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‘Obesos y famélicos’, el libro de Raj Patel que reveló el control del negocio de la alimentación por las multinacionales

Portada del libro 'Obesos y famélicos' de Raj Patel. 2008. Fuente: editorialmarea.com.ar.

Portada del libro ‘Obesos y famélicos’ de Raj Patel. 2008. Fuente: editorialmarea.com.ar.

Las cifras no dejan lugar a dudas, puesto que se repiten incansablemente un año tras otro con escasa variación: casi mil millones de personas en el planeta pasan hambre (unos 870 millones) mientras que 500 millones de ellas son obesas. Lo que, además, acarrea a las últimas problemas de salud.

Es lo que indica el informe recién publicado por la FAO: ‘El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación 2013’.

Hambre y sobrealimentación: dos caras de una misma moneda.

En el año 2008 un joven activista de origen indio, Rajeev Charles Patel, publicó un libro sobre la situación de la alimentación en el mundo que conmovió los cimientos de nuestra civilización. Su título era ‘Obesos y famélicos. El impacto de la globalización en el sistema alimentario mundial (2008)’ . En él, a lo largo de más de trescientas páginas, el redactor desvelaba crudamente las dos caras antagónicas de una misma moneda: por un lado la de la obesidad, por el otro la del hambre y la malnutrición.

Raj Patel en la presentación de su libro en Barcelona. 3 abril 2008. Fuente: publico.es. Efe.

Raj Patel en la presentación de su libro en Barcelona. 3 abril 2008. Fuente: publico.es. Efe.

Alabada por algunas figuras notables del activismo mundial, como Noemi Klein, la obra de Patel se convirtió en un best seller internacional, infiltrándose incluso en ambientes más neutros y alejados de la anti-globalización (o anti-mundalización), a los que supo explicar de manera convincente la política que se esconde detrás de un plato de comida.

Pronto, la obra de Raj Patel se convirtió en un clásico de la antiglobalización, anticipando la crisis del sistema alimentario mundial que otros escritores de los que vengo hablando, como Esther Vivas o Gustavo Duch, se esfuerzan en dar a conocer. Publicado en -al menos- trece países, ‘Obesos y famélicos’ ha sido celebrado por la crítica al revelar por primera vez la guerra sucia de las empresas multinacionales por el control del negocio de la comida.

Hoy, el último informe de la FAO, ‘El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación’, recientemente hecho público, nos revela que en los últimos cinco años la convivencia entre el hambre y el exceso de alimentación no ha cambiado en lo sustancial, y que casi mil millones de personas continúan padeciendo de sobrepeso en el mundo mientras más de quinientos otros millones padecen hambre y desnutrición. El principal interés de la investigación de Patel era, -y continúa siendo todavía hoy-, que explicaba el origen de esta aparente paradoja como la consecuencia inevitable de un sistema mundializado que las grandes corporaciones internacionales manejan a su antojo para su propio provecho.

Patel reveló al mundo la existencia de agricultores, africanos, asiáticos y centro o sudamericanos paupérrimos, desesperados hasta el punto de llegar al punto de vender sus órganos para sobrevivir, o capaces de suicidarse después de haber sido arruinados por grandes corporaciones mundiales. Al mismo tiempo desveló como los deseos del consumidor eran manejados a capricho por un márquetin conocedor de todas sus debilidades. Una situación que la periodista Rosa Montero subrayó en el comentario que sobre el libro publicó en el diario español ‘El País’ con motivo de su presentación.

Pero, ¿quién es el autor del libro que revolucionó a las organizaciones, activistas  y periodistas, que tratan habitualmente sobre el tema de la alimentación y el hambre en el mundo?

Raj Patel.

El escritor y activista Raj Patel autor de 'Obesos y famélicos'. 2008. Fuente: editorialmarea.com.ar.

El escritor y activista Raj Patel autor de ‘Obesos y famélicos’. 2008. Fuente: editorialmarea.com.ar.

