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El valle del Oza y la Tebaida Berciana

Peñalba de Santiago. Fuente:unecologistaenelbierzo.wordpress.com. Foto: Enrique López Manzano.

Vista general de Peñalba de Santiago desde el parquin. Foto: Enrique L. Manzano.

Una buena opción para pasar unos días de agradable asueto es visitar El Bierzo, en León. En compañía de amigos, pareja o familia, podéis adentraros en los Montes Aquilianos, situados a escasos kilómetros de la capital comarcal, Ponferrada. Las altivas crestas de estos montes son visibles desde la ciudad del botillo y del pimiento, conocida por su reputada gastronomía. En invierno las cumbres se suelen cubrir de un manto blanco que las hace, si cabe, más mágicas aún, nieve que suele ir desapareciendo a medida que avanza la primavera.

La ruta que da acceso a estas montañas, con cumbres que rozan los dos mil metros, pasa por el puente medieval sobre el río Boeza, situado en una variante del Camino de Santiago, la llamada de invierno. Por este camino alternativo todavía cada día pasan numerosos peregrinos provenientes de Molinaseca y Campo.

Descripción de los pueblos en la ruta de los Montes Aquilianos. 2010. Fuente: ccb.com.

Descripción de los pueblos situados en la ruta de los Montes Aquilianos. Ccb.com.

Nosotros no cogeremos esa dirección después de pasar el puente Boeza, sino que seguiremos rectos por la carretera que lleva al pueblo vinícola de San Lorenzo, situado en las faldas del monte Pajariel. Dejaremos así atrás, y a nuestra izquierda, la Cooperativa Cepas del Bierzo.

Pasado San Lorenzo la carretera asciende, con algunas curvas, por un entorno plácido sembrado de viñas que culmina en un alto, el  del Encinedo, desde donde ya podremos vislumbrar los Montes Aquilianos en toda su expléndida magnitud. Es lo que haremos, parados al borde de la ruta, antes de inicar un descenso que nos acerca rápidamente al pueblo de San Esteban de Valdueza, hoy pedanía de Ponferrada.

Nuestra bajada nos llevará a un primer cruce, situado justo antes del puente sobre el río Oza. Sin cruzarlo y cogiendo a la derecha en dirección al pueblo de San Esteban tenemos la posibilidad de visitarlo. Está rodeado de huertos y conserva todavía una parte de su antiguo carácter señorial. Cuenta también con algunas casas típicamente bercianas y un magnífico y estrecho puente medieval, situado cerca del cementerio, que sirve para unir las dos orillas del Oza. Por él discurre la llamada ‘Senda de los Monjes’, el camino que comunicaba antiguamente, y aún lo permite hoy, con la Tebaida Berciana: el refugio de los históricos anacoretas y eremitas.

En el pueblo de San Esteban hay un restaurante que abre todo el año (‘La Nogaleda’). Sirve para tomar una bebida o permite reservar una mesa para la vuelta. Una posibilidad que también existente en Montes de Valdueza o en Peñalba de Santiago, aunque conviene asegurarse antes de que esté abierta.

Regresando de nuevo al cruce, seguiremos rectos esta vez por la carretera asfaltada que se adentra por el valle del Oza en dirección a Valdefrancos , San Clemente, Montes de Valdueza y Peñalba. Hay un rótulo de carretera que nos lo indica.

Siguiendo el cauce del río, y a poca distancia de San Esteban de Valdueza, a nuestra derecha veremos un gran caserío, hoy en venta, rodeado de una gran pradería bañada por el río Oza, que sirvió como monasterio en su día. Y unos dos kilómetros después nos toparemos con la aldea de Valdefrancos de Valdueza, con su iglesia situada cerca de la carretera, aunque del otro lado del río, y lo que queda del cementerio en la plaza donde se celebran, cada año, las fiestas de San Bartolo: el patrón del pueblo. A poca distancia, y sin dejar la ruta, podremos ver también otro llamativo puente medieval sobre el curso fluvial, dotado de un arco de medio punto.

