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Valentín Carrera: la mina a ‘infierno’ abierto del Feixolín

La mina del Feixolín, trece años explotada sin permisos pese a las denuncias ecologistas.  Laciana, 2009. Fuente: filonverde.org.

La mina del Feixolín, trece años explotada sin permisos pese a las denuncias ecologistas. Laciana, 2009. Fuente: filonverde.org.

Ayer, después de haber escrito el artículo sobre Juan Carlos Mestre y su negativa a compartir tribuna con Victorino Alonso (el empresario que tanto daño medioambiental ha hecho en El Bierzo y Laciana), casi sin darme cuenta he ido a parar al ‘Blog del Bierzo’, con el que mantengo un enlace.

Es este un espacio desde donde Valentín Carrera, cineasta, escritor nocedense y reciente mantenedor del XXXVIII Festival de Exaltación del Botillo de Bembibre (un certamen que ha adquirido grandeza de fiesta de ‘Interés Turístico Nacional’) publica noticias relacionadas con su obra magna: ‘Viaje interior a la provincia del Bierzo’, consultable tanto en CD como en papel.

Valentín Carrera.

Valentín Carrera. Culturagalega.org.

Valentín Carrera. Culturagalega.org.

Hace pocos días, nuestro personaje leyó ante una sala abarrotada en Ponferrada, durante la presentación de su libro, un discurso un tanto heterodoxo. Una especie de cajón de sastre imaginativo en el que puso de todo. Un poco al estilo de la última película de este talentoso autor. Y me gustó que en su alocución, provocadora, imaginativa y divertida a la vez, también hubiese espacio para comunicar sus inquietudes medioambientales.

Algo que le agradezco muy sinceramente. Situado frente a un público tan variopinto entiendo que no quisiera entrar a saco en ese tema peliagudo. Sin embargo, yo que estoy libre de esas ataduras me pudo permitir recordar a quien quiera saberlo dónde hay conflictos ambientales en El Bierzo, en estos momentos. Tienen nombre de pueblos bercianos: Fabero, Paradela de Muces, Carucedo, Toral de los Vados, Cubillos del Sil… en todos ellos hay algún litigio aún sin resolver.

Pero regresando al origen de este artículo, me gustaría hacerme eco del homenaje que Carreras ha realizado a Juan Carlos Mestre en solidaridad con su desplante al empresario minero Victorino Alonso. Y evitando entrar en consideraciones sobre lo que es o deja de ser un intelectual he de reconocer que me siento especialmente identificado con el texto del autor. Trasluce un sentimiento que tiene mucho en común con el mío cuando me veo confrontado ante el paisaje desolador de una montaña agredida, despojada de todos sus adornos arbóreos, y arrasada con una brutalidad extrema.

Por esto me he decidido a traer hoy a colación un texto de Carrera sobre ‘El Feixolín’, titulado ‘Una mina a infierno abierto’, publicado en su última obra. Se trata de una reflexión emotiva en la que el escritor berciano cuestiona la riqueza derivada de la explotación de esa mina, llegando a veces a conclusiones tan parecidas a las mías que parecen sacadas de un mismo molde.

Un ecologista en El Bierzo.

El Feixolín: una mina a infierno abierto, por Valentín Carrera.

Logo. Fundación Oso Pardo. 2010.

Logo. Fundación Oso Pardo. 2010.

“Nos entusiasma el trabajo científico de la Fundación Oso Pardo y, en este viaje interior, vamos a compartir una jornada de trabajo con la Patrulla del Oso. Toca madrugón. Salimos antes del amanecer desde Páramo por la vieja carretera que discurre paralela al curso del río Sil. La carretera es mala, retorcida como tripa de buey; pero el paisaje es una caricia para los ojos soñolientos.

Nos hemos citado con la Patrulla del Oso a las siete de la mañana a la entrada de Villablino y, cuando llegamos, ateridos, ya nos están esperando los dos guardas, Luis y José, bien abrigados y sonrientes. Aunque los osos se mueven en zonas extensas, los guardas conocen su hábitat al dedillo, dónde comen, dónde duermen, dónde hibernan. Información confidencial. Ya le gustaría a más de un furtivo saber lo que saben Luis y José; pero nosotros hemos hecho un pacto: la patrulla nos va a guiar en busca del oso sin decirnos por dónde, de modo que no preguntamos.

Amanece, pues, en algún lugar de Laciana, entre Caboalles y Peña Ubiña, una mañana fresca y limpia, lavada por la lluvia de anoche. El jeep de la Patrulla sube por carreteras entre minas a cielo abierto que sangran en la ladera: es la mina del Feixolín, que explota sin ningún escrúpulo la MSP. La mina lleva quince años destrozando el valle sin licencia, extrayendo miles de toneladas de carbón de modo ilegal. Quince escandalosos años impunes, con la connivencia de la Junta de Castilla y León: el consejero Pilatos se lava las manos con carbonilla.

El asunto ha llegado varias veces al Parlamento Europeo, donde el eurodiputado de Los Verdes David Hammerstein denunció que la mina a cielo abierto del Feixolín es “el atentado contra la montaña más importante de Europa; hay cuarenta sentencias sin ejecutar y una orden de cierre que no se ha aplicado por presiones a las autoridades. El Feixolín no tiene razón como generador de empleo y riqueza; sólo existe por las subvenciones”. Aunque tarde, demasiado tarde, al fin ha actuado la justicia y, mientras escribo estas líneas, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ordena “clausurar la actividad minera desarrollada por Minero Siderúrgica de Ponferrada en El Feixolín y obliga a restituir el daño ambiental y a la apertura de procedimientos sancionadores”.

