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Sobre cómo los lobbys empresariales energéticos deciden sobre el cambio climático en Europa

Torres de enfriamiento de la central térmica de  Jaenschwalde (Lausacia, Alemania).

Torres de enfriamiento de la central térmica de Jaenschwalde (Lausacia, Alemania). Greenpeace.org.

En el año 2009 opiné que las decisiones sobre las medidas necesarias para combatir el cambio climático debían dejarse en manos de los expertos y no de los políticos, al considerar que estos últimos están más preocupados por intereses cortoplacistas, de partido y personales, que por los generales de la humanidad.

Obama, Sarkozy, Merkel y otros líderes mundiales en la Cumbre del Clima de Copenhague.  7 - 18 dic. 2009.

Obama, Sarkozy, Merkel y otros líderes mundiales en la Cumbre del Clima de Copenhague. 7 – 18 dic. 2009.

Emití tal opinión tras el desencanto del fracaso de la Cumbre del Clima de Copenhague, experimentado después de una movilización climática como jamás se había conocido antes.

No pretendo ser un experto en este tema, ni tampoco en ninguno de los que trato, por más que a fuerza de ocuparme de algunos, durante años, es posible que acabe disfrutando de algún conocimiento sobre los mismos. No obstante, continúo considerándome más como un divulgador que otra cosa.

Divulgador de inquietudes, pero también una persona que, por su interés por temas tan diversos como los tratados en este blog, y en contacto permanente con la información, me considero poseedor de una visión bastante global, y actualizada, sobre muchos asuntos.

Hamburgo. Vías peatonales y ciclistas comunicarán todos los barrios de la ciudad. Bicicriticaleon.com.

Hamburgo. Vías peatonales y ciclistas comunicarán todos los barrios de la ciudad. 2015. Bicicriticaleon com.

Ayer escribí sobre Hamburgo y su sistema de transporte sostenible centrado en gran medida en una utilización masiva de la bicicleta por los ciudadanos. Una de las ventajas de esta organización, según comentaba una de las responsables municipales de la misma, era la disminución en la emisión de gases de efecto invernadero.

Eso me ha traído a la memoria un manifiesto, cuya primera referencia tuve a través del blog de Federico Mayor Zaragoza, pero que más tarde encontré también en el diario ‘El País´, sobre el compromiso adoptado por los alcaldes de algunas de las principales ciudades europeas para reducir esas emisiones.

La importancia de ese compromiso no es baladí, porque como ellos mismos publican en un manifiesto, afecta a muchos millones de individuos en Europa. Sabido es la tendencia, en una buena ya planetaria, a la concentración urbana y el despoblamiento rural.

Me interesaba destacar esa preocupación medioambiental de los grandes alcaldes por el calentamiento global, y su buena disposición a colaborar en su mitigación. Es cierto que, en las grandes ciudades, es quizás donde más y mejor se noten las medidas que aprueban en esta dirección.

La petroquímica de Tarragona, polígono norte. Foto: Josep Lluis Sellart.

La petroquímica de Tarragona, polígono norte. Foto: Josep Lluis Sellart.

Preocupación ambiental que parece menos clara en muchos gobiernos y menos aún en sus empresarios, más preocupados por sus beneficios que por lo primero. Y en este asunto los intereses creados, a través de las llamadas puertas giratorias, parecen jugar un importante papel. Sin embargo, no creo que sólo sean esos altos excargos políticos los que dificulten el logro de mayores éxitos en el control del cambio climático, pues lo hacen también los empresarios con la connivencia del gobierno.

Su presencia en las comisiones reguladoras coordinadas por la Unión Europea (UE) es más que notable, y eso es algo que no ocurre sólo en nuestro país. Según datos publicados por Greenpeace en marzo pasado ocho de los doce miembros que conforman el órgano europeo encargado de establecer la línea roja a las emisiones de gases de efecto invernadero son trabajadores de Gas Natural Fenosa, Iberdrola y Endesa. Otros tres pertenecen a la Administración y uno a la Escuela de Ingeniería de Sevilla.