Superado este lugar proseguiremos nuestra ruta hasta San Clemente de Valdueza que, al igual que los otros pueblos de este entorno, presenta un desordenado trazado de calles que sólo permite el paso de autobuses pequeños, una característica que conviene tener presente. En la aldea, como en el caso anterior, las viviendas están íntegramente construidas con pizarra y madera de castaño, destacando algunos hermosos corredores.

Un par de kilómetros aguas arriba encontraremos, a nuestra izquierda, la antigua “ferrería” de los monjes, perteneciente a San Clemente. Está situada en el inicio de una pista de tierra, sólo apta para veh ículos todoterreno, que comunica con Manzanedo de Valdueza, otra pequeña aldea que puede ser el objetivo de una excursión que incluya a San Cristóbal (población conocida por su tejo milenario y desde la cual también se puede acceder a Manzanedo por una carretera asfaltada).

La Herrería de San Juan del Tejo fue erigida por orden del abad Benito Monteagudo en torno al año 1.730. En este conjunto etnográfico se nos muestra la “casa-habitación” del religioso encargado de la administración y lo que queda del “banzadillo” de la fragua, en un estado de conservación lamentable.

Todo está debidamente señalizado, pero nosotros seguiremos nuestra ruta, la cual tiende a estrecharse a medida que avanzamos.

Montes de Valdueza.

Sigiiendo la ruta dejaremos a nuestra izquierda, perfectamente visible, la estación depuradora de aguas de Ponferrada, situada cerca del cauce del río. Más lejos llegaremos a un nuevo cruce que, si lo cogemos abandonando la carretera principal por nuestra derecha, nos llevará por una escarpada cuesta, con un par de curvas muy cerradas, hasta Montes de Valdueza.

El acceso principal al monasterio de Montes de Valdueza luce una belleza austera y magnífica. 19 agosto 2008. Fuente: unecologistaenelbierzo.wordpress.com. Foto: Enrique L. Manzano.

El acceso principal al monasterio de Montes de Valdueza luce una belleza austera y magnífica. 19 agosto 2008.  Foto: Enrique L. Manzano.

A destacar que, a escasa distancia de la estación depuradora de aguas, existe un camino de herradura a la derecha (poco visible y no señalado) que  lleva por una senda  hasta Montes, desembocando en la ermita de la Santa Cruz. Es una excursión alternativa que puede incluso convertirse en circular, y que quienes dispongan de tiempo pueden plantearse realizar en alguna otra ocasión,  ya que vale la pena.

Montes de Valdueza, también llamado anteriormente San Pedro de Montes, es una aldea situada en una verde y agreste ladera, en un entorno de naturaleza idílico. Con una altitud de 1.093 metros, los parajes que rodean el pequeño núcleo habitacional, escasamente habitado, son de una belleza exquisita.

Las casas, como en el resto de las poblaciones de la zona, están mayormente construidas con piedra pizarrera. Conforma un conjunto armonioso en el que destaca el Monasterio de Montes, con traza románica observable en una de las dos fachadas que tiene, la más antigua. Cuenta además con un magnífico claustro que, por desgracia ya lleva desmantelado dos siglos. En las inmediaciones hay espesos bosques de castaños y robles que parece que quieran invadir el pueblo.

Desde Montes es posible organizar una excursión a pie hasta los llamados “Doce Apóstoles”, una interesante y espectacular barrera calcárea situada en la base del Pico de la Aquiana. Esta excursión puede prolongarse hasta la cima de la airosa cresta , emblema del Bierzo, donde se conservan todavía las ruinas de una antigua ermita. Sin embargo, no existe una señalización adecuada para llevar a cabo esta ruta con facilidad.

También hay la posibilidad de realizar otra posible ruta a pie, muy espectacular y que requiere un mayor esfuerzo, cuyo inicio se sitúa frente a la puerta del monasterio. Lleva hasta Santiago de Peñalba por un antiguo trazado de herradura que serpentea por la ladera del monte en dirección al valle del Pico Tuerto, un espacio cerrado y de difícil acceso en el que en ocasiones pastan las vacas.

El arroyo Pico Tuerto en Montes de Valdueza (Montes Aquilianos). 19 agosto 2008. Unecologistaenelbierzo. Foto: Enrique L. Manzano.

