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Se cumplen 28 años del accidente nuclear de Chernóbil

Dramáticos efectos de la radiación sobre los seres humanos. Chernóbil, 1992. Taringa.net.

Dramáticos efectos de la radiación sobre los seres humanos. Chernóbil, 1992. Taringa.net.

Hace veintiocho años, un día como hoy, se produjo el accidente atómico de consecuencias más devastadoras conocidas hasta la fecha. Sucedió en la central nuclear de Chernóbil, en Ucrania, -ahora de nuevo  en el candelero- y sus efectos son perfectamente visibles casi treinta años después, con pueblos como Pripyat abandonados y amplias zonas deshabitadas en torno a la planta. Las secuelas del accidente también se leen en los cuerpos tullidos y deformes de aquellos que sobrevivieron a la radiación.

El siniestro produjo una enorme conmoción social en el Viejo Continente, ampliamente afectado por la radiación inmediata, que el viento se encargó de transportar de una parte a otra de una manera absolutamente imprevisible y caprichosa. Millones de personas vivieron entonces momentos de gran angustia. Han pasado setenta años desde el inicio de la historia de amor imposible entre el hombre y la energía nuclear y no aprendemos de las lecciones recibidas. Son numerosos los accidentes nucleares habidos, de diferente importancia, pero la experiencia nos señala que no hay ninguna central nuclear segura al cien por cien.

El Titánic inició su primer y último viaje en Southampton, el 10 de abril de 1912. Wikipedia.org. Foto: F. G. O. Stuart.

El Titánic inició su primer y último viaje en Southampton, el 10 de abril de 1912. Wikipedia.org. F. G. O. Stuart.

Es conocido el relato sobre el Titánic’, el mayor barco del mundo en el momento de su botadura en 1912, y sobre su pretendida invulnerabilidad. De él me contó mi abuela, que vivió aquella época, que se decía que “ni Dios era capaz de hundirlo”. Aunque ya sabemos luego lo que pasó en la madrugada del 14 al 15 de abril. Puede decirse que algo parecido sucedió con Chernóbil, citada como ejemplo de seguridad por sus constructores. En 1983, B. Semonov, el director del Departamento de Seguridad de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), escribió que “un accidente serio con pérdida de refrigerante es prácticamente imposible en las centrales del tipo BRMK”. Pero, una vez más, lo imposible sucedió, el 26 de abril de 1986.

Hoy ya sabemos que la energía nuclear es sucia, cara y peligrosa, aunque haya todavía países que continúan apostando por ella. Es sucia, porque origina residuos altamente peligrosos cuya eliminación –o neutralización- resulta casi imposible. Además, son residuos que se mantienen radioactivos durante miles de años; es cara, porque la construcción, mantenimiento y vida útil con garantías de cierta seguridad, significan un desembolso económico enorme. Y porque en ese cálculo no se nos suele comunicar los gastos subsidiarios de desmontaje de las instalaciones, transporte y almacenamiento de los residuos generados que incrementan su coste; es peligrosa, porque los efectos ligados a errores humanos, o imponderables de la naturaleza, la convierten en vulnerable. Y también porque sus efectos sobre todo los humanos son horripilantes, como lo demuestran los cuerpos deformes y enfermos de aquellos que se ven afectados por la radiación.

El accidente de Chernóbil, cuya nube radioactiva alcanzó nuestras fronteras, sirvió para alertar al mundo sobre la peligrosidad de esta fuente de energía indomable. Peligrosidad que el último grave accidente nuclear de Fukushima Daiichi, en 2011, volvió a confirmar. Hoy se sabe que la radiación, esta vez transportada por las aguas marinas, ha llegado incluso hasta las costas de Norteamérica.

Juguetes infantiles abandonados en Prypyat. 1986. Taringa.net.

Juguetes infantiles abandonados en Prypyat. 1986. Taringa.net.

Hoy, casi treinta años más tarde, la central de Chernóbil sigue siendo una amenaza real para quienes viven en sus inmediaciones. Y lo es, sobre todo, debido al mal estado en que se encuentra el sarcófago que se construyó para sepultar el reactor y que amenaza con permitir alguna nueva fuga de radiactividad. Es cierto que está previsto la construcción de un nuevo sarcófago sobre el anterior, pero su elevado costo (unos mil millones de euros) dificulta tal empeño, por lo que es probable que no se aborde hasta dentro de algunos años más.

Tanto Chernóbil como Fukushima I son hoy fuente argumental para quienes denuncian la inseguridad de estas plantas, por más que el hombre se esfuerce en volverlas invulnerables.

Hoy no quedan santuarios en el mundo capaces de ofrecer una seguridad total. Como ningún lugar está hoy excluido de la posibilidad de sufrir un cataclismo, un ataque terrorista o incluso de una enfrentamiento nuclear. Y la energía atómica requiere unas garantías totales. Por esta consideración, y las antes comentadas, considero que deberíamos apostar por fuentes de energía más seguras y limpias.

