Archivo de la etiqueta: La Jornada

La cumbre de la COP 16 debate sobre el ‘negocio’ del CO2 en Cancún

Exterior de la COP16. Cancún, 2010. Fuente: rpp.com.pe.

Exterior de la COP16. Cancún, 2010. Fuente: rpp.com.pe.

Ando en estos días dedicado a las Jornadas de Solidaridad y Cooperación Internacional en Ponferrada, hasta el punto que he descuidado informar sobre noticias importantes como la cumbre del clima de Cancún.

Lo cierto es que pienso que la cumbre de Cancún no parece que pueda aportar grandes cambios a la situación actual de lucha contra la subida global de las temperaturas. Y, ¿por qué pienso así? Pues, porque sólo veintidós presidentes de Estado están anunciados en esta cumbre, frente a los casi doscientos que se dieron cita en Copenhague en 2009. Incluso, el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, pese a su comprometida intervención en la reunión climática danesa, no parece que vaya a estar presente en una reunión a la que acaba de llegar la ministra española Rosa Aguilar en su representación. Y aunque saludé con cierta dosis de buena voluntad, y también una pizca de reticencia, la llegada de la nueva ministra, algunas declaraciones suyas realizadas a posteriori ya empiezan a señalarme por donde irán los tiros de su gestión. Y, como dicen, nada mejor para prueba que un botón. Así que al pie de este artículo os facilito la última entrevista que ha concedido, que no augura nada bueno.

Estaba en esto cuando un artículo escrito por Gustavo Guillot, ahondando en temas tan interesantes como el comercio de carbono y la cumbre del clima de Cancún, me ha llegado como anillo al dedo. Con este texto doy hoy inicio a su anunciada presencia en las páginas de “Un ecologista en El Bierzo”.

Un comercio caliente, por Gustavo Duch Guillot.

Gustavo Duch. Ara.cat.

Gustavo Duch. Ara.cat.

Ya estamos en Cancún. Después del fracaso de la Cumbre del Cambio Climático en Copenhague, las posibilidades de enfrentar debidamente esta situación pasan, en buena medida, por los resultados que se den en esta ciudad del sur de México. Hasta que finalice la cita estaremos bien informados de lo que allá suceda, aunque será común leer y escuchar términos que probablemente a muchos de nosotros y nosotras se nos escapan.

Entre ellos, y de capital importancia, se aludirá a los llamados mercados de carbono o comercio de emisiones, uno de los mecanismos para combatir el calentamiento global prioritario para muchos países y sus gobernantes, a la vez que está en el centro de las críticas para muchos movimientos sociales y campesinos presentes en la cumbre.

¿Cómo funciona este comercio? La idea, como explica Larry Lohmann en La Jornada, es simple: “Si según las leyes europeas o japonesas se tienen que reducir las emisiones de gases, y si los países industrializados no quieren pagar los costos que ello implica, ¿por qué no hacer reducciones donde es más barato, en países como China o México? Entonces las industrias de esos países pueden ganar dinero vendiendo las reducciones al norte”. Efectivamente, la idea es simple pero perversa, porque el resultado final de esta operación aritmética es, la mayoría de las veces, cero y no se deja de contaminar. Es decir, la contaminación que se ahorra en un país del sur se genera en un país industrializado. Y cuando no es cero, es peor, porque no resta emisiones sino que las suma. El hecho de poder tener acceso a cuotas de emisión (que se compran y venden baratas) hace posible que muchas industrias contaminantes amplíen sus negocios sin adoptar las transformaciones medioambientales adecuadas.

Desde que la ONU pusiera en marcha este mecanismo en 1997, muchos son los ejemplos para constatar esta realidad. Como explica Lohmann, y sin salirnos de México, entre las exportaciones más importantes de este país podemos hablar de camarones, petróleo y manufacturas textiles; o el comercio ilegal de droga que tanto daño está haciendo a las comunidades del norte de México; o los millones de migrantes que salen vendiéndose como mano de obra barata; o –y esta es la novedad– el más sutil mercado de derechos de contaminación. Empresas hidroeléctricas o cementeras de Suiza, España, Francia, Japón y Holanda han adquirido en México derechos de contaminación que las exime de la obligación legal de reducir sus emisiones de CO² que les imponen las leyes referentes al clima, pudiendo retrasar las medidas estructurales, y tan necesarias, contra el calentamiento global.

