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El Bierzo histórico

Historia del Bierzo.

Es posible certificar un poblamiento prehistórico de El Bierzo. Se han encontrado numerosas piezas en las terrazas del río Cúa, catalogadas entre el 300.000 y el 100.000 a. C.  Además existen varios hallazgos correspondientes al neolítico, sobre todo hachas pulimentadas descubiertas en diversos lugares del Bierzo.

Se ha localizado cerámica precampaniforme en la Cueva de las Tres Ventanas, en Toral de los Vados, y cabe destacar las pinturas rupestres halladas en las cercanías de Sésamo y también en Librán, posiblemente pertenecientes a esta época. 

También existen variados hallazgos correspondientes a la Edad del Bronce (puntas de lanza, herramientas, cerámica…), correspondientes a todas sus etapas intermedias.

En El Bierzo, como en el resto del norte peninsular, también se desarrolló la cultura castreña. Son muchos los yacimientos y hallazgos correspondientes a esta época. Ejemplos de castros son Castro Bergidum (cerca de Cacabelos), y el Castro del Chano, en Fornela. 

Tras su conquista, los romanos integraron al Bierzo dentro del pueblo astur, como así recogen la mayoría de investigadores y crónicas de la época.  La inserción del Bierzo en el mundo romano se hizo rápidamente, auspiciada por las riquezas auríferas de la zona (Las Médulas y La Leitosa,  entre otras explotaciones auríferas), lo que produjo multitud de cambios tanto en la organización social de la zona, como en la económica y en la geográfica, desplazándose algunos núcleos de población y creándose nuevas ciudades. De esta época quedan numerosos yacimientos arqueológicos.

La Alta Edad Media en El Bierzo.

Tras la entrada de los pueblos germanos en la península, los suevos y los vándalos asdingos (que posteriormente se trasladarían a la Bética) se instalaron en la provincia de Gallaecia, en la que se incluye entonces al Bierzo.

Del dominio visigodo del Bierzo existe mayor información. A destacar el surgimiento de la denominada Tebaida Berciana, un florecimiento monástico en El Bierzo que llevo a edificar numerosas fundaciones en la cabecera del río Oza, en el valle del mismo nombre.

De la dominación musulmana, tras la invasión de la península ibérica en el 711, hay poca información, aunque se supone que tras la rápida ocupación peninsular por parte musulmana se establecerían guarniciones encargadas de cobrar los tributos.

Tras la Batalla de Covadonga los reyes asturianos, una vez controlada gran parte de Galicia, intentan hacer lo mismo en territorio berciano. Sin embargo, los monarcas asturianos no conseguirán un dominio sobre El Bierzo hasta los reinados de Alfonso II y de Ramiro I, pasando antes el territorio berciano de manos musulmanas a cristianas, alternativamente. Es en esta época, durante el reinado de Ramiro I (842-850), cuando El Bierzo comienza a estar bajo dominio de diversos condes, siendo el primero de ellos Don Lorenzo y el más conocido el Conde Gatón, que repuebla el este berciano.

El Bierzo feudal.

Entre el periodo Alto medieval y el Bajo medieval del Bierzo, los historiadores vienen distinguiendo, habitualmente, una etapa denominada el Bierzo Feudal. Es un periodo de transición que abarca desde finales del  siglo IX hasta el siglo XIII inclusive.

En este periodo, inicialmente, la economía se basa en la explotación agraria y ganadera. Solo a partir del siglo XII se produce una progresiva diversificación de esta economía, que se amplía a la minería y transformación de los recursos minerales, a la pesca y el comercio a través de ferias y mercados.

La propiedad se concentra en pocas manos realizándose una distinción entre propiedades de carácter eclesiástico -cuyos principales exponentes son los monasterios de San Pedro de Montes, de San Andrés de Vega de Espinareda (benedictinos), de Santa María de Carracedo y de San Miguel de las Dueñas (cistercienses)-, y propiedades de realengo y nobiliar, sin olvidar el papel desempeñado por las órdenes militares de Santiago, el Hospital y el Temple.

Administrativamente, el Bierzo, , se integra hasta el año 910 en el Reino de Asturias, y en el de León entre el 910 y el 1230. A partir de ese año se incluye en la Corona de Castilla. En  1187 El Bierzo pasa a ser señorío, y tiene por tal a D. Velasco Fernández, pasando, a principios del siglo XII a tener gobernadores. Uno de los más conocidos fue D.  Gonzalo Peláez, y en el año 1243 aparece, como merino de El Bierzo, D. García Carnota. El Bierzo en este periodo se articula en tenencias como Ancares, Ulver, Boeza, Aguiar, Valcarce, y tenencias de un ámbito territorial más reducido en las que podemos incluir las villas, dentro de otra mayor (Tenencia mayor). A partir de mediados del siglo XIII estas tenencias dan paso a las merindades mayores que terminaran convirtiéndose, posteriormente, en Adelantamientos.