Un ecologista en El Bierzo.

Cartel. Chernóbil, no olvidamos. Nucleares No.26 abril 2014. Ecologistasenaccion.org.

Cartel. Chernóbil, no olvidamos. Nucleares No. 26 abril 2014. Ecologistasaccion.

Veinticinco años después Chernóbil continúa siendo un foco de contaminación radioactiva. 26/04/11. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

Movilizaciones en Castilla y León a un año vista del accidente nuclear de Fukushima. 09/03/12. Ecobierzo.org.

Accidente de Chernóbil (Ucrania 1986). 24/04/14. Ecologistasenaccion.org.

Pripyat, la ciudad fantasma envenenada. 2013. Taringa.net.

Chernóbil, las imágenes más impactantes. 2012. Taringa.net.

Movilizaciones en Castilla y León a un año vista del accidente nuclear de Fukushima

Cabeza de maniquí abandonada tras el tsunami en Fukushima. 11 marzo 2011.

Cabeza de maniquí abandonada tras el tsunami en Fukushima. 11 marzo 2011.

El próximo 11 de marzo se cumplirá un año del accidente de Fukushima I, ocurrido tras el pavoroso tsunami que asoló la costa noreste de Japón después de que un terremoto magnitud 9,0 en la escala sismológica de magnitud de momento sacudiera el fondo del mar. El grave accidente sufrido en los reactores nucleares 1, 2 y 3 de la central nuclear, que implicó la fusión del núcleo, mostró la imposibilidad de garantizar plenamente la seguridad de este tipo de instalaciones.

En diversas ocasiones me he manifestado contra de la energía nuclear, debido principalmente a sus riesgos imponderables, pero también a la contaminación radioactiva que produce. Ésta puede prolongarse durante siglos y añade un coste económico y medioambiental enorme a su explotación, algo que normalmente no se tiene en cuenta a la hora de valorarlo y que se oculta al contribuyente. Los costes suplementarios proceden del necesario desmantelamiento de las centrales, una vez finalizada su vida útil (que actualmente se calcula en cuarenta años) y también de la necesidad de almacenar y proteger durante siglos los residuos radioactivos.

En este sentido, me he sumado a la petición de los principales grupos ecologistas en el país (Greenpeace, Ecologistas en Acción, etc.) y solicitado que proceda a un cierre escalonado de sus centrales nucleares, empezando por la de Garoña (Burgos), que cuenta con una tecnología gemela a la del reactor más dañado en la central japonesa.

El accidente de Fukushima-Daiichi: el segundo más grave de la historia.

Incendio en la central nuclear de Fukushima-Daiichi. 11 marzo 2011. Larepublica.pe.

Incendio en la central nuclear de Fukushima-Daiichi. 11 marzo 2011. Larepublica.pe.

El accidente sufrido por la central nuclear japonesa está ya considerado como el segundo más grave de la historia, tras el de Chernóbil. Según cálculos realizados por diversos investigadores, en Fukushima I se escapó aproximadamente una quinta parte de la radiactividad liberada en Chernóbil. En este sentido, el Departamento de Energía de Estados Unidos ha estimado que la contaminación radiactiva desplazada por efecto de los vientos afectará gravemente a personas situadas a más de 50 kilómetros de la central.

Esta contaminación ya se ha podido detectar en alimentos como el arroz, las espinacas, el ganado vacuno, así como en las algas y el pescado. En los dos últimos casos la contaminación se produjo por el vertido controlado de miles de toneladas de agua radiactiva al océano. Nunca antes se había producido una contaminación del mar tan intensa y sus efectos sobre la fauna marina no serán probablemente conocidos del todo hasta pasados muchos años.

Por otra parte, se considera que las catastróficas consecuencias del accidente nuclear podrían haber sido peores si en los primeros días los vientos hubieran soplado hacia el interior de la isla en vez de hacia el mar. O si un sacrificado grupo de trabajadores no hubiesen puesto su vida en peligro para evitar el descontrol total en los reactores accidentados. En los primeros momentos de la catástrofe se llegó incluso a baraja la posibilidad de desalojar Tokio, ciudad situada a 270 kilómetros de la central.

En contra de lo que proclamaron los “expertos” ha sido necesario casi un año para llevar los reactores a parada fría, algo que no parece haberse conseguido del todo aún. Lo cierto es que, como en otros estrepitosos accidentes nucleares, los sistemas de seguridad de los reactores accidentados fallaron estrepitosamente debido a la inundación producida por el tsunami, empezando por los de la refrigeración.

Foto satélite de los reactores I al 4 (de izq. a dcha) de Fukushima I tras el tsunami y posterior incendio.16 marzo 20011. Wikipedia.org. Foto: Digital Globe.

Foto satélite de los reactores I al 4 (de izq. a dcha) de Fukushima I tras el tsunami y posterior incendio.16 marzo 20011. Wikipedia.org. Foto: Digital Globe.

