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Matavenero, cruce de culturas y contraculturas

Una vivienda en Matavenero. 2010. Foto: Manuel Cuenya.

Una vivienda en Matavenero. 2010. Cuenyablogspot.com.es. Foto: Manuel Cuenya.

Confieso que he visitado Matavenero, el pueblo de los hippies -como lo llaman por aquí- en numerosas ocasiones. Apetece más hacerlo en verano, cuando el tiempo se tiñe de ese azul berciano tan propio de nuestra tierra y las horas del día son más largas. Me gusta la tranquilidad que allí se respira, y también el espíritu de una gente que parece vivir despreocupada de muchas cosas que a mí me parecen indispensables. Quizás por todo esto hace ya mucho tiempo que vengo pensando en la posibilidad de publicar un artículo sobre Matavenero en este blog.

Se puede acceder a Matavenero desde muchos lugares, pero siempre obligadamente a pie en el tramo final. En mi caso he emprendido la ruta hasta el pueblo desde puntos muy alejados entre sí, aunque la mayoría de las veces saliendo desde San Facundo (en las cercanías de Bembibre), que es la ruta a pie más recomendable. Pero, para los que les guste caminar por la montaña también les recomiendo que lo hagan saliendo desde territorios más alejados. Yo lo he hecho desde Paradasolana, pero también desde Riego de Ambrós, pasando en ambos casos por la deshabitada aldea de Castrillo del Monte. Una recomendación: no olviden el mapa.

Para los perezosos siempre les queda la posibilidad de acercarse a Matavenero en coche. Pueden hacerlo siguiendo una ancha pista que sale desde cerca de Foncebadón, en el camino de Santiago. También es el paseo más corto a pie, una vez abandonado el coche en un altozano, aunque también exige unos buenos zapatos.

En Matavenero he pasado algunos buenos momentos hablando con la gente del lugar, que me ha obsequiado generosamente con interesantes anécdotas de su nueva vida.

Da la casualidad de que el otro día me di de bruces con un artículo sobre el pueblo, publicado en un diario local. Y, aún acariciando, desde hace tiempo, el deseo de publicar algo personal sobre esta singular aldea me ha parecido aún más interesante darle la palabra al infatigable viajero y peculiar literato que es el berciano Manuel Cuenya, autor del escrito.

Un ecologista en El Bierzo.

Matavenero, cruce de culturas y contraculturas, por Manuel Cuenya.

Interior de la biblioteca en Matavenero. Fuente: Cuenyablogspot.com. Foto Manuel Cuenya.

Interior de la biblioteca en Matavenero. Cuenyablogspot.com.es. Foto: Manuel Cuenya.

Matavenero: pueblo del Alto Bierzo, en tiempos abandonado, y desde hace algo más de dos décadas resucitado por quienes decidieron, en su día, asentarse como eremitas de la posmodernidad en este lugar, construido en lo alto de la montaña, a más de mil metros de altitud. Mirador estupendo, desde el cual se tienen vistas muy bellas, algo que me hace recordar A Fonsagrada, en Lugo, donde también existe una ecoaldea de características similares (véase el magnífico documental ‘Elogio de la distancia’, “los del otro lado”).

Es probable que Matavenero o Mataveneiro (curioso nombre) sea más conocido fuera que dentro de la provincia leonesa, tal vez porque a la mayoría no les interesa en absoluto lo que se guisa en un poblado en el que viven unos seres, en su mayoría extranjeros que, aun resultando exóticos y hasta extravagantes, viven en su universo de fantasía, alejados del sistema castrador y del aparato burocrático de hipotecas y puterías miles en las que nos encontramos la mayoría de los mortales de la aldea o colmena globalizada. Una vez más, no interesa tener al personal descarriado, a su libre albedrío, sino bien atado, bajo control. Por eso, el tan cantado turismo rural y el desarrollo y potenciación de la ruralidad resulta un engañatolos, porque lo mejor, siempre de cara al sistema caníbal que nos asfixia, es tener adormecida a la población en el zoo urbano-animal. Todos hacinados en la posmaterialista abejera de los rascacielos expuestos al vaivén de las marejadas. ¿A quién le interesan unos tipos/as que van a su aire, que se dedican a cosas tan así como la música, las artesanías, a cuidar de sus animalitos, a los mercadillos, a vivir de un modo digamos contracultural? Por otro lado, quienes viven en esta ecoaldea prefieren pasar desapercibidos, que nadie los moleste ni los joda (fotos no, please), que no son monos de feria ni frikis sobre el trampolín de algún circo ambulante.

