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Y después de Copenhague, ¿qué?

El presidente norteamericano Barack Obama se perfila como el gran vencedor en una cumbre fracasada. Copenhague, 18 dic. 2009. Elpais.com. AP.

Es la pregunta del millón, la que todos se hacen después de que, tras casi dos semanas de maratónicas negociaciones en el ‘Bella Center’ de Copenhague, la Conferencia de la Organización de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP15) concluyera con un acuerdo descafeinado que no ha dejado satisfecho prácticamente a nadie, y menos aún a los países en vías de desarrollo.

Un texto final elaborado in extremis.

El texto final se elaboró en última instancia y para evitar el bloqueo de la conferencia, por un grupo de 26 países, incluida la Unión Europea (UE), capitaneados por Estados Unidos (EE.UU.), China, India, Brasil y Sudáfrica. El diálogo entre naciones se colapsó el día 18, finalizando la cumbre, después de que Sudán, Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia acordaran denunciar el plan liderado por Barack Obama tras la retirada de casi 120 líderes (de las 193 naciones participantes).

Al final, se optó por renunciar al procedimiento habitual de votar todos los puntos acordados y los delegados optaron por una fórmula de mínimos consistente en afirmar que “tomaban conocimiento” del documento. Una fórmula, sin embargo, más débil que un tratado legalmente vinculante e incluso que el pacto político que muchos habían previsto. Y para colmo, países como Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Sudán lo rechazaron de pleno.

La parte positiva del esmirriado ‘Acuerdo de Copenhague’,  resultado de dos años de negociaciones, es que incide en el objetivo principal de limitar el calentamiento global del planeta en dos grados centígrados con respecto a los niveles de 1900.

Las chimeneas podrán continuar emitiendo CO2 con la misma libertad que antes de la COP15. Copenhague, 18 dic. 2009.

Las chimeneas podrán continuar emitiendo CO2 con la misma libertad que antes de la COP15. Copenhague, 18 dic. 2009.

No obstante, el texto – de sólo tres páginas – olvida fijar las medidas para conseguirlo y el plazo para llevarlo a cabo. Tampoco contempla la creación de un sistema de control internacional que verifique las emisiones en los países emergentes.

Pero, lo peor de todo, es que no es vinculante. No obliga a los países participantes a cumplirlo. Una obligatoriedad que imponía el Protocolo de Kioto de 1997, aunque luego muchos países  incumplieran lo que firmaron entonces.

El texto pospone también para el año que viene la toma de decisiones orientadas a reducir las emisiones de dióxido de carbono hasta el año 2020. Y, para mayor pesar nuestro, no contiene ninguna referencia a recortes en las emisiones de gases de efecto invernadero para el horizonte del año 2050. En definitiva, pospone para más tarde lo que tenía que hacerse  hoy.

La ayuda a los países en vías de desarrollo.

Con todo, en una de las cuestiones clave como es el montante de la financiación que los países ricos destinarán a mitigar los efectos del cambio climático en los países en vías de desarrollo, el documento fija algunas cifras. En concreto, habla de la entrega de 30.000 millones de dólares en los dos próximos años. De esta cantidad, Estados Unidos aportaría 3.600 millones, la Unión Europea 10.600, y Japón, 11.000. Se fija, además, el objetivo de incrementar esta dotación hasta la cifra de 100.000 millones de dólares anuales a partir del año 2020. Pero no se especifica de dónde saldrá el dinero, lo que significa que todo queda en una mera manifestación de buenas intenciones.

Reacciones de los países participantes.

Niños yemeníes participan en la convocatoria contra el cambio climático de 350.org. 24 oct. 2009.350.org.

Niños yemeníes participan en la convocatoria contra el cambio climático de 350.org. 24 oct. 2009.350.org.

El ‘Acuerdo de Copenhague’ más que proponer decisiones concretas lo que hace es aplazarlas. Esto se pone más de manifiesto en un anexo que propone convertir los compromisos no vinculantes de esta cumbre en un tratado legal antes del 2010.