También, como ha sucedido ya otras ocasiones, las autoridades niponas rebajaron inicialmente la gravedad del accidente. Algo que, por resultar desgraciadamente habitual, el ciudadano habría de tener siempre presente si vive a corta distancia de alguna instalación nuclear. En Fukushima se permitió que miles de personas recibieran grandes dosis radiactivas al retrasar su evacuación de zonas radioactivamente muy contaminadas.

En cuanto al coste económico del desastre, los cálculos estimativos lo sitúan en cerca de 60.000 millones de euros, sólo entre indemnizaciones y el costo del desmantelamiento de la central.

A destacar que tras el grave accidente de Fukushima I, la primera ministra alemana Angela Merkel decidió dar marcha atrás a la política nuclear de su gobierno, adelantada unos meses antes. En este sentido destacaré que, tras la catástrofe nipona, Bélgica, Suiza e Italia también tomaron decisiones orientadas a reducir sus programas nucleares.

Ecologistas en Acción convoca concentraciones en Castilla y León para pedir el cierre de la central nuclear de Garoña.

Cadena humana contra centrales nucleares. Hamburgo, 24 abril 2010. Dw.world.de. Foto: AP.

Cadena humana contra centrales nucleares. Hamburgo, 24 abril 2010. Dw.world.de. Foto: AP.

Ecologistas en Acción ha programado para el próximo domingo concentraciones en las ciudades de Salamanca, Valladolid, y ante la propia central nuclear de Garoña, para exigir el cierre inmediato de esta planta, cuyo alargamiento de la vida útil defiende el Gobierno popular.

En su convocatoria los ecologistas recuerdan los accidentes de Fukushima I y Chernóbil, y advierten que en el caso de un accidente grave se verían afectados “de manera inmediata” unos 56 municipios burgaleses situados en un radio de 30 kilómetros, incluida la ciudad de Miranda de Ebro, más otros 10.000 habitantes del País Vasco y de La Rioja. Calculan que torno a la central viven millón y medio de personas, en ciudades como Bilbao, Burgos, Santander o Vitoria, que también podrían verse afectadas por un posible escape radioactivo.

Para más información ponerse en contacto con:

– Burgos: Luis Oviedo, 617 251 678.
– Salamanca: Javier Andaluz, 645 518 104.
– Valladolid: Javier Gutiérrez, 606372 529.

Un ecologista en El Bierzo.

Fukushima I antes del tsunami. 5 sept. 2007. Wikipedia.org.

Fukushima I antes del tsunami. 5 sept. 2007. Wikipedia.org.

El futuro de la energía nuclear en base a sus riesgos. 18/03/11. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

El espectro de Hiroshima planea de nuevo sobre Japón. 18/03/11. Ecobierzo.org.

Greenpeace exige el fin de la era nuclear para evitar otro Fukushima. 23/03/11. Nuevatribuna.es. 

Veinticinco años después Chernóbil continúa siendo un foco de contaminación radioactiva

Niño de Chernóbil. Fuente: cartasdealoysius.blogspot.com.

Niño de Chernóbil. Fuente: cartasdealoysius.blogspot.com.

Hoy se cumplen veinticinco años del accidente nuclear de Chernóbil, uno de los más graves jamás conocidos.

Algunos afirman que la importancia de sus efectos sirvió para cambiar la actitud del mundo frente a la seguridad nuclear, aunque mucho dudamos que tal afirmación sea cierta.

Precisamente en estos días se está reconociendo como de nivel 9 el desastre nuclear ocurrido en Fukushima-Daichii (Japón), el mismo en importancia que se atribuyera a Chernóbil. Hemos vuelto a repetir la historia, continuamos jugando a aprendices de brujo y no aprendemos de los errores pasados. Las presiones empresariales continúan siendo enormes y el compromiso ciudadano frente a las mismas resulta insuficiente.

En un comunicado público la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recordado que el accidente nuclear de Chernóbil sirvió para mejorar el conocimiento que hasta entonces se tenía sobre los efectos de la radiación ionizante en la salud humana. ¡Qué gran triunfo! Baste recordar que Greenpeace sitúa en cien mil las víctimas mortales relacionadas con el siniestro.

En el plano económico, las pérdidas causadas por el accidente de Chernóbil han sido recientemente valoradas por el primer ministro ucraniano, Nikolái Azárov, en 180.000 millones de dólares. Según el político, el porcentaje de gastos destinados a superar las secuelas del accidente han llegado a suponer el diez por ciento del presupuesto anual de Ucrania.

Consecuencias del accidente de Chernóbil a día de hoy.

Juguetes infantiles abandonados en Prípiat. 1986. Taringa.net.

Juguetes infantiles abandonados en Prípiat. 1986. Taringa.net.

