durante estas fiestas, que se alargan durante toda la primera semana de octubre, la ciudad vive un ambiente de inspiración antigua y medieval, con mercados de época donde los visitantes pueden disfrutar de puestos artesanos, exhibiciones de cetrería, talleres de oficios tradicionales y espectáculos de todo tipo, incluida la lucha leonesa o el juego de los bolos.

Son también las fechas idóneas para revivir la romería a la Virgen del Camino, en donde habrá que hacer cola para tirar al santo de la nariz en la Puerta de San Froilán, con las avellanas como protagonistas de la fiesta. O para disfrutar de la belleza de los carros engalanados, de la mayor concentración de pendones de la provincia o volver a tomar partido en la lucha dialéctica que provoca el “Tributo de las 100 doncellas” o el inigualable Foro u Oferta de las Cantaderas. Todo ello acompañado de morcilla leonesa, chorizo asado o entrecallado y un buen vino de la tierra.

Un ecologista en El Bierzo.

La corrida benéfica de San Froilán se destinará al estudio del cáncer de colon. 20/06/09. Diariodeleon.es.

Tres toreros para una causa noble. 20/06/09. Diariodeleon.es. 

Corrida de toros benéfica en las fiestas de San Froilán. 28/09/09. Diariodeleon.com.

Sangre en la arena. 29/09/08. Youtube.com. XxJosepfxX.

Programa San Froilán 2009. 30/09/09. Diariodeleon.es.

Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”. Mahatma Gandhi.

Ayuntamiento de León, pagina web con la programación festiva. (Este enlace ya no funciona). ste es el nuevo enlace de la web leonesa.

Comentario por Daniel el 04/10/2009.

Siempre me parecerá que este tipo de celebraciones demuestra la estupidez en general de la cultura de nuestro país.

Comentario por Erdaa Q ess esto…? el 03/03/2010.

¡No jodaaa! Qué fue esta vaina. Qué bien que el PACMA esté para defender a los toros. Porque echee… pobres. Ellos son animales que merecen vivir.  Espero que tomemos conciencia de esto.

Comentario por Ana el 10/03/2010.

¡Qué sadismo existe por Dios! Leo: “La corrida de San Froilán se destinará al estudio del cáncer de…”. ¡Querrán decir los beneficios! ¡Qué hipocresía y qué pena!