San Facundo, punto de partida de la ruta.

Panel indicador de la ruta de San Facundo al Pozo de las Hoyas y Matavenero. 31 agosto 2010. Foto: Manuel Cuenya.

Panel indicador de la ruta de San Facundo a Matavenero. 31 agosto 2010. Foto: M. Cuenya.

La ruta hasta Matavenero tomando como punto de partida la localidad de San Facundo -perteneciente al ayuntamiento de Torre del Bierzo- se me antoja realmente de una gran belleza. Por un sendero zigzagueante, siguiendo la vereda del río y en medio de una naturaleza espléndida, se llega a este poblado hippie donde se respira un ambiente tranquilo. Cabe la posibilidad, siempre atravesando algún pintoresco puente de madera, de alcanzar Matavenero directamente por la ladera derecha, o bien desviarse, hacia la izquierda, para llegar a Poibueno (algo ruinoso, aunque con alguna casa restaurada y una parte de su iglesia aparentemente en pie), y desde ahí trepar hasta la comuna de Matavenero.

Próximo a San Facundo, en la ruta hacia Poibueno, se halla el Pozo de Las Hoyas, donde merece la pena darse un chapuzón, al menos visual. En unas dos horas, sin prisa y recreándose en el paisaje, se llega a Matavenero. La vuelta, ya en descenso por la margen izquierda del río, se puede hacer en poco más de una hora.

Comunidad internacional.

Carpa para juegos infantiles en Matavenero. 2010. Fuente Cuenya.blogspot.com. Foto: Manuel Cuenya.

Carpa para juegos infantiles en Matavenero. 2010. Cuenya.blogspot.com.es. Foto: Manuel Cuenya.

En la actualidad, Matavenero cuenta con un total de setenta personas, casi todos y todas provenientes de diferentes países de Europa, entre ellos, Alemania, Suiza, Italia, Francia o Escandinavia, aunque también hay algunos españoles, e incluso alguna chica ponferradina.

En un principio, año de 1989, sus nuevos pobladores se instalaron en tiendas indias, pero poco a poco han ido construyendo y reconstruyendo sus propias casitas, algunas de cuento, con sus placas solares y todo lo necesario para sobrevivir a las duras condiciones climáticas del invierno, que de seguro lo son. Puro bucolismo rayado por las heladas y las nieves invernales. Pues no todo es orgasmo en el monte de los oréganos.

Alejados, pues, de aquello que huele a urbanidad y artificio, en medio del corazón sagrado de la montaña, los matavenerinos, ecologistas y naturistas, están en la vena contracultural, en contacto directo con la naturaleza y lo natural, aunque de vez en cuando se rocen -es inevitable- con el malestar de la cultura (por decirlo al más puro estilo freudiano). Pues los niñitos también van a la escuela, y cuentan con una biblioteca.

Sin embargo, y en la actualidad, no tienen ningún profesional de la medicina, lo que les vendría muy bien de cara a alguna urgencia sanitaria. La comunidad, en cambio, dispone de un chiringuito, un bar que regenta Karl, y en el que se pueden degustar unas suculentas Okara-burguer hechas con soja y revestidas con queso fundido.

Confieso mi admiración y simpatía por esta gente y su capacidad para vivir así, en estas condiciones, que no deben ser del color rosa de las pijerías andantes y fresita. “Jo, tía, qué fuerte, no”. Capaces como han sido de romper con su anterior vida, quizá más reglada y mil veces más consumista.