Chernóbil esparció hasta 200 toneladas de material fusible con una radiactividad equivalente a 500 bombas atómicas como la de Hiroshima. El accidente nuclear supuso que 145.000 kilómetros cuadrados de los territorios de Ucrania, Bielorrusia y Rusia resultaran contaminados. Son 2,2 millones de personas en Ucrania las que han recibieron el estatuto de víctimas de Chernóbil. Sólo al día siguiente de la catástrofe miles de personas tuvieron que ser evacuadas de la ciudad de Prípiat. Según la OMS la radiación afectó a más de cinco millones de personas, principalmente en Rusia, Ucrania y Bielorrusia.

La planta fue clausurada en el año 2000, pero que aún alberga toneladas de combustible nuclear. La comunidad internacional ha aportado 550 millones de euros para construir un nuevo sarcófago sobre el averiado cuarto reactor de la central y completar los otros programas de desactivación. Sin embargo Azárov aseguró ayer que “renunciar a las tecnologías nucleares es como prohibir los ordenadores“.

Afirmación que vuelve a evidenciar el alejamiento de los políticos de la opinión de la gente de a pie, ya que los ucranianos, según una encuesta divulgada la pasada semana, son contrarios en un 70 por ciento a la construcción de nuevas centrales nucleares. La discrepancia de opiniones es evidente, algo que no resulta sorprendente cuando se considera que, en caso de accidente, ‘ellos‘ siempre tienen la oportunidad de alejarse y comenzar una nueva vida en otro lugar, mientras que los pobres lo pierden todo.

Un ecologista en El Bierzo.

El espectro de Hiroshima planea de nuevo sobre Japón. 18/03/11. Ecobierzo.org.

El futuro de la energía nuclear en base a sus riesgos

Barcos japoneses Intentan apagar el incendio del reactor nuclear de Fukushima I. Marzo 2011. Adnpressonline.blogspot.com.es.

Barcos japoneses Intentan apagar el incendio del reactor nuclear de Fukushima I. Marzo 2011. Adnpressonline.blogspot.com.es.

El día 11 de marzo de 2011 se produjo uno de los accidentes nucleares más graves de la historia después del de Chernóbil. Un terremoto de 8,9 grados, con epicentro cercano a la costa noroeste de Japón provocó un enorme tsunami que afectó gravemente a la central nuclear de Fukushima Daiichi, situada en la costa noreste de Japón.

La catástrofe produjo una gran conmoción internacional y continúa generando multitud de artículos en los medios de comunicación, tanto españoles como extranjeros.

José Luis Lamana, el vicepresidente de la Asociación Cultural Ecobierzo, también ha querido compartir con nosotros su particular visión sobre este asunto.

Un ecologista en El Bierzo.

Incendio en la central nuclear de Fukushima-Daichii. 11 marzo 2011. Larepublica.pe.

Incendio en la central nuclear de Fukushima-Daichii. 11 marzo 2011. Larepublica.pe.

Más de medio millar de accidentes jalonan la andadura de la energía nuclear. En Fukushima  se ha producido el que podría convertirse en el segundo accidente más grave conocido de la historia nuclear mundial, después del de Chernóbil y a la altura del de Three Mile Island (Pensilvania, Estados Unidos).

Básicamente se trata de un accidente de nivel 4, pero que podría ganar puntos en la escala INES de sucesos nucleares (que alcanza 7 puntos), con una avería grave, muy concretamente en el reactor número 2 y un muy importante escape de sustancias radioactivas. Actualmente, y por lo que se conoce, se encuentran dañados los cuatro reactores en funcionamiento en la central nuclear Fukushima I.

El reactor número 2 ha sufrido una explosión que ha producido el desborde de la contención del combustible nuclear, quedando éste al descubierto. No existen cubiertas externas de los reactores 5 y 6, lo que conlleva la difusión de la radioactividad ambiental. También se desconoce el nivel de contaminación radioactiva del agua y los demás productos en las piscinas donde están los residuos de alta actividad de la central, que continúan estando altamente contaminadas.

Evidentemente las centrales japonesas no están preparadas para aguantar un terremoto y un tsunami. ¿Qué habría pasado en Europa, o en España, en idéntica situación? Ésta es una pregunta de interés clave.

El uso de la energía nuclear conlleva un innegable riesgo inherente a la misma y es aconsejable a todas luces regular seriamente su uso ante la problemática creciente del cambio climático con todas sus consecuencias, las cuales en la actualidad son notorias y palpables en todos los lugares del planeta.

A nivel de probabilidades de catástrofes, en cualquier punto del globo terráqueo, hemos pasado de lo lejano a lo cercano en términos objetivos cuantificables. ¿Cuál es la situación real de las centrales nucleares españolas y su probabilidad de catástrofe?

La situación actual de las centrales nucleares en España.

Vista aérea de la central nuclear de Garoña. 2009.

Vista aérea de la central nuclear de Garoña. 2009.

La central nuclear de Garoña (Burgos), -sobre la que se ha publicado mucho en estas páginas-, es muy similar al reactor número 1 de Fukushima I, pero con más problemas de seguridad. Lo más sensato sería cerrarla ya.