Rajeev Charles Patel nació en el seno de una familia hindú afincada en Londres (Inglaterra) en 1972. Estudió y se graduó en Política, Filosofía y Economía en Oxford y obtuvo una maestría en la Escuela de Economía de Londres, doctorándose en Sociología del Desarrollo en la Universidad de Cornell. Actualmente es profesor universitario, escritor y activista.

Patel trabajó para el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Precisamente, fueron ciertas políticas de reforma agraria llevadas adelante por esos organismos las que le inclinaron hacia el activismo político, publicando artículos para distintos medios internacionales. En estos momentos es investigador en la Universidad de KwaZulu-Natal en Sudáfrica y profesor visitante en el Centro de Estudios Africanos de la Universidad de California en Berkeley, además de miembro del Instituto de Alimentación y Políticas de Desarrollo Food First en Oakland, California.

¿Cómo conseguir el libro?

Os dejo con tres direcciones donde he podido localizar el libro en Internet, aunque me imagino que habrá más. Si sabéis de alguna en vuestro país podéis apuntarla al pie del artículo en los comentarios y yo la añadiría después al artículo.

Un ecologista en El Bierzo.

Mapa del hambre en el mundo. Fuente: centralintelligencyagency.com. 16 marzo 2008.

Mapa del hambre en el mundo. Centralintelligencyagency. 16 marzo 2008.

Raj Patel subraya que “en el mundo actual, los más hambrientos y los más obesos son pobres”. 03/04/08. Publico.es.

2013: Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación según la FAO. 22/06/13. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

Obesos y famélicos. 2008. Casadellibro.com.

Obesos y famélicos. 2008. Editorialmarea.com.ar.

Obesos y famélicos. 2008. Tematica.com.

¿Alimentos para comer o tirar?

La escritora Esther Vivas. Fuente: esthervivas.com.

La escritora Esther Vivas. Fuente: esthervivas.com.

No es la primera vez que publico algún artículo de Esther Vivas en este blog, y es probable que muchos de vosotros ya la conozcáis o incluso hayáis leído alguno de sus libros.

Licenciada en periodismo y magister en sociología, Esther ofrece conferencias y se ha especializado en el estudio de los movimientos sociales y políticos alternativos, agrícolas y alimentarios.

Vivas es, además,  autora de diversos libros sobre estas temáticas. Algunos de ellos han sido traducidos a otros idiomas, como el francés, portugués o italiano. Hace poco, en colaboración con Josep María Antentas, publicó Planeta Indignado. Ocupando el futuro’, sobre la primavera árabe y el movimiento de los indignados.

Como activista, Vivas plantea alternativas desde la soberanía alimentaria y el consumo crítico. Asimismo es autora de un blog muy interesante cuyo enlace encontraréis al pie de este artículo.

Un ecologista en El Bierzo.

¿Alimentos para comer o tirar?, por Esther Vivas.

En casa se puede desperdiciar la domida si no se hacen las previsiones necesarias.

En casa se puede desperdiciar comida si no se hacen las previsiones necesarias.

Vivimos en el mundo de la abundancia. Hoy se produce más comida que en ningún otro período en la historia. La producción alimentaria se ha multiplicado por tres desde los años 60, mientras que la población mundial, desde entonces, tan sólo se ha duplicado. Hay comida de sobras. Pero 870 millones de personas en el planeta, según indica la FAO, pasan hambre y anualmente se desperdician en el mundo 1.300 millones de toneladas de comida, un tercio del total que se produce. Alimentos para comer o tirar, esa es la cuestión.

En el Estado español, según el  Banco de Alimentos, se tiran cada año 9 millones de toneladas de comida en buen estado. En Europa esta cifra asciende a 89 millones, según un estudio de la Comisión Europea: 179 kilos por habitante y año. Un número que sería incluso muy superior si dicho informe incluyera, también, los residuos de alimentos de origen agrícola generados en el proceso de producción o los descartes de pescado arrojados al mar. En definitiva, se calcula que en Europa, a lo largo de toda la cadena agroalimentaria, del campo al hogar, se pierde hasta el 50% de los alimentos sanos y comestibles.

