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El coltan, un mineral considerado como indispensable por la industria moderna, origen de muerte y desolación en África

Jordi Dauder y Vicky Peña en ‘Après moi, le déluge’. Ponferrada, 26 febr. 2010. Fuente: larepublicacultural.es.

Jordi Dauder y Vicky Peña en ‘Après moi, le déluge’. Ponferrada, 26 febr. 2010. Fuente: larepublicacultural.es.

Algunos atribuyen equivocadamente la autoría de la frase “Après moi, le déluge” (Después de mí, el diluvio) al rey francés Luis XIV, pero se equivocan. Quién realmente la dijo fue su nieto Luis XV (el Bien-Amado), y viene a significar algo así como “lo que pase después de mí me importa un pito”. No recuerdo que de la boca de este rey, que también lo fue de Aragón, se haya escapado alguna otra frase memorable. Quizás la dijo intentando emular a su abuelo, Luis XIV, el “Rey Sol”, padre del absolutismo y autor de una admirablemente breve cita: “El estado soy yo”, que arrojó soberbiamente a la cara de una gavilla de parlamentarios sumisos.

El viernes próximo Ponferrada presentará una obra “de lujo” en el Teatro Bérgidum, que nos habla de África, del colonialismo, del medioambiente, de la injusticia social y también, por qué no, de nosotros mismos y sobre nuestra cobardía ante algunas cosas que pasan en el mundo actualmente.

Una pieza teatral surgida a raíz de un informe de la FAO.

Luïsa Cunillé. Caoseditorial.com.

Luïsa Cunillé. Caoseditorial.com.

En diciembre de 2004, la dramaturga catalana Lluïsa Cunillé recibió la petición de idear una pieza relacionada con un informe de la FAO (Organización de la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas) que recogía los índices de mortalidad infantil en el mundo en relación con la malnutrición y el hambre. De este encargo nació la obra teatral Après moi, le déluge”, dirigida por Carlota Subirós y magistralmente interpretada, -atendiendo a los comentarios de la crítica- por Jordi Dauder y Vicky Peña (Premio Nacional de Teatro el año pasado).

He aquí un resumen del guión. En la habitación de un hotel de lujo de Kinshasa se encuentran un hombre y una mujer occidentales, que funcionan en la obra como espejos de la realidad exterior. Él es un hombre de negocios que ha pasado años trabajando para una compañía sudafricana consagrada a la extracción de minerales valiosos como el coltan. Ella, que llegó al país como cantante de un crucero, trabaja ahora como intérprete en el hotel.

A lo largo de su conversación, la cruda realidad del mundo que les rodea, marcada por la injusticia y el saqueo, irá haciéndose cada vez más presente, a pesar de sus esfuerzos por cerrar los ojos y el corazón, dando paso a una creciente desazón en el público.

Se trata de una visión insólita de la compleja relación entre los llamados primer y tercer mundo que nos afronta a realidades difíciles de asumir porque nos plantean problemas morales. Ayuda a percibir la levedad con que tratamos ciertas cuestiones tan graves como las continuadas guerras en África o la bárbara explotación de sus recursos, que hemos hecho durante años y seguimos haciendo.

El coltan.

Niños trabajando en una mina de coltan. Fuente: flasdance.com.

Niños trabajando en una mina de coltan. Fuente: flasdance.com.

La historia reciente de la República Democrática del Congo (RDC) es inseparable del conflicto generado en torno a la explotación del potencial minero del país, y especialmente del coltan, la caserita y los diamantes. Una riqueza extraordinaria que debería haber permitido a este joven país salir del hambre, pero que la codicia de los países occidentales ha convertido en la peor de las miserias, con un saldo trágico de casi 5 millones de muertos en sucesivas guerras por el control minero. Es el conflicto más sangriento después de la II Guerra Mundial.

Grandes empresas mineras anglosajonas obtuvieron, durante la larga dictadura de Mobutu, concesiones en las zonas más ricas en minerales, en condiciones terriblemente desfavorables para los intereses del Congo. Su sucesor, el presidente Laurent-Désiré Kabila, fue asesinado en 2001, sucediéndole su hijo Josep Kabila. Pero para los pobres nada ha cambiado. Y así, mientras unos pocos se han enriquecido sin parar, la inmensa mayoría de la población continúa viviendo en la pobreza extrema.

