La aparición de ADN equino en hamburguesas vacunas enciende todas las alarmas

Sólo cinco marcas de las veinte analizadas por la OCU alcanzan un aprobado raspado. 20 enero 2013. Foroche.com.

Sólo cinco marcas de las veinte analizadas por la OCU alcanzan un aprobado raspado. 20 enero 2013. Foroche.com.

El escándalo de la aparición de carne de caballo en hamburguesas de carne vacuna ha impactado con fuerza en la opinión pública. Y no es porque la carne de caballo sea nociva para la salud, o contraindicada, sino porque ha puesto en evidencia que los ‘estrictos’ controles alimentarios de los que disfrutamos no son tales.

La cuestión que plantea todo este asunto es de suma importancia, ya que socava la confianza que el consumidor deposita en los controles oficiales. Si estos han fallado resulta inevitable pensar que quizá tampoco podrán evitar otros fraudes que puedan entrañar peligro para la salud.

Desde luego precisamos de unos sistemas que aseguren con garantías la calidad de nuestra alimentación, cosa harto difícil si se tienen en consideración las condiciones que impone un mercado incongruente en el que los alimentos viajan miles de kilómetros hasta llegar a nuestro plato. Todo ello con el consiguiente gasto en energía que supone tal desplazamiento.

Un consejo: compra local y directamente al productor siempre que puedas.

Un ecologista en El Bierzo.

¿Sabemos qué comemos?, por Esther Vivas.

Esther Vivas. Comunidadebasecoia.org.

Esther Vivas. Comunidadebasecoia.org.

Si antes nos vendían gato por liebre, hoy nos venden caballo por vaca. Saber qué comemos se ha convertido en algo cada día más difícil. El reciente escándalo alimentario tras detectarse carne de caballo donde debería haber carne de vaca lo pone claramente de manifiesto. Canelones La Cocinera, hamburguesas de Eroski, ravioli y tortellini de carne Buitoni, albóndigas de Ikea son algunos de los productos que han sido retirados del mercado. Está claro que no tenemos ni idea de qué nos llevamos a la boca.

Irlanda y Gran Bretaña fueron los primeros que detectaron, el pasado mes de enero, ADN de caballo en hamburguesas etiquetadas, teóricamente, como carne de vacuno. Supermercados como Tesco, Lidl y Aldi, e incluso el rey de la hamburguesa Burguer King, se vieron obligados a retirar estos productos de sus establecimientos. Mientras, aquí, el Gobierno negaba la existencia de caso alguno. Semanas más tarde, pero, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) encontraba carne de caballo en hamburguesas de Eroski y AhorraMas.

La globalización alimentaria, la deslocalización de la agricultura y los alimentos viajeros tienen estas cosas. Tarde o temprano las consecuencias de dichos escándalos llegan, también, acá. El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha tenido que reconocer, finalmente, la existencia de carne de equino en productos que se vendían como ternera. Y multinacionales como Nestlé, entre otras, han procedido a la retirada de los alimentos afectados.

A pesar de que la sustitución de una carne por la otra no es perjudicial para nuestra salud, sí que dicho caso ha vuelto a encender las luces de alarma sobre qué comemos y quién mueve los hilos del sistema alimentario. Una vez más, queda demostrado cómo los intereses económicos de un puñado de empresas de la agroindustria se anteponen a las necesidades alimentarias de las personas. De este modo, si producir carne de caballo resulta más barato, carne de caballo es lo que toca en el plato.

Además, descubrir dónde empezó dicho fraude se convierte en misión imposible en una cadena agroalimentaria en la que los alimentos recorren una media de cinco mil kilómetros, según un informe de Amigos de la Tierra, antes de llegar a nuestro plato. Una hamburguesa puede estar hecha por carne de diez mil vacas y pasar por cinco países diferentes antes de llegar al supermercado. ¿Dónde se ha colado el caballo?

Irlanda inicialmente acusó al estado español, luego a Polonia. Cuando el caso estalló en Francia, la culpable era una fábrica en Luxemburgo que, a su vez, señaló que la carne provenía de Rumanía, quien al mismo tiempo, dijo que la mercancía le llegaba de Holanda y Chipre. Ni modo de saber la respuesta.

Viñeta. 'Coma más pollo'. Brixtatothepower.wordpress.com.

Viñeta. ‘Coma más pollo’. Brixtatothepower.wordpress.