Interior del bar. Matavenero. Fuente: cuenyablogspot.com.es. Foto: Manuel Cuenya.

Interior del bar. Matavenero. Fuente: cuenyablogspot.com.es. Foto: M. Cuenya.

El alemán Karl, uno de los primeros en llegar a Matavenero, cuenta que tienen contacto con varios países, entre otros con Méjico, donde se están creando iniciativas similares. Los primeros “repobladores” de esta aldea ecológica del Alto Bierzo, influidos por el Movimiento Arco Iris de Europa, llegaron, aparte de Alemania como Karl, del interesante barrio de Christianía en Copenhague, cuya visita se me hace casi imprescindible para quien se dé una vuelta por esta bella ciudad danesa.

Ecoaldea de Matavenero – León. Vivaleon.com.

La falta de sensibilidad medioambiental del Ayuntamiento de Bembibre provoca una catástrofe ecológica en el río Argutorio

El miércoles 7 de octubre unos operarios de la U.T.E. Hidrogestión Socamex procedieron a abrir las válvulas de desagüe de la presa del Real, también conocida como embalse de San Facundo. Se trata de un depósito en aparente estado de aparente situado en el cauce del río Argutorio que abastece de agua potable al municipio de Bembibre.

Con aquel gesto aparentemente banal dieron vía libre a una avalancha de lodos, acumulados en el fondo del pequeño pantano, cuya consecuencia inmediata fue la muerte de cientos (o quizás miles) de truchas en el tramo del vertido, próximo a los pueblos de San Facundo y San Andrés de las Puentes, ambos pedanías del municipio de Torre del Bierzo, en el Alto Bierzo.

La U.T.E. Hidrogestión Socamex.

El Ayuntamiento de Bembibre privatizó la gestión del agua el 1 de octubre de 2004, momento en que la empresa dedicada al tratamiento y depuración de aguas, la U.T.E. Hidrogestión Socamex asumió esta responsabilidad con un contrato por 25 años.

El alcalde, Jesús Esteban (PSOE) destacó entonces la objetividad de la adjudicación del servicio. Sin embargo, la negativa de la empresa a suministrar el agua a un local con un nuevo arrendatario, por las deudas contraídas por el anterior regente del establecimiento, propició en febrero de este año la creación de la plataforma “Abusos Bembibre”, constituida para denunciar el mal servicio de la concesión.

No puedo valorar la razón que asiste a la misma, pues desconozco la verdad de los supuestos chantajes de la concesionara, así que me limito a facilitar su correo electrónico por si alguien quiere ponerse en contacto: abusos.bembibre@gmail.com.

Una historia que se repite.

Resulta obvio que los trabajadores de la concesionaria no son responsables de la catástrofe ecológica desatada en el arroyo. La responsabilidad hay que buscarla en el técnico de la empresa (si se trata de un error técnico) o en el Ayuntamiento de Bembibre. Alguno de ellos dio la orden del desaguar la presa, incluso conociendo su delicada situación.

El embalse no se puede dragar por la dificultad que conlleva acercar maquinaria pesada hasta el inaccesible lugar en dónde se encuentra. Por dejadez, la pista que sirvió para construirlo no se mantuvo adecuadamente, por lo que desapareció entre la maleza. Y, desde luego, es difícil justificar ignorancia sobre los resultados del desembalse cuando siete años antes se vivieron circunstancias muy parecidas.

En el caso que tratamos, todo apunta hacia la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Bembibre como principal responsable del desembalse letal. Así parece entenderlo la Confederación Hidrográfica del Miño – Sil (CHMS), que acusó al Consistorio bembibrense de un delito ecológico y amenazó con sentarlo ante el Fiscal de Medio Ambiente. El organismo hidrográfico, que tomó muestras del agua del río, – también conocido como río Real -, culpó al cabildo de rebajar hasta en cinco metros la altura el nivel de la presa en dos días. Si la denuncia prosperase las consecuencias acabarán por repercutir en el bolsillo de los bembibrenses. Una perspectiva que, como era de esperar, ha levantado ampollas en la ciudad.

