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Los vecinos del Valle do Seo disconformes con la construcción de una presa en el río Barjas

El río Barjas a su paso por la zona del azud proyectado. 11 enero 2013. Fuente: unecologistaenelbierzo.wordpress.com. Foto: Enrique L. Manzano.

El río Barjas a su paso por la zona del azud proyectado. 11 enero 2013. Foto: Enrique L. Manzano.

El anuncio de la construcción de una azuda en el río Barjas, un afluente del Valcarce, ha despertado gran inquietud entre propietarios de tierras y empresarios que podrían verse afectados por la obra hidráulica. La autoría del proyecto para la construcción de una presa es de Suma de Energías S. L., empresa perteneciente al conocido empresario minero Manuel Lamelas Viloria, también presidente de la Cámara de Comercio de León.

Lamentablemente, su construcción implicaría la instalación de una tubería de 1,4 m de diámetro por 3,2 kilómetros de longitud, además de la edificación de una barrera de una decena de metros de altura. La potencia producida sería de 1.975 KW.

En San Fiz do Seo, pequeña población leonesa del noroeste berciano perteneciente al municipio de Trabadelo, su alcalde pedáneo, Antonio Abad Álvarez (PP), un ex minero jubilado que me recuerda que en su día estuvo afiliado a CCOO, no oculta su preocupación por el asunto. Si la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil llegase a considerar la obra de bien de interés social sus tierras, y las de sus vecinos, podrían ser expropiadas por unos precios irrisorios.

En esta zona abundan árboles como el roble, el haya, el abedul y el castaño. Este último está considerado como una fuente importante de ingresos para estos minifundistas reacios a desprenderse de sus estrechas parcelas, llanas o de monte, en donde a poco que se descuidan sus castañas acaban rodando a la hacienda del vecino. También existen cotos de caza en la zona.

Zona hasta donde llegaría la cola del azud. San Fiz do Seo. 11 enero 2013. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com. Foto: Enrique L. Manzano.

Zona hasta donde llegaría la cola del azud. San Fiz do Seo. 11 enero 2013. Foto: Enrique L. Manzano.

Aunque situado en el valle do Seo, a San Fiz do Seo son muchos que lo sitúan dentro de la comarca tradicional de la Somoza berciana, en la que se incluye a los Ancares Leoneses. El censo actual de los vecinos se eleva a 72, situándose el pueblo a una altitud de 660 metros. Sus principales vías de acceso son la A-6 y la N-VI, que pasan ambas por Trabadelo, un municipio situado en el Camino de Santiago al que pertenecen, estando separados de su pequeño centro urbano por una distancia de tan sólo tres kilómetros. Otras poblaciones cercanas son La Portela de Valcarce, Las Herrerias y Sotogayoso, situadas también todas ellas a menos de tres kilómetros de San Fiz.

Hay truchas en el río Barjas que, con licencia, se pueden pescar libremente en el tramo situado por encima del coto de pesca de Trabadelo. Es decir, más arriba de la Piscifactoría Bierzo S. L., en la que trabajan Ernesto y su familia, quienes ven en la minicentral eléctrica proyectada un riesgo para su negocio, sobre todo por las posibles variaciones en el PH del agua que alimenta las truchas, y a las que  son muy sensibles. La piscifactoría disfruta de una concesión de agua otorgada por la Confederación, lo que significa que el caudal del río no puede ser modificado. Es decir, que –según me asegura Ernesto- “se ha de respetar en todo momento el caudal ecológico, más el que precise la explotación piscícola”. Otro negocio cercano a la piscifactoría es el ‘Camping Valle del Seo’, auténtica puerta de los Ancares, abierto de mayo a septiembre.

Ruta de la Herrería de Serviz al Hayedo de Busmayor. San Fiz do Seo. 11 enero 2013. Fuente: unecologistaenelbierzo.wordpress.com. Foto: Enrique L. Manzano.

Ruta de la Herrería de Serviz al Hayedo de Busmayor. San Fiz do Seo. 11 enero 2013. Foto: Enrique L. Manzano.