Despilfarro y derroche versus hambre y penuria. En el estado español, una de cada cinco personas vive por debajo del umbral de la pobreza, el 21% de la población. Y según el Instituto Nacional de Estadística, se calculaba, en 2009, que más de un millón de personas tenían dificultades para comer lo mínimo necesario. A día de hoy, pendientes de cifras oficiales, la situación, sin lugar a dudas, es mucho peor. En la Unión Europea son 79 millones las personas que no superan el umbral de la pobreza, un 15% de la población. Y de estos, 16 millones reciben ayuda alimentaria. La crisis convierte el malbaratamiento en un drama macabro, donde mientras millones de toneladas de comida son desperdiciadas anualmente, millones de personas no tienen qué comer.

Y, ¿cómo y dónde se tira tantísima comida? En el campo, cuando el precio cae por debajo de los costes de producción, al agricultor le resulta más barato dejar el alimento que recolectarlo, o cuando el producto no cumple los criterios de tamaño y aspecto dictados. En los mercados mayoristas y las centrales de compra, donde los alimentos tienen que pasar una especie de “certamen de belleza ” respondiendo a los criterios establecidos, principalmente, por los supermercados. En la gran distribución (súpers, hipermercados…), que requieren de un alto nñumero de productos para tener los estantes siempre llenos, aunque después caduquen y se tengan que tirar, donde se producen errores en la confección de pedidos, hay problemas de envasado y deterioro de los alimentos frescos. En otros puntos de venta al detalle, como mercados y tiendas, en los que se tira aquello que ya no se puede vender.

El'Fast food' o comida rápida se impone en Occidente pese a sus limitades cualidades nutricionales.

El ‘Fast food’ o comida rápida se impone en Occidente pese a sus limitades cualidades nutricionales.

En restaurantes y bares, donde un 60% de los desperdicios son consecuencia de una mala previsión, el 30% se malbarata al preparar las comidas y el 10% responde a las sobras de los comensales, según un informe avalado por la Federación Española de Hostelería y Restauración. En casa, cuando los productos se estropean porque hemos comprado más de lo que necesitábamos, dejándonos llevar por ofertas de última hora y reclamos tipo 2×1, al no saber interpretar un etiquetaje confuso o por envases que no se adecuan a nuestras necesidades.

El desperdicio alimentario tiene causas y responsables diversos, pero, básicamente, responde a un problema estructural y de fondo: los alimentos se han convertido en mercancías de compra y venta y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un muy segundo plano. De este modo, si la comida no cumple unos determinados criterios estéticos, no se considera rentable su distribución, se deteriora antes de tiempo… se desecha. El impacto de la globalización alimentaria al servicio de los intereses de la agroindustria y los supermercados, promoviendo un modelo de agricultura kilométrica, petrodependiente, deslocalizada, intensiva, que fomenta la pérdida de la agrodiversidad y del campesinado, tiene una gran responsabilidad en ello. Poco importa que millones de personas pasen hambre. Lo fundamental es vender. Y si no lo puedes comprar, no cuentas.

Pero, ¿qué pasa si intentas recoger la comida que sobra? O bien te puedes encontrar con el contenedor cerrado bajo llave como ha hecho el consistorio de Girona, con los depósitos frente a los supermercados, alegando “alarma social” ante el hecho de que cada vez son más las personas que toman alimentos de la basura. O bien puedes enfrentarte a una multa de 750 euros si hurgas en los contenedores madrileños. Como si el hambre o la pobreza fuese una vergüenza o un delito, cuando lo vergonzoso y propio de delincuentes son las toneladas de comida que se tiran diariamente, fruto de los dictados del agrobusiness y los supermercados, y que cuentan, además, con el beneplácito de las administraciones públicas.