Arroyo del Pico Tuerto en Montes de Valdueza. 19 agosto 2008. Foto: Enrique L. Manzano.

En la entrada al circo glaciar la fuerza del agua ha horadado el farallón calcáreo que obstruía la entrada. Es un camino en el que abundan los castaños, algunos centenarios y, según algunos también habría algunos tejos encaramados a los riscos pedregosos.

Desde este camino las vistas son extraordinarias. Luego,  cruzado el arroyo de frías aguas, se inicia una larga y penosa subida que flanqueando la montaña lleva hasta Peñalba.

Mientras se asciende, entre los farallones, alguno creerá descubrir el Arca de Noé por su silueta recortada contra el cielo. Se trata de un trayecto que, aunque no muy largo, exige una buena preparación física. Culmina en un espacio despejado y con excelentes vistas del Bierzo, que una vez dejado  atrás nos permitirá acercarnos, tras  una zigzagueante bajada entre escobas, hasta las proximidades de la cueva de san Genadio. Y desde allí, una vez visitada, hasta el pueblo de Peñalba.

A esta excursión, como a la anterior, conviene dedicarle una jornada entera.

Más sobre Montes de Valdueza.

En el pueblo de Montes, en el inicio del antiguo camino carretero que comunicaba con la Herrería de San Juan, existe una humilde edificación sagrada: la ermita de la Santa Cruz. Fue Erigida en el año 1.723, y en su fachada se podía contemplar, incrustado en el muro, un relieve visigótico y mozárabe con una serie de inscripciones y una cruz de procedencia hispano-goda del siglo X, procedente de otra ermita edificada anteriormente en el mismo enclave.

Lamentablemente, este relieve, que aparece todavía en las guías turísticas, fue robado por los amigos de lo ajeno hace unos cuantos años ya, y no ha podido ser recuperado todavía.

Si volvemos a nuestro aparcamiento, desde allí podremos continuar la ruta que habíamos abandonado y que nos conducirá, en pocos minutos, hasta el celebrado conjunto arquitectónico de Peñalba de Santiago, una población que se enraíza de forma apacible sobre las suaves laderas de una montaña.

Santiago de Peñalba bajo la nieve. 14 dic. 2008. Unecologistaenelbierzo. Foto: Enrique López Manzano.

Santiago de Peñalba bajo la nieve. 14 dic. 2008. Foto: Enrique L. Manzano.

Peñalba de Santiago.

Declarada Conjunto Histórico Artístico Nacional, esta aldea cuenta con un gran parquin de visitantes relativamente amplio donde tendremos que dejar nuestro vehículo antes de emprender un agradable paseo por sus calles empedradas. Son admirables los tejados de pizarra de las casas, sus corredores y la geometría irregular de sus calles. Y, por supuesto, el paisaje majestuoso que rodea el pueblo, así como su iglesia de Santiago, adornada con una admirable puerta mozárabe de dos arcos geminados de herradura. Una de las pocas en su estilo y época que se han conservado en este país.

Desde el mismo parquin es posible admirar la belleza del valle del Silencio, donde vivió por temporadas san Genadio, en una cueva miserable hasta la que podemos acercarnos a pie en un corto paseo. Un camino no demasiado complicado y bordeado de castaños magníficos nos acercará hasta allí.

El retorno de la cueva puede hacerse por otra senda, también señalizada, que nos devuelve al pueblo bordeando el cementerio de la población. Al llegar una refrescante fuente compensará nuestro esfuerzo.

Otra posibilidad abierta para visitar los Montes Aquilianos, estableciendo como inicio San Esteban de Valdueza, es la llamada “Ruta del Campo de las Danzas”. Es posible llegar en vehículo, por una carretera en mal estado, hast el lugar donde las brujas celebraban sus aquelarres, para desde allí continuar  a pie hasta Ferradillo, una aldea casi abandonada situada en un entorno de belleza excepcional, comparable al de Peñalba de Santiago. Pero esa excursión ya la explicaré en otra entrada.

 Un ecologista en El Bierzo.