La central proyectada se construiría en el término municipal de Barjas, que gobierna el PSOE, y también afectaría a los terrenos de Güimil, una de sus pedanías. No debemos olvidar que estamos en una zona de muy baja ocupación humana, pero de gran valor ecológico y paisajístico. Y también histórico y etnográfico, si se tiene además en consideración las explotaciones mineras de wólfram, o las numerosas herrerías existentes, de las cuales aún se conservan numerosos vestigios.

San Fiz do Seo es un lugar de paso conocido de los excursionistas, que siguen diversas rutas a la Peña do Seo, otras como la del Wólfram o la que va desde la Herrería de Serviz hasta el Hayedo de Busmayor. Es un espacio rico en fauna local, entre la que abundan patos, nutrias, tejones, ardillas, corzos, jabalíes y aves rapaces.

Los vecinos creen que el azud podría afectar al riego de sus prados, y más aún si se considera que la presa necesitaría tiempo para colmatarse, por lo que adelantan que la central intentaría reducir al mínimo el caudal del río. En Vilela, otra población situada fuera de la zona, también creen que la minicentral podría afectar su disponibilidad de agua de boca, que se capta directamente del cauce del río.

Por el momento, el alcalde de San Fiz do Seo ha comenzado una recogida de firmas de los propietarios afectados por el embalse y que se oponen a su construcción. También han contratado un abogado para la confección de alegaciones contrarias a la obra, las cuales deberá presentar antes del día 22 del corriente, fecha límite para su presentación. Del mismo modo, anuncia movilizaciones para el domingo 20.

Un ecologista en El Bierzo.

Las ruinas del poblado minero de la Peña do Seo. Fuente: moterus.es.

Las ruinas del poblado minero de la Peña do Seo. Moterus.es.

Nota: me ha resultado imposible localizar el proyecto del Salto de San Fiz do Seo en la página de la Confederación. Me sorprende la rapidez con la que se ha cambiado su ubicación o se ha procedido al borrado, lo que impide su consulta. Creo que debería establecerse por ley un tiempo de permanencia mínimo en la red para este tipo de informaciones.

Felizmente el salto eléctrico sería finalmente desestimado por el Ministerio de Medio Ambiente, con fecha del 22 de agosto de 2014, atendiendo a las alegaciones presentadas. Sin embargo, los alegantes tuvimos que enterarnos del éxito de nuestra gestión por la prensa.

Medio Ambiente rechaza la central hidroeléctrica en el río Barjas. 23/08/14. Diariodeleon.es.

Proyecto Aprovechamiento Hidroeléctrico Salto de San Fiz do Seo. Julio 2008. Chminosil.es. Pdf. (Página no disponible durante la revisión del artículo realizada en septiembre de 2014).

Proyecto modificado. Noviembre 2011. Chminosil.es. Pdf. (Página ya no disponible en el momento de la revisión de este artículo, en septiembre de 2014).

Salvemos El Valle do Seo. 12/01/12. Facebook.

El Bierzo, un país rico en aromas y perfumes inolvidables

“La mejor época para recoger y conservar plantas aromáticas y medicinales comienza en abril y mayo y se prolonga hasta el otoño”.

Ahora, que todavía nos encontramos en una época adecuada para la recolección, abro paso con este artículo al escritor de nuestra tierra Manuel Cuenya, dispuesto a hablarnos sobre aromas y perfumes bercianos. Espero que sirva para despertar en alguno de los lectores el deseo de conocer El Bierzo y también, de paso, para incitarle a buscar un poco más de información sobre estos temas. O si ya los conoce, para que se  lance al monte dispuesto a recolectar alguna de estas plantas que, con sus perfumes inconfundibles, nos ayudan a dulcificar nuestra existencia y nos ofrecen instantes olfativos de una intensidad sin par.

Un ecologista en El Bierzo.

Bierzo aromático, por Manuel Cuenya.