El coltan, o también coltán, es una mezcla de columbita y tantalina. Tiene un color gris metálico oscuro y de él se extrae el tántalo. Los óxidos de los que está formado son escasos en la naturaleza y son un claro ejemplo de materiales que han pasado de ser considerados como simples curiosidades mineralógicas a ser cruciales para el avance tecnológico debido a sus nuevas aplicaciones.

El principal productor de coltan es la República Democrática del Congo, con cerca del 80% de las reservas mundiales estimadas (si bien también existen reservas probadas en Brasil, con el 5% de las reservas, Tailandia -otro 5%-, y Australia, con el 10% de las reservas mundiales estimadas). Es un país de 60 millones de habitantes, la mitad de ellos menores de 15 años. En la actualidad, tanto Ruanda como Uganda exportan a Occidente coltan robado del Congo (principalmente a EE.UU., en donde se utiliza casi exclusivamente en la fabricación de condensadores electrolíticos). Pero también se utiliza en multitud de dispositivos electrónicos: teléfonos móviles, GPS, satélites artificiales, armas teledirigidas, televisores de plasma, videoconsolas, ordenadores portátiles, PDAs, MP3, MP4…

En 1996, Estados Unidos patrocinó una invasión de fuerzas militares de Ruanda y Uganda, que dos años después tomaron el control en las áreas mineras estratégicas. Muy pronto, el ejército ruandés comenzó a ingresar más de 20 millones de dólares al mes con la minería del coltan. Y aunque su precio ha caído, Ruanda mantiene el monopolio de la explotación y comercio del metal en la República Democrática del Congo, existiendo una avalancha de denuncias de abusos de los derechos humanos que se cometen en esta región minera.

Portada del libro de Alberto Álvarez-Figueroa 'Coltan'. Casadellibro.com.

Portada del libro de Alberto Álvarez-Figueroa ‘Coltan’. Casadellibro.com.

Perpetuación de una barbarie que Charlie Marlow, el alter-ego de Joseph Conrad, retrató magistralmente en su crítica del colonialismo ‘El corazón de las tinieblas’, hace ya más de cien años. También recomiendo la lectura del libro ‘Coltan’, de Alberto Vázquez-Figueroa. El autor es, además, un firme defensor de la distribución de cultura gratuita a través de Internet y permite que su obra se descargue sin cargo.

El coltan se obtiene mediante procesos primitivos, similares a como se extrae en muchos lugares el oro. Docenas de hombres trabajan excavando grande agujeros para sacarlo del subsuelo. Un buen trabajador puede producir un kilo de coltan al día. Su hora de trabajo se paga a 20 céntimos de euro. Las condiciones laborales son terribles y muchos fallecen. Su pobreza les lleva a alimentarse de animales salvajes, lo que pone en peligro la población de gorilas y elefantes en la zona.

Y es aquí donde vuelve a cuento la egoísta frase real del principio, y que hoy se dice de otro modo, más o menos así: “no me importa lo que deje tras de mí, mientras yo haya sacado mi beneficio”.

Posteriormente, el coltan pasa de las minas a enclaves comerciales en donde es adquirido por mercaderes extranjeros, que lo envían al exterior, principalmente a través de Ruanda. Las empresas con capacidad tecnológica suficiente convierten al coltan en el codiciado tantalio en polvo, para revenderlo después a multinacionales de la tecnología como Nokia, Motorola, Compaq, Sony, Ericsson, Bayer, Intel, AMD, Motorola, Hitachi, IBM, Hp y otros fabricantes que lo utilizan en teléfonos móviles y productos electrónicos. No se trata aquí de demonizar a estas empresas, sino de expresar una realidad.

También se usa en las estaciones espaciales y sus naves tripuladas, aparatos de diagnóstico médico, trenes magnéticos sin ruedas, fibra óptica, misiles balísticos o bombas inteligentes.

El coltan es una combinación de los minerales columbita y tantalita.

El coltan es una combinación de los minerales columbita y tantalita.