Un peregrino atraviesa la puerta mozárabe de la iglesia de Santiago. 15 agosto 2008. Unecologistaenelbierzo. Enrique L. Manzano.

Un peregrino atraviesa la puerta mozárabe de la iglesia de Santiago. 15 agosto 2008. Enrique L. Manzano.

Valle del Silencio (ruta circular) – Sendero de la Tebaida Berciana. Planetaazul.es.

En el Valle del Río Oza. 02/11/12. Mayodel68-diaadia.blogspot.com.

Ruta Peñalba de Santiago – valle del Silencio – Montes de Valdueza. 18/06/12. Leonesesderuta.blogspot.com.es.

Sendero circular de la Tebaida Berciana. Revistaiberica.com.

Dos rutas para el verano: el Valle del Silencio y el Bierzo. 17/08/12. Diariodeleon.es.

 

El Bierzo histórico

Historia del Bierzo.

Es posible certificar un poblamiento prehistórico de El Bierzo. Se han encontrado numerosas piezas en las terrazas del río Cúa, catalogadas entre el 300.000 y el 100.000 a. C.  Además existen varios hallazgos correspondientes al neolítico, sobre todo hachas pulimentadas descubiertas en diversos lugares del Bierzo.

Se ha localizado cerámica precampaniforme en la Cueva de las Tres Ventanas, en Toral de los Vados, y cabe destacar las pinturas rupestres halladas en las cercanías de Sésamo y también en Librán, posiblemente pertenecientes a esta época. 

También existen variados hallazgos correspondientes a la Edad del Bronce (puntas de lanza, herramientas, cerámica…), correspondientes a todas sus etapas intermedias.

En El Bierzo, como en el resto del norte peninsular, también se desarrolló la cultura castreña. Son muchos los yacimientos y hallazgos correspondientes a esta época. Ejemplos de castros son Castro Bergidum (cerca de Cacabelos), y el Castro del Chano, en Fornela. 

Tras su conquista, los romanos integraron al Bierzo dentro del pueblo astur, como así recogen la mayoría de investigadores y crónicas de la época.  La inserción del Bierzo en el mundo romano se hizo rápidamente, auspiciada por las riquezas auríferas de la zona (Las Médulas y La Leitosa,  entre otras explotaciones auríferas), lo que produjo multitud de cambios tanto en la organización social de la zona, como en la económica y en la geográfica, desplazándose algunos núcleos de población y creándose nuevas ciudades. De esta época quedan numerosos yacimientos arqueológicos.

La Alta Edad Media en El Bierzo.

Tras la entrada de los pueblos germanos en la península, los suevos y los vándalos asdingos (que posteriormente se trasladarían a la Bética) se instalaron en la provincia de Gallaecia, en la que se incluye entonces al Bierzo.

Del dominio visigodo del Bierzo existe mayor información. A destacar el surgimiento de la denominada Tebaida Berciana, un florecimiento monástico en El Bierzo que llevo a edificar numerosas fundaciones en la cabecera del río Oza, en el valle del mismo nombre.

De la dominación musulmana, tras la invasión de la península ibérica en el 711, hay poca información, aunque se supone que tras la rápida ocupación peninsular por parte musulmana se establecerían guarniciones encargadas de cobrar los tributos.

Tras la Batalla de Covadonga los reyes asturianos, una vez controlada gran parte de Galicia, intentan hacer lo mismo en territorio berciano. Sin embargo, los monarcas asturianos no conseguirán un dominio sobre El Bierzo hasta los reinados de Alfonso II y de Ramiro I, pasando antes el territorio berciano de manos musulmanas a cristianas, alternativamente. Es en esta época, durante el reinado de Ramiro I (842-850), cuando El Bierzo comienza a estar bajo dominio de diversos condes, siendo el primero de ellos Don Lorenzo y el más conocido el Conde Gatón, que repuebla el este berciano.

El Bierzo feudal.

Entre el periodo Alto medieval y el Bajo medieval del Bierzo, los historiadores vienen distinguiendo, habitualmente, una etapa denominada el Bierzo Feudal. Es un periodo de transición que abarca desde finales del  siglo IX hasta el siglo XIII inclusive.