Los supermercados nos dicen que donan comida a los bancos de alimentos, en un intento de lavarse la cara. Pero, según un estudio del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, sólo un 20% lo hace. Y esto, además, no es la solución. Dar comida puede ser una respuesta de emergencia, una tirita o incluso un torniquete, en función de la herida, pero es imprescindible ir a la raíz del problema, a las causas del despilfarro, y cuestionar un modelo agroalimentario pensado no para alimentar a las personas sino para que unas pocas empresas ganen dinero.

Una comida sana es necesaria para el mantenimiento de la salud.

Una comida sana es necesaria para el mantenimiento de la salud.

Vivimos en el mundo de las paradojas: gente sin casa y casas sin gente, ricos más ricos y pobres más pobres, despilfarro versus hambre. Nos dicen que el mundo es así y que mala suerte. Nos presentan la realidad como inevitable. Pero no es verdad. Ya que a pesar de que el sistema y las políticas dicen ser neutrales no lo son. Tienen un sesgo ideológico y reaccionario claro: buscan el beneficio, o ahora la supervivencia, de unos pocos a costa de la gran mayoría. Así funciona el capitalismo, también en las cosas del comer.

Esther Vivas. 01/01/2013.

Comprad, comprad, malditos. 24/12/12.Esthervivas.com.

Esther Vivas: ‘El modelo de producción de alimentos antepone intereses empresariales a las necesidades alimentarias de las personas y su salud’. 14/04/11. Ecobierzo.org. (Este enlace ya ha desaparecido).

Josep Maria Antentas y Esther Vivas reflexionan sobre un primer año del Movimiento 15-M en su libro: ‘Planeta Indignado’. 18/06/12. Ecobierzo.org. (este enlacen tampoco se localiza ya).

Esther Vivas, por un consumo solidario. 17/10/08. Youtube.com. La Ciudad Tomada.

Esther Vivas: ‘El modelo de producción de alimentos antepone intereses empresariales a las necesidades alimentarias de las personas y su salud’

Marcha de la Vía Campesina en Brasil. 15 jul. 2010. Argentina.indymedia.org.

Marcha de la Vía Campesina en Brasil. 15 jul. 2010. Argentina.indymedia.org.

En 1996, a raíz de la masacre en Carajas-Brasil contra el Movimiento de los Trabajadores  Rurales Sin Tierra (MST), la Vía Campesina decretó el 17 de abril como Día Internacional de la Lucha Campesina. Durante estos últimos años, la Vía Campesina y sus organizaciones, junto con otros movimientos, han organizado movilizaciones y acciones contra las políticas imperantes en materia de alimentación y para defender los derechos de los campesinos y campesinas.

Con motivo del Día Internacional, cuya celebración está prevista el próximo domingo, me ha parecido interesante reproducir una entrevista reciente con Esther Vivas, activista social por la soberanía alimentaria y militante del movimiento antiglobalización. En ella Esther Vivas, que ha publicado con Xavier Montagut los libros ‘Del Campo al Plato’, ‘¿Adónde va el comercio justo?’ y ‘Supermercados, no gracias’, alerta sobre la primacía del capital privado a la hora de imponernos gustos, marcas y productos.

Un ecologista en El Bierzo.

Eres coautora del libro “Del Campo al Plato” (Ed. Icaria, 2009). ¿Opinas que nos están envenenando?

Esther Vivas. Comunidadebasecoia.org.

Esther Vivas. Comunidadebasecoia.org.

El modelo de producción de alimentos antepone intereses privados y empresariales a las necesidades alimentarias de las personas, a su salud y al respeto al medio ambiente. Comemos lo que las grandes empresas del sector quieren.

Hoy hay el mismo número de personas en el mundo que pasan hambre que personas con problemas de sobrepeso, afectando, en ambos casos, a los sectores más pobres de la población tanto en los países del norte como del sur. Los problemas agrícolas y alimentarios son globales y son el resultado de convertir los alimentos en una mercancía.

925 millones de personas en el mundo padecen hambre. ¿Constituye ello una prueba del fracaso del capitalismo agroindustrial?