Los técnicos de la CHMS contabilizaron un centenar de truchas muertas, pero según los alcaldes pedáneos de San Andrés de las Puentes, José Luis de la Torre (PP), y el de San Facundo (PP), podrían ser “miles de ellas”.

De la Torre presentó una denuncia por delito ecológico en el Juzgado de Ponferrada al día siguiente del vertido. Así mismo prestó declaración ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), que abrió una investigación.

El presidente vecinal explicó que el vertido incontrolado de lodos producido por el desembalse llegó hasta la confluencia con el río Tremor, tres kilómetros más abajo. Además recordó a los medios que hace siete años murió una gran cantidad de peces por motivos análogos.

De la Torre declaró que el arroyo se encontraba vedado para propiciar la proliferación de las truchas como fuente de ingresos, y que la riada tóxica ha cortado de raíz el proyecto. Seguidamente pidió a la CHMS, a la que ya había advertido del estado de abandono en el que se hallaba la presa, que impida al Ayuntamiento de Bembibre retener más agua en el embalse para evitar “un nuevo desastre ecológico”.

Importancia de la pesca para la economía local.

La pesca es uno de los principales alicientes de esta zona paupérrima que cuenta con limitados recursos agrícolas y mineros. Los vecinos ven en la presencia de los pescadores una fuente de ingresos importante para la economía de la zona. De ahí la queja amarga de algún amante de la pesca en una página digital especializada y en comentarios en la prensa. Y también la de los hosteleros del lugar.

Además, el asunto que hoy tratamos se complica porque el embalse que abastece de agua potable a Bembibre se encuentra físicamente situado en el municipio de Torre del Bierzo, al que pertenecen los pueblos afectados por la catástrofe. Para más inri, los municipios están regidos por formaciones políticas que en el pasado han conocido graves confrontaciones.

El arroyo del Real.

El arroyo del Real nace en la crestería de los Montes de León, en las inmediaciones del barranco de la Molina y al pie del monástico municipio de Foncebadón, situado en la ruta compostelana que pasa por los Montes Aquilianos.

En su discurrir por esta fría región, orientada al norte, atraviesa el poblado de Poibueno, – próximo a los de Fonfría y Matavenero -, antes de ver sus aguas retenidas por la presa del Real.

Las dos primeras aldeas citadas se encuentran casi deshabitadas, mientras que en Matavenero vive una comunidad de vida alternativa y contracultural.

El arroyo ha modelado su cauce en la roca viva, conformando lugares de gran espectacularidad. Es el caso del pozo de las Ollas, situado en un valle que fue refugio de paz espiritual en el pasado, con varios cenobios constituidos, y que permanece aún básicamente virgen.

Una presa deficiente y peligrosa para la fauna del río.

La presa del Real es un claro paradigma de la usurpación que las ciudades grandes hacen de los recursos naturales de los municipios más pequeños. Es una situación también conocida por los vecinos residentes en algunos pueblos del valle del Oza, que han visto como este verano el aporte hídrico de su río principal descendía por debajo incluso del cauce ecológico.

La causa hay que buscarla en el acopio excesivo de aguas que el Ayuntamiento de Ponferrada está realizando en su captación de San Clemente de Valdueza. Es esta una situación de injusto abuso que ya han denunciado tanto el pedáneo de Valdefrancos, como el presidente de la Asociación de Vecinos ‘El Castro’ de Toral de Merayo, y el Partido del Bierzo.

El concejal de Medio Ambiente de Bembibre responsabiliza a la concesionaria.

En el momento del vertido en el río Argutorio, Manuel Ángel Rey, concejal de Medio Ambiente de Bembibre (PSOE), – que por cierto es de San Andrés de las Puentes -, intentó eludir responsabilidades derivándolas hacia la concesionaria. El sábado día 10 del corriente Rey aún recordaba que la limpieza de la presa le correspondía a la compañía.

