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Economía solidaria (I)

Con este artículo abro paso a una serie de escritos que irán publicándose todos los lunes y que girarán en torno al tema de la economía solidaria. El texto es obra de Gonzalo, un compañero que ha realizado una investigación sobre el tema que espero os resulte interesante y útil.

¿Qué ideologías y prácticas se encuentran detrás del modelo económico capitalista actual?

La globalización -entendida como el conjunto de procesos tecnológicos, económicos, sociales y culturales que hace del mundo una realidad más integrada e interdependiente -está íntimamente ligada a un determinado modelo político y económico basado en la ideología liberal.

Un concreto modelo de vida sostenido en el consumo desmesurado, el afán por la acumulación, el individualismo exacerbado y la uniformidad cultural.

Un sistema que, básicamente, ha hecho de la economía -de un modelo y práctica económica neoliberal- un fin en sí mismo, desligado de otras consideraciones éticas y al margen de la satisfacción de las necesidades de las personas, del bienestar de las colectividades y del desarrollo humano sostenible de nuestro planeta.

¿Qué consecuencias tiene esta ideología y este modelo económico?

Es incuestionable que, como consecuencia de estos procesos, vivimos en un mundo profundamente injusto, desigual e insostenible. Un mundo donde la discriminación entre personas, sexos, etnias y pueblos es creciente, donde el control democrático de las decisiones o el acceso a las tecnologías, al conocimiento o a los servicios sociales básicos está reservado a solo una parte de la población mundial.

De esta manera, la brecha entre personas y entre pueblos ricos y empobrecidos sigue creciendo, y la exclusión y la precariedad amenazan -también en las sociedades supuestamente desarrolladas- a amplios sectores sociales, especialmente a mujeres, jóvenes y personas de avanzada edad.

¿Esta situación es inevitable?

La persistencia de esta realidad no es justificable ni inevitable. No es sino el reflejo del modelo político, económico y cultural imperante que, como tal, puede y debe ser modificado a través de la acción colectiva, la creación de pensamiento crítico y el desarrollo de prácticas alternativas.

¿Qué alternativas existen?

La Economía Solidaria aporta una mirada, unos valores y unas prácticas al servicio de dicha transformación, configurando un movimiento social a nivel mundial y con características propias que se suma al conjunto de organizaciones ciudadanas que, local y globalmente, participan en la construcción de unas sociedades y un mundo más equitativo, humano y sostenible.

¿Qué es la Economía Solidaria?

Se denomina economía solidaria al sistema socioeconómico, cultural y ambiental desarrollado de forma individual o colectiva a través de prácticas solidarias, participativas, humanistas y sin ánimo de lucro para el desarrollo integral del ser humano como fin de la economía.

Se trata de una visión y una práctica que reivindica la economía como medio -y no como fin- al servicio del desarrollo personal y comunitario, como instrumento que contribuya a la mejora de la calidad de vida de las personas y de su entorno social.

Una concepción que hunde por tanto sus raíces en una consideración ética y humanista del pensamiento y de la actividad económica, que coloca a la persona y a la comunidad en el centro del desarrollo.

¿Como pone en práctica la Economía Solidaria estos cambios?

Esta visión conlleva consecuentemente, el desarrollo de una serie de valores y un repertorio de prácticas relacionadas con el empoderamiento de las personas y organizaciones ciudadanas, el impulso de relaciones basadas en la cooperación y la no competitividad, el desarrollo de modelos democráticos en la toma de decisiones, la conservación ecológica, la generación de riqueza e instrumentos financieros en condiciones éticas, el refuerzo de las capacidades de personas y colectivos especialmente excluidos, la innovación socioeconómica al servicio del desarrollo local, etc.

La economía solidaria viene configurándose en las últimas décadas como un movimiento social que reúne a un conjunto de organizaciones y actividades que, a lo largo de todo el planeta, están generando un pensamiento y una práctica alternativa y solidaria de la economía en sus diferentes facetas: producción, financiación, comercio y consumo.

¿Qué herramientas se han ido desarrollando para conseguir estos cambios?