Sí. La agricultura industrial, kilométrica, intensiva y petrodependiente se ha demostrado incapaz de alimentar a la población, a la vez que ha tenido un fuerte impacto medioambiental reduciendo la agrodiversidad, generando cambio climático y destruyendo tierras fértiles. Para acabar con el hambre en el mundo no se trata de producir más, como afirman los gobiernos y las instituciones internacionales. Por el contrario, hace falta democratizar los procesos productivos y propiciar que los alimentos estén disponibles para el conjunto de la población.

Las empresas multinacionales, la ONU y el FMI proponen una nueva “revolución verde”, alimentos transgénicos y libre comercio. ¿Qué alternativa puede plantearse desde los movimientos sociales?

Hace falta recuperar el control social de la agricultura y la alimentación. No puede ser que unas pocas multinacionales, que monopolizan cada uno de los tramos de la cadena agroalimentaria, acaben decidiendo lo que comemos. La tierra, el agua y las semillas han de estar en manos de los campesinos, de aquéllos que trabajan la tierra. Estos bienes naturales no han de servir para hacer negocio, para especular. Los consumidores hemos de poder decidir qué comemos, si queremos consumir productos libres de transgénicos. En definitiva, hay que apostar por la soberanía alimentaria.

Protesta campesina indígena por la tierra. 15 jul. 2010. Argentina. indymedia.org.

Protesta campesina indígena por la tierra. 15 jul. 2010. Argentina. indymedia.org.

¿Podrías definir el concepto de “soberanía alimentaria”?

Consiste en tener la capacidad de decidir sobre todo aquello que haga referencia a la producción, distribución y consumo de alimentos. Apostar por el cultivo de variedades autóctonas, de temporada, saludables. Promover los circuitos cortos de comercialización, los mercados locales. Combatir la competencia desleal, los mecanismos de dumping, las ayudas a la exportación. Conseguir este objetivo implica una estrategia de ruptura con las políticas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Pero reivindicar la soberanía alimentaria no implica un retorno romántico al pasado, sino que, por el contrario, se trata de recuperar el conocimiento de las prácticas tradicionales y combinarlas con las nuevas tecnologías y saberes. Asimismo, no consiste en un planteamiento localista sino de promover la producción y el comercio local, en la que el comercio internacional funcione como un complemento del anterior.

Afirma La Vía Campesina que hoy comer se ha convertido en un “acto político”. ¿Estás de acuerdo?

Completamente. Lo que comemos es resultado de la mercantilización del sistema alimentario y de los intereses del agrobusiness. La mercantilización que se está llevando a cabo en la producción agroalimentaria es la misma que afecta a otros muchos ámbitos de nuestra vida: privatización de los servicios públicos, precarización de los derechos laborales, especulación con la vivienda y el territorio. Es necesario anteponer otra lógica y organizarse contra el modelo agroalimentario actual en el marco del combate más general contra el capitalismo global.

¿Estamos en manos de las grandes cadenas de distribución? ¿Qué implica y qué efectos tiene este modelo de consumo?

Hoy, siete empresas en el estado español controlan el 75% de la distribución de los alimentos. Y esta tendencia va a más. De tal manera que el consumidor cada vez tiene menos puertas de acceso a la comida y lo mismo le pasa al productor a la hora de acceder al consumidor. Este monopolio otorga un control total a los supermercados a la hora de decidir sobre nuestra alimentación, el precio que pagamos por lo que comemos y cómo ha sido elaborado.

¿Sirven las soluciones individualistas para romper con estas pautas de consumo?

Logo. La Via campesina.

Logo. La Via campesina.

La acción individual tiene un valor demostrativo y aporta coherencia, pero no genera cambios estructurales. Hace falta una acción política colectiva, organizarnos en el ámbito del consumo, por ejemplo, a partir de grupos y cooperativas de consumo agroecológico; crear alternativas y promover alianzas amplias a partir de la participación en campañas contra la crisis, en defensa del territorio, foros sociales, etcétera.

También es necesario salir a la calle y actuar políticamente, como en su momento se hizo con la campaña de la Iniciativa Legislativa Popular contra los transgénicos impulsada por “Som lo que Sembrem”, porque, como se ha visto en múltiples ocasiones, aquellos que están en las instituciones no representan nuestros intereses sino los privados.