Yo pondría al dueño de la MSP y al Consejero de la Junta a reponer con sus propias manos el daño causado por su codicia insaciable, obligándoles a limpiar escombros y plantar árboles durante los próximos quince años. ¿Qué beneficio han sacado El Bierzo y Laciana de esta explotación ilegal? ¿Unos cuantos puestos de trabajo insostenibles? Pan para hoy y hambre para mañana, puestos de trabajo que se destruyen a sí mismos, aunque siempre habrá miopes que sólo miren el corto plazo. Y ahora ¿qué?, ahora que se han llevado el dinero y nos dejan el escombro, ¿qué va a pasar en Villablino? ¡Qué papanatas somos!

Y no hablamos de una zona cualquiera. Hablamos del espacio natural Alto Sil que incluye los concejos de Villablino y Palacios. Estamos hablando de una zona ZEPA (de especial protección para las aves), por la presencia de urogallo, perdiz pardilla ibérica, halcón abejero, aguilucho pálido y cenizo, pito negro y roquero rojo. Hablamos de una zona declarada LIC (lugar de interés comunitario) por la Junta de Castilla y León. Y estamos hablando de que el valle de Laciana, donde está El Feixolín, fue declarado en 2003 reserva de la Biosfera por la UNESCO. ¿Para qué sirven tantas declaraciones y tantas protecciones oficiales?

Una imagen del ‘territorio comanche’ del valle de Laciana, sin leyes que se respeten por los empresarios mineros. Valle de Laciana, 2009. Fuente: rtve.es.

Una imagen del ‘territorio comanche’ del valle de Laciana, sin leyes que se respeten por los empresarios mineros. Valle de Laciana, 2009. Fuente: rtve.es.

Sólo en la zona del Bierzo, hay más de 6.000 hectáreas de espacios degradados por las explotaciones mineras. La del Feixolín, como muchas otras, sólo ha beneficiado a unos pocos bolsillos y deja a su paso un rastro de destrucción y auto-odio que tardaremos mucho más de quince años en reponer. Que todo esto se haya consentido por nuestras autoridades durante quince años en una zona sensible, de protección del oso pardo y del urogallo, en unos montes que son un verdadero regalo de la Naturaleza, llena de indignación.

Hemos dejado el coche en una revuelta del camino. Anxo y yo contemplamos el paisaje lunar del Feixolín en silencio roto por el runrun de los dumpers y camiones que maniobran en el fondo del cráter. De pronto, nos sobresalta un estruendo etarra, una explosión de dinamita. Otra voladura, una más, a diario.

Luis y José se encogen de hombros y nos miran con resignación mientrascaminamos hacia el interior del bosque. Ni ellos mismos se explican cómo el oso sobrevive a tantas amenazas. Atropellos, voladuras a cielo abierto cuya onda expansiva retumba en las oseras, y los furtivos, que usan venenos y cepos prohibidos. Nos comentan que, a pesar de todo, los osos han perdido el miedo y se acercan cada vez más a zonas pobladas y hacen sus travesuras: cuando encuentran un colmenar lo destrozan para darse un festín, como ocurrió hace unos días en Palacios. Los dueños de las colmenas están que trinan, es comprensible, pero el daño es reparable con un coste ínfimo. Es un mal menor y ojalá hubiera en todo el monte cientos y cientos de colmenas y todo nuestro problema ecológico fuera tener que pagar a los dueños las meriendas del oso. Aunque, para convivir con el oso, sería inteligente recuperar las tradicionales albarizas, esas construcciones de piedra frecuentes en algunas zonas de Ancares, Valdeorras y Trives que cayeron en desuso.”

El Premio Nacional de Poesía, Juan Carlos Mestre, rechaza ser galardonado en compaía del empresario minero Victorino Alonso. 12/02/10. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

El Juzgado de lo Penal rechaza el cierre cautelar de la cantera de Catisa. 22/05/09. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

Laciana, territorio comanche. 28/06/09. Unecologistaenelbierzo.wordpress.com.

Destrozos de la minería a cielo abierto en Laciana.  Mina del Feixolín. 20010. Fuente: filonverde.org.

Destrozos de la minería a cielo abierto en Laciana. Mina del Feixolín. 20010. Fuente: filonverde.org.

Nota: En el momento de la revisión de este artículo, eactamente cuatro años después, Victorino Alonso se encontraba en fase de liquidación de su imperio minero, dejando tras de sí un paisaje de desolador, la montaña destrozada y una población abocada al paro o al exilio de la zona. 

En cuanto al citado blog de Valentín Carrera, ya no existe, ni tampoco los artículos que contenía. En la actualidad enlaza con una página empresarial del escritor vinculada al mundo del libro.

Comentario por Treita el 14/02/2010.

Bien explicado Valentín, el desastre es inmenso. Pero para ayudar a comprender todo este tinglado deberíamos saber cuántas denuncias ha interpuesto la Fundación Oso a esta barbarie. Me temo que ninguna. Debo entender que si se está degradando el hábitat del oso de esta manera tan bárbara esta Fundación debería estar a la cabeza en número de denuncias. Mucho me temo que el señor Guillermo Palomero está muy a gusto sin tentar al todopoderoso Victorino.