Empresas solidarias y de inserción, cooperativas de iniciativa social, asociaciones y fundaciones que realizan actividades económicas con finalidad social, sociedades laborales del tercer sector, iniciativas que promueven el comercio justo, solidario y/o ecológico, entidades promotoras de nuevas empresas solidarias…

Un movimiento que va adquiriendo estructuras de trabajo en red a nivel local, regional y global que tiene como principal reto el lograr que experiencias, a menudo consideradas como testimoniales, logren contribuir a la transformación social y al surgimiento de un modelo socioeconómico alternativo.

Continuará…

Manifiesto de la Alianza Española contra la pobreza

Sería suficiente con que destinásemos un tres por ciento del presupuesto  mundial en armamento para acabar con el hambre. Fuente: jomer.files.wordpress.com.

Sería suficiente con que destinásemos un tres por ciento del presupuesto mundial en armamento para acabar con el hambre. Jomer.files.wordpress.com.

“Exigir que se acabe con la pobreza es nuestra responsabilidad. Un año más nos rebelamos contra la pobreza. Una pobreza que ataca directamente los derechos humanos de millones de personas en todo el mundo.

Mientras los países de rentas altas y las élites sociales tienen cada vez más, 1.300 millones de personas viven en pobreza extrema en todo el mundo y casi 1.000 millones pasan hambre y no tienen acceso al agua potable y a otros servicios básicos como la salud y la educación. Al mismo tiempo, España se empobrece, como consecuencia de un modelo de desarrollo económico fallido y de políticas que priorizan los recortes, generando casi un millón de nuevos pobres cada año y el deterioro de los derechos y los servicios sociales. Ya son más de 12 millones y medio de personas quienes viven en pobreza y en riesgo de exclusión en España, casi el 27% de la población.

Perdemos derechos básicos en empleo, educación, igualdad, sanidad, cultura, consumo… No porque no haya suficientes recursos, sino por la profunda injusticia de un sistema que no promueve un reparto justo ni equitativo. Estas cifras son escandalosas; es nuestra responsabilidad exigir que se acaben.

Este panorama es la consecuencia de un sistema injusto y de decisiones políticas que privilegian el crecimiento económico y el lucro por encima de la justicia y la solidaridad; que se inclinan ante el poder de los mercados, en lugar de promover un desarrollo equitativo, justo y sostenible para toda la humanidad; que priorizan el déficit económico sobre el déficit social, que consideran los derechos sociales como un privilegio para épocas de bonanza económica y no como un deber que los Estados deben garantizar.

Los merados NO pueden dirigir el mundo ni las vidas de millones de personas. El centro de las políticas públicas deben ser las personas y no el lucro sin límites.

Los recortes generan pobreza y desigualdad.

Pobreza. La lucha contra el hambre es un asunto de todos. Fuente: portaldelmedioambiente.com.

La lucha contra el hambre es un asunto de todos. Portaldelmedioambiente.

La política pública de cooperación internacional ha sufrido un desmantelamiento progresivo hasta quedar reducida a poco más que las cantidades obligatorias que tenemos como Estado Miembro. La Ayuda Oficial al Desarrollo no llegará en el 2013 al 0,2% de la Renta Nacional Bruta española.

La Agencia Española de Cooperación Internacional ve recortado su presupuestoen más de un 70%, quedando únicamente recursos para poco más que mantener su propia estructura. El gobierno parece decidido a poner fin a un sistema de cooperación exigido por la comunidad internacional desde 1970 para garantizar el derecho de todas las personas del mundo a vivir una vida digna.

En España los recortes sociales están significando la disminución de ayudas en servicios sociales a 3,3 millones de personas, la pérdida de calidad de la educación y de la sanidad, empleo precario, más desempleo, pérdida de poder adquisitivo, exclusión social, y más retrocesos en el disfrute de derechos humanos. La disminución de recursos destinados a inversión social tendrá consecuencias gravísimas en las personas más vulnerables y, en particular en las mujeres.

Las medidas de ajuste que se están tomando generan niveles de desigualdad intolerables que condicionarán el futuro de las próximas generaciones, limitarán su capacidad de ejercer sus derechos, su bienestar… América Latina y África vivieron lo mismo en décadas pasadas y el resultado ha sido nefasto para millones de personas que han sido arrojadas a la pobreza. ¿Por qué insistir en políticas que sabemos que van a tener tal coste humano?

Exigimos un cambio de modelo porque el actual ha demostrado que no funciona.

Manifestación contra el hambre en Madrid. 24 oct. 2010. Canalsolidario.com.

Manifestación contra el hambre en Madrid. 24 oct. 2010. Canalsolidario.com.