Puestas así las cosas, pocos líderes políticos se han atrevido a hacer una valoración abiertamente positiva del acuerdo. El presidente brasileño Luis Inacio Lula da Silva, críticó los pobres resultados obtenidos en la cumbre. Y el portavoz de Sudán, Lumumba Di-Aping, uno de los grandes protagonistas en esta reunión, llegó a comparar el raquítico acuerdo alcanzado con el Holocausto, por las muertes que dijo provocará en África la inacción de los países ricos frente al calentamiento global.

La ministra española, Elena Espinosa, valoró la cumbre diciendo que “el documento no es todo lo ambicioso que la UE hubiera deseado, pero la única alternativa que teníamos era el absoluto fracaso“. Sin embargo, el presidente estadounidense, Barack Obama, lo tildó de “avance sin precedentes y significativo“.

Menos satisfacción transmitía la delegación europea. La UE, que se había establecido ambiciosas metas en el recorte de emisiones, y alentado a otros países a hacerlas, tuvo que aceptar renuentemente el débil acuerdo de consenso alcanzado. La canciller alemana, Angela Merkel, reconoció que su país “esperaba mucho más” de la cumbre, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que el texto “no es perfecto“, aunque también lo calificó de “vital” para que en un futuro  China, India y Estados Unidos compartan un tratado vinculante.

Pero, quizá, el jefe de la Secretaría de Cambio Climático de la Organización de las  Naciones Unidas, Yvo de Boer, fue  el más acertado de todos al decir que “esto es básicamente una carta de intenciones (…), pero no es preciso en términos legales. Significa que tenemos mucho trabajo que hacer en el largo camino a México”.

Hugo Chávez: ¿Puede una tierra finita soportar un proyecto infinito?

Hugo Chávez tuvo una sonada intervención en la COP15. Copenhague, 16 dic. 2009.

Hugo Chávez tuvo una sonada intervención en la COP15. Copenhague, 16 dic. 2009.

Si he de destacar un discurso en esta cumbre apostaría por el del presidente venezolano Hugo Chávez. El mandatario criticó que no se les hubiese permitido tomar la palabra a los representantes de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra Tierra cuando lo requirieron. Denunció, citando heterodoxamente, a Marx, Rosa de Luxemburgo, Jean Jacques Rousseau, Darwin, Leonardo Boff, Simón Bolivar, Fidel Castro, Jesucristo o Mahoma, la falacia de un capitalismo que presentó como la raíz de todos los males que afligen al planeta, incluido el cambio climático. (Os recomiendo que escuchéis, sobre todo, la segunda parte de su conferencia enlazada al pie de este artículo).

Su discurso ofreció una imagen realista y despiadada del mundo actual. Puso en evidencia la relación directa entre la codicia de un sistema “despilfarrador de recursos” y las amplias desigualdades en el mundo. Hizo guiños de complicidad a los manifestantes en la calle, que no han parado de reclamar el final del sistema capitalista, y acabó reclamando la necesidad de establecer un socialismo mundial. Su frase: “Si el clima fuera un banco, ya lo habrían salvado” fue una de las más brillantes, pero su discurso apenas trascendió en los nuestros medios de comunicación.

El desaliento ecologista.

Por su parte, las ONGs y los ecologistas, que tantas esperanzas habían depositado en la cumbre, se han marchado de Dinamarca completamente decepcionadas. Algunos protestaron en el exterior del recinto de congresos donde se celebraron las reuniones. Los ecologistas aseguran que el texto aprobado no tiene ningún tipo de sustancia y que supone incluso un paso atrás respecto al Protocolo de Kioto.

El futuro del clima.

Tras el fracaso de la COP15 Hugo Morales propone la celebración de una Cumbre de los Movimentos Sociales en Cochabamba, del 19 al 22 abril 2010. Copenhague, dic. 2009.

Tras el fracaso de la COP15 Hugo Morales propone la celebración de una Cumbre de los Movimentos Sociales en Cochabamba, del 19 al 22 abril 2010. Copenhague, dic. 2009.

Ahora, la intención europea y de la ONU, es que en la próxima cumbre del clima en México, prevista en noviembre de 2010, el acuerdo alcanzado en Copenhague pueda convertirse en un tratado vinculante para los países que lo firmen antes del 1 de febrero de 2010. Difícil lo tienen, ya que el primer ministro de China, Wen Jiabao, así como el de India, Manmohan Singh, ya han anunciado que vetarán esta decisión. Quieren un compromiso “voluntario” y no obligatorio.