Aclaro que me estoy refiriendo al llamado ‘Proceso de Sevilla’, por el cual la Unión Europea ha solicitado a cada Estado miembro una propuesta sobre límites a la contaminación producida por las plantas térmicas de carbón, consideradas como las principales responsables del cambio climático en el Viejo Continente.

Ese proceso da como resultado los llamados BREF (BAT References Documents, en inglés) o Documentos de Referencia sobre las Mejores Técnicas Disponibles (MTD). La Directiva de Emisiones Industriales establece que las conclusiones sobre las MTD deben constituir la referencia para el establecimiento de las condiciones del permiso para la explotación de una instalación.

Isabel García Tejerina. Valladolid, 2014. Wikipedia.org.

La ministra de Agricultura y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina. Valladolid, 2014. Wikipedia.org.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ve como “normal” que las empresas energéticas se integren en la delegación gubernamental encargada de establecer la nueva Directiva de Emisiones Industriales. “Nos ayudan”, sostiene Carmen Canales Canales, responsable política de coordinar el grupo de trabajo. Pero lo que no dice es que esa presencia de las eléctricas y energéticas españolas en órganos decisivos sobre las emisiones de gases contaminantes es una de las más abundantes en términos absolutos.

Ciertamente me parece una exageración, aunque en ese aspecto nos superen por goleada los griegos, donde los siete miembros del órgano consultivo pertenecen a empresas interesadas (Public Power Corporation y Hellenic Petroleum). Tampoco quedan mal situados los ingleses, con cinco miembros de la industria (como E.ON y Stanlow, una refinería de petróleo) en un comité formado por nueve personas.

Con estos números no es difícil asegurar que esas compañías están sobrerrepresentadas, por lo que no nos puede sorprender que Tatiana Nuño Martínez, responsable de Energía y Cambio Climático de Greenpeace, opine que las empresas lo hacen para “asegurar su negocio”.

Greenpeace ha pedido por escrito a la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, que impida con carácter de urgencia la presencia de esos representantes de las compañías eléctricas en la delegación que representa al Gobierno de España ante la UE. Lo que ha podido responder la ministra lo ignoro, pero me lo imagino.

Desde luego, queda meridianamente claro que, más allá de lo vergonzoso que pueda resultar esta situación, resulta extremadamente arriesgado para la población que sean las propias empresas eléctricas y otras las que establezcan las normas que marquen los límites a la contaminación que producen . Y que afecta a nuestra salud.

Central térmica de Compostilla II (Cubillos del Sil). 1 enero 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

Central térmica de Compostilla II (Cubillos del Sil). 1 enero 2015. Foto: Enrique L. Manzano.

En España existen 15 centrales térmicas de carbón (repartidas por Andalucía, Castilla La-Mancha, Castilla y León, Asturias, Aragón, Baleares y Galicia) que gestionan seis grandes compañías: E.ON, Endesa, Gas Natural Fenosa, Iberdrola, HC Energía y Elcogas. Todas, excepto la alemana E.ON, han conseguido representación en el órgano que está llamado a regular los límites de contaminación, especialmente Endesa y Gas Natural Fenosa con dos representantes cada una.

De esta manera las empresas españolas serán juez y parte en un proceso de vital importancia para millones de españoles y europeos, ya que según la investigación de Greenpeace casi el 50% de los miembros de las delegaciones gubernamentales europeas trabaja en la industria energética.

De 352 miembros del grupo de trabajo técnico (TWG, por sus siglas en inglés), 183 son empleados en las compañías que deberán ser reguladas, algo que ocurre cada 10 años. “Nosotros participamos con el Ministerio de Medio Ambiente, que es el que después se comunica directamente con Bruselas”, sostiene Lourdes Gómez de la Vega, representante de Gas Natural Fenosa en el comité.

No cabe duda que la excesiva presencia de grupos empresariales directamente afectados en sus intereses económicos no es la mejor solución. Y también que puede desembocar en una pérdida de protección del derecho a la salud de los europeos, reconocido en todas las constituciones avanzadas.