La Baja Edad Media en El Bierzo.

La Baja Edad Media en El Bierzo se caracteriza, principalmente, por la crisis de los señoríos monásticos y el auge, muchas veces a costa de éstos, de los laicos, personificados en la figura de ciertos nobles que utilizan la encomienda como instrumento para usurpar muchos de los bienes de los señoríos monásticos.

La guerra de las comunidades que asola toda todo el territorio de la Corona de Castilla en el siglo XVI tiene escasa incidencia en El Bierzo.

Ponferrada fue comprada por los Reyes Católicos en 1486, constituyéndose en Corregimiento en 1494 hasta el año 1780.

Como expresión de la singularidad de El Bierzo, y su fuerte identidad desde antiguo, vale la pena reseñar la carta enviada al ayuntamiento de la ciudad de León, en 1567, y que continua una correspondencia de diciembre de 1563 de similar intención, solicitando que la provincia del Bierzo se separe del Adelantamiento de León, argumentando tal pretensión en la lejanía geográfica, y pidiendo que la audiencia (de los negocios de El Bierzo) se atiendan en la persona del Corregidor de Ponferrada. Sin embargo, dicha formulación fue rechazada porque Ponferrada no era una ciudad con voto en Cortes.

El Antiguo Régimen.

El Antiguo Régimen  abarca desde el siglo XVI hasta principios del  XIX. Se le ha dado en llamar, también, feudalismo desarrollado ya que conserva muchas de las características medievales.

El Bierzo sigue siendo principalmente agrario, siendo la vid su principal producto, y en las zonas montañosas ganadero, heredando del periodo medieval el minifundismo (que aún persiste) y la gran cantidad de tierras en manos de eclesiásticos. Destacar la introducción en este periodo (siglo XVII) de uno de los productos que tendrá mayor fama y calidad, el pimiento.

Ferias y mercados marcan la actividad comercial en las principales villas (Ponferrada, Bembibre, Villafranca del Bierzo y Cacabelos) en las existen tenderos y algún mercader, desarrollándose el comercio ambulante gracias a ancareses y fornelos a pesar de la precariedad de las vías de comunicación y los impuestos al atravesar las fronteras internas, llamados pontazgos, portazgos y algún otro de distinta naturaleza.

En el sector industrial destaca la industria textil, aunque numerosas veces no cubre más que el autoabastecimiento. En Bembibre y en la merindad de Cornatel se elaboraban unos paños de lienzo blanco llamados ‘bierzos’ que alcanzaron gran éxito y reconocimiento, comercializándose fuera del Bierzo con gran demanda. También destacan las numerosas ferrerías (herrerías), algunas con una producción significativa que llevo a intentar producir acero e incluso una fábrica de armas, en el año 1779, en Villafranca del Bierzo.

La sociedad se organiza en tres estamentos: clero, nobleza, y el pueblo llano o Estado llano. El primero, aparte de su gran influencia ideológica y cultural, acentuada por su riqueza patrimonial, está exento de pagar impuestos y su gran cantidad proporcional refuerza su poder e influencia.

El caso de la nobleza es distinto, ya que en este estamento caben desde los Grandes de España hasta los hidalgos. Es especialmente significativo el gran número de personas que formaban parte del estamento de la nobleza en esta región a finales del siglo XVIII. Se estima que en El Bierzo el 50% de las personas se incluían en dicho estamento, aunque de ellos la mayoría eran simples hidalgos. La mayor parte de ellos malvivía de pequeñas explotaciones agrarias de casi subsistencia, ocultando esa situación bajo ese título de “baja” nobleza.

El Estado llano, el tercer estamento, lo formaban, aproximadamente, a finales del siglo XVIII, el 38% de la sociedad. Eran labradores, artesanos y comerciantes, que lograban sobrevivir con dificultad debido a las mayores cargas impositivas.

El Partido de Ponferrada.

Durante los siglos modernos y hasta las reformas del siglo XIX, El Bierzo formó parte de la Intendencia de León, que agrupaba al Principado de Asturias y a los Partidos de León y Ponferrada. En lo que concierne al Bierzo actual, se incluía dentro del Partido de Ponferrada, el cual a su vez incluía a otras zonas que hoy ya no pertenecen al Bierzo. Este Partido era gobernado desde Ponferrada, villa realenga, por un corregidor de nombramiento real, subdividiéndose El Bierzo en merindades, cotos, concejos y jurisdicciones.