La central nuclear de Cofrentes, al igual que la de Garoña de agua en ebullición, presenta los mismos inconvenientes que implican, a priori, una alta vulnerabilidad ante sucesos externos a la central. Si ocurriera una rotura de tuberías se produciría una debacle igual a la de la central nuclear japonesa. El embalse de Tarancón es poco probable que pueda resistir un terremoto de nivel máximo en la escala sismológica Richter en la zona, lo que generaría una sinergia negativa que produciría la inundación de la central y la inutilización de todos los sistemas del Plan B y posteriores para solucionar la problemática que se pudiera presentar.

La central nuclear de Almaraz I y II (Cáceres) a nivel de refrigeración depende del embalse de Acrocampo, el cual no presenta una excesiva resistencia a los seísmos.

La central nuclear de Ascó I y II (Tarragona) está asentada en una zona de arcillas expansivas.

La central nuclear de Trillo (Guadalajara) tiene demasiado cerca la localidad de Escopete, lugar donde hubo de manera imprevista un fenómeno sísmico del grado 4,2 en el año 2007.

Con todos estos datos podemos inferir que existe un alto riesgo potencial en las centrales nucleares españolas, y lo más lógico sería el cierre escalonado de las mismas.

¿Qué niveles de radiación están sufriendo cerca de la planta afectada en la costa noroeste de Japón los ciudadanos residentes en la zona? Se estima que son del orden de los 400 mSv/hora, lo que significa que están recibiendo una dosis 20 veces superior a la exposición anual de un empleado de la central nuclear. Para reubicar a la población de Chernóbil se consideraron 350 mSv/hora.

La población de la zona noroeste del Japón está expuesta a nivel natural a unos 2mSv/año. Y hay que tener en cuenta que en Japón funcionan 55 reactores nucleares.

Incendio en la central nuclear de Fukushima-Daiichi. 11 marzo 2011. Taringa.net.

Incendio en la central nuclear de Fukushima-Daiichi. 11 marzo 2011. Taringa.net.

Una única dosis de 1.000 m/Sv causa dolencias pero no la muerte instantánea de la persona. La dosis letal (DL50) es de 5.000 m/Sv/mes.

Con todo este grave panorama yo pregunto: ¿cuándo acometeremos seriamente el problema de las centrales nucleares a nivel mundial? Primero fue Three Mile Island, después Chernóbil, ahora Fukushima-Daiichi… No debemos bajar la guardia, pues la catástrofe puede ser apocalíptica.

José Luis Lamana.

Las plataformas antinucleares piden que se reconozca que no hay acuerdo político en ninguno de los municipios candidatos al almacén de residuos

Una protesta antinuclear ante el ministerio de Industria. Madrid, 13 mayo 2010. Ecologistasenaccion.org.

Una protesta antinuclear ante el ministerio de Industria. Madrid, 13 mayo 2010. Ecologistasenaccion.org.

En la mañana del pasado jueves 13, las plataformas anticementerio nuclear han realizado una concentración de protesta ante el ministerio de Industria, Comercio y Turismo (MITyC) para pedir que éste reconozca públicamente que no existe consenso social, ni territorial ni político, en ninguna de las zonas donde ciertas corporaciones municipales han ofrecido su localidad como candidata a albergar el cementerio nuclear centralizado (ATC) y su centro de experimentación nuclear asociado.

A la vista de las decenas de manifestaciones y concentraciones celebradas contra el cementerio nuclear desde que a finales de diciembre se iniciara el proceso del ATC, y tras la aprobación de multitud de declaraciones institucionales de gobiernos y parlamentos autonómicos, de diputaciones provinciales, consejos comarcales y ayuntamientos en el mismo sentido, es obvio que ese consenso no existe. Al contrario, lo que resulta evidente es que este proyecto ha generado un amplio rechazo social, territorial y político. Hasta el Presidente de Extremadura ha anunciado su intención de dimitir si le instalasen el ATC en su Comunidad.

El de hoy es el segundo acto de protesta unitario que realizan las plataformas antinucleares, después de que el pasado 5 de mayo celebraran protestas simultáneas ante las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno en las diferentes provincias y Comunidades Autónomas que cuentan ¡con municipios candidatos al ATC.

Las plataformas han vuelto a reiterar hoy su oposición a la construcción del ATC en cualquier parte del Estado y a denunciar el carácter antidemocrático del proceso de búsqueda de candidatos iniciado por el ministerio de Industria.
Estas organizaciones denuncian, por su propia experiencia en sus pueblos y comarcas, que el proceso del MITyC para el ATC se ha caracterizado por la falta de transparencia, la ausencia de mecanismos participativos y la falta de información pública veraz en los municipios.

Básicamente, la estrategia seguida ha consistido en tentar a los ayuntamientos con dinero de los fondos públicos de Enresa para tratar de conseguir que algunas corporaciones ofrecieran sus municipios como candidatos a albergar el cementerio nuclear. Y se ha hecho de ese modo, sin importar si esos consistorios habían tenido en cuenta la opinión de sus vecinos, la de los pueblos inmediatos y la de su comunidad autónoma.