En este periodo, inicialmente, la economía se basa en la explotación agraria y ganadera. Solo a partir del siglo XII se produce una progresiva diversificación de esta economía, que se amplía a la minería y transformación de los recursos minerales, a la pesca y el comercio a través de ferias y mercados.

La propiedad se concentra en pocas manos realizándose una distinción entre propiedades de carácter eclesiástico -cuyos principales exponentes son los monasterios de San Pedro de Montes, de San Andrés de Vega de Espinareda (benedictinos), de Santa María de Carracedo y de San Miguel de las Dueñas (cistercienses)-, y propiedades de realengo y nobiliar, sin olvidar el papel desempeñado por las órdenes militares de Santiago, el Hospital y el Temple.

Administrativamente, el Bierzo, , se integra hasta el año 910 en el Reino de Asturias, y en el de León entre el 910 y el 1230. A partir de ese año se incluye en la Corona de Castilla. En  1187 El Bierzo pasa a ser señorío, y tiene por tal a D. Velasco Fernández, pasando, a principios del siglo XII a tener gobernadores. Uno de los más conocidos fue D.  Gonzalo Peláez, y en el año 1243 aparece, como merino de El Bierzo, D. García Carnota. El Bierzo en este periodo se articula en tenencias como Ancares, Ulver, Boeza, Aguiar, Valcarce, y tenencias de un ámbito territorial más reducido en las que podemos incluir las villas, dentro de otra mayor (Tenencia mayor). A partir de mediados del siglo XIII estas tenencias dan paso a las merindades mayores que terminaran convirtiéndose, posteriormente, en Adelantamientos.

La Baja Edad Media en El Bierzo.

La Baja Edad Media en El Bierzo se caracteriza, principalmente, por la crisis de los señoríos monásticos y el auge, muchas veces a costa de éstos, de los laicos, personificados en la figura de ciertos nobles que utilizan la encomienda como instrumento para usurpar muchos de los bienes de los señoríos monásticos.

La guerra de las comunidades que asola toda todo el territorio de la Corona de Castilla en el siglo XVI tiene escasa incidencia en El Bierzo.

Ponferrada fue comprada por los Reyes Católicos en 1486, constituyéndose en Corregimiento en 1494 hasta el año 1780.

Como expresión de la singularidad de El Bierzo, y su fuerte identidad desde antiguo, vale la pena reseñar la carta enviada al ayuntamiento de la ciudad de León, en 1567, y que continua una correspondencia de diciembre de 1563 de similar intención, solicitando que la provincia del Bierzo se separe del Adelantamiento de León, argumentando tal pretensión en la lejanía geográfica, y pidiendo que la audiencia (de los negocios de El Bierzo) se atiendan en la persona del Corregidor de Ponferrada. Sin embargo, dicha formulación fue rechazada porque Ponferrada no era una ciudad con voto en Cortes.

El Antiguo Régimen.

El Antiguo Régimen  abarca desde el siglo XVI hasta principios del  XIX. Se le ha dado en llamar, también, feudalismo desarrollado ya que conserva muchas de las características medievales.

El Bierzo sigue siendo principalmente agrario, siendo la vid su principal producto, y en las zonas montañosas ganadero, heredando del periodo medieval el minifundismo (que aún persiste) y la gran cantidad de tierras en manos de eclesiásticos. Destacar la introducción en este periodo (siglo XVII) de uno de los productos que tendrá mayor fama y calidad, el pimiento.

Ferias y mercados marcan la actividad comercial en las principales villas (Ponferrada, Bembibre, Villafranca del Bierzo y Cacabelos) en las existen tenderos y algún mercader, desarrollándose el comercio ambulante gracias a ancareses y fornelos a pesar de la precariedad de las vías de comunicación y los impuestos al atravesar las fronteras internas, llamados pontazgos, portazgos y algún otro de distinta naturaleza.

En el sector industrial destaca la industria textil, aunque numerosas veces no cubre más que el autoabastecimiento. En Bembibre y en la merindad de Cornatel se elaboraban unos paños de lienzo blanco llamados ‘bierzos’ que alcanzaron gran éxito y reconocimiento, comercializándose fuera del Bierzo con gran demanda. También destacan las numerosas ferrerías (herrerías), algunas con una producción significativa que llevo a intentar producir acero e incluso una fábrica de armas, en el año 1779, en Villafranca del Bierzo.