La Provincia del Vierzo.

Tras la jura de la Constitución de 1812 por el Rey, el 9 de marzo de 1820, se inicia en la Cortes un nuevo proceso, con carácter de urgencia, de organización administrativa del Reino, para lo que se nombra a una comisión.

La creación de la Provincia del Vierzo suscita varios problemas, entre los que destaca la rivalidad entre las dos principales ciudades de la región: Ponferrada (468 vecinos) y Villafranca del Bierzo (690 vecinos), ya enfrentadas desde la guerra, puesto que la primera represneta a los nuevos poderes económicos, la nueva burguesía (comerciantes e industriales), y la segunda a los poderes tradicionales del Antiguo Régimen (pequeña nobleza, terratenientes, clericatura).

En el proyecto de división provincial del cartógrafo mallorquín Bauzá y del ingeniero Larramendi de 1821 se contemplaba la creación de la Provincia de Ponferrada, que quedaría posteriormente descartada en favor de la Provincia del Vierzo con capital en Villafranca del Bierzo.

El 16 de Octubre de 1821 se publica en la Gaceta de Madrid la aprobación realizada en Cortes Extraordinarias de la nueva provincia, que pasa a denominarse “Provincia del Vierzo” con capital en Villafranca del Vierzo.

El 27 de enero de 1822 se publica el Decreto por el que El Bierzo se convierte en provincia y en él que se fijan sus límites. Cuenta entonces con 86.365 habitantes y ejerce su jurisdicción sobre los Partidos Judiciales de Villafranca del Vierzo, Ponferrada, Toreno, y Valdeorras, limitando al norte con Asturias (hasta el puerto de Leitariegos), al este con León (la línea divisoria será la cuenca hidrográfica), al sur con Zamora (el límite será la Sierra de Cabrera) y al oeste con Lugo y Orense (la frontera será el antiguo límite de Galicia).

Tras un breve periodo en el que El Bierzo forma parte de la provincia de Lugo y de Orense, el 30 de noviembre de 1833 se designa una nueva división territorial, creada por Javier de Burgos, en la que El Bierzo queda integrado en la provincia de León.

Un ecologista en El Bierzo.

 Fuente informativa principal: Wikipedia.org.

Villar de los Barrios: nobleza obliga

Vista general de Villar de los Barrios. 2009.

Vista general de Villar de los Barrios. 2009.

Aspectos generales.

El pueblo de recio abolengo de Villar de los Barrios pertenece actualmente al municipio de Ponferrada, ubicándose a tan sólo 5,8 kilómetros. del casco urbano. Se encuentra a una altitud media de 670 m.

Su disposición es en la parte inferior de una especie de cuenco o cazuela, puesto que está circundado por suaves colinas, derivadas del final de las estribaciones de los Montes Aquilianos y del monte que protege y alberga esta localidad. Como curso de agua más notable cabe citar la reguera de Vega, pequeño afluente del río Boeza. Por consiguiente, su relieve es ligeramente accidentado, agradable, con un sistema armonioso de cumbres y sus laderas correspondientes.

El paisaje no es demasiado exuberante, describiendo una configuración de cuerno de páramos y cerros achatados en la zona alta, árido en los promontorios elevados con una escasa variedad de matorral. Sin embargo, desde los oteros, se divisa una excelente panorámica de la población, más en concreto desde el barrio de Salas sirviéndose del camino ascensional que parte de la capilla del Cristo.

Su valor histórico-monumental.

Una casona nobiliaria en Villar de los Barrios. 2009.

Una casona nobiliaria en Villar de los Barrios. 2009.

Villar, en su conjunto, es un monumento histórico-artístico, el más relevante de todo el término municipal ponferradino. Por tanto, en cualquier enclave de él podremos admirar y observar el arte de sus casonas tradicionales de familias, los palacios que  nos refieren el señorío, riqueza e importancia, de una época surgida en los siglos XVI y XVII, cuando la economía de bodegueros y cosecheros adquirió un auge evidente.

El tipo de vivienda de los núcleos de ribera, más incluso en la ribera alta, es la característica de una economía sustentada fundamentalmente en la agricultura, especialmente en el sector vitivinícola.

Esta nota esencial es repetida, de un modo u otro, en todos los núcleos habitados que componían el ayuntamiento de los Barrios (Villar, Lombillo, Salas y otro ya desierto), junto a Campo de Ponferrada. La arquitectura popular, es en todos ellos, un aspecto distintivo y de un valor más que interesante.