La línea roja de las emisiones permitidas es flexible, y por lo tanto sujeta a variaciones. Esos límites son actualmente de 300 mg/nm3 (miligramos por metros cúbicos normales) para el dióxido de nitrógeno (que según la Organización Mundial de la Salud afecta a la función pulmonar) y el óxido de nitrógeno (que daña, de forma más aguda que el anterior componente, a las capacidades respiratorias). En la actualidad, los veintiocho miembros de la UE quieren rebajar esas emisiones a 180 mg/nm3 en los próximos 10 años. Y Greenpeace exige que se limiten a 35 mg/nm3 para 2050.

Informe 'Cortinas de humo'. Madrid, 12 marzo 2015. Greenpeace.org.

Informe ‘Cortinas de humo’. Madrid, 12 marzo 2015. Greenpeace.org.

Fuentes conocedoras de las negociaciones aseguran que España será uno de los países con más “manga ancha” a la hora de sobrepasar la barrera de la polución. Y basan su opinión en que nuestro país es el que más representantes del sector energético privado tiene en sus órganos. Muy desorientados no andan cuando la delegación, coordinada por Canales, ya se ha encargado de vetar siete de las ocho propuestas de reducción de diferentes gases nocivos aludiendo a que “no se ha tenido en cuenta el factor económico”.

Pero España, Reino Unido y Grecia no son los únicos países de la Unión donde la industria eléctrica y energética tiene representación. Finlandia, República Checa, Estonia, Hungría, Italia, Malta, Polonia, Portugal y Eslovaquia también cuentan con reguladores ligados a la industria privada. Ellos son los que también influirán a la hora de fijar los nuevos límites a las emisiones de sus compañías.

Según el informe de Greenpeace, tan sólo tres países, Austria, Países Bajos y Suecia, son los que “persiguen la protección de la salud pública”.

A destacar que un estudio de la Universidad de Stuttgart (Alemania) ha establecido que cabe situar a las emisiones de las centrales térmicas como responsables de la muerte prematura de 22.300 ciudadanos europeos en 2010.

Un ecologista en El Bierzo.

Efectos nocivos de la contaminación del aire sobre el organismo humano. Informe 'Cortinas de humo'. 12 marzo 2015. Greenpeace.org.

Efectos de la contaminación del aire . Informe ‘Cortinas de humo’. 12 marzo 2015. Greenpeace.org.

Los alcaldes europeos a la vanguardia de la lucha contra el deterioro medioambiental. 01/05/15. Federicomayor.blogspot.com.es.

El cambio climático: compromiso europeo y soluciones locales. 25/03/15. Elpais.com.

Greenpeace denuncia las presiones del lobby energético español ante la UE. 20/03/15. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

La ‘cortina de humo’ de la industria energética. 11/03/15. Elpais.com.

Cortinas de humo. 12/03/15. Greenpeace.org.

Cortinas de humo. 12/03/15. Greepeace.org. Pdf.

Mejores técnicas disponibles (MTD). Magrama.gob.es.

El Movimiento Cívico contra Sama-Velilla anuncia nuevas acciones contra la instalación de la línea eléctrica

No conozco a Joaquim Sempere personalmente, pero he oído comentar su defensa del decrecimiento’ como la solución para reducir la insostenible huella ecológica de los países occidentales, que está llevando nuestro planeta al borde del colapso. Autor de “Mejor con menos”, un libro que denuncia la explosión consumista y que recoge admirablemente el sentimiento que anima a quienes ven en un retorno a lo elemental la vía para reducir nuestro impacto ecológico sobre el entorno.

Joaquim Sempere tiene sesenta y ocho años de edad y es licenciado en Sociología por la Universidad de París X, además de doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona. Fue director de la revista “Nous Horitzons” y es miembro del consejo editorial de la revista “Mientras tanto”. Entre 1972 y 1980 fue dirigente del PSUC y actualmente trabaja como profesor de Sociología en la Universidad de Barcelona (UB) en temas de medio ambiente. Ha escrito varios libros, como “El final de la era del petróleo barato” (Icaria, Barcelona, 2008), “La explosión de las necesidades” y algunos más. En lo que respecta a “Mejor con menos” es posible encontrarlo y adquirirlo en esta dirección.