Cada país, cada ciudad, cada rincón, cada casa, y por supuesto cada persona suelen tener un olor característico, por el que se le diferencia y se le reconoce, y El Bierzo, que es una comarca singular dentro de la provincia leonesa, cuenta con su propio aroma, como quedó presente y patente en una de las más importantes ferias internacionales de turismo, donde el Consejo Comarcal del Bierzo hizo promoción del “perfume berciano”, lo que resulta algo verdaderamente evocador y coloca a nuestra comarca en una posición privilegiada en el apasionante mundo de las fragancias, la esencia del Noroeste, como ya se ha dicho de un modo harto lírico, eslogan inspirado al parecer en Viaje a una provincia interior, del escritor con raíces bercianas, Guerra Garrido, que por lo demás hace patria, o mejor dicho matria, como a buen seguro diría la poeta Marifé Santiago. O como bien podría cantarnos Caetano Veloso. A uno, dicha sea la verdad, también le gusta ver, sentir el Bierzo como una matria, espacio de ensoñación, al que volvemos, cual si regresáramos al útero o bien a la caverna, como me recordó en una ocasión el maestro Gustavo Bueno. El Bierzo es ese lugar, tal vez idealizado en la distancia, al que uno retorna en busca de lo primigenio y esa esencia que impregnó para siempre nuestro espíritu.

No es mala idea vender la fragancia berciana para que el personal de dentro y fuera se embriague con sus efluvios, y se enamore como loco de esta región que huele a color verde y a tierra medular con sabor a rojo, como rojos son sus pimientos asados y sus botillos ahumados con leña de roble y de encina, genuinas señas de identidad gastronómica. No en vano, el Festival Nacional del Botillo, que tiene lugar en la capital del Bierzo Alto, atrae a gentes de muy diferentes lugares.

La verdad es que uno tiende a enamorarse de algo o de alguien por su aroma, digamos natural, aunque en ocasiones un perfume elaborado y sugerente puede encender e incendiar nuestra libido y trastocarnos el alma, y es entonces cuando comenzamos a entender que el amor sea nomás una cuestión de feromonas, un asunto neuroquímico, lo que nos devuelve a nuestra condición de animalitos.

Que uno se enamora de un olor es algo cierto, aunque intervengan otros factores, que tampoco vamos a negarlos. A veces basta con un olor para que construyamos todo un mundo, y al decir esto me viene a la memoria el diabólico personaje de la novela de Süskind, ‘El perfume’, que acaba asesinando a varias jovencitas vírgenes en busca de sus fluidos corporales, el potingue mágico, que le permita obtener el perfume definitivo, con el fin de subyugar a la humanidad. Curiosamente, Grenouille, el protagonista de esta historia, aunque posee un olfato extraordinario, es feúcho y defectuoso, no tiene olor, lo que lo convierte en un ser siniestro, anormal, no querido por nadie. De ahí su interés en atraer la atención de los demás. En el fondo, todos necesitamos sentirnos queridos, porque el Eros, dislocado entre el dinero y el Tánatos, sigue moviendo el mundo, al menos por ahora. De lo contrario, ya hubiéramos acabado con la especie humana y con la Tierra.

Y El Bierzo, esencia del Noroeste, también aspira a ser amado por sus bellos bálsamos, los que nos siguen arrullando en los bosques encantados de nuestros sueños, como el hayedo de Busmayor, el mirador de Corullón o la Sierra de Gistredo, donde aún canta por fortuna el urogallo y campa el oso pardo en las brañas de Pardamaza y Primout.

Sin embargo, no debemos dejarnos engatusar por las sanas y perfumadas apariencias, tras las que se esconden fumarolas térmicas y óxidos de zinc contaminantes, que nos atufan el aire y castigan nuestros árboles frutales, nuestra naturaleza esplendorosa, y esos hedores provenientes de la incineración de neumáticos, harinas y grasas animales, que acabarán intoxicándonos, lo que atenta contra ese Bierzo idílico, que queremos y debemos enseñar a los visitantes para enamorarlos de verdad. Bierzo aromático, Bierzo que enamora.

Comentario por Emeve el 15/08/2009.

Pero, ¿este sitio es real? Parece un sueño… qué lujo vivir allí. Gracias por invitarme.

Comentario por Marta Luz Arango Dávila el 16/08/2009.

El olor es esencial para viajar en el tiempo y la distancia. Cuántas veces un olor no nos ha trasportado a la niñez vertiginosamente. El olor de la guayaba, del romero, de la lavanda y de tantos matices de otras tantas olorosas de los montes, nos remite a paisajes maravillosos. Cada día en que en las huertas bercianas se recoge el tomate pienso que no hay aroma tan envolvente y voluptuoso. Es una pena que hayamos perdido la capacidad de olernos y que ofrezcamos al otro un olor artificial.