El concejal lamentó los hechos ocurridos y acabó justiyficandolos por la “obligación de mantener el cauce ecológico del río’ y para “garantizar el suministro de agua”. El edil razonó el vaciado de la presa como “una necesidad”. Y esto, pese al riesgo manifiesto, – debido a las características anticuadas de la construcción -, de que las aguas enlodadas pudieran acabar vertiéndose al río.

Antecedentes del pantano de San Facundo.

En el verano del año 2002 el pedáneo de San Facundo, Ricardo Vila Paz, a la sazón concejal del Ayuntamiento de Torre por la UPL, efectuó unas declaraciones en las que comparó la presa con una “fosa séptica”, reclamó la limpieza de la zona y advirtió del posible daño ecológico que se podía provocar a la fauna. La presencia de truchas muertas en el embalse, el aspecto barroso del agua y el exceso de lodos en la presa fueron los principales riesgos entonces denunciados por Vila.

Una queja que entonces se venía a sumar a la de los bembibrenses por la escasez y mala calidad del agua que recibían de esa misma presa. El concejal de Sanidad, Luis González, lo atribuyó entonces a una avería en la planta potabilizadora.

El pedáneo de San Andrés de las Fuentes reclama la reparación del daño causado.

El viernes día 17, los pedáneos de San Andrés de las Fuentes y de San Facundo acusaron nuevamente de negligencia al Ayuntamiento de Bembibre, al tiempo que reclamaron la recuperación de la pesca perdida.

Los grupos políticos de la corporación de Torre del Bierzo, PP, PSOE y UPL, y su alcalde Manuel Merayo (PP), instaron al Ayuntamiento de Bembibre a que informe “de las actuaciones que vayan a efectuar y que incidan en la demarcación de Torre del Bierzo”.

Los portavoces políticos solicitaron la recuperación del cauce dañado para que pueda reanudar la pesca: “El río era muy truchero y nos hemos quedado sin trucha y eso que entramos en veda este año”, señaló José Luis de la Torre desde la pedanía de San Facundo.

El Ayuntamiento de Bembibre tendrá que pagar por los daños ocasionados.

Después de analizar el agua, la CHMS ha decidido sancionar al Ayuntamiento de Bembibre por el vertido de lodos al río Real. Los técnicos de la Confederación han detectado altos niveles de manganeso, hierro y aluminio, que responsabilizan de los daños ecológicos al río. El organismo de cuencas ya ha confirmado que la sanción afectará al Ayuntamiento de Bembibre como responsable del mantenimiento del embalse.

Aún no ha trascendido la cuantía de la multa que probablemente se le impondrá, pues antes se habrán de valorar los daños causados a la fauna del río. Todo esto al margen de las otras denuncias judiciales que puedan presentarse.

De este modo, y al menos por esta vez, un atentado ecológico no quedará impune. Desde esta página abogo para que este caso ayude a evitar que vuelvan a ocurrir nuevos “incidentes” en el futuro.

Un ecologista en El Bierzo.

Nota: Pese a la trivialización que el alcalde de Bembibre hizo del suceso el ayuntamiento de Bembibre fue multado, levemente en el caso de la Confederación (bajo el mismo signo político que el consistorio) y pesadamente por parte de la Junta (PP). Este blog recoge en ulteriores artículos más información sobre este tema.

Polémica en torno al río Argutorio por la muerte de cientos de truchas. 13/10/09. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

Hidrogestión-Socamex asumirá la gestión del agua de Bembibre. 23/07/04. Diariodeleon.es.

En marcha una plataforma contra el mal servicio de la concesión de agua. 07/02/09. Diariodeleon.es.

La CHMS denuncia a Bembibre por la muerte de peces en el río Argutorio. 10/10/09. Diariodeloen.es.

Agresión continuada al río Oza.  09/10/09. Bierzonatura.blogspot.com.es

Rey responsabiliza de la limpieza de la presa a la gestora del servicio. 10/10/09. Bembibredigital.com.

Torre exige recuperar la pesca en la presa de San Facundo. 17/10/09. Diariodeleon.es.

Sanción al Consistorio por los lodos en el Argutorio. 22/10/09. Lacronicadeleon.es.