Es injusto que estén precarizados servicios básicos como la cobertura sanitaria, la ayuda a la dependencia, la educación en el medio rural, la alimentación infantil en comedores escolares, las ayudas al desempleo, que se penalice a personas enfermas y se les señale como causantes del déficit en el sistema sanitario. Es injusto que las medidas de ajuste afecten directamente a la población infantil que recibirá una alimentación desequilibrada e insuficiente. También lo es que se retroceda hacia un modelo en el que las mujeres se verán relegadas a un segundo plano y no podrán ejercer libremente sus derechos humanos.

La crisis no puede ser la excusa para retroceder en derechos, para eliminar las políticas públicas redistributivas y garantes del bienestar social, entre las que se incluye la cooperación al desarrollo y la inversión social. Sí, hay opciones porque hay otras maneras de construir el mundo que queremos, y sí, hay dinero para hacer otras políticas. Los servicios públicos se financian mediante los impuestos, y es posible obtener recursos públicos que garanticen su mantenimiento.

Para luchar efectivamente contra la pobreza, necesitamos crear un mundo justo y sostenible, en el que todos los seres humanos puedan disfrutar sus derechos, y disfrutar de una vida libre de violencia y de pobreza. Para salir de la crisis necesitamos construir una sociedad más justa y solidaria, que se fundamente en el respeto de los derechos humanos, en la lucha contra la desigualdad, en la búsqueda de propuestas inclusivas y sostenibles para todos.

Tenemos los recursos y capacidades para poder acabar con la pobreza y las desigualdades, pero necesitamos el compromiso y la responsabilidad de los Estados y de la ciudadanía.

Acabemos con el fraude fiscal, con la evasión y la elusión de impuestos, con los paraísos fiscales. Hagamos que las transacciones financieras internacionales paguen impuestos y entonces podremos controlar el déficit sin acabar con los derechos de las personas. Las cifras hablan por sí solas: por cada dólar que África recibe como cooperación al desarrollo, salen tres dólares como flujo ilegal de capital. Y sólo en España, el fraude fiscal anual asciende a 90.000 millones de euros.

Hay alternativas:

1. Exigimos que las políticas públicas protejan, promuevan y garanticen todos los derechos civiles, políticos, laborales, económicos, sociales, culturales y medioambientales. Los derechos humanos no son un lujo únicamente viable en tiempos de prosperidad, deben ponerse por encima de los intereses económicos y comerciales. Garantizarlos, es el fin último de la política y de la economía.

2. Exigimos que la lucha contra la pobreza sea una política de Estado que alcance todos los niveles del gobierno (central, autonómico y local), independientemente del grupo político que esté en el poder.

3. Exigimos el cumplimiento del 0,7% de la RNB para Ayuda Oficial al Desarrollo en 2015 y que se destine un 30% del PIB a inversión social (sanidad, educación, dependencia, protección social), igualando la media a niveles europeos.

4. Exigimos que los recursos públicos para resolver la crisis se obtengan con un sistema fiscal progresivo (que grave más a quien más tiene y que garantice políticas redistributivas).

Logo. Alianza Española contra la Pobreza. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

Logo. Alianza Española contra la Pobreza.

5. Exigimos que se regule los mercados financieros que han causado la crisis que nos afecta tanto en España como en el resto del mundo y que se cancele la deuda externa.

6. Exigimos la creación de un impuesto a las transacciones financieras internacionales – como el ya aplicado en otros países -, la eliminación de los paraísos fiscales y la persecución de la evasión y la elusión fiscal, para obtener fondos suficientes para mantener las políticas sociales, de desarrollo y medioambientales y para regular a los mercados y controlar a las instituciones financieras, que han debilitado las economías de todos los países y han causado la crisis actual.

7. Reclamamos, un sistema en el que se garantice el derecho de todas las personas, de todo el mundo, a tener un nivel de bienestar mínimo, de acuerdo con la dignidad humana. Un sistema que promueva la igualdad, la solidaridad, la sostenibilidad ecológica, los derechos sociales y económicos y el desarrollo pleno de todas las personas que habitan el planeta.

Podemos hacer mucho. Podemos hacerlo mucho mejor. Y podemos”.

Manifiesto de la Alianza Española Contra la Pobreza. 17/10/12. Oxfamintermon.org. Pdf.