Sempere, que fue compañero sentimental de la escritora Montserrat Roig, publica además excelentes artículos de opinión, uno de los cuales me viene ahora como anillo al dedo para matar de un tiro dos pájaros. Por un lado saca a la luz el desastre del apagón eléctrico ocurrido en Gerona hace poco, sobre el que yo quería hablar, y por el otro me permite mencionar nuevamente el tema de la línea Sama-Velilla, que por desgracia continúa coleando y para cuya campaña el Movimiento Cívico está recabando una ayuda económica urgente. Por el momento facilito el correo del Movimiento (contactar@salvemoslamontanaleonesa.info) y también la información para entregar  fondos a la campaña: (Caja España en La Vecilla (León); nº c. c.: 2096 0042 64 3258474904). La cuenta está a nombre de Unión de Concejos.

En lo que concierne el artículo de Sempere, sólo quiero añadir una cosa que él no menciona y que para mí es una parte de las causas del desastre eléctrico catalán. Recordemos que hubo hace tiempo un interés importante de una empresa catalana, Gas Natural, por adquirir una parte de las acciones de Endesa. Y también que se armó la marimorena en España porque esa empresa era catalana y se temía, no se sabe muy bien por qué, que controlasen excesivamente el sector energético. Después vinieron los arrumacos con la alemana “e.On”, que quedaron en agua de borrajas, y finalmente llegó la italiana Entel, que fue la que puso el fajo más gordo de billetes sobre la mesa. Pagó muy caro lo que compró, probablemente más de lo que valía. Y como se trata de una empresa capitalista, y su finalidad es hacer negocio pete quien pete, pues de algún sitio tenía que sacar el dinero despilfarrado. ¿La solución? Ahorrar. Es decir, invertir lo mínimo, y desde luego no inmediatamente, en renovar viejos tendidos eléctricos. Las torres catalanas se plegaron en dos porque estaban oxidadas y no lograron soportar el vendaval. Las fotos de las torres tras el desastre sufrido hablan por sí solas en este sentido.

Tampoco menciona Sempere que el mayor enemigo de las redes descentralizadas es el oligopolio de las grandes eléctricas. Los macroproyectos, económicamente inalcanzables para las pequeñas empresas les sirven de barrera perfecta para frenar la entrada de posibles competidores. Sin embargo, apostar por las microcentrales y territorializar la producción y el consumo eléctrico se me antoja como lo ideal, lo más sostenible y, desde luego, lo que hace años que las organizaciones ecologistas llevan pidiendo.

A continuación transcribo el texto del artículo de Sempere, publicado en el diario digital  “Público” el día 26 de marzo, y cuyo original todavía permanece en la red en el momento de la revisión de este artículo (diciembre, 2013).

El colapso eléctrico, por Joaquim Sempere.

“La situación creada en varias comarcas gerundenses por el apagón de una semana provocado por la nevada del 8 de marzo, que afectó a 200.000 personas, invita a la reflexión. La visión de 33 torres eléctricas rotas como frágiles cañas estremece. Lo tendrán difícil las compañías eléctricas implicadas (Endesa y Red Eléctrica Española) para esquivar su responsabilidad. ¿Acaso la obsesión por reducir costes para aumentar los beneficios ha llevado a instalar torres de pacotilla y no invertir en su mantenimiento? Las investigaciones deberán aclarar este punto. También las administraciones públicas deberán explicar si sus normas sobre líneas eléctricas se han cumplido y, en caso afirmativo, asumir la responsabilidad por unas normativas tal vez inadecuadas.

Habrá que decidir dónde termina la “fuerza mayor” y empieza la negligencia humana. El Gobierno deberá imponer a las eléctricas la exigencia de hacer frente a sus responsabilidades. Y si no pueden, esperemos que no se repita el bochornoso espectáculo de rescatar con dinero público unas empresas privadas (entonces fueron bancos) para dejarlas luego en libertad para seguir funcionando como antes. ¿Será capaz el Gobierno catalán de hacerlo, cuando resulta que el director general de Energía es Agustí Maure, antiguo alto directivo de Red Eléctrica? ¿O cuando el presidente Montilla defiende la tesis de Endesa de que si la proyectada línea de muy alta tensión (MAT) hubiera estado instalada, los daños habrían sido menores?