Residuos extremadamente peligrosos.

Manifestación en Ascó contra cementerio nuclear. Ascó, 24 enero 2010. Pintegrado4bhuarte.blogspot.com.es.

Manifestación en Ascó contra cementerio nuclear. Ascó, 24 enero 2010. Pintegrado4bhuarte.blogspot.

Los residuos radiactivos de alta actividad son un producto inevitable de las centrales nucleares. Sin embargo, la industria nuclear los ha producido irresponsablemente durante cinco décadas aun sin saber qué hacer con ellos después. Se trata de un producto muy peligroso debido a su elevado potencial radiotóxico y a su alto nivel de radiactividad, el cual persistirá durante cientos de miles de años. La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) ha calculado que el coste de su gestión en España, solo hasta el año 2070, ascenderá a más de 13.000 millones de euros. Un dinero que sale de las arcas públicas.

A la vista de estos datos, resulta obvio que los residuos radiactivos suponen un problema de primera magnitud, tanto desde el punto de vista social, como del medioambiental y económico.

Es lógico, por tanto, concluir que, como bien dijo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Debate del Estado de la Nación celebrado en el Congreso de los Diputados en 2006, que debemos avanzar eficazmente para solucionar el arduo problema de los residuos radiactivos. Para lo que habrá que lograr, como primer paso, un amplio consenso social y territorial.

En este sentido, los colectivos ecologistas han pedido una reunión al ministro Sebastián para tratar de explicarle que la construcción del ATC no es urgente y que antes que nada hay que buscar este previo y amplio consenso, cuya necesidad el propio presidente del Gobierno reconoce para solucionar el grave problema que suponen los residuos radiactivos.

En consonancia, le piden que reconsidere el actual proceso de búsqueda de candidatos a albergar el ATC con el fin de reorientarlo para lograr un verdadero y amplio consenso social, tanto de las organizaciones de defensa ambiental y territorial, como de la gestión de los residuos atómicos.

Hay que tener en consideración que el ATC es una instalación que comporta riesgos. Los procesos de manipulación y almacenaje de los elementos de combustible nuclear que se ubicarían en el interior del cementerio implican la posibilidad de algún accidente, incluida la emisión de gases radiactivos al exterior.

Logo. ¡Atención, peligro cementerio nuclear'. Pintegrado4bhuarte.blogspot.com.es.

Logo. ¡Atención, peligro cementerio nuclear’. Pintegrado4bhuarte.blogspot.

Además, los residuos radiactivos se tendrían que transportar desde cada central hasta el cementerio en tren o por carretera, exponiéndonos al riesgo de escape radiactivo en caso de accidente o sabotaje. Esto es así porque los contenedores de transporte tienen serias deficiencias en cuanto a su resistencia a choques y al fuego.

Los estándares del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) son fácilmente superables: resistencia a un choque con una superficie plana a un máximo de 50 Km/h; resistencia a un impacto sobre una superficie metálica punzante a un máximo de 16 Km/h; y resistencia a un fuego de 800 ºC durante tan solo un máximo de 30 minutos.

Por otra parte, el “Centro Tecnológico Asociado” sería en realidad una instalación experimental nuclear para investigar con técnicas de transmutación (proceso aún en fase experimental), lo que provocaría riesgos adicionales de accidentes y la generación de nuevos residuos radiactivos.

Comunicado de la Plataforma Anticementerio Nuclear Tierra de Campos Viva, Plataforma Antinuclear Norte de Palencia, Plataforma contra el cementerio nuclear de Soria, Coordinadora Anticementerio Nuclear de Catalunya (CANC), Plataforma Anticementerio Nuclear de Zarra, Plataforma ciudadana Cementerio Nuclear No en Extremadura, Plataforma contra el cementerio nuclear de Cuenca, Greenpeace y Ecologistas en Acción. 13/05/10.

Un ecologista en El Bierzo.

Veinte años después seguimos pagando 40.000 euros diarios por la custodia de los residuos radioactivos de Vandellós I

Vista aérea de Vandellós I en el año 1989.

Pasan los días raudos y la falta de tiempo me obligó a dejar en el tintero una efeméride importante, la sucedida veinte años atrás cuando un grave incendio provocó la más grave alerta nuclear conocida en nuestro país, que estuvo muy cerca de convertir a la central de Vandellós I, en Tarragona (Cataluña), en un nuevo Chernóbil. Me estoy refiriendo a la alerta del 19 de octubre de 1989.

Hace veinte años, en la central de Vandellós I, -la única del tipo de grafito-gas en España-, se declaró un incendio en la turbina. Esto, indirectamente, provocó una importante inundación y, como consecuencia, numerosas disfunciones en varios sistemas que aseguraban la correcta refrigeración del reactor. El suceso ocurrió a las 21:39 horas, mientras la central funcionaba a pleno rendimiento.