Kyoto, Copenhague, Cancún. ¿Qué balance general puede hacerse sobre las diferentes cumbres acerca del cambio climático?

El balance es muy negativo. En todas estas cumbres han pesado mucho más los intereses privados y el corto plazo que no la voluntad política real para acabar con el cambio climático. No se han tomado acuerdos vinculantes que permitan una reducción efectiva de los gases de efecto invernadero. Al contrario, los criterios mercantiles han sido una vez más la moneda de cambio, y el mecanismo de comercio de emisiones es, en este sentido, el máximo exponente.

En Cancún ha hecho fortuna la idea de “adaptación” al cambio climático. ¿Se esconden detrás los intereses de las compañías multinacionales y de un supuesto “capitalismo verde”?

Así es. En lugar de dar soluciones reales, se opta por falsas soluciones como la energía nuclear, la captación de carbón de la atmósfera para su almacenamiento o los agrocombustibles. Se trata de medidas que lo único que hacen es agudizar aún más la actual crisis social y ecológica y, eso sí, proporcionar cuantiosos beneficios a unas pocas empresas.

El Movimiento por la Justicia Climática trata de ofrecer alternativas. ¿Cómo nace y cuáles son sus principios?

Las semillas del campesino son dignidad, cultura y vida. Rencooks.wordpress.com.

Las semillas del campesino son dignidad, cultura y vida. Rencooks.wordpress.com.

El Movimiento por la Justicia Climática hace una crítica a las causas de fondo del cambio climático, cuestionando el sistema capitalista y, como muy bien dice su lema, trata de “cambiar el sistema, no el clima”. De este modo expresa esta relación difusa que existe entre justicia social y climática, entre crisis social y ecológica.

El movimiento ha tenido un fuerte impacto internacional, sobre todo a raíz de las protestas en la cumbre del clima de Copenhague y, más recientemente, en las movilizaciones de Cancún. Ello ha contribuido a visualizar la urgencia de actuar contra el cambio climático. El reto es ampliar su base social, vincularlo a las luchas cotidianas y buscar alianzas con el sindicalismo alternativo.

¿La solución es cambiar el clima o cambiar el sistema capitalista?

Hace falta un cambio radical de modelo. El capitalismo no puede solucionar una crisis ecológica que el sistema mismo ha creado. La crisis actual plantea la necesidad urgente de cambiar el mundo de base y hacerlo desde una perspectiva anticapitalista y ecologista radical. Anticapitalismo y justicia climática son dos combates que han de ir estrechamente unidos.

Entrevista realizada a Esther Vivas por Enric Llopis para Rebelión. 05/02/11.

Esther Vivas, por un consumo solidario. 17/10/08. Youtube.com.

El Festival de Cine de Ponferrada estrena ‘Viaje interior por la provincia del Bierzo’, un largometraje de Valentín Carrera

Ayer miércoles tuvo lugar en el Centro Cultural Caja España, en una sala abarrotada del Festival de Cine de Ponferrada, el estreno del documental ‘Viaje interior por la provincia del Bierzo’, producido por IbisaTV con la participación de Videomaster y Canal 8 TV Ponferrada. En la presentación intervinieron el director Valentín Carrera y sus dos hijas Sandra y Alicia. La película se proyectó en la sección “Punto de Encuentro”.

Se trata de un largometraje dirigido por Valentín Carrera, realizado por Yolanda del Campo y música original de Anxo Graña. Relata la aventura que, en el año 2008, realizaron quienes presentaron el film junto con el fotógrafo Anxo Cabada, recorriendo El Bierzo a pie, a caballo, en tren, en globo, e incluso en balsa.

Título y  contenido del film me recuerdan a Enrique Gil y Carrasco, autor de Bosquejo de un viaje a una provincia del interior’,  una obra publicada inicialmente en el periódico El Sol (1843) y que está basada en las excursiones que el ilustre escritor berciano realizó por su tierra natal, y que concibió como un agradecimiento hacia su patria chica.