Así pues, antes de un año, México será el país anfitrión de otra ronda de negociaciones. Allí, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y los negociadores del clima esperan poder llegar a un nuevo tratado que reemplace al Protocolo de Kioto y que también sea vinculante. Lo que tampoco se presenta como un asunto fácil.

Un ecologista en El Bierzo.

Lumumba Di-Aping denunció la falta de compromiso con África de los países ricos. COP15. Copenhague, 8 - 18 dic. 2009.

Lumumba Di-Aping denunció la falta de compromiso con África de los países ricos. COP15. Copenhague, 8 – 18 dic. 2009.

El ‘papel’ de Obama despista a la ONU. 20/12/09. Público.es.

ONU evita colapso al final de la cumbre. 20/12/09. Nacion.com.

Chávez à Copenhague 1/2 Sous-titré fr. 18/12/09. Youtube.com. Vincent Lapierre (este video llevaba ya 120.000 visitas en marzo de 2014 cuando se revisó el artículo).

Chávez à Copenhague 2/2 Sous-titré fr. 18/12/09. Youtube.com. Vincent Lapierre.

El fracaso de la Cumbre de Copenhague evidencia el error de dejar en manos políticas nuestro futuro climático

La COP15 celebrada en Copenhague no habrá significado ningún cambio significativo al problema del cambio climático. Copenhague, 8 - 18 dic. 2009.

La COP15 celebrada en Copenhague no habrá significado ningún cambio significativo al problema del cambio climático. Copenhague, 8 – 18 dic. 2009.

Minimizando los malos presagios confiaba en que habría acuerdos. Creí que, aunque fuera en un último minuto, un resquicio de responsabilidad iluminaría a los negociadores del clima situados ante uno de los retos de la humanidad: el cambio climático.

No ha sido así. Cada país se ha encerrado en su torre de marfil, protegiendo sus supuestos intereses- y no nos engañemos, también su poltrona y los intereses de quienes les han colocado allí- para convertir la Conferencia de Copenhague (COP 15) en el espejo del futuro que nos espera si continuamos dejándolo en manos ineptas.

De poco ha servido que un movimiento como nunca antes se ha visto, alimentado por las mismas redes sociales que convirtieron a Barack Obama en el primer presidente negro en la historia de Estados Unidos, haya sido capaz de organizar miles de eventos, vigilias y concentraciones por todo el mundo. ¿Su finalidad? Evitar que millones de toneladas de gases invernadero (GEI) sigan colocando nuestro planeta al borde del abismo.

Catorce millones de firmas entregadas por Avaaz.org, xigiendo un cambio radical, cien mil manifestantes en las calles de la capital danesa, declaraciones de máximas autoridades intelectuales y científicas, no han sido capaces de convencer a nuestros políticos sobre la necesidad de liderar un cambio inevitable.

‘Día negro’ para el ecologismo mundial.

Anuncio de Avaaz en el FinancialTimes sobre el Cli.matrix. En la foto Barak Obama, Yukyo Hotoyama y Ángela Merkel. Dic. 2009. Fuente: avaaz.org.

Anuncio de Avaaz en el FinancialTimes sobre el Cli.matrix. En la foto Barak Obama, Yukyo Hotoyama y Ángela Merkel. Dic. 2009. Fuente: avaaz.org.

De “día negro” calificó Greenpeace el resultado final de la cumbre sobre el clima celebrada entre el 7 y el 18 de diciembre en la capital de Dinamarca. Una afirmación realizada mientras el director de la organización en España, Juan López de Uralde, continúa detenido tras una acción de protesta durante la cena de gala ofrecida por la familia real danesa, el jueves 17 de diciembre, a los líderes mundiales. Según fuentes de la asociación, López de Uralde se enfrenta a una posible condena judicial y se le ha prohibido el retorno al país danés durante años.

Uno se pregunta en qué mundo vivimos, en el que si ayer se perseguía a los defensores de los Derechos Humanos hoy se hace lo mismo con los defensores de la Tierra?