La sociedad se organiza en tres estamentos: clero, nobleza, y el pueblo llano o Estado llano. El primero, aparte de su gran influencia ideológica y cultural, acentuada por su riqueza patrimonial, está exento de pagar impuestos y su gran cantidad proporcional refuerza su poder e influencia.

El caso de la nobleza es distinto, ya que en este estamento caben desde los Grandes de España hasta los hidalgos. Es especialmente significativo el gran número de personas que formaban parte del estamento de la nobleza en esta región a finales del siglo XVIII. Se estima que en El Bierzo el 50% de las personas se incluían en dicho estamento, aunque de ellos la mayoría eran simples hidalgos. La mayor parte de ellos malvivía de pequeñas explotaciones agrarias de casi subsistencia, ocultando esa situación bajo ese título de “baja” nobleza.

El Estado llano, el tercer estamento, lo formaban, aproximadamente, a finales del siglo XVIII, el 38% de la sociedad. Eran labradores, artesanos y comerciantes, que lograban sobrevivir con dificultad debido a las mayores cargas impositivas.

El Partido de Ponferrada.

Durante los siglos modernos y hasta las reformas del siglo XIX, El Bierzo formó parte de la Intendencia de León, que agrupaba al Principado de Asturias y a los Partidos de León y Ponferrada. En lo que concierne al Bierzo actual, se incluía dentro del Partido de Ponferrada, el cual a su vez incluía a otras zonas que hoy ya no pertenecen al Bierzo. Este Partido era gobernado desde Ponferrada, villa realenga, por un corregidor de nombramiento real, subdividiéndose El Bierzo en merindades, cotos, concejos y jurisdicciones.

La Provincia del Vierzo.

Tras la jura de la Constitución de 1812 por el Rey, el 9 de marzo de 1820, se inicia en la Cortes un nuevo proceso, con carácter de urgencia, de organización administrativa del Reino, para lo que se nombra a una comisión.

La creación de la Provincia del Vierzo suscita varios problemas, entre los que destaca la rivalidad entre las dos principales ciudades de la región: Ponferrada (468 vecinos) y Villafranca del Bierzo (690 vecinos), ya enfrentadas desde la guerra, puesto que la primera represneta a los nuevos poderes económicos, la nueva burguesía (comerciantes e industriales), y la segunda a los poderes tradicionales del Antiguo Régimen (pequeña nobleza, terratenientes, clericatura).

En el proyecto de división provincial del cartógrafo mallorquín Bauzá y del ingeniero Larramendi de 1821 se contemplaba la creación de la Provincia de Ponferrada, que quedaría posteriormente descartada en favor de la Provincia del Vierzo con capital en Villafranca del Bierzo.

El 16 de Octubre de 1821 se publica en la Gaceta de Madrid la aprobación realizada en Cortes Extraordinarias de la nueva provincia, que pasa a denominarse “Provincia del Vierzo” con capital en Villafranca del Vierzo.

El 27 de enero de 1822 se publica el Decreto por el que El Bierzo se convierte en provincia y en él que se fijan sus límites. Cuenta entonces con 86.365 habitantes y ejerce su jurisdicción sobre los Partidos Judiciales de Villafranca del Vierzo, Ponferrada, Toreno, y Valdeorras, limitando al norte con Asturias (hasta el puerto de Leitariegos), al este con León (la línea divisoria será la cuenca hidrográfica), al sur con Zamora (el límite será la Sierra de Cabrera) y al oeste con Lugo y Orense (la frontera será el antiguo límite de Galicia).

Tras un breve periodo en el que El Bierzo forma parte de la provincia de Lugo y de Orense, el 30 de noviembre de 1833 se designa una nueva división territorial, creada por Javier de Burgos, en la que El Bierzo queda integrado en la provincia de León.

Un ecologista en El Bierzo.

 Fuente informativa principal: Wikipedia.org.