Viaje interior por la provincia del Bierzo’ es el fruto de un año de trabajo en equipo. Presenta una interesante radiografía humana del Bierzo, ofreciendo una mirada desenfadada, heterodoxa y divertida, del terruño.

El film se rodó en un mes y en él han participado personajes locales como el poeta Antonio Pereira (que nos dejó hace pocos meses), el pintor José Sánchez-Carralero, el fotógrafo minutero Santi Pajarito, las monjas concepcionistas de Ponferrada y otros muchos otros bercianos. En la presentación estuvo el alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, que intervino en un capítulo del documental.

La búsqueda del oso, la bajada a la mina, el tren de la MSP de Cubillos a Villablino, la noche templaria del castillo de Ponferrada, la bajada del santo Cristo de Bembibre, el valle del Silencio, la comuna de Matavenero, el lago de Carucedo, el castillo de Cornatel y las minas de Las Médulas son algunas de las etapas que recorre este documental, no exento de humor.

Hay alguna escena en el film que me incomoda un poco. Como la que muestra el arrancamiento de una genciana, una planta que está protegida por la ley y sin que se informe de esto. O la filmación de la subida al tronco de  un árbol monumental, algo  que un miembro de una asociación protectora de los árboles me recordó que se debe de evitar. Aunque, si  valoro el conjunto de la obra, heterodoxa pero llena de vitalidad y de bellas imágenes, no me parecen tan importantes estos detalles.

Porque ‘Viaje interior por la provincia del Bierzo’ también nos traslada cierta preocupación del autor por el medio ambiente. Algo que se refleja en su crítica a las anchas pistas que dañan la montaña al facilitar la llegada de las torres eólicas hasta sus emplazamientos montaraces. O cuando denuncia la contaminación que sufre nuestra comarca.

El guión del film combina las notas del cuaderno de viaje del autor con la fotografía de Anxo Cabada y la ingenua mirada que aportan con dibujos y comentarios las niñas Sandra y Alicia.

Un voluminoso libro, con casi quinientas páginas y a todo color, complementa la filmación. Está previsto que, tanto el documental como la publicación se vendan en librerías, centros comerciales o a través de la productora del autor.

Un ecologista en El Bierzo.

Nota: en la revisión del artículo, en marzo 2014, eliminé el enlace con la productora IbisaTV, que estaba inactivo, y añadí un artículo de Manuel Cuenya, posterior al estreno del film, así como otra fotografía de Anxo Cabada.

Estreno del documental Viaje interior por la provincia del Bierzo. 09/10/09. Labaniego.com.

Viaje interior por la provincia del Bierzo.
MiRetinaTV.  26/09/09. Youtube.com.

Viaje interior por la provincia del Bierzo. Facebook.com.

«Bloguero y periodista ahora son sinónimos». 26/12/12. Diariodeleon.es. Manuel Cuenya.

‘Larutanatural’ de Marta Luz Arango en Arganza

Esta mañana he vuelto a batallar con Internet en la Universidad de León en Ponferrada. Es así porque el Campus universitario, junto con la Casa de la Cultura, son los dos  únicos lugares públicos de los que disponemos los ponferradinos para acceder a las nuevas tecnologías.

Ciertamente no es mucho, o al menos a mí me lo parece, y más si me atengo a las dimensiones de Ponferrada. Además, la calidad del servicio es bastante baja, y desde luego muy insuficiente para la demanda. Esta circunstancia obliga a que la universidad limite a los usuarios el tiempo de utilización del servicio, los cuales además se ven penalizados por un servicio tremendamente lento, debido en lo esencial a que la potencia contratada no alcanza a cubrir las necesidades requeridas.

Es una situación que con frecuencia coloca mi trabajo al borde del colapso ténico, o si lo prefieren al de un ataque de nervios, ya que se producen continuos cortes en la red, lo que provoca que se pierda el trabajo ya realizado. Esta circunstancia me está dificultando y retrasando el trabajo de renovación del blog de Ecologistas en Acción del Bierzo que estoy realizando.