La historia se repite. Y cada vez que aparece un nuevo escándalo asistimos al mismo goteó de acusaciones cruzadas, alarma social, imposibilidad de saber su origen y toneladas de comida en la basura. Pasó con la E.Coli y los pepinos y mucho antes con los pollos con dioxinas, las vacas locas, la peste porcina y un largo etc. Y volverá a pasar. Se trata de la otra cara de un sistema alimentario que nos venden como el mejor de los posibles pero que en realidad no funciona y que es incapaz de alimentarnos de una manera sana y saludable, ser transparente y acabar con el hambre en el mundo.

Unos escándalos alimentarios que son resultado de un modelo deslocalizado, kilométrico, petrodependiente, sin campesinos, intensivo, adicto a los pesticidas… que, básicamente, busca hacer negocio con algo tan imprescindible como la comida. Incluso la gripe porcina y la gripe aviar se originaron en granjas de cría intensiva y a gran escala, donde dichos animales se hacinan, soportan un trato abusivo y cruel, criados con altas dosis de antibióticos y tratados como mercancías.

Hoy la cadena alimentaria, que sitúa en un extremo al campesino/productor y en el otro al consumidor, se ha alargado hasta tal punto que ninguno de ellos puede incidir en la misma. Nuestra alimentación está en manos de empresas que monopolizan cada uno de los tramos de la producción, la transformación y la distribución de los alimentos, de las semillas al supermercado, e imponen sus reglas del juego. Y si nuestro derecho a alimentarnos está en manos de empresas como Cargill, Dupont, Syngenta, Monsanto, Kraft, Nestlé, Procter&Gamble, Mercadona, Alcampo, El Corte Inglés, Carrefour… está claro que este derecho, como demuestra la realidad, no está garantizado.

Sólo tenemos una alternativa: volver a reapropiarnos de las políticas agrícolas y alimentarias. Acabar con la dictadura de los mercados, también, en las cosas del comer. Exigir eso que nos niegan tan a menudo como personas y como pueblo: el derecho a decidir, la soberanía, en este caso la soberanía alimentaria. Y volver a ser dueños de nuestra agricultura y nuestra alimentación.

¿Sabemos qué comemos? 01/02/13. Esthervivas.com.

El rastro del ADN caballar en Europa.

Caballo. Fuente: Wikipedia.org.

Caballo. Wikipedia.org.

16 de enero: Irlanda detecta un alto porcentaje de ADN de caballo en hamburguesas congeladas a la venta en varias cadenas de Reino Unido e Irlanda. Decenas de millones de filetes son retiradas de las estanterías.

29 de enero: Un estudio de la OCU detecta ADN equino en dos marcas de hamburguesas a la venta en España.

7 de febrero: La Agencia Británica de Seguridad Alimentaria detecta carne de caballo en lasañas congeladas con salsa boloñesa de vacuno de la marca Findus.

8 de febrero: La empresa francesa Comigel, suministradora de Findus, anuncia la retirada de todos sus productos de carne de vacuno y acusa al gigante Spanghero de haberle vendido la materia prima fraudulenta. Esta última compañía indica que la carne procedía de Rumanía y llegó a sus almacenes tras una cadena de suministro con varios intermediarios. Findus retira tres marcas de precocinados en Reino Unido, Francia y Suecia.

14 de febrero: Francia suspende a la empresa Spanghero por fraude alimentario. Según las autoridades, 750 toneladas de carne resultan afectadas. De ellas, 550 toneladas han sido servidas vía Comigel en forma de 4,5 millones de platos preparados en distintos países europeos. Reino Unido detecta fenilbutazona en seis caballos sacrificados. Hay tres detenidos.

15 de febrero: Se retiran de la venta platos de pasta en Noruega y Austria.

18 de febrero: Lidl anuncia la retirada de platos preparados en Finlandia, Dinamarca, Bélgica y Suecia. El mismo día por la noche, Nestlé ordena la retirada de dos platos de pasta en España e Italia y acusa a un proveedor alemán.

Hamburguesa al fuego. Fuente: voxpopuli.com.

Hamburguesa al fuego. Fuente: voxpopuli.com.

La investigación se ha llevado a cabo tras la alerta que se produjo en Irlanda. No se trata de un problema de seguridad alimentaria, pero sí un engaño al consumidor, que cree que compra carne de vacuno, sin presencia alguna de carne de caballo.

Fraude al consumidor: detectan carne de caballo en hamburguesas de Eroski y Ahorramás. 29/01/13. Vozpopuli.com.

Lo que esconde una hamburguesa. 28/01/13. Elpais.com.

Nestlé retira productos de pasta con carne de caballo en España e Italia. 19/02/13. Elpais.com.

Ikea retira en Tailandia las albóndigas que podrían contener carne de caballo. 26/02/13. Elpais.com.

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