El incidente, que fue calificado por el Centro de Seguridad Nacional (CSN) como de nivel 3 en la escala INES (de 0 a 7). La extrema gravedad del suceso provocaría el cierre de la producción eléctrica, y finalmente el desmantelamiento de la planta a partir del año 1998.

Según el CSN, Vandellós I aportaba a la red eléctrica 480 MWt de potencia cuando  se inauguró  en 1972. Constaba de un reactor de tipo GCR (grafitouranio natural) refrigerado por gas (CO2), el único de este tipo construido en España. La Wikipedia señala que fue propiedad de la compañía Hispano-Francesa de Energía Nuclear, S. A. (Hifrensa)  y que durante los 17 años de su actividad generó un total de 55.647 GWh.

La central nuclear de Vandellós, con sus dos grupos (Vandellós I y Vandellós II), al igual que la de Ascó, estuvo gestionada por la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós, una empresa participada conjuntamente por Endesa e Iberdrola en porcentajes que no puedo precisar.

Finalizada su explotación comercial, tras el incendio ocurrido en 1989, se inició su desmantelamiento parcial en virtud de la Orden Ministerial de fecha 28 de enero de 1998. Esta orden transfirió la titularidad de la instalación a Enresa, a la vez que autorizaba la ejecución de las actividades de desmantelamiento reflejadas en el Plan de desmantelamiento y clausura de Vandellós I (PDC).

Veinte años después.

Hoy, dos décadas después de lo que pudo ser un accidente con letales consecuencias para la población, ésta no olvida. Sus vidas corrieron un grave peligro en un radio de varios kilómetros en torno a la central. Y hubo una enorme confusión, que se intentó ocultar, y que no culminó de manera trágica sólo porque el reactor no llegó a fundirse. Aunque estuvo muy cerca de hacerlo. Faltaron tan sólo tres grados, según los expertos, para que todo se hubiese ido al garete.

Por desgracia, esta planta nuclear era la única que no contaba con un representante en permanencia del CSN. Por esto se tardó en despachar la orden pertinente de evacuación del entorno de la central. Y si la temperatura del reactor hubiese subido tan sólo tres grados más se habría producido la fusión del reactor. Como ocurrió en Chernóbil, con las consecuencias desastrosas que ya son conocidas.

¡Pudo pasar lo peor! Felizmente no llegó a producirse una emisión radiactiva al exterior. Pero el accidente comportó el cierre de la central y el primer desmantelamiento de una planta nuclear en nuestro país. Aunque el reactor tendrá que permanecer unos 25 años en fase de latencia antes de poder ser definitivamente clausurado.

El coste del almacenamiento de los residuos radiactivos de Vandellós I.

Los residuos generados por la central nuclear continúan costando al erario español 40.000 euros… diarios. Veamos… son más de 6,5 millones de pesetas al día. ¡Para que luego nos digan que la energía nuclear resulta barata! Es lo que dicen las empresas eléctricas y sus accionistas, que reciben los beneficios, pero las deudas siempre se arreglan para que las pagamos entre todos. Y “ellos” piensan que somos muchos los que podemos pagar.

El último y más sangrante ejemplo de esta manera de pensar -en la que los beneficios se privatizan y las pérdidas se sociabilizan- lo acabamos de vivir recientemente con los préstamos millonarios realizados a la banca. Y no sólo en nuestro país. Lo que ha contribuido a aumentar sus beneficios de éstos (que han vuelto a repetir este año, aunque algo inferiores). Sin embargo, el crédito europeo sigue sin verse reflejado en el préstamo a los particulares (para el pago de hipotecas) o a la pequeña y mediana empresa.

Un “anécdota” relacionada con los residuos radioactivos.

Los residuos nucleares sabemos en donde se producen, pero lo que no suele estar tan claro donde acaban. En cualquier caso, los de Vandellós I seguimos preguntándonos qué hacer con ellos, y en donde depositarlos, porque  continúan sin conocer un destino definitivo.

De hecho, -y perdonen la ironía- siempre nos queda el recurso de meterlos dentro de un barco desvencijado que hundiremos después frente a la costa de nuestro peor enemigo. Sin duda es lo que debieron pensar algunos poco escrupulosos empresarios, en este caso miembros de la Cosa Nostra, que ni cortos ni perezosos se apuntaron a la idea de comprar los excesos de plutonio de algunas centrales nucleares europeas para, según explicaban, asegurarles un depósito seguro. ‘Curiosamente’, los representantes de los países que trataron con estos ejecutivos, de impecable apariencia y educación, no llegaron nunca a sospechar que pudieran pertenecer a la mafia.

El asunto se destapó cuando un arrepentido, a cambio de la protección de la Policía italiana, confesó como varios buques habían sido hundidos, -no en Somalia o en medio del océano Atlántico o Pacífico-, sino ¡frente a la costa tirrena! Estas declaraciones aclararon la duda que tenía en ascuas a los profesionales sanitarios, que no entendían porqué en una franja determinada de la costa italiana habían aumentado los casos de cáncer. Es esta una historia que parece sacada de un cuento de ciencia ficción, pero cierta. Es sabido que la realidad supera a veces a cualquier cosa imaginable.