Reunión de Bierzo Aire Limpio.

A esta reunión, celebrada por la noche del día de hoy, asistió Marta, la colombiana, pues es así como la conocen en Arganza. La conocí cuando ambos colaborábamos en la organización del carnaval del Reciclaje. Es una mujer menuda y enérgica como pocas. En esta ocasión, como casi siempre, llevaba un pañuelo sujeto a la cabeza, lo que le da un aspecto de mujer campestre. En el entreacto nos habló de un proyecto que quiere poner en funcionamiento en su casa rural: ‘Larutanatural’. Es cierto que sus explicaciones no cosecharon mucha atención de los demás, pero a mí me parecieron interesantes.

Con ese palíndromo Marta simboliza su deseo de ofrecer su amistad y casa a quien las necesite, aportándole además sus conocimientos en psicología, materia en la que tiene estudios reconocidos, a cambio únicamente de la voluntad. Acabada la reunión me correspondió acompañarla en mi coche hasta su casa en Arganza, pues había venido en auto-stop y  no había ya servicio de bus. Esta circunstancia fue la que permitió conocerla un poco mejor.

Marta, aunque de origen colombiano, lleva desde pequeña residiendo en España. La casa de su madre, en Madrid fue pronto un punto de encuentro para muchas personas de buena fe que necesitaban un cobijo. Ella, que es muy dada a la lectura, tuvo la gran suerte de poder dedicar una parte de su vida al mundo del libro, tanto como vendedora como librera. Engendró una hija de un primer matrimonio y posteriormente tuvo dos retoños más de un berciano del que se enamoró y con el que acabó trasladándose a vivir al Bierzo. Es por esto que le gusta decir: “Yo vine al Bierzo por amor”.

Instalada en Arganza desde hace una docena de años es conocida y apreciada por la vecindad. Hubo un tiempo en el que participó en la construcción de una biblioteca municipal, de la que acabó ocupándose durante varios años. Después, se destacó en el apoyo a los padres que querían evitar la desaparición de la escuela debido a la escasez de alumnado. Posteriormente se dedicó a reciclar ropa usada, que la gente continúa facilitándole, y que ella -una vez lavada y arreglada- redistribuye entre quienes la necesitan.

Marta me habla de muchas otras cosas, entre ellas de la admiración que despertó en ella un personaje singular apodado Flakito, un joven neozelandés, brigadista de paz durante dos años en Colombia, peregrino jacobeo, músico y cantante, al que sirvió de cicerona mientras estuvo de paso por El Bierzo, facilitándole actuaciones musicales en numerosos lugares.

Esta es Marta, una de las personas que, como yo mismo, colaboran con Bierzo Aire Limpio. Sin duda, una persona comprometida donde las haya y que podéis llegar a conocer si os acercáis hasta su casa en Arganza. Me da su teléfono, el 636 78 30 07, y también su correo electrónico (marluz_tata@yahoo.es) para poder facilitar este proyecto.

Un ecologista en El Bierzo.

Nota: En el momento de la revisión de este artículo (octubre 2014)  Marta ya no reside  en la dirección señalada. Su proyecto se concretó en la apertura de una tienda en Cacabelos, pero finalmente no llegó a cuajar. Es por lo que Marta acabó trasladándose a Madrid. Ha cambiado de teléfono, pero todavía es posible contactar con ella a través de su correo electrónico o del Facebook.

Comentario por Marta Luz Arango Dávila el 28/05/09.

Muchas gracias por ser tan buen interlocutor. Es un privilegio contarte entre mis acompañantes. Un abrazo cosmogónico.

Comentario por Maikel Villar el 04/06/09.

Ha sido un placer hacer las fotos de tu Facebook y compartir los días con una mujer tan sabia como tú. Tus consejos e ideas me parecen fascinantes y la gente debería ser un poco así. Es un placer ayudarte y seguir ayudándote en este proyecto. Se te quiere mucho.