Después del plantón de tres días protagonizado de los países africanos se produjo uno nuevo, el de los países del ALBA, que agrupa a los países más revolucionarios de Latinoamérica. Estos abandonaron el foro ante la nimiedad de las propuestas de ayuda económica de los países más industrializados. Y si en Kioto al menos se aprobó un protocolo vinculante para la mayoría de los países participantes (aunque EE.UU. no lo firmó), en esta ocasión todo ha quedado en unos compromisos tan vagos que, al final, no obligan a casi nada.

Manifestación en Copenhague contra el cambio climático. 12 dic. 2009.

Manifestación en Copenhague contra el cambio climático. 12 dic. 2009.

Faltan pues unos acuerdos que puedan poner fin a la amenaza planetaria querepresenta la continua subida de las temperaturas. Los países industrializados se niegan reducir sus niveles actuales de consumo y bienestar económico y ni se plantean una redistribución de la riqueza como fórmula necesaria para alcanzar las metas perseguidas. Obvian que sin justicia social y sin justicia climática muy difícil se va a resolver el problema planteado.

Un resultado escaso, injusto y sin metas claras de reducción de los gases de efecto invernadero.

Así pues, nos encontramos ante un resultado escaso, injusto, sin metas claras de reducción de emisiones, cargado de lagunas y – para más inri -, no vinculante. Los líderes mundiales han tenido una oportunidad de oro para cambiar el mundo y la han vuelto a desperdiciar. En una huida hacia adelante intentan ganar tiempo rehuyendo enfrentarse a los graves problemas de la humanidad en un futuro inmediato. Permitir que la temperatura aumente por encima de los dos grados centígrados es condenarla a la a conocer más hambre, epidemias, desastres, pérdida de hogares, cosechas e incluso vidas.

La acertada intervención del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, no pudo evitar el fracaso de la COP15. Copenhague, dic. 2009.

La acertada intervención del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, no pudo evitar el fracaso de la COP15. Copenhague, dic. 2009.

El fracaso es responsabilidad de los países ricos, que son además los mayores causantes del problema. En estos momentos China es el paós que más contamina en el mundo, seguido de cerca por Estados Unidos.

Barack Obama intentó voluntariosamente ordenar un caótico debate final, pero China, que está experimentando un gran crecimiento económico, dejó bien claro que no quiere controles que reduzcan su desarrollo. Después de una reunión con Obama, y ante 8.000 delegados, el ministro chino Wen Jiabao se limitó a recomendar la cooperación global para disminuir el dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera sin aportar solución alguna. En ambos casos, – y tal y como sucede en El Bierzo con la minería del carbón -, los puestos de trabajo en Ohio, Michigan e Illinois, han pesado más en el limitado compromiso estadounidense que el CO2 que pueda emitir su país.

Aún así, valoro positivamente la actitud y gestiones desarrolladas por el presidente norteamericano con Brasil, IIndia y Suráfrica, países que han venido respaldando de forma más o menos coordinada las posiciones chinas.

El presidente brasileño Luiz Inácio da Silva formuló los más duros comentarios sobre la conferencia. Dijo que, al menos en Kioto (en 1997) se produjo un documento. Recordaré aquí también que hace pocos días, el primer ministro inglés Gordon Brown hizo un llamamiento dramático a la ciudadanía mundial para que se presionara sobre los líderes mundiales.

Conferencia de Copenhague: catálogo de buenas intenciones.

El oso polar corre un serio riesgo de extinción si desaparece su hábitat natural.

El oso polar corre un serio riesgo de extinción si desaparece su hábitat natural.

Así pues, el comunicado final de la Conferencia quedó convertido en un breve catálogo de buenas intenciones, en donde incluso falta la alusión a la ayuda de 100.000 millones de dólares ofrecidos por Estados Unidos a los países emergentes. El texto fue rechazado por cinco países y pospone para el año que viene la toma de decisiones vinculantes en la lucha contra el cambio climático. No hay un solo factor que lo vincule con la eventual cumbre de julio en México.