En este caso, el problema no ha sido de suministro sino de distribución, y las redes que han fallado son las de media y baja tensión, las que llegan hasta los consumidores finales. La existencia de la MAT, por tanto, no habría servido de nada. Es más, en la polémica en torno a la MAT, los alcaldes que se oponen a ella aceptarían, si acaso, su soterramiento, que sería más caro pero más seguro ante tormentas como esta última u otras eventualidades meteorológicas. Y viendo lo ocurrido, con reparaciones y compensaciones millonarias a la vista, parece que habrá que rehacer los cálculos, y la opción de línea soterrada saldrá reforzada.

Pero el caos provocado por el apagón tiene otras facetas. La historia de las redes eléctricas centralizadas está punteada de apagones, algunos monumentales, como el de 2003 en el noreste de Estados Unidos y Ontario, que dejó sin luz a 50 millones de personas, o el de 2006, que afectó a gran parte de Europa occidental. Por esto hace años que se investiga y experimenta en modelos descentralizados de suministro eléctrico.

En 2006, la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea publicaba un opúsculo (que se puede consultar en http://europa.eu.int/comm/research/rtdinfo sobre las “redes inteligentes” (smart grids) que señala la conveniencia de pasar de las redes centralizadas aún imperantes a redes descentralizadas. La idea está muy elaborada. Implica redes en telaraña, como Internet, donde la electricidad se inyecta desde muchos nodos, lo cual implica no sólo centrales grandes, sino también pequeñas, y multitud de instalaciones fotovoltaicas y otras instalaciones domésticas de generación eléctrica en casas particulares y otros edificios. También prevé múltiples focos descentralizados de almacenamiento de electricidad. Una red así no sólo dispersa la generación eléctrica por el territorio, sino que aproxima producción y consumo, reduciendo las pérdidas por transporte. Se basa no en tres o cuatro, sino en miles de productores. Una red de este tipo es mucho menos vulnerable a desastres como el acaecido en Catalunya.

Este sistema es el futuro y su viabilidad aumenta a medida que se introducen innovaciones como la que Volkswagen ya comercializa en Alemania: instalaciones domésticas de calefacción con gas natural que, por cogeneración, aprovechan el calor sobrante para producir electricidad e inyectarla a la red. En Hoogkerk (Holanda) funciona ya una “red inteligente” que agrupa 25 hogares. Ya hoy la fotovoltaica y la eólica tienen una viabilidad probada para avanzar hacia este modelo.

Por otra parte, si los edificios de la zona afectada hubieran dispuesto de captadores solares térmicos, no se habrían quedado sin agua caliente, y si no hubiera tantas cocinas y calefacciones eléctricas, el colapso habría sido menor. Dependemos demasiado de la electricidad. Las autoridades públicas tienen la responsabilidad de adoptar criterios de diversificación energética y de promover las energías renovables y un cambio urgente hacia sistemas descentralizados. ¿Servirá para ello el plan Zapatero de “economía sostenible”? Sospecho que se va a quedar corto tanto por falta de inversiones como por falta de ideas.

Esperemos que, una vez superados los efectos del colapso vivido, los responsables políticos, en vez de empecinarse en proyectos como la MAT, se tomen en serio la adopción de un modelo energético descentralizado basado en energías limpias y renovables. Es una asignatura pendiente para luchar contra el cambio climático. Hoy, además, es una condición para dormir tranquilos y evitar catástrofes como la del noreste de Catalunya. Una situación tan dramática debiera ser un revulsivo tanto para los gobiernos como para la ciudadanía. No aprovecharla para dar un salto adelante sería una lástima”.

Un ecologista en El Bierzo.

Nota a posteriori: es posible que la cuenta bancaria mencionada en este escrito ya no exista en la actualidad.

El desalojo de la decena de activistas contrarios a la MAT acaba tras 8 horas. 24/03/10. larioja.com.

Entrevista a Joaquim Sempere: “Hay que aprender a vivir satisfactoriamente con menos energía y con menos objetos”. 23/07/08. Economiasolidaria.org. Salvador López Amal.

“¿No quiere parar de consumir? Tranquilo que ya te obligará la realidad a ello. 11/04/10. Farodevigo.es.

Casi doscientos colectivos leoneses en contra de la línea eléctrica de muy alta tensión Sama-Velilla. 31/03/10. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.