Logo de la COP16. Cancún 2010.

Logo de la COP16. Cancún 2010.

Como hemos visto, este mecanismo no parece ayudar a los objetivos para el que fue diseñado, pero como suele ser habitual, la utilización del mismo tiene unos beneficios insospechados para mentes teñidas de verde -–del tono verde billete–. Por un lado, los mercados financieros, a los que no se les escapa un solo negocio, han desembarcado vestidos con un parche en los ojos y pata de palo, especulando con la compra y venta de derechos de emisión. Como si fuera el tradicional juego del teléfono, por aquí los compro baratos, y por acá los vendo caros.

Por otro lado, y en países como México que pueden vender emisiones de carbono, aquellas empresas que de por sí son muy contaminantes han visto que vender parte de su contaminación es muy rentable. Casi más que su propia actividad. Por lo tanto –deducen–: “Si somos capaces de contaminar más o contaminar peor tendremos más mercancía para vender”. Parece muy miserable, pero –informa Lohmann– así lo están haciendo empresas del sector porcino, como la conocida multinacional Smithfield relacionada con el brote de gripe A del año pasado. O Quimobásicos de Nuevo León, el mayor exportador mexicano de derechos de contaminación, a base de ampliar su actividad. Cuanto más trabaja, más aumenta la generación de un gas contaminante y más le pagarán por destruirlo debidamente. El costo de esta destrucción se calcula en tres pesos por tonelada equivalentes de CO² (una forma de tasar), que se vende en el mercado de carbono por encima de los 200 pesos por tonelada equivalentes de CO².

Por último, aunque me temo que la imaginación mercantilista no se agota aquí, también se da el caso de empresas europeas que han comprado terrenos a precios muy bajos a comunidades indígenas para la instalación de parques eólicos. Lo que no sospechaban los pueblos indígenas desplazados es que estas empresas ganarán con sus tierras por partida doble: por la generación de electricidad y por la venta de derechos de contaminación.

Queda claro, desde mi opinión, que este no es el buen camino para una efectiva y real lucha contra el cambio climático. Entender la alimentación como mercancía ya hemos visto que genera hambre. Entender la descontaminación como mercancía puede ampliar la emisión de gases de efecto invernadero. Que la Cumbre de Cancún sea un paso a favor de la vida futura y sostenible no depende de mecanismos parciales como el analizado, sino de potenciar decididamente la regulación e intervencionismo político para reducir la contaminación en origen y en sus focos principales. Aunque algunos de estos focos no parecen muy presentes, como denuncian desde las caravanas de La Vía Campesina en su viaje a Cancún, señalando las responsabilidades de la agroindustria alimentaria como actividad que calienta el planeta.

Artículo de Gustavo Duch Guillot. 06/12/10.

Un ecologista en El Bierzo.

enuncia del C02. Imagelib.sussex.ac.uk.

Denuncia del C02. Imagelib.sussex.ac.uk.

Rosa Aguilar se suma a las conversaciones en Cancún para reducir CO2. 07/12/10. Lavozlibre.com.

La nueva ministra, Rosa Aguilar, se compromete a luchar contra el cambio climático. 04/11/10. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

“Yo como alimentos transgénicos sin problemas”. 05/12/10. Publico.es.

Copenhague: decenas de miles de manifestantes exigen acciones para salvar el planeta y cambiar el rumbo económico

La policía de Dinamarca procede a realizar detenciones masivas de activistas climáticos. Copenhague, 12 nov. 2009. Fuente: lajornada.com.

La policía de Dinamarca procede a realizar detenciones masivas de activistas climáticos. Copenhague, 12 nov. 2009. Lajornada.com.

La Conferencia del Clima en la ciudad de Copenhague reunió en la calle, el sábado 12 de diciembre, en torno a unas cien mil personas exigiendo acciones urgentes contra el cambio climático y pidiendo el final del capitalismo, tal y como lo conocemos actualmente. Es de lamentar que elementos infiltrados en la manifestación hayan recurrido a la violencia para desacreditarla y propiciar la intervención arbitraria de la policía danesa.