Escudo blasón en Villar de los Barrios. 2009.

Escudo blasón en Villar de los Barrios. 2009.

Es pues, este exponente tan notorio de arquitectura tradicional lo que atrae todas las miradas: las casas solían tener un corredor de mérito (algunas no), su superficie y capacidad eran de grandes proporciones, los materiales y los muros eran sólidos y resistentes, la cubierta o tejado de pizarra era lo más común (aunque no es desdeñable la cubrición con teja cerámica). Su conformación era en dos plantas: el hogar o espacio humano se correspondía con la parte alta y, en el plano de pie de calle, se habilitaban las cuadras y otras estancias con destino agrícola y/o ganadero.

Patrimonio religioso.

Fiestas del Santo Cristo en Villar de los Barrios. 14 sept. 2009. Foto: Enrique L. Manzano.

Fiestas del Santo Cristo en Villar de los Barrios. 14 sept. 2009. Foto: Enrique L. Manzano.

Según se entra en la población nos hallamos con la ermita (s. XVII). Sus elementos más destacados son la portada neoclásica, que está fechada en el 1.627 y reformada posteriormente, en1.830. En la fachada norte está acondicionado un amplio pórtico, que servía para alojar a los feriantes con motivo de la ancestral ya celebración-fiesta de septiembre. En el lado oeste, donde todo el exterior está recubierto de granito, existe otra portada con un arco de medio punto en el intermedio de una pilastra rematada en frontón triangular partido; en el segundo cuerpo está habilitado un gran balcón y el punto final se ha logrado con una espadaña de dos cuerpos acabados en pináculos.

Otro edificio religioso de notoria singularidad es la Iglesia de Santa Colomba (o Columba). Es de proporción inusualmente grande, habiendo sido erigida entre los años 1.723 y 1.757. Su plano revela que la planta es de cruz latina, con bóveda de cañón y lunetos apoyados encima de arcos de medio punto en peralte. Asimismo, en el crucero, se contempla una cúpula sobre pechinas.

Arquitectura civil.

Escudo de los Carujo en Villar de los Barrios. 2009.

Escudo de los Carujo en Villar de los Barrios. 2009.

Las casas solariegas y con seña de cierto poderío son abundantes. Es preciso significar que sus antiguos dueños (ss. XVI y XVII) consiguieron muchos caudales al aprovechar, a nivel comarcal, la fama de sus vinos o caldos. Varios de ellos, emprendieron negocios relacionados con las herrerías y con el sector comercial, contribuyendo paulatinamente al despegue como centro comercial y de distribución de Ponferrada.

Así, pues, las casas con escudo, emblema o blasón, son ciertamente numerosas en Villar. Y, como vestigios de que ello fue así, aún contamos con las siguientes:

• La de los Ponce de León, con patios interiores y un escudo en su interior.
• La de los San Juan, procedentes de Campo, con dinteles distribuidos en sus puertas y ventanas.
• La Casa Batán, dotada de pórtico, heráldica como Caballero de Santiago con la inscripción ilustrativa “Vias tusa Domine mostra mihi” y con bellos patios.
• La Casa de los Capelo, situada en una plazoleta, en la que se fijó un escudo con una frase inscrita bastante belicosa y guerrera.
• La Casa Burillo, de estupendo gusto y con balcones.
• La Casa de los Hijos de Burillo, también con vistosos balcones, con un tipismo natural y una bodega ingeniosamente restaurada.
• La Casa de los Valcarce, con su escudo propio.
• La Casa de los Carral (más conocida como “Las Carralas”), con un escudo exterior algo deteriorado y otro interior, además de un patio. Es la que está en un estado más ruinoso pues ha empezado ya a derrumbarse. Conforme algunas fuentes, con quizá una excesiva exageración, esta familia fue propietaria de gran parte del pueblo. Entre sus propiedades estuvo la Iglesia del Santo Cristo.
• La Casa de Juan Fernández, donde se ve un escudo conservado tras la reforma de la fachada.
• La Casa de los Yebra, que se transformó hasta tiempos recientes en museo, con una balconada especial y con una bodega cuidada.
• La Casa de los Carrera, con una espaciosa balconada, escudo centrado en la fachada principal y excelentes y destacadas gárgolas.
• La Casa de los Mato, con su apreciable balconada.

Arqueología y otras notas.