Tras el suspense final, el sábado día 19 por la mañana la Organización Mundial de Naciones Unidas (ONU) hizo una declaración política en relación con la protección del clima. De esta manera evitó, con un resultado pírrico, que la cumbre del clima terminara en un completo fracaso. Cada país puede ahora decidir por sí mismo si acepta el texto o no.

Copenhague deja tras de sí un dato irónico: la masa de aviones y limusinas en la helada capital danesa descargó – según estimaciones de la ONU- 46.000 toneladas de anhídrido carbónico en la atmósfera. El equivalente en contaminación anual a 2.300 estadounidenses o 600.000 etíopes, situándose como un récord en las conferencias del clima.

La sociedad civil es el nuevo protagonista en el panorama internacional. Su presión se ha dejado sentir con fuerza y tendrá ahora que redoblar sus esfuerzos y exigir cuentas a sus políticos.

Juan López de Uralde y Nora Cristiansen despleagn sus pancartas en la cena de gala real. Copenhague, 17 dic. 2009. Fuente: elmundo.es. Foto: AFP.

Juan López de Uralde y Nora Cristiansen despleagn sus pancartas en la cena de gala real. Copenhague, 17 dic. 2009. Fuente: elmundo.es. Foto: AFP.

Por desgracia, esta misma sociedad civil se encuentra fraccionada, ya que son uchos los niegan todavía el cambio climático y la pérdida de biodiversidad que le acompaña. No son pocos los que dicen que estamos ante un invento de cuatro aprovechados para continuar viviendo del bote. Prueba de lo dicho es una encuesta realizada recientemente por el ‘Diario de León’, en la que un 47% de los encuestados afirmaron que el cambio climático era sólo un montaje.

Los polos que se derrite, el nivel del mar que sube, los glaciares que desaparecen, los huracanes que incrementan su frecuencia y potencia… ¿Me pregunto qué más evidencias son necesarias para convencerles de que es cierto?

Un ecologista en El Bierzo.

Califica Greenpeace final de Copenhague como “Día negro”. 18/12/09. Noticiasterra.com.

Continúa detenido el director de Greenpeace España tras su protesta en Copenhague. 18/12/09. Elmundo.es.

Obama sabe jugar a todas las bandas (y ganar). 20/12/09. Elpais.com.

Dramático final en Copenhague con acuerdo de mínimos. 19/12/09. Dw.de.

Como un tango, triste final en Copenhague. 19/12/09. Mercado.com.

Comentario por Pedro Mulás el 12/01/2010.

Concuerdo que el problema excede por lejos la capacidad de los políticos, sean del país que sean. Tienen una visión de corto plazo, por lo general no más allá de la duración de su mandato. Proponer esfuerzos económicos a quienes han gozado de un confort único por ser habitantes de un país desarrollado para que el resto de la humanidad pueda transitar hacia el bienestar, lo cual exige consumir energías convencionales (¡!), la más baratas por ahora… Es suicida para un político.
Ya no hay estadistas globales como lo fueron en su momento De Gaulle, Churchill y otros, con visiones a largo plazo. ¿Quiénes pagarán los ingentes costos para frenar los cambios climáticos que ya se perciben en muchas regiones del mundo? ¿Los países pobres, que por serlo no han contaminado en medida similar a los desarrollados? Creen que las consecuencias no los tocará? Son ciegos, pero también lo somos los ciudadanos que los votamos. Nunca hay científicos gobernando… Así nos irá.

Comentario por Un ecologista en El Bierzo el 15/01/2010.

Cartel. 'El clima no está en venta'. Dic. 2009.

Cartel. ‘El clima no está en venta’. Dic.2009.

Es obvio que usted ha entendido el mensaje del artículo. Desde luego preferiría que en los gobiernos tuviesen poder decisorio expertos en diversos campos de la ciencia y las humanidades. Supeditar las políticas de los gobiernos a la reelección política de una persona o partido en un horizonte de cuatro o siete años es un error que estamos pagando caro.

Por ley el gobierno debería tener la obligación de incorporar a sus decisiones políticas la opinión de expertos y asociaciones de prestigio. Como usted bien señala, ciertos asuntos requieren una planificación que no se deberían abordar sobre criterios temporales tan limitados.