Cualquier testimonio presencial de la manifestación podría servir para acreditar su importancia, tanto en la cantidad de participantes como en la descripción de los objetivos que se persiguen con la protesta. Finalmente he escogido el testimonio de un corresponsal del diario mexicano “La Jornada”, que interpreto como uno de los más interesantes.

Se prevé que las negociaciones entre ministros, llevadas a cabo hasta ahora,-abran paso a la participación posterior de 102 jefes de Estado y de gobierno –incluidos los presidentes Barack Obama (EE.UU.), el mexicano Felipe Calderón y el brasileño Luiz Inacio Lula da Silva- que planean venir a Copenhague hacia los días 17 y 18 de diciembre, con la intención de sellar un acuerdo que comprometa a todos los países del mundo.

Un ecologista en El Bierzo.

Multitudinaria marcha de ONG en Copenhague; hay 400 detenidos, por Matteo Dean.

Copenhague, 12 de diciembre.

Manifestantes suramericanos contra el cambio climático en Copenhague. 12 dic. 2009. Fuente: elclarin.com.

Manifestantes suramericanos contra el cambio climático. Copenhague, 12 dic. 2009. Elclarin.com.

Una multitud de manifestantes ha inundado el centro histórico de la capital danesa. Más allá de cualquier expectativa, la marcha internacional convocada para este sábado reunió más de 100 mil personas pertenecientes a decenas de organizaciones, tanto de la red ‘Climate Justice Action’ (CJA) como de la coalición ‘Climate Justice Now’ (CJN). El llamado tuvo también un importante eco global: hubo manifestaciones en muchas ciudades del planeta.

En un principio, manifestantes vestidos de negro y con el rostro cubierto lanzaron un ataque contra las fuerzas del orden danesas. Luego de unos minutos los atacantes se dispersaron entre la multitud, simplemente cambiando de ropa; entonces la policía intervino con el autoritarismo ya demostrado en días pasados. Más de 400 personas fueron detenidas, la mayoría de ellas sin relación con el ataque del mal llamado bloque negro. De los arrestados durante el día anterior la mayoría fueron liberados, aunque a 14 se les instruyen sumarios en estas horas. Primeros veredictos: un liberado por falta de elementos y un ciudadano estadunidense condenado a 40 días de cárcel.

Cambio sistémico, no climático.

Manifestación de 'Globalízate' contra el cambio climático. Madrid, 2007.

Manifestación de ‘Globalízate’ contra el cambio climático. Madrid, 2007.

Al mediodía de este sábado, tras suspenderse las actividades del ‘KlimaForum09’ –el foro alternativo a la conferencia de la COP 15–, la plaza Bertel, frente al parlamento danés, comenzó a llenarse de miles de colores de las decenas de organizaciones. Las de signo ecologista fueron las más visibles en un primer momento, por su mayor capacidad organizativa. Sin embargo, al cabo de una hora era casi imposible distinguir quién era quién: una enorme mancha coloreada, un arco iris de banderas, mantas y carteles que poco a poco se transformó en un reclamo de miles de voces, decenas de idiomas distintos, hacia los llamados “poderosos del mundo”, no sólo para que tomen decisiones “sabias y en favor del planeta”, sino para que cambien el rumbo de la economía con el fin de encontrar un sistema que no destruya al planeta y la vida que existe en él.

Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción, parte de la coalición CJN, está entusiasmado con los éxitos de la marcha. “Hoy es la manifestación que comienza una nueva convergencia global de todos los movimientos sociales, de todos los continentes y de muy distintas culturas políticas que exigen un cambio del sistema económico mundial para conseguir la justicia climática”, afirma.

Acerca de la relación con la conferencia de COP 15, Kucharz es claro: “Tenemosa CJN que comprende distintas organizaciones, como son Vía Campesina, Amigos de la Tierra, etcétera, que hacen trabajo de presión en la conferencia oficial y traen información hacia fuera, hacia el foro alternativo”. También hay algunos gobiernos, como el boliviano, que llevan “propuestas ampliamente compartidas por el movimiento social que hoy está aquí”.