Villar posee un castro reconocible a primera vista, en el momento en que se llega a su núcleo habitado. Es más, tomando el camino que sale hacia el sur y luego tornando la mirada hacia el pueblo, se aprecia un conjunto de zanjas o trincheras que se realizaron con el fin de explotar el wolframio allí presente, ocultadas en parte hoy en día por castaños. Una vez instalados en el castro, tomando como referente el valle del arroyo Valdemonillo y siguiendo su curso, se observa un sendero que baja atravesando o dejando al margen las explotaciones minerales de tungsteno y de wolframita, en un área compartida entre Salas y Villar.

Enfrente, en la otra ladera del valle se atisba la torre circular de San Félix, donde hay unos vestigios menores que indican la presencia aquí de una necrópolis medieval.

Actualidad.

Calle principal de Villar de los Barrios, sin asfaltar. 2009.

Calle principal de Villar de los Barrios, sin asfaltar. 2009.

En primer lugar, se ha de constatar el surgimiento de una conciencia social a favor de recuperar el vasto Patrimonio Histórico de los Barrios (Villar, Salas y Lombillo). Por ello, algunos estiman que el año 2.010 ha de ser indefectiblemente el “Año de los Barrios”.

Así, parece ser que se va a proporcionar un empuje decisivo a la tan esperada obra de urbanización y acondicionamiento de la calle de la Herrería, amén de la plaza. También se aguarda con cierta esperanza el arreglo y rehabilitación de la ermita del Santo Cristo y la limpieza y adecentamiento de su entorno. Se promete, por otro lado, la renovación del alumbrado público, a semejanza de como se procedió con el de San Esteban.

Las diferencias de interpretación parten de las contribuciones especiales que se pretendían imponer (90 €/ metro lineal) por el asfaltado y mejora de calles. No obstante, la perspectiva es variable, dependiente de las ayudas y fondos que se consigan después de la declaración -creemos que pronta- de Bien de Interés Cultural (BIC) de tres localidades de los Barrios (Villar, Salas y Lombillo).

Dentro de la red de comunicación viaria, para el 2.010 todo hace pensar que se efectuarán unas actuaciones de mejora en la carretera que discurre entre Ponferrada y Campo.

Balcones en riesgo de derrumbe en la casa de las Carralas. Villar de los Barrios. 2009.

Balcones en riesgo de derrumbe en la casona de las Carralas. Villar de los Barrios. 2009.

Y, para finalizar, es de rigor felicitar a la “Asociación Cultural de Villar de los Barrios” por sus reivindicaciones y dinamismo. Sirvan, pues, como detalles de ello el trabajo para consensuar un himno representativo del pueblo, o la preocupación para que se agilicen toda clase de negociaciones para acordar con los “herederos legales” de la casa de las Carralas su cesión, a efectos de su recuperación patrimonial pública.

Arga-yo.

Comentario por Dolores Verdial Santín el 15 Marzo.

Me alegra muchísimo ver que se habla del pueblo donde nací, aunque no resido en él y de la zona en general. Esperemos que las autoridades competentes se den cuenta de una vez del olvido al que ha estado sometida toda la zona.

Comentario por Mariano el 6 Agosto 2010.

Gracias por permitirme conocer el pueblo donde nació mi bisabuelo, allá por mediados del siglo XIX. ¡Felicitaciones!

Comentario por Silvia Mabel Gomez Vega el 26 Febrero 2012.

Me emociona mucho esta nota, es muy buena. Soy nieta de Angela V. Valcarce Blanco, nacida en Villar de los Barrios (ya fallecida), quien emigró a la Argentina, mi país, como tantos otros. Espero algún día poder conocer este hermoso lugar…

Comentario por Un ecologista en El Bierzo el 26 Febrero 2012.

Aquí nos tiene a su servicio, luchando por devolver su abolengo a estos barrios abandonados del apoyo que los méritos que su historia y restos arquitectónicos que aún posee se merecen.

Comentario por Amalia López Salso el 6 Abril 2015.

Me gustaría agradecer y dar la enhorabuena a los actuales propietarios de la casa conocida como la de los Capelo en la plaza de Villar por los magníficos resultados después de su rehabilitación.

Soy hija de Rogelio López López y nieta de José y de Felicidad. Mis abuelos habitaron esa casa hasta que se fueron y después permaneció deshabitada durante muchos años. Ahora me alegra mucho ver el estado en que se encuentra la casa a la que íbamos mi hermano y yo con mis padres en verano. Su blasón siempre me ha parecido precioso.

Comentario por Lola el 7 Mayo 2015.

Soy bisnieta de Benjamina Yebra Carnero. Estuve una vez en el pueblo, hace ya más de 10 años, y sentí una emoción especial al ver con mis propios ojos todo lo que mi abuela me había descrito. Sé que su familia vivió una historia trágica y me encantaría contactar con alguien que me pudiese dar más detalles.