La producción de teléfonos celulares consume el 60% del coltan que se extrae del suelo congoleño, y además se aplica en la construcción de baterías cada vez más pequeñas, permitiendo que su carga dure mucho más tiempo. Es vital para crear los elementos electrónicos que controlan el flujo dentro de las placas de circuitos, videojuegos y muchos otros dispositivos.

Así pues, las multinacionales no están interesadas en que este conflicto derivado de la extracción del mineral aparezca en los medios de comunicación y, en realidad, los móviles cuestan mucho más – en miseria y sangre – de lo que pagamos por ellos. Por esto os doy algunos consejos para luchar contra este comercio injusto: 1) Disminuye el número de tus llamadas a teléfonos móviles todo lo que puedas; 2) No cambies de teléfono móvil hasta que el tuyo sea inservible. 3) Difunde entre tus amistades el video del venezolano José Ferraz cuyo enlace adjuntamos aquí.

Quizás la aparición final de la efigie del Che, para algunos incrédulos, pueda restar alguna credibilidad al video. Pero encontraréis fácilmente confirmación de todo lo que allí afirma en otras fuentes fidedignas.

Cultura contra la guerra.

Jordi Dauder recibiendo el Premio Goya. Madrid, 2009. Cinemanresa.com.

Jordi Dauder recibiendo el Premio Goya. Madrid, 2009. Cinemanresa.com.

Jordi Dauder, además de un actor veterano, es un hombre comprometido con las causas justas. Fue miembro de la plataforma cultural contra la guerra de Iraq y defensor de la Memoria Histórica. Firmó un manifiesto de un grupo de pensadores que denunció las maniobras para frenar la causa del juez Baltasar Garzón contra el franquismo. En 2004 figuró como número tres de la candidatura europea de Iniciativa per Catalunya Verds – Esquerra Unida y Alternativa y fue número 13 en la candidatura estatal de IU.

En 2003, cuando José María Aznar apoyó la Guerra de Iraq, lució en una sesión del Congreso de los diputados, junto a otros actores contrarios al conflicto como María Barranco, Amparo Larrañaga, Ana Belén, Juan Echanove, Juan Luis Gallardo y Pilar Bardem, una camiseta con el eslogan “No a la guerra”. Después del incidente fueron expulsados del hemiciclo.

El actor, también doblador profesional, ha sido la voz de actores, como Gregory Peck. El año pasado, en la ‘XXIII Edición de los Premios Goya’, le fue entregada la estatuilla al mejor actor, por su papel como sacerdote en la película “Camino“, de Javier Fesser.

La historia nos habla de la increíble fe religiosa, prácticamente inquebrantable, de una niña a la que se le declara una enfermedad incurable. Yo no soy especialmente creyente, pero el film tiene algo de mágico que hace que os lo recomiende. Ciertamente, no os defraudará.

En el montaje de “Après moi, le déluge” colabora la Concejalía de Acción Social del Ayuntamiento de Ponferrada.

Un ecologista en El Bierzo.

El coltan. 29/10/06. Youtube.com. Joseferraz.

Jordi Dauder, Goya al mejor actor de reparto por “Camino”. 01/02/09. Publico.es.

Luis XV retratado por Maurice Quentin de La Tour en 1748. Wikipedia.org.

Luis XV retratado por Maurice Quentin de La Tour en 1748. Wikipedia.org.

Comentario por Cristina el 19/02/2010.

Ahora podemos colaborar de forma activa y gratuita reciclando los móviles que no funcionan o en desuso. Esos móviles que tenemos guardados en nuestros cajones. Así podemos ayudar a reducir la demanda de este mineral y colaborar en el desarrollo del Congo. Se envían de forma gratuita. No tiene ningún coste: consulta en la web: http://www.movilizateporlaselva.org.
Por pequeña que sea la aportación, entre tod@s podemos marcar una gran diferencia.

Comentario por Capudre del Bierzo el 01/03/2010.

Resulta fundamental reciclar los móviles. Hay páginas como Zoonzo, donde además los pagan. Reciclar es siempre bueno, aunque consumir a lo loco productos de multinacionales y demás purrela, no. Puxa el Bierzo Limpio.