Fuera de esas excepciones, “la COP 15 es una farsa”, sostiene. Explica que la marcha del día 12 “es también para denunciar la falta de legitimidad de los gobiernos que buscan soluciones falsas, acuerdos basados en los mecanismos de mercado”. Por eso la propuesta de movilización del próximo 16 de diciembre. “Una acción –precisa– que verá movilizaciones desde adentro de la COP 15 por adherentes a la CJN para que se rompa el cerco y se pueda generar la asamblea de los pueblos.”

Observa que “hay un cambio de paradigma que obliga a los ecologistas clásicos a hablar también de economía. Conseguir la justicia climática significa luchar contra el capitalismo. La ecología social está consciente de que sólo se salvará al planeta si hay justicia social, y sólo habrá justicia social si hay justicia ecológica.”

Y concluye: “El éxito de la propuesta de hoy, que reúne a organizaciones antisistema, a ONG y a muchos más, es una clara muestra de que a 10 años de Seattle hemos dado algunos pasos: ya no estamos nada más para contestar, sino también con propuestas alternativas”.

En medio de la ya casi normal presencia policiaca que se deja ver en cada esquina de Copenhague, la marcha internacional tenía la clara y explícita intención de efectuarse de manera pacífica y coloreada. La intención era mostrarse, enseñar al mundo y a quienes se reúnen en la COP 15 que el movimiento existe y es vital. Sin embargo, en los primeros kilómetros de marcha, unos 200 sujetos vestidos de negro y con el rostro oculto se lanzaron sobre la manifestación, primero ocupando un espacio entre los distintos contingentes, y luego atacando tanto a las fuerzas del orden así como algunos edificios. Concluida su acción, se dispersaron entre la multitud, y entonces la desproporcionada reacción policiaca cayó sobre el resto de los manifestantes.

A Yvo de Boer, el representante de la ONU en la Conferencia de Copenhague, le ha tocado lidiar con un complicado encargo. Copenhague, 8-18 dic. 2009. Foto: Reuters.

A Yvo de Boer, el representante de la ONU en la Conferencia de Copenhague, le ha tocado lidiar con un complicado encargo. 8-18 dic. 2009. Foto: Reuters.

Primero los uniformados irrumpieron en la marcha para identificar y detener a algunas personas. En un segundo momento cortaron el largo río de gente al menos en dos partes, arrinconando a un importante grupo de manifestantes, en su mayoría de las ONG ecologistas. Al final del día se contaban más de 400 detenciones. Lo único que se sabe de los manifestantes es que fueron llevados, todos, a las cárceles especiales organizadas para la ocasión.

Tommaso Cacciari, el activista detenido un día antes y liberado tras un sumario realizado en la mañana del sábado, hijo del ex alcalde de Venecia y filósofo Massimo Cacciari, relató a la prensa: “la policía me detuvo de manera arbitraria, cuando me detuve en una esquina a hacer unas llamadas. Me acusaron de ser un coordinador de disturbios, lo cual es absolutamente falso”. Luego lo llevaron a él y otros detenidos a un espacio “muy grande, con jaulas de metal para cada uno”. De ahí, y hasta las dos de la madrugada siguiente, “nos metieron en una celdas de aislamiento, sin ventanas ni nada”. Le impidieron comunicarse con un abogado y hacer sus necesidades fisiológicas. “(Los policías) te dicen por favor y gracias, pero te tratan de manera autoritaria y antidemocrática”, denunció.

Éxito del Día de Acción Global contra el Cambio Climático. 12/12/09. Ecologistas en Acción.org.

Aplican en Copenhague detenciones “preventivas” contra 61 activistas. 12/12/09. Lajornada.unam.mx.

Se avivan discusiones en cumbre climática. 13/12/09. Lajornada.unam.mx.

Comienzo caótico del tramo decisivo de la cumbre del clima de Copenhague. 14/12/09. El País.com.

La pelea entre EEUU y China acapara a Copenhague. 14/12/09. Lagaceta.com.