La situación a día de hoy.

El aspecto que hoy ofrece el complejo Vandellós I es sensiblemente distinto al de veinte años atrás. La Dirección General de Política Energética y Minas del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio autorizó el 17 de enero de 2005 el comienzo de la fase de latencia de la instalación nuclear, quedando Enresa como titular de la misma y como responsable de la ejecución de las actividades de vigilancia y mantenimiento. El cajón del reactor, un edificio blanco de 87 metros de altura que lo protegía, fue sustituido por otro que se integra mejor con el entorno, mientras que el resto de las instalaciones desapareció con el desmantelamiento.

Pero no muy lejos aún continúa funcionando el otro reactor del complejo: el de Vandellós II. Y veinte años más tarde, España sigue pagándole a Francia por almacenar los residuos radiactivos de Vandellós I. Esa factura, a partir del 2011, ascenderá a casi 60.000 euros diarios.

El almacén temporal centralizado de residuos radiactivos de alta actividad (ATC), que estaba previsto para el año 2010, continúa siendo todavía un proyecto sobre el papel. Este retraso, que han ido acumulando los sucesivos gobiernos españoles, obligará a prolongar el alquiler que España abona a Francia por almacenar los residuos radioactivos de la central.

En 1994, Hifrensa, la empresa franco-española propietaria de Vandellós I, firmó con la francesa Cogema (el centro donde se ubican los residuos) el pago – ahora actualizado en euros – de casi 250 millones por seis años, hasta la fecha en que se preveía que el ATC estaría listo en nuestro país.

Enresa considera que este alquiler costaría, a partir de enero del 2011, más de 21,5 millones de euros al año, lo que significa casi 60.000 euros diarios, unos 20.000 más de los que se viene pagando actualmente. ¿Ahora entienden por qué nos resulta tan cara la electricidad?

Sin embargo, todavía queda pendiente la decisión más controvertida: ¿dónde construir el ATC? Por suerte para el gobierno español, dado lo litigiosas que suelen ser estas cuestiones, parece que no faltan poblaciones dispuestas a custodiarlos. Eso sí, a cambio de réditos substanciosos que compensen, o consigan hacer olvidar a los vecinos, los posibles perjuicios que puedan sufrir.

El destino final de los residuos de la nuclear clausurada continúa siendo, pues, uno de los flecos que siguen pendientes veinte años después del incendio.

La cronología de un accidente que pudo haber tenido consecuencias desastrosas.

Junio 1986. El CSN requiere a Hifrensa que continúe el proceso de reevaluación de la seguridad exigido meses antes y que implante con carácter de “urgencia” cinco modificaciones de diseño.

Octubre 1989. Se produce un incendio en la turbina.

Julio 1990. El Ministerio de Industria decreta el cierre definitivo de la central.

Octubre 1994. La fiscalía de la Audiencia Provincial de Tarragona acusa de delito de riesgo a tres directivos de Hifrensa y a dos ex altos cargos del CSN.

Febrero 1998. Enresa inicia el desmantelamiento de la central, presupuestado en 14.800 millones de pesetas.

Enero 2000. Comienza el juicio pese al intento de la defensa de sobreseer el caso. Dos meses después, la Audiencia absuelve a los directivos del CSN y de Vandellós al no poder demostrar que hubo negligencia.

Junio 2003. Enresa culmina el nivel 2 del desmantelamiento: el derribo de todas las instalaciones excepto el cajón que aloja el reactor nuclear, que permanecerá en fase de latencia durante 25 años más.

Un ecologista en El Bierzo.

Nota: El elevado coste de las medidas exigidas por el organismo regulador español (CSN) para corregir las irregularidades detectadas tras el incendio hicieron que la empresa explotadora decidiera su cierre definitivo. En 2028 se procederá al ejecutar el nivel 3 del desmantelamiento, que consiste en el desmantelamiento del cajón del reactor para liberar totalmente el emplazamiento. Durante el periodo de latencia el cajón permanecerá encerrado en un revestimiento, realizado en acero galvanizado, que queda separado 1,5 metros del cajón, arranca en la cota +16 y se eleva 6 metros por encima de la losa del cajón, en la cota +63, en donde se ha colocado una cubierta. El peso de esta estructura es de 350 toneladas y está diseñada para aguantar rachas de vientos a más de 200 km/h y precipitaciones de 140 l/m².

Los residuos de la central nuclear Vandellòs I aún no tienen destino. 19/10/09. Lavanguardia.es.

Conmemoración del accidente nuclear de Vandellós I. Ecologistasenaccion.org.

Exposició: 20 anys de l’ accident de Vendellòs I (Exposición: 20 años después del accidente de Vandellòs I) (en catalán). Scribd.com.

Información del CNS sobre Vandellós I. Csn.es.